Un 31 de
diciembre hace 78 años, muere en su casa de bordadores, don Miguel.
Agónico, desesperado, horrorizado por el “mal de España”. Un día frío,
cuentan que ese día nevó en la ciudad, se helaron las calles y los canalones de
agua. Sobre las cinco de la tarde, sentado en una mesa camilla al brasero,
recibió su última visita, un joven falangista llamado Bartolomé Aragón. En el
fervor de la conversación, Unamuno gritaba: ¡Eso no puede ser, Aragón! ¡Dios
no puede volverle la espalda a España! ¡España se salvará porque tiene que
salvarse!. Al rato, agotado, murió.
Eran meses
de reclusión y de arresto vigilado en su casa, desde el silencio y el dolor
repasa su vida y sus muertes. Escribe este poema el día 12 de noviembre:
Oh muertes
de mi vida
cifradas en
anillo
de oro donde
se anida
recuerdo que
es castillo
de sueños
con su dedo
me toca cada
noche
a abrirme en
puso quedo
el
misterioso broche
que las
visiones cierra,
que aguarda
con su mano
de amor, que
es ahora tierra,
y su tierra
es arcano (VI, I421)
Ese silencio
y desesperación, lo vivió muchas veces, no sólo gritaba el abandono de España,
también otros abandonos. Sintió de forma personal el abandono de Dios, expósito
y huérfano de Él en su juventud y desesperado y agónico en la crisis de
1897. La enfermedad y la presencia de la muerte cercana de su hijo
Raimundín que, a los pocos meses de nacer sufre un ataque de meningitis, se le
paraliza la mano y empieza a desarrollarse la hidrocefalia: Duerme, mi pobre
niño, goza sin duelo…Morirás con la aurora, flor de la muerte/ te rechaza la
vida…/que es del dolor la muerte tu único asilo…” Al silencio del
niño, se le suma el silencio de Dios y reconsidera su vida y su fe ¿No será un
castigo de Dios por mi soberbia? ¿No será un castigo por abandonar mi destino
de servir a Dios como sacerdote?
La noche del
21 al 22 de marzo, en plena cuaresma, siente el vacío de la nada y un fuerte
dolor en el pecho, don Miguel llora amargamente. Sale de su casa de madrugada,
en un vagabundeo por las calles de la ciudad, va a parar el convento de los
Dominicos. Allí estará encerrado, pasará tres días de angustia y oración de
cara a la pared, no asiste a sus clases y comparte con los frailes la liturgia
conventual. Estará dando salida tensiones psicológicas y metafísicas, en una
profunda crisis existencial.
Tenía trato
amistoso con el prior Fr. J. Mª Suárez, con Fr. Rodrigo Díez y otros, allí
percibía un clima de acogida y comprensión. De esta profunda experiencia
empezará a escribir el Diario íntimo, sólo conocido por sus amigos más
cercanos y publicado mucho tiempo después de su muerte, en el año 1970. En su Diario
íntimo anotará la antífona Media vita in morte sumus, del rezo de Completas
de tiempo de cuaresma del breviario dominicano:
“Media vita
in morte sumus. Quem quaerimun adiutorem nisi te, Domine, qui pro peccatis
nostri iuste irasceris? Sancte Deus sancte fortis, sancte et misericors
salvator: amare morti et tradas nos”.
Unamuno y el
padre Arintero
Ese mismo
año acude a la Peña de Francia, aunque los dominicos no habían recuperado
todavía el santuario, que será en el año 1900. Irá acompañado del jesuita padre
Lecanda, director espiritual de su etapa de los luises de Bilbao y con el que
había pasado la Semana Santa en Alcalá de Henares. En 1909 está en la
Peña de Francia con su amigo Fr. Matías García, posiblemente con el que mayor
afinidad tuvo y con el que tendía sus más íntimas confidencias. Se encontraban
también el padre Arintero, Fr. Vicente Beltrán de Heredia y Fr. Cecilio Morán y
Morán. Pero, de la Peña de Francia y Unamuno, hablaremos otro día. Aunque, el
silencio de la Peña será un lugar de gran inspiración, en el mes de agosto de
1913, comenzó a perfilar los primeros versos de su Cristo de Velázquez, que
irá madurando y perfilando durante siete largos años, hasta que lo publica en
1920.
Eran
celebres las conversaciones religiosas con el padre Arintero, Unamuno en su vuelta
a la fe y a la religiosidad da rienda suelta a la razón y a los impulsos
intelectuales en su empeño de desvelar la Esfinge – así llamaba a la religión-,
o la descifro o me devora. Posiblemente, impregnado de grandes dudas, de
una fe que no se deja atrapar con la sola razón, el misterio del más allá, la
muerte, el silencio de Dios que provoca un sentimiento trágico de su
existencia. O tal vez, la conversación se convertía en un monólogo, como
observara Ortega, hincaba el estandarte de su "yo" como un señor
feudal y todo giraba en torno a él. El padre Arintero que le llama a refrenar
los excesos, ir a lo esencia, le aconseja humildad y oración, pero sobre todo,
que practicara la religiosidad. Durante algún tiempo Unamuno participará de la
asistencia asidua a la Misa. Estas conversaciones con el padre Arintero, se
produjeran, para su propio disfrute, en claustro viejo o de los aljibes, al que
gustaba llevar a muchos de sus amigos.
Claustro de
los Aljibes
Muchas de
las páginas de unas de sus obras más profundas, El sentimiento trágico de la
vida, fueron discutidas con los frailes del convento, sobre todo con el
padre Matías García y el padre Getino. Mano a mano, palabra a palabra en los
atardeceres del Monte Oliveti. Será asiduo a las sesiones de la Academia de
santo Tomás, fundada por el dominico francés Gil de Villanova, en el año 1881,
con profesores de la universidad de Salamanca y frailes del convento de San
Esteban.
En su Cristo
de Velázquez, tiene una obsesión por Dios, no hay escritor que más profiera
su nombre. Dios le persigue como a un nuevo Saulo. Va perfilando en estos
versos un sentimiento trágico, mientras que la razón niega la existencia de
Dios, el corazón lo afirma. Es una razón cordial: siente el
pensamiento, piensa el sentimiento. El sentimiento es el núcleo de la
conciencia personal, del cual deriva el modo de entender el mundo y el modo de
acoger a Dios. En este, Cristo ocupa una posición central en esta obra, tan
central que le obsesiona. En Cristo ha encontrado la humanidad, el camino hacia
Dios, que nos hace partícipes de su naturaleza divina, pero también es el
hombre, como ser creador.
Estas palabras son el alma de este salmo; nos
incita, nos sugiere buscar el silencio. No nos dice gustad este
proyecto, gustad este objeto... No, solo “Gustad y ved”.
El paladar se extraña cuando se aliñan demasiado los alimentos, cuando
se condimentan en exceso. Eso hace que se deterioren los sabores
originales de las cosas.
Hemos oído aquella expresión: “tomar el pan a palo seco”. Gustar el silencio, es gustar a Dios a palo seco, “Gustad y ved...”
No disimuléis, no ocultéis el sabor de lo divino.
El silencio es una degustación de lo divino, de su paz, de su gozo, de
su plenitud. Sencillamente gustad y ved... No hay que adobar lo divino,
no hay que condimentarlo. Dejadlo con su sabor de origen: “Gustad.”
FIESTA FIN DE TRIMESTRE. ESCUELA DE TEOLOGÍA
Sobre
la despedida del trimestre el 15 de diciembre
Este año ha sido un acto sencillo, sólo prácticamente para
los alumnos de la Escuela, al que no asistieron todos, algunas como Mercedes,
en contra de su voluntad, por un inoportuno catarro.
Duró poco más de una hora y Mª Ángeles Moreno nos puso une
entrañable película con el relato de la navidad para niños (menores de 144
años) y una hermosa presentación con más de ¡90 cuadros! relativos a la Navidad
y música de los “Coros del Tabernáculo Mormón”.
También hubo un sencillo recital poético, a cargo de Mª
Ángeles Moreno, Flora García y un servidor.
Cantó un pequeño coro, dirigido por D.ª Marisol, acompañado
al órgano por D. Teófilo, en el que actuó como solista Manuel Becerro en “El
pequeño tamborilero”, interpretando también “La Virgen sueña caminos” y una
canción popular, en la que actué yo como solista y “especialista en
improvisación”, por lo que me salté de renglón y hubo que repetir… Fallos del directo, diría para justificarme.
Pero lo más emotivo fue el rato de fraternidad que vivimos
los allí congregados. Tomando después unas pastas y un “vinillo dulce”, en la que Claudio el brasileño, nos dijo unas
palabras, en las que sentía que, este sería el último año que pasaría las
Navidades en Salamanca, lo cual hizo que me diera su correo electrónico y su nº
para el wasap. Luego seguimos unos cuantos más la fiesta en Caballerizas, hasta
altas horas de... la tarde.
Claudio nos enviaría al wasap, enlaces de YouTube de canciones
brasileñas, muy bonitas, y este enlace que pongo aquí, de una película
sobre “Irma Dulce o filme”
Todo empezó
porque yo le mandé los “0ficio da Inmaculada ConÇeiao-canÇao nova”. Enlace que
os mandé en el día de la Inmaculada.
Pues eso, que fue una tarde digna de recordar, que habrá que
repetir.
Pedro Becerro Cereceda
ISAURA DÍA FIGUEIREDO Y VERONICA AMAT EN EL RECITAL
CANCIÓN DE NAVIDAD
FELICITACIÓN DE NAVIDAD DEL DECANO DE LA FACULTAD, Fr. MANUEL ÁNGEL MARTÍNEZ JUAN
FELICITACIÓN DE NAVIDAD DEL PRIOR DE SAN ESTEBAN, Fr. RICARDO DE LUIS CARBALLADA
Defensa Memoria de Licencia
Teología de la divinización en el corpus dionisiacum. Nuevo horizonte de compresión.
El pasado jueves día 18 de diciembre de
2014, a las 10 horas, en la aula Francisco de Vitoria de la Facultad,
defendió públicamente la memoria de licencia el alumno LUKÁS MILAN ZILAK, O.P., que lleva por título: Teología de la divinización en el corpus dionisiacum. Nuevo horizonte de compresión.
El tribunal estaba formado por los siguientes profesores: Gregorio Celada Luengo, O.P. (dir.); Ricardo de Luís Carballada O.P.; Manuel Ángel Martínez Juan, O.P
La memoria fue aprobada con un 10 (SOBRESALIENTE) en el trabajo escrito y un 10 (SOBRESALIENTE) con la defensa.
Encuentro de Adviento "Para contemplar y dar lo contemplado"
El sábado 13 de diciembre, en la parroquia del
Santo Cristo del Olivar de Madrid, se celebró el tradicional encuentro
de Adviento que organizan los laicos de las fraternidades de Madrid.
Un año más, la parroquia del Olivar acogió el
encuentro de Adviento "Para Contemplar y dar lo contemplado" al cual
acudió un variado grupo de la Familia Dominicana de Madrid.
Después de la oración de la mañana y un rato de convivencia, fray
Xabier Gómez, OP condujo el tiempo de meditación con una reflexión
titulada "Buscad mi rostro y viviréis".
Apoyándose en la tradición bíblica, fray Xabier expuso algunos de los
cuestionamientos a los que debe llevarnos una escucha atenta de la
Palabra de Dios. Y cómo esa escucha lleva a transformar nuestra vida,
como Jacob en su lucha con el ángel. En la medida en que nos abrimos
plenamente a Dios, sin vetarle la entrada a ningún ámbito de nuestra
vida, descubrimos que no podemos vivir auténticamente sin Él. El
misterio de la Encarnación es la realización de esa presencia definitiva
e irrevocable de Dios entre nosotros.
El encuentro finalizó con la celebración de la eucaristía, en la que
el mural preparado por los niños puso una entrañable nota de color.
La comunidad de frailes y la fraternidad de laicos del Olivar
contribuyeron, de manera especial, a la celebración de este encuentro
facilitando los espacios, la acogida y la preparación de la oración y la
liturgia. Todos los asistentes les están, por ello, muy agradecidos. Ver álbum de fotos.
CHOCOLATADA SOLIDARIA POR PROYECTO HOMBRE
"Fiestas de la Esperanza"
Con motivo de la Festividad de Nuestra Señora de la Esperanza, se realizará una Gran
Chocolatada Solidaria a beneficio de ProyectoHombre
Salamanca. Se llevará a cabo el próximo Domingo día 21 de Diciembre a partir de las 18:00
horas, en la Plaza de los Basilios (Junto a la Casa de Hermandad).
Dicho acto estará amenizado por las Agrupaciones Musicales Cristo Yacente y María Santísima de la
Estrella.
ACTOS Y CULTOS CON MOTIVO DE LA FESTIVIDAD DE NUESTRA SEÑORA DE LA ESPERANZA
Jesucristo revelación del misterio del hombre. Ensayo de Antropología Teológica.
Autor:
Martín GELABERT BALLESTER
Colección:
HORIZONTE DOS MIL
Precio:
15,00 €
Páginas:
266 págs.
Año:
2001
ISBN:
84-8260-031-1 3ª ed.
Pasión de Nuestro Señor Jesucristo
Autor:
Felipe FERNANDEZ RAMOS
Colección:
HORIZONTE DOS MIL
Esta
nueva obra de Felipe Fernández Ramos es una excelente guía para leer,
con sentido actual y con actitud creyente, los relatos que nos
transmiten la pasión de Aquel a quien los cristianos confiesan como
Nuestro Señor Jesucristo.
Precio:
20,00 €
Páginas:
240
Año:
2007
ISBN:
978-84-8260-179-3
APROBACION DE NUEVOS NOVICIOS PARA LA VICEPROVINCIA SANTA CATALINA DE SIENA DEL ECUADOR
El pasado 10 de Diciembre en la Casa de Formación “San
Alberto Magno” de la ciudad de Ambato, luego del coetus fueron aprobados para
el noviciado los siguientes hermanos: Ricardo Vicente Amat, Liven Hiraldo
Suarez Alvarado, Julio Vicente Tacuri, Willy Jahir Burgos Cedeño, Ronyl Raúl
Sánchez, Héctor Javier Guayanay. Éstos hermanos deberán trasladarse al Convento
“Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá” en Colombia para realizar su
retiro espiritual previo a la Toma de Habito, donde vivirán por un año
experiencias de fraternidad, estudio, vida comunitaria y una profunda vida de
oración, acercándose más íntimamente a Jesucristo y así dar respuesta a quien
les llamo para que le sirvan en santidad y alegría por medio del carisma de
nuestro Padre Santo Domingo.
ORDENACION DIACONAL Y PRESBITERAL
El pasado 8 de Diciembre en la Solemnidad de la
Inmaculada Concepción, en el Convento Máximo “Santo Domingo de Guzmán” de la
ciudad de Quito fueron ordenados: Diacono, Fray Luis Eduardo Quimuña Narváez
O.P., y Presbíteros, Fray William Marino Reyes Paz O.P., y Fray Diego Fernando
Jacho Vilcaguano O.P., por imposición de las manos de su Excelentísima
Reverendísima Monseñor Giacomo Guido Ottonello Nuntio Apostólico del
Ecuador.
Fue un día lleno de júbilo para toda la
Viceprovincia y de modo especial para la Orden de Predicadores, ya que por
medio de la ordenación de estos hermanos, ellos podrán ser colaboradores y
ministros de los sagrados misterios de Dios. Los hermanos neo sacerdotes se
integraran a colaborar en los conventos de la Viceprovincia y auguramos para
ellos el mayor de los éxitos en sus labores pastorales.
Toma de hábito y profesión simple en Venezuela
Tras
varios años sin la Toma de Hábito ni la Profesión Simple de algún
hermano dominico, el Vicariato Provincial de Venezuela celebró el
pasado 30 de agosto, Fiesta de Santa Catalina de Siena, la Toma de
Hábito de Fr. Orlando José Aparicio Conde y la Profesión Simple de Fr.
Leonardo José Paredes Rondón. La celebración tuvo lugar en la Parroquia
Nuestra Señora de los Dolores ubicada en Los Magallanes de Catia, al
Oste de Caracas.
Fr.
Orlando tiene 23 años de edad y luego de tres años de formación en
filosofía es admitido al año de noviciado en Hong Kong de la Gran
China. Por su parte, Fr. Leonardo, de 25 años, cumpliendo su año de
noviciado realizó su profesión simple guardando desde entonces los tres
votos que distingue la vida religiosa de manera radical.
Las
respectivas Toma de hábito y Profesión simple, fueron realizados de
manos del Vicario Fr. Antonio Díaz Paniagua OP, el Prior del Convento
Fray Bartolomé de las Casas, Fr. Agripino Franco OP y Fr. José Gregorio
Lobo OP, Formador y Maestro de Estudiantes.
Información proporcionada por Ronald Borges OP
La Visitación de la Virgen María y el diálogo espiritual - Fray Julián de Cos, O.P.
Sábado 13 de diciembre de 2014
La visitación de la Virgen María a
Isabel nos habla de un elemento muy importante de nuestra vida
interior: el diálogo espiritual con una persona de confianza.
En la Anunciación, el ángel Gabriel le dice a María que “su pariente Isabel, de la que se decía que era estéril, ha concebido en su vejez un hijo y ya está en su sexto mes de embarazo” (Lc 1,36). Es decir, Isabel también estaba viviendo algo maravilloso. Dios había intervenido milagrosamente en su vida.
Cuando María se pone en camino para visitarla, no sólo
lo hace para ayudarla en los últimos meses de embarazo y en el parto,
sino también para compartir su experiencia espiritual. En efecto, en el Magníficat (cf. Lc 1,46-55) podemos ver cómo María le abre su corazón a Isabel y le cuenta lo que está viviendo interiormente.
El diálogo entre ambas es de igual a igual. María, la
Madre del Señor, no ha ido a darle lecciones a Isabel. Ni ésta, la
esposa de un sacerdote del Templo (cf. Lc 1,5), pretende dárselas a
María. Se hablan como dos grandes amigas. Su conversación es un profundo
y sincero diálogo espiritual.
María necesita compartir su experiencia de Dios con
alguien que la va a escuchar y comprender, porque está pasando por una
experiencia algo parecida. Y para conseguirlo no le importan las
distancias ni la dureza del camino que ha de recorrer.
Para nosotros también es importante contar con alguien
de confianza con quien compartir de igual a igual lo que vivimos en
nuestro corazón. Alguien a quien escuchar y comprender y que a su vez
sepa escucharnos y comprendernos. Ese alguien no tiene porqué ser un
maestro espiritual, sino, simplemente, un buen amigo.
En el diálogo espiritual son muy importantes la libertad
y el respeto. Pero, para eso, nuestro corazón ha de purificarse y tomar
conciencia de su humildad. Por ello María es una gran referencia. Ella
nos enseña a conversar con sencillez, sin pretender imponer nuestra
opinión, sin juzgar a la otra persona, sabiendo escucharla.
En el misterio de la Visitación, la Virgen María nos
muestra lo bueno que es saber compartir nuestra experiencia de Dios con
alguien de confianza.
Boletín de Navidad de la Cofradía de Minerva de la Alberca
Belén era un pequeño pueblo, sin
embargo posiblemente a José y María no les pareciera a su llegada así, al
contrario les debió desconcertar el gentío que lo habitaba, solo cerremos los
ojos, y pensemos por un momento el bullicio, el gentío, la actividad que se desarrollaba
por esos día en Belén y la tranquilidad de Nazaret.
Todo Belén estaba ocupado por los
viajeros que habían llegado de lejos para cumplir con el decreto del Emperador
cesar Augusto, el empadronamiento de todos los súbditos, debían dejar
constancia, con su inscripción en el pueblo de sus antepasados para constar en
el padrón.
Nos imaginamos a una joven
pareja, ella muy embarazada, caminando despacio, él sosteniendo a su joven mujer,
medio desorientados ante la multitud, desapercibidos, noche fría, cielo claro
iluminado por luceros que brillaban más que nunca, eran 113 los kilómetros que
les separaban de su hogar en Nazaret. Muchos pensamientos pasarían por sus
cabecitas, muchas dudas y miedos, el hijo que María llevaba en sus entrañas no
iba a ser un niño como los de sus vecinas, o las embarazadas que veía en el
peregrinar. No obstante la mediatez del parto, aparcaría por momentos su
pensamiento, ya que otras preocupaciones más cercanas les ocupaban.
José cruza la puerta del mesón,
el abrumado mesonero trataba de controlar las infinitas llamadas de sus
innumerables huéspedes, y así entre la marabunta se presenta el joven José
pidiendo algo “imposible” una habitación.
-No joven, en cada cuarto están más
del doble e incluso el tripe de gente-, seguramente José le miraría con ojos…y
algo pensaría al mesonero que llevó a esos jóvenes a una gruta, una cavidad de
burda roca que servía de establo. Todo debió ser caótico, pero en realidad “ese momento” estaba planificado desde la
creación del mundo, cada paso incierto que daban José y María, iban cumpliendo
la profecía, “noche de amor infinito en
que Dios toma forma humana”.
Ya el parto era tan cercano, que
un ángel baja del cielo y da un consejo de amor y esperanza. El ángel habla a
los pastores sobre “aquel” que sería
el pastor de todos y les dice:
“Os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es Cristo el
señor y esto os servirá de señal: Hallareis a un niño envuelto en pañales,
acostado en un pesebre”
El niño era Jesús, el Hijo de
Dios, el Salvador del mundo. Indeciso el primer pastor llega al establo, María
mecía entre sus jóvenes brazos al pequeño, y José contemplaba el momento,
verdad que ese hijo no le pertenecía, ni a él, ni a ningún padre terreno, sino
que pertenecía a la Humanidad. ¿Que pudo sentir María?, nunca lo sabremos, ella
prudente lo guardó en su corazón, era Hijo de Dios, pero en esos momentos era
su pequeño, y ella procuraba darle calor y todo el amor, era su madre.
Lejos de Belén unos magos
observaron una nueva estrella en el cielo, por alguna razón que seguramente no
comprendieron que significaba, emprenden un largo viaje para llevar ricos presentes.
Porque de tal manera amó Dios al
mundo que ha dado a su hijo Unigenito, para que todo aquel que en Él cree, no
se pierda, y tenga vida eterna. Se habla de los presentes, dignos de un rey,
que los magos llevaron a Jesús, y en eso nos perdemos muchas veces, olvidando
que el más preciado regalo- se lo había entregado el Señor a ellos-, emprender
el viaje.
Ese regalo sigue teniendo
vigencia actualmente, dejemos todo en sus manos y emprendamos el viaje, la
redención es una realidad, la muerte nunca es el fin, la tristeza es temporal,
el amor eterno es para siempre, Él es el regalo.
Entre los primeros cristianos la
difusión de la navidad fue muy rápida, en la segunda mitad del siglo IV se
extiende por todo el mundo cristiano: por el Norte de África (año 360) por Constantinopla
(año 380) Antioquía (año 386). En el siglo V la Navidad era una fiesta casi
universal.
Aquellos que escucharon la
predicación de los Apostoles, conocían bien y meditaban con frecuencia la vida
de Jesús, sobre todo momentos decisivos como
Pasión
Muerte redentora
Resurrección Gloriosa
Los milagros, las parábolas y
muchos detalles de su predicación, lo habían oído contar a los que vivieron con
el Maestro durante la vida pública.
De su nacimiento, poco se sabe,
seguramente Jesús habló en ocasiones de su nacimiento, pero lo que ocurrió
aquella noche, solo María lo guardaba en su corazón.
Cuando se escriben los
evangelios, solo se deja constancia y desde perspectivas diferentes, Mateo y
Lucas, recuerdan los mismos hechos esenciales: que Jesús nació en Belén de
Judá, de la Virgen María, desposada con José, pero sin que ella conociera
varón. Luego al final del relato añaden que se fueron a vivir a Nazaret.
Mateo subraya que Jesús es el
Mesías descendiente de David, el Salvador en el que se han cumplido las
escrituras de Dios al pueblo de Israel. Por eso la pertenencia de Jesús al linaje de David viene dada por ser hijo
legal de José; Mateo narra los hecho fiándose especialmente en el contenido del
Santo Patriarca.
Lucas se centra en la Virgen,
representa a la humanidad, fiel a Dios; reseña que el Niño que nace en Belén, es el Salvador prometido, el Mesías
y Señor que ha venido al mundo a salvar a todos los hombres.
En el siglo II el deseo de saber
más sobre el nacimiento de Jesús y su infancia hizo que algunas personas
piadosas, pero sin formación histórica precisa, inventaran relatos fantásticos,
llenos de creatividad, algunos detalles se conocen por los evangelios
apócrifos, el que se presenta el protoevangelio de Santiago es amplio.
En las primeras generaciones de
cristianos la fiesta por excelencia era la Pascua, conmemoración de la Resurrección
del señor. Todos sabían bien en que fechas había sido crucificado
Jesús y cuando había resucitado: en los días centrales de la celebración de la
fiesta judía de la Pascua, en torno al día 15 de Nisan,es decir, el lunes de
luna llena del primer mes deprimavera,
pero no se conoce lo mismo del nacimiento. No formaba parte de las costumbres
de los primeros cristianos el cumpleaños y no se había instituido una fiesta
particular para conmemorar este acontecimiento de Jesús.
¿Por qué se celebra el 25 de diciembre
sino sabemos la fecha?
Hasta el siglo III no tenemos
noticias sobre el día del nacimiento del Señor. Los primeros testimonios de
Padres y escritores eclesiásticos señalan diversas fechas. El primer testimonio
indirecto de que la natividad fue un 25
de diciembre, lo frece Sexto Julio Africano en el año 221.La primera referencia
directa de su celebración es la del calendario litúrgico filoalinao del años
354 (MGH,IX,I,13-196):VII kal.Ian.natus Christus in Betleem ludeae(el 25 de
diciembre nació Cristo en belén de Judea). A partir del siglo IV los
testimonios de este día como fecha del nacimiento de Cristo son comunes en la
tradición occidental, mientras en la Oriental prevalece el 6 de enero.
Una explicación bastante
difundida es que los cristianos optaron por ese día porque a partir del año 274,
el 25 de diciembre se celebraba en Roma el “dies
natalis Solis invicti”, el día del nacimiento del Sol invicto, la victoria
de la luz sobre la noche mas larga del año.
El paralelismo de la liturgia de
navidad y los padres de la época establecen el nacimiento de Jesucristo con
expresiones bíblicas como “el sol de justicia, la luz del mundo”.
Dejando tradiciones y conjeturas
a un lado, lo importante para un cristiano es abrir el portal de cada corazón,
llenarlo de luz, y dejar que el Niño obre, cambie aquello que no va bien, que
nos inquieta o no llena de miedos, solo Él da sentido a nuestra vida,
pongámosla en su manos y no olvidemos que navidad ha de ser todo el año, que
cada día nace en nuestro entorno, un niño de una joven madre que necesita
ayuda, el niño- anciano, el joven
perdido en paraísos falsos o el bebé,
que una sola sonrisa le va hacer feliz.
Practiquemos el poner una sonrisa
en nuestra vida, haremos más felices a los que nos rodean y al desconocido que
se acerca a pedir hospedaje
Se
ha escrito mucho sobre las cuatro letras hebreas que forman el nombre
de Dios: YHWH. Hay algunos autores que dicen que el verbo que hay detrás
de esta raíz no es el verbo “ser” (de ahí las traducciones por “soy el
que soy” o “soy el que seré”), sino hasah, que significa amar
apasionadamente. Es un tema interesante, aunque propio de expertos. En
cualquier caso, el nombre de Yahvéh, que ningún judío piadoso se atrevía
a pronunciar, pone de manifiesto la absoluta trascendencia divina.
Pero, por otra parte, también muestra la solicitud de Dios por su
pueblo: Dios es el que visita a su pueblo, el que ha visto sus
sufrimientos y ha escuchado su clamor. Más aún, es el Dios que guía al
pueblo y se hace presente en los diversos avatares de su historia, el
Dios del camino. No es un Dios vinculado de un lugar, sino el Dios que
se hace presente allí donde el pueblo camina.
El ser de Dios es existencia para su
pueblo. Va siempre por delante. Por eso se le dice a Moisés que no puede
ver su rostro, porque esto es algo imposible en las condiciones de este
mundo. Pero Moisés puede ver la espalda de Dios, o sea, las huellas de
su paso por la historia. En Jesucristo, este Dios que acompañaba al
pueblo y caminaba delante de él, se ha manifestado como “Emmanuel”, que
traducido significa: “Dios con nosotros” (Mt 1,23). Para los creyentes
en Jesús como el Cristo, ha quedado definitivamente claro que en él “se
ha manifestado la gracia salvadora de Dios a todos los hombres” (Tit
2,11). La gracia es la misericordia eficaz de Dios, su bondad y su amor.
Y, al contrario de lo que ocurría con Yahvéh, a Jesús sí se le puede
mirar cara a cara.
Hay una continuidad entre Yahvéh que
libera a su pueblo de la esclavitud y le acompaña en su camino, y Jesús,
que es también “el Camino” que conduce a la Verdad y a la Vida. Un
camino está para ser recorrido. Pero en nuestro caso el Camino es la
persona de Jesús. ¿Cómo se recorre este camino hecho hombre por nosotros
y por nuestra salvación? Poniéndonos en su seguimiento, o sea, viviendo
su misma vida, teniendo sus mismos sentimientos, actuando con su mismo
espíritu. En Jesús, Dios no solo nos acompaña en nuestro camino, sino
que él mismo se ha hecho Camino. Mirándole a él, sabemos de forma muy
concreta dónde esta la puerta de la vida, por dónde tenemos que ir para
encontrarnos definitivamente con Dios.
El Nombre innombrable de Yahvéh se ha
unido de forma irrevocable con nuestra humanidad, acompañando a todo ser
humano, de forma que si Yahvéh es el Dios del camino, Jesús es el
Camino que llevamos con nosotros dondequiera que vayamos.
No hay regalos para nuestro Hijo
Editado por
Sor Gemma Morató Ayer
me leyeron una historia navideña que nunca había oído y me llegó muy
hondo. La historia era bien simple y decía algo así como que José y
María hablaban entre ellos mirando al mundo. María le decía a José lo
bonito que estaba todo adornado en la tierra, en honor de su Hijo. Se admiraba de tanto detalle y belleza para celebrar el nacimiento de Jesús, disfrutaba con tantos colores y luces brillantes...
También sonreía al ver tanta gente dispuesta a hacerse regalos, a
pensar en el otro, en qué le gustaría... Pero después de contarle a José
todos los detalles navideños que conocemos y vivimos en estos días,
María sorprendida, decía: ¡tantos regalos, tantas sonrisas, tantos abrazos, pero qué extraño, no hay regalos para nuestro Hijo!.
Me quedé pensando: ¿cuál es mi regalo para Jesús hoy? ¿Y en esta Navidad? Aún estamos a tiempo de prepararlo en nuestro corazón y para todo el año.Texto: Sor Gemma Morató.
Cuba
Tengo hermanos dominicos en Cuba.
Es una tierra y un gran país muy vinculado, aunque quizás de modo poco
conocido, con esta Córdoba nuestra. Frailes dominicos que han vivido y
trabajado entre nosotros, lo han hecho -y lo hacen- también allí. Existe
un flujo de solidaridad entre ambos lugares. En silencio. Como todo lo
que genera bondad, que no requiere voces ni propaganda. Como pasa con el
resto de España, por otra parte. Tierras hermanas, que en la historia
estuvieron unidas en lo político, y que hoy continúan vinculadas en el
afecto.
Y no precisamente desde nuestros
tradicionales partidos políticos ni rincones caseteriles, que no sabemos
bien si lo que hacen es legitimar lo que hay o ayudar a los cubanos de
la calle, sino desde el compartir que genera vida, y mucha, de la gente
corriente que ayuda y hace llegar mucho sustento para la gente ordinaria
de la isla. Sentimos cerca a Cuba aquí en nuestro país. Aunque sea en
silencio. Como muchas cosas de Cuba, que viven en el silencio.
Me cuentan y hablan mis hermanos de un país fascinante, de gente culta,
afectuosa, abierta, acogedora, vital. Me hablan de dificultades de
muchos tipos, pero sobre todo de las ganas de muchos -que no de todos…-
de continuar, avanzar, progresar, de vivir. Ganas de más, de mucho más.
Más libertad, más desarrollo, más palabra, más justicia. Y también ganas
de que haya menos cosas de las que hay.
Es una buena noticia el acuerdo entre los
Estados Unidos y el gobierno cubano para poner fin al embargo/bloqueo, y
retomar relaciones diplomáticas. Es una buena noticia que la Iglesia
haya estado por ahí en medio tratando de generar sintonía a favor de la
gente. Es una buena noticia porque esperamos que suponga que la vida de
muchos cubanos mejore.
Especulaciones de otro tipo… no sabemos
bien dónde irán. No sabemos si es éste un paso hacia la apertura
política de Cuba, o si por el contrario significa -como también hay
quien dice- que sea dar oxígeno al régimen. No sabemos si Estados Unidos
con este paso anuncia que se acerca el cambio, o es al fin reconocer el
fracaso que ha supuesto las medidas internacionales para asfixiar el
régimen comunista cubano. No sabemos si Cuba está anunciando que se
aproximan aperturas, o si cuando los Republicanos regresen al poder
-Obama termina mandato y no deja en demasiado buen peldaño a su partido
Demócrata- se darán pasos atrás, manteniendo el status quo del país.
Lo que si podemos intuir es que con este
acuerdo en el que el papa Francisco ha intervenido apoyando el
encuentro, mejorará la vida de muchos cubanos. Y esa es la gran noticia.
Que el pueblo cubano podrá vivir mejor. Pues bienvenido sea. Ojalá haya
muchas y prontas noticias de que la vida de los cubanos mejora, de que
se toman medidas para ello. También desde el régimen.
A la espera de Dios (21.12.14)
Editado por
Jesús Espeja
“Fue enviado un ángel…El Señor está contigo…Aquí está la pobre del Señor”.
1.“Fue enviado un ángel” es una forma de expresar que Dios
está viniendo. De un modo gratuito por amor y como amor. Esa gratuidad
queda bien calara en el evangelio: María es una joven insignificante y
desconocida. Para encontrarla el ángel tiene que dar muchas vueltas:
primero Galilea, la región económicamente más pobre de Palestina y de
mala fama religiosa; luego una ciudad pequeña llamada Nazaret; y
dentro de la misma una joven que se la conoce sólo porque está
desposada con un hombre llamado José. Ese Dios, en quien existimos y nos
movemos, continuamente está viviendo a nosotros. Según nos decían
nuestros padres, todos tenemos un ángel que nos acompaña y nos dice:
“El Señor está contigo”.
2. “Aquí está la pobre del Señor”. Pobre significa la
persona que se abre incondicionalmente a la presencia de Dios que
como amor sustenta nuestra vida y está llamando a nuestra puerta. María
de Nazaret es la pobre, la creyente; la que no se instala ni se cierra
en sí misma. Está “a la espera de Dios”. Según el prefacio de adviento,
“esperó con inefable amor de madre”. Vivir la esperanza exige que
nosotros estemos “a la espera de Dios”; que no nos arrodillemos ante
falsos dioses que salen al camino; que ahondemos en la sed de infinitud
que nos constituye y no pueden saciar las cosas perecederas.
3. Veamos en María de Nazaret la primera discípula de Jesús.
Como nosotros recorrió la peregrinación de la que va madurando en
esperanza o espera confiada. No le acompañó una legión de ángeles
revoloteando para que su camino fuera de rosas sin espinas. Ella
también tuvo sus dudas y sus interrogantes: “cómo puede ser eso pues no
conozco varón”. Tuvo que discernir y vislumbrar la presencia y la
voluntad de Dios en todos los acontecimientos de la vida. Durante la
gestación como madre. Cuando su h ijo Jesús fue creciendo; y cuando
decidió dejar Nazaret para recorrer las aldeas de Galilea como
profeta itinerante y pobre. Sobre todo María siguió ´”a la espera de
Dios” junto a la cruz . Según el Libro de los Hechos, después de la
muerte de Jesús, María con los otros discípulo seguía esperando y
pidiendo la venida del Espíritu. Todo un ejemplo para que nosotros
también levantemos la cabeza, salgamos de la superficialidad en que
fácilmente nos instalamos y escuchemos el rumor de ángeles, los
reclamos y brotes de vida, que también hay en nuestro mundo.
Fr. Juan José de León Lastra 19 de diciembre de 2014
“Oh renuevo del tronco de Jesé, que te alzas
como un signo para los pueblos, ante quien los reyes enmudecen y cuyo
auxilio imploran las naciones, ven a librarnos, no tardes más”.
¡Qué pretenciosa la exclamación de esta antífona! Cuando se incorporó a
la liturgia aplicando la profecía de Isaías ¿se creería de verdad que
ese renuevo de Jesé tendría tanto poder e influencia en el mundo para
enmudecer a reyes, para ser el libertador de naciones? Que lo anunciara
Isaías, cuando el pueblo judío era una insignificancia entre las
potencias, asirias, caldeas, egipcias ya tenía mucho de sorprendente.
Isaías creía en ese “poder” del renuevo del tronco de Jesé porque “sobre
él posará el espíritu del Señor”. De ese Señor para quien nada hay
imposible, como recuerda el ángel a María. Sigue siendo necesario creer
en que nada es imposible para Dios, para aceptar que el Niño que va a
nacer sea enseña de los pueblos, le busquen los gentiles, reciba la
gloria que le pertenece, como profetizaba Isaías y proclama la antífona
de este día. Pero sólo la confianza de que eso puede ir sucediendo
justifica que celebremos la Navidad.
"Educar en la igualdad" Domingo IV de adviento, ciclo B
No podemos celebrar esta próxima Navidad sin un compromiso claro y decidido por la dignidad de la mujer.
Dos lecturas llaman mi atención poderosamente este cuarto domingo de
adviento. La primera lectura y el evangelio. En ambas aparecen dos
protagonistas: el Rey David en la primera y María de Nazaret en el
evangelio. No hace falta investigar mucho para detectar rápidamente la
diferencia de actitud en ambos protagonistas. Sin embargo, me gustaría
dar una vuelta de tornillo y tratar de sacar algo más para nuestro mundo
actual.
El rey David y María de Nazaret. Sí,
pero antes que eso, nuestros protagonistas son un hombre y una mujer. Un
hombre, que es rey, que es victorioso, con un gran palacio, servidores y
servidoras; un hombre seguro de sí mismo, desafiante, luchador y
ganador. Un hombre, educado como hombre y para ser hombre. Un hombre que
mira a Dios de igual a igual y se dice," voy a hacerle a Dios un
regalo, voy a tenerlo contento, voy a ponerle una casa y así, como
ocurre con los demás, me estará agradecido y estará de mi parte".
Una mujer, una sencilla mujer, en un
pueblo sencillo, prometida a un hombre desconocido. Una mujer en su
casa, en sus labores, propias de las mujeres de aquella época, que
apenas contaban para poco más que proveer la casa, hacer la comida, dar
de comer a los animales y permanecer en silencio, siempre en silencio.
Atentas a las necesidades de los hombres.
A ese hombre, Dios le dice: "¿Pero tú,
de qué vas? Pero si tú ni eras ni eres nadie. ¿Tú me vas a comprar con
una casa? Pero si yo te saqué de andar tras la oveja". Y a esa mujer,
Dios le dice: "Alégrate, llena de gracia, yo estoy contigo y con todas
las mujeres. No temas". Dos personajes que simbolizan dos formas de
vivir que se reproducen durante toda la historia de la humanidad y que,
desgraciadamente, llegan a nuestros días. La historia de los hombres y
la historia de las mujeres. Y Dios, sí, que se pone de parte de las
mujeres.
Y damos un salto de miles de años, y
abrimos el periódico, o los telediarios, o las noticias en internet y no
hemos cambiado. Dios se puso de parte de una mujer y de todas las
mujeres, nosotros no. Seguimos asistiendo impertérritos a la suma de
mujeres muertas, día tras día, semana tras semana, año tras año. Y esas
son las que sabemos, las que conocemos, las que por desgracia saltan a
las noticias, cuando ya no hay nada que hacer. ¿Y las que permanecen en
silencio en sus casas? ¿Y los gritos ahogados que ocultamos subiendo el
volumen de la televisión? ¿Y si esa mujer que llora, mi vecina, fuera
María de Nazaret?
David le dice a Natán, que era
profeta, sí, pero también era hombre, que le va a hacer una casa a Dios,
y Natán le contesta, "claro, haz lo que quieras, Dios está de tu
parte". Y Dios rectifica a "su hombre profeta". Quizás también nos
rectifica a nosotros, dentro de la Iglesia, cuando callamos, cuando
justificamos, cuando aceptamos que las mujeres cumplan un papel
secundario, tutelado por los hombres.
Nosotros, dominicos, tenemos una bella
devoción a Santa María Magdalena. Nada más resucitar, se le apareció y
ella fue la que anunció, la primera, a los apóstoles al Resucitado. Ella
es, para nosotros dominicos "Apóstola de los Apóstoles" y con ella,
todas las mujeres de nuestra familia dominicana. También ellas son
predicadoras de la gracia.
Queridos hermanos, Dios tomó carne
humana y desde ese momento, como dice San Pablo, "ya no hay hombre o
mujer, porque todos sois uno en Cristo." Como humanos con la misma carne
de Cristo, como cristianos, con la misma sangre de Cristo, no podemos
celebrar esta próxima Navidad sin un compromiso claro y decidido por la
dignidad de la mujer, de todas las mujeres.
Un compromiso que para nosotros dominicos que estamos en la enseñanza,
pasa necesariamente por la educación en la igualdad entre hombres y
mujeres, haciendo de nuestros colegios lugares de humanización al estilo
del Dios encarnado.
"Y entonces la madre del Rey
interrumpió a su Hijo y dijo, pasad vosotros también al reino de mi
Hijo, porque estaba encerrada en casa, humillada, golpeada y os
pusisteis de mi parte dándome refugio, calor, ayuda para mis hijos y
seguridad. Pero Señora, ¿cuando hicimos eso con usted? y respondió la
Madre del Rey: cuando lo hicisteis con una mujer, conmigo lo
hicisteis." (Pequeño añadido a Mateo, 25)