sábado, 7 de noviembre de 2015

La Posada del Silencio nº 8, curso VII




Segundo modo de orar

Oraba con frecuencia Santo Domingo postrado completamente, rostro en tierra. Se dolía en su interior y se decía a sí mismo, y lo hacía a veces en tono tan alto, que en ocasiones le oían recitar aquel versículo del Evangelio: "¡Oh Dios!, ten compasión de este pecador" (Lc 18, 13). Con piedad y reverencia, recordaba frecuentemente aquellas palabras de David: "Yo soy el que ha pecado y obrado inicuamente" (Sal 50, 5).
Del salmo que comienza, "Con nuestros oídos ¡oh Dios! hemos oído", recitaba con vigor y devoción el versículo que dice: "Porque mi alma ha sido humillada hasta el polvo, y mi cuerpo pegado a la tierra" (Sal 43, 26). En alguna ocasión, queriendo exhortar a los frailes con cuanta reverencia debían orar, les decía: "Los Reyes Magos entraron..., y cayendo de rodillas, lo adoraron" (Mt 2, 11)...
Nosotros pedimos perdón por nuestros pecados y decimos: ¡Señor, ten piedad!
Hacemos memoria en nuestro interior de los niños y niñas que en el mundo están sometidos a todo tipo de explotación, trabajo o delincuencia.
Recordamos a emigrantes humillados por nuestras maneras de vivir que justificamos hasta con leyes.

Tercer modo de orar

Motivado Santo Domingo por todo cuanto precede, se alzaba del suelo y se disciplinaba diciendo: "Tu disciplina me adiestró para el combate" (Sal 17, 35), "Misericordia, Dios mío," (Sal 50), o también: "Desde lo hondo a ti grito, Señor" (Sal 129). Nadie, por inocente que sea, se debe apartar de este ejemplo.
Sufre y ora por todos los que sufren, prolongando en su cuerpo la Pasión de Jesús.
Nosotros hacemos memoria en nuestro interior por los que sufren, en el cuerpo o en el espíritu, quizás conocidos o familiares nuestros.
Pero recordamos, de manera especial a los enfermos incurables, a los de SIDA, a tantas personas, cuyas imágenes nos llegan por los medios de comunicación, que son víctimas de guerras, violencia y terrorismo

Queridos hermanos de la Fraternidad de Santo Domingo de Salamanca, alumnos de la Escuela de Teología, queridos amigos y lectores de la Posada del Silencio

Ya sabéis que el sábado día 7 comienza el Centenario de la Orden Dominicana en todo el mundo. En España será en Madrid, predidido por don Carlos Osoro, Arzobispo de Madrid. En Salamanca tendremos este sábado 7 a las 20,00 h., una celebración de VÍSPERAS de toda la FAMILIA DOMINICANA, en el convento de las DUEÑAS. Estamos todos llamados e invitados a participar en ella como laicos dominicos, parte de la Familia Dominicana.

El domingo, día 15 de noviembre, en la Eucaristía de las 13,00 h., tendremos la misa por el octavo centenario, presidida por don Carlos López, Obispo de Salamanca.
                                                                                                                             Un abrazo
                                                                                                                              Juan Antonio


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FORO  DE LECTURA DE LA ESCUELA DE TEOLOGÍA

CONVOCATORIA. Desde el Foro de Lectura de la Escuela de Teología, os convoco para una reunión informativa y de presentación del grupo. La primera reunión tendrá lugar el MARTES 10 DE NOVIEMBRE, A LAS 17 h para realizar una ruta unamuniana por la ciudad de Salamanca. Allí nos conoceremos y propondremos nuestro primer libro para compartir juntos.
Os invito un año más a leer juntas y a descubrir el rostro de la ciudad de Salamanca. Apuntarse en astedominicos@hotmail.es

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Carmen Rivas Vivéns
          
¿QUÉ ES EL FORO DE LECTURA?

                        ■ El foro de lectura, o club de lectura de la facultad de teología nace como un proyecto  integrado en la oferta de la Escuela de Teología, se abre a toda la comunidad. La selección literaria girará en torno a temas:
-        clásicos
-        Actualidad literaria
-        Y mis lecturas: un participante presentará y propondrá un texto que le guste, que sea significativo en su vida

                        ■ OBJETIVOS.
            Primero estar juntos y crear lazos comunitarios, sin más pretensiones que aportar lo bueno que tenemos y dejarnos sorprender por nuestro compañeros

            1-Estimular la curiosidad y el interés por obras de la literatura universal
            2-Descubrir obras y autores de otras culturas
            3- Intercambiar opiniones y valoraciones entre los participantes
            4- Debatir sobre temas de actualidad utilizando la literatura como puente mediador.

                        ■MODO DE LLEVARLO A CABO

            1- El coordinador ofrece información básica sobre cada tema. Coordenadas de espacio/tiempo, que nos faciliten comprender mejor la obra y el tiempo en que fue escrita
            2-Algunas orientaciones de lectura: personajes, corriente literaria, género literario.
            3-Posibilidad de incluir documentos gráficos: canciones de poemas, fotos, epistolarios

            ■ REQUISITOS
            1-Respeto a todas las opiniones, rebatir con fundamentos literarios
            2- Actitudes positivas

            ■ ACTIVIDADES
           
            1- Ruta literaria: Paseo por la Salamanca de Unamuno, con café incluido

            ■ OFERTA LITERARIA
           
Entre Visillos
Carmen Martín Gaite
El lenguaje de las Fuentes
Gustavo Martín Garzo
El cuarzo rojo de salamanca González  Egido
Pequeño Teatro- Ana María Matute
El Oso y la monja
Timothy Radcliffe, OP
La Gitanilla
Miguel de Cervantes
El amor que nos cura
Boris Ciryrulik
El libro de la Vida
Teresa de Jesús
Primavera con una esquina rota
Mario Benedetti
Yo hombre
Augusto Roa Bastos








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La Facultad de Teología San Esteban homenajea al Prof. Juan Manuel Almarza

El pasado 20 de octubre la Facultad de Teología San Esteban homenajeó al Prof. Juan Manuel Almarza Meñica, Vicepresidente de la misma Facultad, con motivo de sus 70 años.

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El Acto Académico previsto para esta ocasión estuvo presidido por el Vicecanciller, Fray Javier Carballo Fernández, O.P., y tuvo lugar en el Aula Magna de la Facultad a las 20 horas. Dio comienzo con unas palabras del Presidente de la Facultad, quien hizo una breve presentación del homenajeado, recordando su formación intelectual y su itinerario como profesor, que tuvo su inicio en el año 1974 en el Instituto Superior de Valladolid, impartiendo la materia de Metafísica; así como su intuición para detectar los problemas candentes de actualidad y su gran creatividad. Concluyó su intervención dando lectura a algunos párrafos del correo electrónico que con este motivo envió el Prof. Jesús Espeja, O.P., en el que destaca en Juan Manuel Almarza la actitud de búsqueda y de diálogo, su afán por discernir lo verdaderamente humano que va emergiendo en la historia; su dosis de utopía y su atención a los signos de los tiempos; y afirma su convicción de que su persona y su trayectoria pueden ser una referencia saludable para las nuevas generaciones de pensadores cristianos y, por supuesto, de teólogos.
A continuación tuvo lugar la lección del propio homenajeado, que la tituló: «Desde de que somos palabra en diálogo y podemos oírnos los unos a los otros. Itinerario personal». El título está inspirado en el poeta alemán Friedrich Hölderlin. El ponente comenzó expresando su emoción y gratitud por las muestras sinceras de cariño y estima recibidas en este día.
Luego habló de su itinerario intelectual como un camino realizado esencialmente en su interior, pero siempre en diálogo. Se reconoció afortunado por haber tenido muchos maestros y muchos compañeros de camino. Unos le acompañaron unos pocos pasos; otros han hecho con él gran parte de ese viaje. Recordó a este propósito lo que significa la lectura de un libro: «Es, ante todo, oír hablar directamente, a mi oído, a Aristóteles, a Tomás de Aquino, a Heidegger, con quienes puedo dialogar sobre los problemas que veo y que me preocupan, yendo más allá del horizonte limitado con que la historia nos presenta a sus grandes personajes». Afirmó haber tenido con muchos autores o sus libros diálogos apasionantes. Por eso –subrayó– el estudio nunca ha sido para él un sufrimiento, como el que sugiere el nombre de «disciplinas» que damos a los distintos temas de estudio. En el estudio se te abre el horizonte, y adquiere vida todo lo que en el se muestra. Por eso en su larga labor docente siempre mantuvo como principio pedagógico que «la misión de un pedagogo es abrir horizontes».
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Recordó también cómo en sus años de estudiante en teología, después del concilio Vaticano II, el tema central que concitó todo su esfuerzo entonces, tanto en teología como en filosofía, era el de la historicidad. Su tesina en teología versó precisamente sobre él; y aunque entonces no comprendía todo su alcance, sabía por sus consecuencias que era un concepto muy importante. Curiosamente es un concepto que Heidegger descubre en san Pablo con raíces estrictamente cristianas.
Confesó que una de sus claves pedagógicas había sido siempre explicar las cosas de la manera más sencilla posible. Aquí radica precisamente su admiración por los grandes maestros.
Durante todo su largo tiempo de docencia en Valencia reconoció haber enseñado fundamentalmente dos cosas: en sus clases de historia de la filosofía del renacimiento y moderna, enseñaba que las ideas no llueven como los paracaidistas, sino que surgen de un contexto vital; y, por consiguiente, es absurda una formación en ideas sin saber cómo y por qué surgen.
Siempre procuró no estar alejado de la vida. Por eso durante los 28 años de su vida intelectual se apoyó siempre en estos tres ámbitos de experiencia vital y práctica:
1) El mundo de los artistas de Valladolid, con quienes tuvo un trato frecuente y cercano;
2) el mundo del compromiso político mediante toda una red de relaciones personales de los que luego serían los primeros dirigentes de nuestra democracia.
3) Y finalmente el mundo del Voluntariado social, una experiencia inolvidable que me permitió un contacto simultáneo con el mundo de la marginación y el mundo universitario.
Después de recordar numerosos detalles de su itinerario personal, concluyó dando gracias a todos los que le acompañaron en él, y a todos los presentes en el Aula, de modo especial a sus familiares, por este cálido homenaje.
A continuación cerró el Acto del Vicecanciller de la Facultad, Fray Javier Carballo Fernández. O.P., con una entrañable intervención de la que recordó otras muchas actividades del Prof. Juan Manuel Almarza, y le marcó un importante reto para su futuro: realizar una síntesis de todo su rico bagaje intelectual.
Al acto asistieron unas 150 personas: alumnos de la Facultad y de sus distintas extensiones (Escuela de Teología, Academia de Santo Tomás de Aquino, etc.). A continuación tuvieron oportunidad de continuar conversando en torno a un vino de honor.
La Facultad vivió una jornada de alegría y fraternidad.

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COMIENZAN EL 27 DE OCTUBRE A LAS 20 H
27 de octubre
XLIV Conversaciones de San Esteban 2015-2016
Facultad de Teología. Dominicos. Aula Magna de San Esteban. 8 de la tarde
Coordina: Juan Manuel Almarza
Organiza: Facultad de Teología San Esteban


I. Luces para la ciudad
Encuentro en asamblea diocesana
“El grupo de la Familia Dominicana y sus amigos de Salamanca, con ocasión de la celebración de su VIII centenario quiere unirse a la Asamblea Diocesana haciendo, como un grupo más de la ciudad, su pequeña aportación desde las Conversaciones de San Esteban”. 27 OCTUBRE Gonzalo Tejerina, Prof. de Facultad de Teología. Univ. Pont. Salamanca. Las dificultades de la fe en el mundo actual.3 NOVIEMBRE. María Dolores López Guzmán. Prof. de Facultad de Teología. Univ. Pont. Comillas. Vivir la fe en la vida cotidiana.10 NOV. Tomás Durán Sánchez. Vicario de Pastoral de la Diócesis de Salamanca. ¿Caminos para la iniciación cristiana en una Diócesis en Asamblea?  Descargar programa en PDF
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II. Lugares, caminos, encuentros
1216-2016. 800 años del camino dominicano
“La preocupación por los seres humanos y su salvación fue, precisamente, la que hizo de Domingo el fundador de la Orden de Predicadores, cuando durante una estancia en el sur de Francia experimentó los horrores de la guerra contra los Albigenses.

  Toda su energia vital y todo su amor los puso al servicio de la fundación de una Orden apostólica cuya tarea principal fuera la predicación en el sentido más amplio de la palabra"
Anselm Hertz O.P.
24 NOVIEMBRE Félix Hernández, Superior del convento de Ntra. Sra. de la Candelaria y San Jacinto de Sevilla. Predicar mediante la pintura: De fra Angélico a nuestros días. 1 DICIEMBRE. Francisco Rodríguez Fassio, Prof. del Centro de Comunicación. Superior de Scala Coeli, Córdoba. Un modo de predicar dominicano: fr. Luis de Granada. 15 DIC. Francisco Javier Carballo. Prior Provincial de la Prov. de España. Un carisma para los cambios.12 ENERO. Vicente Botella, Decano de la Fac. de Teología S. Vicente Ferrer de Valencia. Aportaciones dominicanas a la Teología. 19 ENE. Juan José de León Lastra, Prior de Ntra. Sra. de Atocha, Prof. de la Escuela de Teología de Salamanca. La trayectoria dominicana de vida espiritual.26 ENE. Antonio Osuna, Doctor en Teología y en Filosofía. La orden dominicana al servicio de la justicia de los derechos humanos.2 FEBRERO. Marisa de Llaguno López, Presidenta de la Fraternidad Laical de Sto. Domingo, Prov. de España; Gonzalo Blanco Nozal, Coordinador de la Asociación Dominicos IN-EX, Los compañeros laicos del camino. La fraternidad laica dominica. 9 FEB. María Jesús Gil Martín, Dominica del Monasterio de la Piedad, Palencia. El rostro femenino del camino dominicano.  Descargar programa en PDF

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Ante la crisis humanitaria

crisis humanitaria
La Cumbre Social de Madrid ha publicado una declaración sobre la pasividad de las instituciones ante la situación de los refugiados en nuestra propia puerta.
Las organizaciones que componen la Cumbre Social de Madrid creen que los Estados e Instituciones de la Unión Europea no están respondiendo de forma adecuada a la crisis humanitaria que están viviendo las personas refugiadas y, por tanto, denuncian esta parálisis que, ante una tragedia de tales magnitudes, es incapaz de plantear iniciativas, dilatando cualquier decisión al respecto.
Leer la Declaración
La Cumbre Social es una plataforma constituida en julio de 2012 por los principales sindicatos y unas 160 asociaciones, entidades y colectivos de la sociedad civil, con el objetivo de encontrar un espacio de reflexión y debate sobre los principales retos de la sociedad española, y a la vez disponer de una plataforma unitaria para la movilización social y democrática

Semana de Solidaridad Colegio Santo Tomás de Pamplona

Del 13 al 18 de Octubre tuvo lugar la semana solidaria que apoyaba el proyecto elegido este curso: la contribución a la construcción de una escuela en Mozambique. Acción Verapaz estuvo presente en el mercadillo, que se organizó el jueves día 15, a la salida del colegio a las 5 de la tarde, con productos de Equimercado. También participó en la marcha en bici del domingo 18 a partir de las 10 de la mañana.
MercadilloPamplona
BiciPamplona

Apertura del Curso de Voluntariado 2015/2016

Con mucha ilusión se ha empezado enseguida la programación del nuevo curso de Voluntariado que, como otros años, formará a todas las personas interesadas en aportar su experiencia y apoyo en zonas donde trabajamos con nuestros proyectos.
voluntariado-2015-2016
El pasado 7 de septiembre se reunió la Comisión de Voluntariado en la que ya participó su nuevo miembro, Alan, junto con José Carlos, Gema y Rocío. En ella se trabajó sobre la preparación y contenidos del próximo curso en el que se formen los voluntarios de Acción Verapaz de este año.
Además de la difusión habitual sobre el curso, que incluirá el diseño de un cartel, se planeó elaborar un vídeo de Acción Verapaz para presentar la realidad de la Ong.
Para la programación del curso se ha pensado, como otros años, en el acercamiento de experiencias contadas en primera persona por los protagonistas. Algunas sobre la acción en otros países como Perú, Guatemala, Camerún, República Dominicana, Ecuador y Mozambique, y otras más cercanas como la atención a migrantes en Ceuta o una visita al Albergue de personas sin hogar.
Ya están las fechas de los fines de semana con los temas a desarrollar en cada uno de ellos:
  • 13 / 15 de noviembre: Globalización
  • 11 / 13 de diciembre: Derechos Humanos
  • 5 / 7 de febrero: Interculturalidad
  • 8 / 10 de abril: Proyecto Personal
También se han programado las películas que ilustrarán los temas tratados y que darán paso a un coloquio.


Experiencia de Sergio en Paraguay

La realidad inesperada
Hace menos de un año tuve la gran fortuna de realizar el curso de Voluntariado Internacional con Acción Verapaz. Fue una experiencia maravillosa que me invitaba poderosamente a poner en práctica la formación recibida. Desafortunadamente, no pude hacerlo este verano debido a que fui seleccionado para un puesto de trabajo en Paraguay como educador ambiental por un año. Sin embargo, jamás llegué a sospechar la realidad tan necesitada que me aguardaba y estaba todavía por llegar….
Desde mediados del pasado mes de julio me hallo en Paraguay desarrollando en la Fundación Para la Tierra un programa de educación ambiental amplio y extenso que trata de abarcar la protección y defensa de los valores naturales en todos sus frentes.
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Son tres las principales funciones a las que me dedico en cuerpo y alma desde mi llegada: visitas a las escuelas locales, información a los turistas y creación de una red de ecoclubs.
Las visitas a las escuelas locales tienen como objetivo el trabajo y refuerzo de aspectos de la biología (ciencia de la vida) y la ecología (ciencia de la "casa común") con niños y jóvenes entre los 6 y 15 años. Mediante una explicación lo más animada posible con muchos dibujos en la pizarra y no poco teatro, y una fluida participación con los propios alumnos, explico temas como las cadenas tróficas, los marsupiales, el ciclo del agua, la importancia de los bosques, la fotosíntesis, la metamorfosis de anfibios e insectos, el reciclaje o en qué consiste un eclipse.
PARAGUAY2Captar la atención de los jóvenes alumnos requiere abundantes gestualizaciones y constantes cambios en el registro de voz. Al fin y al cabo, ¿qué es una clase sino un teatro? Pero los alumnos no han de ser meros espectadores sino también actores participantes de su propio aprendizaje guiados y motivados por el docente, director general de la obra.
Uno de los principales obstáculos a los que tuve que hacer frente los primeros días fue la suma timidez que muestran las gentes del lugar, poco acostumbradas a la presencia de "blancos", pero que los niños, como buenos niños que son, perdieron rápidamente para mostrarse vivos y despiertos. No así los adultos, sus padres y profesores, con los que se requiere más que ingenio y empeño para ganarse su confianza...
Paraguay es el único país de Sudamérica que conserva su idioma nativo como lengua oficial: el Guaraní. Una riqueza sin igual pero que resulta una barrera casi inexpugnable para el que no la conoce debido a la dificultad que entraña su aprendizaje... Desde el Mbatecó (¿cómo estás?), el Aguyé (gracias) y el Rojayjú (te quiero) sumado a algunos nombres de animales como Mbopi (murciélago) o Kaí (mono) no he conseguido progresar... Los niños comienzan a hablar castellano a su ingreso en la escuela y es por eso que con los más pequeños resulta imposible una comunicación ágil y fluida.
En cualquier caso me encanta ir cada semana a pasar una mañana con esos "locos bajitos" que tantas alegrías y satisfacciones me regalan con sus ideas y preguntas y que reflejan su despertar a la concienciación ecológica.
Tras la explicación del tema siempre intento acabar con un juego que sintetice la idea tratada ya que bien es sabido que "todo lo que se aprende de forma divertida nunca se olvida".
La creación de los Ecoclubs es el tema que menos desarrollado se encuentra por el momento debido a las muchas y variadas dificultades que están surgiendo. La principal de ellas es reunir a los niños de las diferentes comunidades en un único lugar ya que las distancias son considerables y no cuentan con medios para desplazarse.
Inevitable no recordar las Misiones Pedagógicas y la Institución Libre de Enseñanza en esta labor docente que estamos llevando a cabo en este remoto y olvidado lugar del Paraguay. Tenemos muchas otras actividades planeadas para el futuro como la proyección de películas y documentales de toda índole, la creación de un grupo de teatro, el desarrollo de campamentos de verano y la organización de exposiciones... Me encuentro sumamente motivado trabajando junto al equipo de Para La Tierra por las ganas y energías que derrochan.
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Además, los domingos acudo a “celebración” en la iglesia de Santa Bárbara. No puede denominarse misa ni eucaristía debido a la ausencia de un sacerdote. Consiste en la lectura del Evangelio y algunas oraciones acompañadas con canciones. También existe un grupo de jóvenes y adultos que desean confirmarse y ante los que me ofrecí ser su catequista.
No hay día que no me acuerde de cada uno de los formadores y compañeros del curso de Acción Verapaz, amigos todos a los que mando desde Paraguay un enorme abrazo, tan grande como la distancia que nos separa.
Sergio García Muñoz

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Fray Carlos Azpiroz es nombrado obispo coadjutor de Bahía Blanca

Carlos Azpiroz OP es el anterior Maestro de la Orden de Predicadores

3 de noviembre de 2015


El Papa ha nombrado arzobispo coadjutor de Bahía Blanca a Fray Carlos Azpiroz Costa OP. Bahía Blanca es una Diócesis del Sur de la Provincia de Buenos Aires.
Carlos Alfonso Aspiroz Costa O.P. (Buenos Aires, 1956) es un Sacerdote dominico argentino. Desde 2001 al 5 de septiembre de 2010 fue Maestro General de la Orden de Predicadores. Es Doctor en Derecho Canónico por el Angelicum.



Fray Carlos A. Azpiroz Costa, OP, designado obispo coadjutor de la arquidiócesis de Bahía Blanca, Argentina
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Con gran alegría compartimos con ustedes la noticia de la designación por el Santo Padre de fray Carlos A. Azpiroz Costa, OP como obispo coadjutor de la arquidiócesis de Bahía Blanca.
Fray Carlos A. Azpiroz es fraile dominico y sacerdote, perteneciente a la Provincia Argentina de San Agustín, de la Orden de Predicadores y fue Maestro de la misma -es decir, superior general y sucesor del fundador Santo Domingo de Guzmán- durante el período 2001-2010. Al ser nombrado obispo coadjutor sucederá a Mons. Guillermo J. Garlatti al frente de la arquidiócesis cuando a sea efectiva la renuncia que todos los obispos presentan, conforme al derecho canónico, al cumplir los 75 años de edad.
El obispo electo nació en 1956 en Buenos Aires (Argentina), pronunció los votos religiosos en 1984 y fue ordenado sacerdote en 1987. Es Licenciado en Derecho Civil por la Universidad Católica de Buenos Aires y Doctor en Derecho Canónico por la Universidad Angelicum de Roma. En su ministerio pastoral ha sido entre otros, profesor universitario en la Universidad Católica Argentina, prior del Convento del Noviciado de San Martín de Porres en Mar del Plata, profesor en la Universidad Fasta de Mar del Plata, profesor en el Angelicum. Actualmente era Superior de la Comunidad de Dominicos de Mar del Plata.
La arquidiócesis de Bahía Blanca ocupa buena parte del sur de la Provincia de Buenos Aires, en Argentina: superficie 82.625, población 757.000, católicos 647.000, sacerdotes 83, religiosos 202, diáconos permanentes 18.
La ceremonia de consagración episcopal se llevará a cabo en Bahía Blanca el 22 de diciembre de este año.

(03 de noviembre de 2015)

Promesas temporales en Scala Coeli, Córdoba

Dentro de la celebración eucarística, este pasado domingo 25 de Octubre, se desarrolló el acto de otorgamiento de promesas temporales, por parte de cinco hermanas de la Fraternidad de Santo Domingo de Scala Coeli y P. Posadas, de Córdoba.

1 de noviembre de 2015

Presidió el acto el Promotor Provincial de las Fraternidades Laicales de la Provincia Bética, Fray José Antonio Segovia, y estuvieron presentes, además de miembros de la Fraternidad de Scala Coeli, representaciones de algunas de las demás Fraternidades Laicales de la Provincia Bética, que habían asistido durante la jornada anterior a la Asamblea anual de las mismas, así como gran número de amigos y acompañantes.
El compromiso fue prestado ante el Promotor Provincial, en representación del Maestro de la Orden de Predicadores, recibiendo la acogida fraterna por el presidente de la Fraternidad, Cristóbal Arellano.
En su homilía, el P. Segovia, a la luz del Evangelio del día, y relacionando la actitud del ciego Bartimeo y su seguimiento a Jesús con el acto que dentro de la Eucaristía se estaba también desarrollando, señaló las tres actitudes que debían de tener a partir de ahora las hermanas que se comprometían: primera: levantarse, tomar la decisión, llegar hasta Jesús; segunda: arrojar el manto, dejar el pasado, las seguridades, fiarse de Él, que Él sea verdaderamente lo que más necesitamos, el mejor manto que se podemos tener; y tercera: seguirle, sin prisa, con la libertad y decisión suficiente para que Él llene nuestras ansias y desvelos.

Inicio del noviciado de un nuevo grupo de laicos en Santo Domingo, República Dominicana

La celebración tuvo lugar el domingo 25 de octubre en la iglesia parroquial de Santo Tomás de Aquino de la ciudad de Santo Domingo, capital de la República Dominicana.

El Vicario del Vicariato de Santo Domingo, acompañado de otros religiosos dominicos y de algunos laicos y laicas de la recién formada fraternidad de Santo Domingo de la ciudad del mismo nombre, presidió la ceremonia de entrada al noviciado de un grupo de 12 aspirantes a la fraternidad de Santo Domingo.
Se trata del segundo grupo que hace formalmente el noviciado según las normas de la Orden para las fraternidades laicales. Antes de entrar en el noviciado hicieron un año de preparación.
A diferencia del primer grupo, se reunían en la Parroquia de Santo Tomás de Aquino y estuvieron asistidos por una laica de la ya fraternidad de Santo Domingo y por un laico que en el pasado fue estudiante dominico.
La ceremonia fue sencilla e íntima, después de una eucaristía, tal como se pide en el Ritual de Profesiones Propio de la O.P., Tercera Parte. A falta todavía de un presidente de la fraternidad de Santo Domingo, la acogida la hizo el Vicario del vicariato en nombre de la Orden.
En las breves palabras que dirigió a los que iban a ingresar en el noviciado les recordó el carácter específico del laico dominico: “Se caracterizan por una espiritualidad peculiar y por la dedicación al servicio de Dios y del prójimo en la Iglesia y, en cuantos miembros de la Orden, participan en su misión apostólica mediante la oración, el estudio y la predicación según su condición de laicos”.



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El arzobispo de Madrid preside la ceremonia de apeertura de inicio del Jubileo de la Orden de Predicadores


Los dominicos celebran un Jubileo con motivo de los 800 años de la Orden de Predicadores. Los actos programados para la celebración de este VIII centenario se desarrollarán desde el próximo 7 de noviembre hasta el 22 de enero de 2017.
La ceremonia de apertura del Jubileo tendrá lugar este sábado, 7 de noviembre, y consistirá en un lucernario con rezo de vísperas y envío. En Madrid, estará presidida por el arzobispo de Madrid, monseñor Carlos Osoro, y se desarrollará en la iglesia del Monasterio de Santo Domingo el Real, de las Madres Dominicas (c/Claudio Coello, 11). Comenzará con la retransmisión de un mensaje de Fr. Bruno Cadoré, Maestro de la Orden, a los dominicos y dominicas de todo el mundo. En el acto estarán presentes representantes de todas las ramas de la Familia Dominicana en España: provinciales, consejeros/as de Provincias, así como monjas contemplativas, frailes, laicos, hermanas de vida apostólica, llegados de distintas partes de Madrid y del resto de España. También asistirán feligreses de las parroquias que atienden los dominicos, así como amigos de los dominicos y de las dominicas que quieran celebrar el inicio de este año Jubilar en el que los miembros de la Orden de Predicadores serán de nuevo enviados y enviadas a predicar la misericordia.
Al día siguiente, domingo 8 de noviembre, se celebrará una Eucaristía en la iglesia de San Pedro Mártir (Avd. de Burgos, 205). La Misa, que dará comienzo a las 10:30 horas, será retransmitida por La2 de TVE. Estará presidida por el actual presidente de la Familia Dominicana, fr. Javier Carballo OP. Y concelebrarán los provinciales de las actuales Provincias en España, así como frailes dominicos y sacerdotes amigos. A la Eucaristía asistirán representantes de todas las ramas de la Familia Dominicana, así como la comunidad parroquial y amigos, y estará animada por un coro de Familia Dominicana de varias partes del país, convocado especialmente para la ocasión.
Tras la ceremonia de apertura del Jubileo 800 de la Orden de Predicadores habrá un concierto musical. El grupo Alia Musica interpretará In Hymnis et Canticis música del tiempo de Sto. Domingo de Guzmán (s. XIII), intercalada con el recitado de textos de Sto. Tomás de Aquino.
Actividades
El programa de actividades para este Jubileo se puede dividir en tres ámbitos prioritarios: congresos, arte, y diálogo interreligioso y social. En el apartado de congresos destacan el de Salamanca, La universidad ayer y hoy, ¿al servició de qué?; el educativo preparado por las fundaciones educativas de la Orden de Predicadores 800 hacia la sabiduría y un congreso internacional en Roma que tratará sobre el Envío de la Orden y la renovación de la predicación.
Silencios es una exposición itinerante colectiva de arte contemporáneo que recorrerá diferentes ciudades de la geografía española.
En el ámbito del diálogo interreligioso y sobre los derechos humanos están las Jornadas de Estudio en Valencia Memoria y retos del diálogo: El valor de la palabra; el Proceso Salamanca, Dominicos por la defensa de los derechos humanos, y un gesto jubilar solidario que será llevado a cabo por toda la Familia Dominicana.
Otro acontecimiento destacable es la creación de una nueva provincia de los frailes dominicos. Las tres históricas provincias de España, Bética y Aragón se unirán creando la nueva Provincia de Hispania. El 3 de enero se celebrará en Caleruega la unificación, con la presencia del Maestro de la Orden fray Bruno Cadoré.
Un encuentro de Familia Dominicana y la peregrinación por los Caminos de Sto. Domingo por España, sur de Francia e Italia son otros dos eventos a tener en cuenta, de los muchos preparados para celebrar este VIII centenario de la Orden de Predicadores.
El programada completo se puede consultar en la página web
El tráiler del Jubileo se puede ver en este enlace

El Santo Padre concede indulgencia plenaria durante el Jubileo

26 de octubre de 2015
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Con motivo del Jubileo de la Orden de Predicadores en 2016, el Papa Francisco, previa solicitud del Maestro de la Orden, fray Bruno Cadoré, ha ordenado a la Penitenciaría Apostólica la promulgación de un Decreto por el que se concede Indulgencia Plenaria a quienes participen en la celebración de este Año Jubilar.
La Orden ha querido así, en comunión de espíritu con el año de la misericordia, que quienes participen en las celebraciones jubilares que tengan lugar entre el 7 de noviembre de 2015 y el 21 de enero de 2017, y todos los fieles que acudan en peregrinación a cualquier iglesia de la Familia Dominicana en todo el mundo, puedan ganar indulgencia plenaria, o dicho de otro modo, pueda acercarse a la misericordia del Padre con la certeza que su perdón se extiende sobre toda la vida del creyente.
Para ello se pide que los fieles que quieran alcanzar esta gracia, cumplan las condiciones habituales en este caso, como es confesarse, comulgar y orar por las intenciones del Santo Padre. Además se suman unas características especiales de acuerdo a las circunstancias: que ante el Santísimo Sacramento durante un tiempo conveniente se dediquen a piadosa meditación, concluyendo con la Oración del Señor o Padre nuestro, el Símbolo de la Fe o Credo, la Oración del Jubileo y la invocación a la Santísima Virgen María del Rosario.
“Vivir la indulgencia significa acercarse a la misericordia del Padre con la certeza que su perdón se extiende sobre toda la vida del creyente”, nos recuerda el papa en su Bula de convocatoria del año jubilar extraordinario de la Misericordia. Los dominicos y dominicas de España, predicadores de la misericordia, abrimos las puertas de nuestras iglesias invitándoos a sentir de cerca el perdón ilimitado de Dios.
Texto del Decreto traducido al castellano:
PAENITENTIARIA APOSTOLICA
Prot. N. 16/15/I
BEATÍSIMO PADRE,
Bruno Cadoré, Maestro de la Orden de Frailes Predicadores, manifestando hacia Vuestra Santidad los propios sentimientos de devoción así como los de toda la Familia Dominicana, reverentemente expone: El Sumo Pontífice Honorio III, mediante dos Bulas «Religiosan vitam», del día 22 de Diciembre de 1216, y «Gratiarum omnium largitori», del día 21 de Enero de 1217, confirmó y ratificó la Orden de Frailes Predicadores bajo la Regla de San Agustín. Para celebrar dignamente el día de este doble Ochocientos Aniversario, en todas las capillas de la Familia Dominicana, se tendrán solemnes ritos y religiosas inauguraciones, desde el día 7 de Noviembre de 2015, Fiesta de Todos los Santos de la Orden, hasta el día 21 de Enero de 2017, en que se cumplirá el Ochocientos Aniversario de la segunda Bula. Con el fin de que se manifieste más la divina largueza para con los integrantes de la Familia Dominicana y otros fieles piadosos y, en consecuencia, se consigan más abundantes frutos espirituales, el susodicho Reverendísimo Orador humildemente pide el don de Indulgencias a modo de Jubileo.
Y Dios, etc.
El día 7 de Agosto de 2015
La PENITENCIARÍA APOSTÓLICA, POR ESPECIAL mandato del Santísmo Padre Francisco, concedió benignamente un Año Jubilar con la unida Indulgencia plenaria, bajo las acostumbradas condiciones (confesión sacramental, comunión eucarística y oración a intención de Sumo Pontífice) a los fieles cristianos verdaderamente arrepentidos e impulsados por la caridad, una vez al día, que podrán aplicar también a modo de sufragio por las almas de los fieles retenidos en el Purgatorio, cuantas veces, unido su corazón a los fines del Año Santo de la Misericordia: a.- tomen parte devotamente en las celebraciones jubilares indicadas en el escrito de súplica; b.- visiten las iglesias o capillas de la Familia Dominicana en forma de peregrinación y allí ante el Santísimo Sacramento durante un tiempo conveniente se dediquen a piadosa meditación, concluyendo con la Oración del Señor o Padre nuestro, el Símbolo de la Fe o Credo, la Oración del Jubileo y la invocación a la Santísima Virgen María del Rosario.
Los integrantes de la Familia Dominicana que, por enfermedad u otras graves causas se hallen impedidos para estar presentes en las celebraciones jubilares, en el lugar donde les retiene el impedimento, podrán conseguir Indulgencia plenaria, formando en su corazón un detestación de cualquier pecado, y formulando una intención de cumplir cuanto antes les sea posible con las tres acostumbradas condiciones, si se unen espiritualmente a los sagrados ritos, ofreciendo sus oraciones y sufrimientos o las incomodidades de la propia vida a Dios misericordioso por María.
Así pues, para que el acceso al perdón divino por las llaves de la Iglesia, resulte más fácil mediante la caridad pastoral, esta Penitenciaría ruega con empeño que los sacerdotes de la Orden de Santo Domingo se muestren dispuestos de corazón a la celebración de la Penitencia en los lugares jubilares y administren frecuentemente la Santa Comunión a los enfermos.
Será válido para el presente Año Jubilar. No obstando ninguna cosa en contrario.
MAURO Card. PIACENZA
Penitenciario Mayor
KRISTOF NYKIEL
Regente
Descargar el texto original: Decreto Indulgencia Plenaria
Colaboración con las redes sociales del Jubileo
http://cidalc.op.org/wp/wp-content/uploads/2015/10/redes_sociales_jubileo.png
A apenas 20 días del inicio del Jubileo de la Orden de Predicadores, se hace un llamado a movilizar las redes sociales y necesitamos de tu ayuda!
La cuenta en español @OrdenDomincana está ya disponible para que todos puedan seguiría y hacerla conocer lo más ampliamente posible.
Para que la alegría se contagie, te invitamos a llenar este cuestionario y a difundirlo antes del 7 de noviembre. Este cuestionario nos permitirá compartir nuestra alegría por el Jubileo de la Orden. Sólo quedan 20 días y esperamos que varios centenares de personas puedan inscribirse y vivir por medio de las redes sociales nuestra alegría por este jubileo por nuestros primeros 800 años! ¡Gracias por inscribirte y compartir este cuestionario con tus amigos en las redes!


Apertura Solemne del Jubileo Dominicano

http://www.op.org/sites/www.op.org/files/styles/width_600_scale/public/public/articles/images/ss_jubilee_0.jpg?itok=m3RU9sh6

OCTINGENTÉSIMO JUBILEO DE LA CONFIRMACIÓN DE LA ORDEN
Enviados a Predicar el Evangelio
Nuestro Jubileo nos invita a volver a los orígenes de la Orden
para recordar el momento fundacional, en el que santo Domingo
envió a nuestros primeros hermanos fuera de su casa, de su familia,
de su nación, para que descubrieran el gozo y la libertad de la itinerancia.
ACP Togir, 40
Prot. 50/15/680 Jubilee_2016
Queridos hermanos y hermanas:
Escribo esta carta para anunciar con inmensa alegría la apertura y la programación del Jubileo de los Ochocientos años de la confirmación de la Orden de Predicadores, que celebraremos a partir del 7 de noviembre próximo hasta el 21 de enero de 2017 (cf. ACGTrogir 58, 3). En feliz coincidencia se inscribe la celebración de los 800 años de la confirmación de nuestra Orden con el Jubileo extraordinario de la Misericordia que acaba de proclamar el Papa Francisco.
Predicadores de la misericordia
La grata coincidencia de estos dos Jubileos tan entrañables a nuestra historia, vida y misión dominicanas se constituyen para nosotros en un llamado especial a renovar nuestro ministerio de la Palabra, al que nos conduce la celebración de nuestro octingentésimo aniversario, en torno a la misión específica de la Iglesia: «anunciar la misericordia de Dios, corazón palpitante del Evangelio, que por su medio debe alcanzar la mente y el corazón de toda persona» .
El capítulo general de Trogir estableció como lema para el año del Jubileo de la Orden “Enviados a predicar el Evangelio” (ACG Trogir 2013, 50) y nos invita a reflexionar sobre las siguientes preguntas: ¿Por quién somos enviados? ¿A quién somos enviados? ¿Con quién? ¿Qué llevamos con nosotros al ser enviados? El mismo capítulo ha dado también respuesta a esta última pregunta: somos enviados a predicar la buena nueva de la resurrección de Cristo. Creemos que su Resurrección es la revelación definitiva del amor del Padre por Jesús y por el mundo. La resurrección de Cristo es la revelación más clara de “la misericordia de Dios por los pobres pecadores”. Predicar la resurrección consiste en predicar el nuevo camino de amistad con Dios. Esta es la gracia de la cual fue predicador ejemplar santo Domingo, “predicador de la gracia”. Podemos así unir la feliz coincidencia de nuestro año jubilar con el Jubileo de la Iglesia –los predicadores del Evangelio son predicadores de la gracia, y los predicadores de la gracia son predicadores de la misericordia de Dios.
En la Bula de indicción del Jubileo extraordinario de la misericordia el Papa Francisco manifiesta su intención de enviar misioneros de la misericordia durante la cuaresma del año santo 2016. Los frailes y hermanas de la Orden nos sentimos particularmente interpelados por este llamado, puesto que desde el día mismo en que ingresamos a la Orden y antes de hacer nuestra profesión religiosa pedimos «la misericordia de Dios y de los hermanos». En su caminar de vida evangélica Domingo buscó continuamente testimoniar a Jesús, presencia de la misericordia de Dios entre nosotros, por eso su vida de predicador fue su camino de santidad: desde el generoso gesto de misericordia cuando decide vender sus libros para «no estudiar sobre pieles muertas mientras haya hombres que mueren de hambre», hasta la convicción de que la evangelización de la Palabra de Dios debe hacerse por medio del testimonio de la caridad de la verdad.
La apertura solemne del Jubileo de la Orden tendrá lugar el 7 de noviembre en cada comunidad de la Orden. Desde la curia general de Santa Sabina daremos también solemne apertura al octingentésimo aniversario de la confirmación de la Orden con la celebración de la eucaristía en la fiesta de todos los Santos de la Orden. Invito a todas las Provincias, Viceprovincias, comunidades, entidades, congregaciones, fraternidades y demás instituciones dominicanas a celebrar este día en comunidad como signo de comunión fraterna en la confirmación de la Orden que debemos hacer nosotros ahora.
Durante el año jubilar de la Orden tendremos varios eventos a nivel internacional, cuyo calendario anexo a la presente, con el propósito de promover la participación de toda la familia dominicana en estos importantes encuentros internacionales así como en los diversos eventos locales programados por cada provincia, entidad, congregación y comunidad. De manera particular solicito a los priores provinciales que prevean la participación de los frailes en cada uno de estas actividades jubilares. Cada coordinador de evento les informará lo referente a detalles de inscripción y participación en cada actividad jubilar. 
Como “enviados a predicar el evangelio”, durante el año jubilar seguiremos el camino de la Palabra mediante la Lectio Divina “con el fin de animar y apoyar la renovación de nuestra vida dominicana por medio de una escucha atenta de la Palabra, una vida de oración y contemplación en el silencio y en el estudio” (Cf. ACG Trogir, 42 ). Con cuatro secciones: lectio, studio, meditatio y oratio, será publicada diariamente en el sitio internet del Jubileo en los tres idiomas oficiales de la Orden.
Para mayor información sobre actividades y fechas de celebración del Jubileo de la confirmación de la Orden, les invito a visitar nuestro sitio web de la Orden http://www.op.org/es/jubilee (http://www.op.org/en/jubilee - http://www.op.org/fr/jubilee).
Nuestro padre Santo Domingo quiso encomendar la Orden al patrocinio de María, Madre de misericordia; es por ello que hasta hace pocos años el aniversario de la confirmación de la Orden se celebraba el 22 de diciembre simultáneamente con la fiesta del Patrocino de María sobre toda la Orden. Que María, Madre de los Predicadores interceda por su Orden a fin que el Dios Padre de Misericordia conceda a los hijos e hijas de Domingo la gracia del Espíritu, para que puedan anunciar con su vida y palabras al mundo de hoy y de mañana la llegada de la misericordia.
Fraternalmente en nuestro padre santo Domingo,
fr. Bruno Cadoré, O.P.

Maestro de la Orden
Roma, 21 de septiembre de 2015

Los dominicos celebran 800 años de historia con un año jubilar

Grandes celebraciones de la Iglesia
27 de Octubre 2015
 Oficina Arquidiocesana de Comunicaciones - OAC, Bogotá
Los dominicos celebran 800 años de historia con un año jubilar
La Orden de Predicadores vivirá en 2016 un año jubilar con el tema "Enviados a predicar el Evangelio". Los actos tendrán lugar del 7 de noviembre de 2015 al 22 de enero de 2017

La Orden de Predicadores celebrará en 2016 un año jubilar con el tema “Enviados a predicar el Evangelio”. Tres representantes de la Familia Dominicana en España han presentado este martes por la mañana en Madrid las actividades programadas para la celebración de su VIII centenario. Los actos tendrán lugar desde el 7 de noviembre de 2015, comenzando con unas Vísperas y un recital musical presididos por el arzobispo de Madrid, Mons. Carlos Osoro; hasta el 22 de enero de 2017, día de la clausura que se celebrará en Roma con la presencia del papa Francisco.
El presidente de la Familia Dominicana y prior provincial de España, fray Javier Carballo, ha destacado la importancia del centenario de la aprobación de la Orden fundada por santo Domingo de Guzmán, así como la constante aportación por parte de los dominicos y dominicas a la renovación de la Iglesia. Para fray Carballo, el Jubileo es también una invitación a la renovación de la predicación del siglo XXI.
Por su parte, la secretaria de la Familia Dominicana, la hermana Pilar del Barrio, ha señalado que la Orden de Predicadores nació como familia. La primera comunidad formada por santo Domingo fue de dominicas, frailes y laicos. Actualmente la Orden de Predicadores está formada por monjas, frailes, hermanas, laicos y por jóvenes pertenecientes al Movimiento Juvenil Dominicano.
Por último, el presidente de la Comisión de los frailes para el Jubileo, fray Xabier Gómez, ha explicado algunas de las principales actividades que se van a llevar a cabo con motivo de la celebración del Jubileo y que tienen como objetivo facilitar encuentros y renovar la predicación en aquellos ámbitos que son prioritarios para los dominicos y dominicas. El programa de actividades puede dividirse en tres partes: congresos, arte, y diálogo interreligioso y social.
En el apartado de congresos destacan el de Salamanca, “La universidad ayer y hoy, ¿al servicio de qué?”; el educativo preparado por las fundaciones educativas de la Orden de Predicadores “800 hacia la sabiduría” y un congreso internacional en Roma que tratará sobre el Envío de la Orden y la renovación de la predicación.
“Silencios” es una exposición itinerante colectiva de arte contemporáneo que recorrerá diferentes ciudades de la geografía española.
En el ámbito del diálogo interreligioso y sobre los derechos humanos están las Jornadas de Estudio en Valencia “Memoria y retos del diálogo: El valor de la palabra”; el Proceso Salamanca, “Dominicos por la defensa de los derechos humanos” y un gesto jubilar solidario que será llevado a cabo por toda la Familia Dominicana.
Otro acontecimiento destacable es la creación de una nueva provincia de los frailes dominicos. Las tres históricas provincias de España, Bética y Aragón se unirán creando la nueva Provincia de Hispania. El 3 de enero se celebrará en Caleruega la unificación, con la presencia del Maestro de la Orden, fray Bruno Cadoré.
Un encuentro de la Familia Dominicana y la peregrinación por los Caminos de santo Domingo por España, sur de Francia e Italia son otros dos eventos a tener en cuenta, de los muchos preparados para celebrar este VIII centenario de la Orden de Predicadores. 
Fuente: Zenit.org

Ve y predica. La predicación dominicana en los siglos XIII y XXI. 29 de septiembre de 2015
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Ve y predica. La predicación dominicana en los siglos XIII y XXI. Es el título del libro con el que Felicísimo Martínez Díez, O.P. quiere contribuir a la celebración del Jubileo de la Orden de Predicadores.
Han sido 800 años de historia, de vida y de misión. Hay motivos para el júbilo en la Familia Dominicana. Porque durante ocho siglos ha habido mucha vida evangélica en los hermanos y hermanas y ha habido mucho celo y desvelos en la misión evangelizadora. Este libro se une al júbilo y a la acción de gracias.
Fue fundada y confirmada hace 800 años. Ni los orígenes ni la historia se han contado siempre con objetividad. A veces se cargaron las tintas en los puntos negros. Otras veces se ha contado de forma demasiado triunfal y poco crítica. Este libro ofrece un análisis crítico y bien contextualizado del proyecto fundacional de la Orden tal como lo concibió Domingo. Es un reto en este momento analizar la predicación dominicana del siglo XIII. Es el reto que aborda el libro en la primera parte.
Después de 800 años la Orden de Predicadores o la Familia Dominicana sigue comprometida con el ministerio de la predicación. La memoria del pasado ayuda a clarificar nuestra identidad, a dar cohesión a la Familia Dominicana, a reinventar creativamente la misión evangelizadora hoy. Es un gran reto para la Orden analizar los desafíos de la predicación dominicana en el siglo XXI. Es el reto que aborda el libro en la segunda parte.
Como apunta fray Bruno Cadoré, Maestro General de la Orden, este libro puede ser, en medio de las celebraciones del Jubileo, la gran invitación a pensar cómo han de ser hoy la vida y la misión dominicanas.

Adquirir el libro en la Editorial Edibesa



Elogio de la misericordia

Libro impreso Autor: LUIS CARLOS BERNAL
Colección: ARIADNA nueva serie
La "Misericordia" ha sido durante demasiado tiempo una palabra en desuso, olvidada, apenas utilizada en conversaciones piadosas, cuando aún se mencionaban las clásicas "obras de misericordia". Pero este olvido no ha sido lo peor. Lo peligroso es que -como advirtió Nietzsche- vivimos en un mundo carente en absoluto de toda misericordia. El Papa Francisco ha redimido esta palabra y compromete al mundo a ser misericordioso.


Precio: 9,00 €
Páginas: 94
Año: 2015
ISBN: 978-84-8260-321-6


Los altares de la renovación. Arte, Arquitectura y Liturgia en la revista ARA (1964-1981)

Libro impreso Autor: Elena GARCÍA CRESPO
Colección: MONUMENTA HISTORICA IBEROAMERICANA DE LA O. P.
Los altares de la renovación relata la historia de la revista ARA, arte religioso actual,principal medio de difusión en España del arte y la arquitectura religiosos durante los años inmediatos a la celebración del Concilio Vaticano II. Para perfilar el contexto que acompañó a la gestación de ARA, el libro repasa el panorama pionero de las revistas del ramo en los países centroeuropeos y, para concluir, se adentra en las razones que condujeron a la desaparición de esta publicación ligadas al ocaso del pujante momento creativo del arte sacro moderno.


Precio: 28,00 €
Páginas: 368
Año: 2015
ISBN: 978-84-8260-313-1

Libros electrónicos
La formación del predicador.
HUMBERTO DE ROMANS
El predicador es un ejemplo de Dios. Su tarea es descrita como la del constructor que edifica en el corazón humano la morada de Dios. Humberto de Romans no sólo presenta la labor del predicador con imágenes bellas y sugerentes. También ofrece muchas orientaciones prácticas, que comienzan reconociendo las dificultades de la predicación.

Precio: 8,40 €
Páginas: 210
Formato: ePub
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Del hay al doy
CARLOS DÍAZ
Esta obra de Carlos Díaz representa una profundización en la filosofía personalista a partir del diálogo con tres grandes autores de la filosofía judía: Levinas, Buber y Rosenzweig. La conclusión a la que se llega es que la vida humana se muestra como un don, que precisamente se realiza en la propia donación del que recibe. El sentido de la vida humana es dar el don recibido.

Precio: 6,00 €
Páginas: 164
Formato: ePub
epub

800 años de la Orden: Tiempo de gracia, salvación y misericordia: Fr. Ángel Villasmil llama a no dormirse en los laureles del pasado
800 años de la Orden: Tiempo de gracia, salvación y misericordia: Fr. Ángel Villasmil llama a no dormirse en los laureles del pasado
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Con motivo de la inminente apertura del Jubileo de la Orden de Predicadores por sus 800 años de fundación, el Vicario Regional del Vicariato de la Provincia de Nuestra Señora del Rosario en Venezuela, Fr. Ángel Villasmil , dirigió una carta a la Familia Dominicana de Venezuela en la que destaca que se trata de un tiempo de gracia y de salvación y de apertura a la misericordia.
“El Jubileo de la Orden no debería ser para nadie motivo para dormirse en los laureles del pasado…debería ser para todos un momento de gracia en el que confrontemos nuestra vida con el Evangelio, con la vida de Santo Domingo y de los hombres y mujeres que a lo largo de 800 años han mantenido viva la gracia de la predicación.”, señala Fr. Ángel. “Este es un tiempo de gracia y de salvación en el que estamos llamados a vivir la acción de gracias por la herencia que hemos recibido, pero también un momento para hacer un alto en el camino, para pedir perdón y para abrirnos a la misericordia de la que estamos llamados a ser testigos en medio del mundo”, sostiene en su misiva.
El Vicario Regional destaca que “podemos decir, sin temor a equivocarnos, que la fundación de la Orden de Predicadores es una manifestación clara de la misericordia de Dios para con los hombres del tiempo de Santo Domingo”.  En este sentido, puntualiza que “el comienzo del siglo XXI –a diferencia del siglo XX- no estuvo marcado por un enfrentamiento bélico con carácter mundial, pero está experimentando flagelos como el de guerras que se vienen prolongando por años, como la de Siria, y que han creado un trágico contexto: el de los desplazados y refugiados”. “Los desplazados y refugiados no sólo constituyen un desafío para las sociedades de bienestar del continente europeo, sino para todo el que sienta empatía con la humanidad”, subraya.
UN GESTO DE MISERICORDIA: UNA GRACIA
Refiriéndose a la situación que atraviesa su país, Fr. Ángel indica que se “están viviendo niveles cada vez más preocupantes en un claro descendimiento en la escala de la degradación humana”. “En medio de una situación de crisis como la que vivimos, no podemos contentarnos con ser espectadores de una realidad cuyo desenlace es incierto para nosotros”, advierte el Vicario y si bien reconoce que “ no está a nuestro alcance resolver los problemas de la gente que acude a nosotros en demanda de ayuda para sus problemas”, llama a encaminar los esfuerzos a “acoger a estas personas de la mejor manera, con la paciencia, la compasión y la misericordia que nos exige ser miembros de una Orden que, desde el momento de su fundación, identificó sus casas como ´casas de misericordia´”. ´”Un gesto de misericordia siempre será una gracia para quien lo recibe”, acota Fr. Ángel.
En Venezuela la apertura del Jubileo tendrá lugar en el templo de la Casa de Santa Rosa de Lima, en Caracas, el 7 de noviembre a las 17.30 horas.
(31 de octubre de 2015)







Presentaron rostro de San Martín de Porres tras fotogametría

Creado en Miércoles, 04 Noviembre 2015 11:17
http://www.codalc.org/images/stories/NOTICIAS%202015/verdadero-rostrosan-martin.de.porres.png
El rostro real del santo peruano Martín de Porres fue revelado anoche en el convento Santo Domingo de Lima, gracias a un delicado trabajo realizado por especialistas peruanos y brasileños.
Para reconstruir su cara se empleó un soporte tecnológico de digitalización en 3D por fotogametría, con "software" de código abierto, utilizado por expertos de la universidad Garcilaso de la Vega.
Anteriormente, por medio de esta tecnología se pudieron conocer los rostros verdaderos de Santa Rosa de Lima y San Juan Macías.
En la explicación de cómo se trabajó en la reconstrucción participaron expertos de la Facultad de Ingeniería de Sistemas Cómputo y Telecomunicaciones de la citada universidad y miembros del Equipo Brasileño de Antropología Forense y Odontología Legal (Ebrafol).
Cabe señalar que San Martín de Porres, a quien se le atribuyen una serie de milagros y el don de aparecer en dos lugares a la vez, falleció el 3 de noviembre de 1639, a los 59 años.
Fuente: andina.com.pe








Perú: Dominicos promueven campaña "Tu lazo con la Amazonía"

Creado en Martes, 03 Noviembre 2015 15:21
CampañaLos Misioneros Dominicos, a través del Centro Cultural José Pío Aza llevan adelante una Campaña Solidaria, denominado: “Tu lazo con la Amazonía”, iniciativa cuyo objetivo es recabar donativos en favor de los niños y niñas del sur oriente peruano.
Los misioneros dominicos vienen acompañando a las poblaciones amazónicas de Madre de Dios, Cusco y Ucayali desde hace más de 100 años. Es por ello, que a través de esta cruzada de ayuda, buscan recaudar útiles escolares, ropa en buen estado, alimentos no perecibles y juguetes. Esta ayuda material beneficiará a más de 50 comunidades nativas, como los machiguengas, yines, harakmbut y sharanahuas.
Todo lo recaudado será entregado directamente a cada comunidad que visitan los misioneros en la selva, a fin de mantener los programas sociales que las misiones administran en diversas áreas como: residencias, desayunos escolares, centros educativos, etc.
Todas las personas e instituciones que deseen hacer llegar sus donaciones, pueden acercarse al Centro Cultural José Pío Aza, ubicado en Jirón Callao 574 – Lima, desde el 28 de octubre hasta el 31 de enero del 2016. Para más información, pueden llamar al teléfono: 331-0771 o escribir al correo electrónico: solidaridad@selvasperu.org (Fuente: CEP)

Una Introducción a las Constituciones de la Orden de Predicadores

Una Introducción a las Constituciones de la Orden de Predicadores
Una traducción en lengua española de "Una Introducción a las Constituciones de la Orden de Predicadores" fue llevada a cabo y publicada entre los años 2000 y 2001 por fray Francisco Javier Rodríguez OP en Sevilla (España). El texto ha sido adaptado teniendo en cuenta los cambios recientes en las LCO desde el capítulo general de 2001 hasta la actualidad.
El texto fue elaborado como un curso para impartir a los novicios, pero es una buena ayuda para entender las principales estructuras de nuestra vida y  nuestra legislación.
Los hermanos que estén interesados en consultar este texto pueden enviar un correo electrónico al editor Mark De Caluwe (Lovaina, Bélgica) a la siguiente dirección: mark.decaluwe@telenet.be.
También está disponible una traducción al francés y al inglés del texto en la misma dirección.

(02 de noviembre de 2015)

Zona Maya Final

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Ha culminado exitosamente la reunión de frailes dominicos en zona maya. El diálogo, revisión de caminos y proyectos han sido la tónica de esta reunión animada también por el Socio del Maestro de la Orden, fray Orlando Rueda. A pesar de reunirse en Cobán visitaron comunidades mayas y celebraron la fe con la comunidad de Sactá en Cahabón, así mismo los proyectos educativos y radiales. Al retornar planificaron el Encuentro de frailes en pueblos indígenas, asunto que impulsa los Foros de Misión planificado para el mes de agosto de 2016 en Guatemala.
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† FR. FRANCISCO PALACIOS VALVERDE, OP.

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La Provincia Dominicana San Juan Bautista del Perú cumple con el penoso deber de informar el sensible fallecimiento de Fr. Abdías Francisco Palacios Valverde, OP. quien partió a la casa del Padre celestial el día 20 de octubre, en horas de la tarde.
Sus restos fueron velados en el Capítulo del Convento del Santísimo Rosario de Lima, rogamos a todos una oración por su alma, consuelo de sus familiares y de la Nuestra Provincia. La Pascua de Cristo es fuente de vida

In memorian: Fray Luis Carlos PEREA SASTOQUE, O.P.


Alegrando y contagiando con esa carcajada que irrumpía el sacro silencio del claustro del convento de Santo Domingo.
Por: Fray Ricardo Ernesto Torres Castro, O.P.
¿Quid dicis perea? ¿Qué dices desde allá? … ¡mamita mamita! ¡Quid dicis perea! ¡Pregúntele a su abuelita! Risas y más risas…
Conocí al padre Perea en Tunja, él era el maestro del prenoviciado y el encargado del templo que posteriormente fue parroquia. Vivian allí los padres cubillos y Alarcón. Impactaba no solo la alegría de estos tres tenores de la vida dominicana, sino la amistad y fraternidad de tres viejos observantes y queridos en la ciudad. Particularmente, el Padre Perea se destacaba por su blanca cabellera y por estar siempre rodeado de jóvenes. El primer contacto que tuve con él fue en la Navidad de 1993. Pereita, como común mente los frailes le decíamos, organizaba un coro de villancicos, que, con el acompañamiento de Guillermo Pachón en la guitarra, todos los días, del 15 al 24 ensayaba en las mañanas para hacer su presentación en la misa de 6 de la tarde en el templo. Los ensayos eran particulares, Perea por un lado, Guillermo intentando seguirlo y cuando se veía perdido se oía lo que más vamos a extrañar de él, su singular carcajada! Ay mamita me perdí! Y Guillermo con una broma volvía a empezar.
Los niños que asistíamos al coro de villancicos nos fuimos acercando a él, de este grupo hoy somos 3 sacerdotes y una religiosa. Muchos de mi generación lo recuerdan con veneración, sienten, como yo, un alto grado de estimación y sé que siempre lo llevaremos en nuestra memoria. Los amigos de mi niñez salieron de este grupo, aun hoy recordamos los buñuelos y el regalo que el Padre Perea nos daba la noche de Navidad.
Recuerdo que un día yo le pregunté si podía ser acólito. Con un sí rotundo me llevo a la sacristía y me puso un hábito dominicano a mi medida y me explico en el altar del templo que era lo que tenia que hacer. Cubillos que era el superior estuvo de acuerdo, dijo con mucha gracia, este es el chinito que Nerón, su consentido y bravo perro, mordió. En realidad, mi primer toma de habito fue de manos de Perea, desde ese momento la orden se encarnó en mi vida y como usualmente él mismo decía, el perro de Santo Domingo, no Nerón, me mordió. Las generaciones de prenovicios después del 93 me conocieron, aún hoy algunos recuerdan al niño gordito que era acólito; recuerdo a aquellos que acompañaron a Pereita como socios, fr. Aldemar Valencia, fr. Ferdinando Rodríguez, fr. Eduardo González y fr. Mauricio cortés. Sé que ellos como yo y muchos de esta provincia hoy sentimos su muerte, tenemos presente sus carcajadas y lo guardamos en la memoria.
Me atrevería a decir que cada miembro de esta provincia, cada profeso tiene hoy una historia que contar de Pereita. Hay un sentimiento común en todos, sé que al enterarnos de su muerte se mezclaron las lagrimas con la risa. Creo, que todos sentimos afecto, cariño, cuidado por este hombre que ha dejado una huella en la vida de esta provincia. Formador, educador, latinista, apóstol de las juventudes. Siempre joven, siempre alegre. En su funeral, la presencia de los frailes demostraba quién fue Pereita, el afecto que esta provincia le tiene a su memoria y los recuerdos que cada quien puede contar.
Se despidió Perea en medio de sus grandes amores: la Eucaristía y su sacerdocio, la Orden y sus amados frailes, su convento de Santo Domingo y su colegio Jordán de Sajonia, su familia y sus amigos.
¿Quid dicis Perea? ¡Ay mamita! ¡Vaya y le pregunta a su abuelita!

El P. Vayssière, eremita y provincial. Fr. M. J. Nicolás O.P

Eremita y Provincial
(1864-1940)
P. Fr. M. J. Nicolás O.P. 
      Es un foco puro de vida espiritual el que se ha apagado entre nosotros con el P. Vayssière, "el santo Provincial de Toulouse" según se lo apodaba habitualmente en la Orden de Sto. Domingo, en la que era bien conocido el carácter exclusivamente sobrenatural de su personalidad. El puñado de recuerdos que presentamos aquí quisieran contribuir a prolongar el efecto de aquella llama que habitaba en él y cuyo vívido calor no será reemplazado. En sus últimos días, sólo veía de su larga vida el encadenamiento de todo lo que la Santa Virgen había hecho por él: "Todo ha sido misericordia en mi vida -decía- y misericordia de María". Y resumía esa misericordia en tres gracias esenciales de las que habían surgido todas las otras: la gracia del sufrimiento, la gracia de la soledad, la gracia de la revelación de la Virgen a su alma. Que les sea permitido a sus hijos agregar a esta enumeración la gracia que le fue dada para ellos y que llamaría su gracia de paternidad. Sigamos ese encadenamiento que nos da la interpretación sobrenatural de su alma y de su vida.
La gracia del sufrimiento
Para apreciarla debidamente hay que comprender cuál fue el impulso de esa alma hacia la bella y rica vida dominicana. De seminarista era impulsivo, ardiente y de carácter impetuoso. Es fácilmente creíble porque siempre permaneció así.
Había en él una llama. Esta llama iba en aumento desde la época de su Seminario Mayor, y el objeto habitual de conversación con su íntimo amigo era la vida sacerdotal y el medio de volverla perfecta. Un día leyó la vida de Lacordaire, y, en una página cualquiera, oyó dentro de él un repentino: "serás dominico", que lo decidió para siempre. Quiso, por tanto, hacerse dominico "para predicar"; no había nada más claro en su espíritu, y fue Lacordaire quien lo indujo.
Con ese ardor entró al noviciado de Toulouse, y allí se aplicó al trabajo de su perfeccionamiento, y fue plenamente feliz: "Estoy demasiado contento", le decía con aprensión a su Padre Maestro, y relató con frecuencia con qué consolación repetía sin cesar las palabras del salmo, aplicándolas a su estado de huérfano: Mi padre y mi madre me han abandonado, pero el Señor me ha tomado consigo.
Comenzó brillantemente sus estudios. Pero estos hermosos inicios de un sujeto de excepción debían rematar de un modo distinto al pensado. Una fatiga cerebral profunda lo volvió de pronto impotente para todo trabajo intelectual. Nunca se curó del todo de ello, y ésa fue la cruz íntima de su vida. "Todavía me hace sufrir", me confiaba algún tiempo antes de su muerte. Debió cerrar sus libros, y se lo envió a S. Maximin, donde coronó su preparación al sacerdocio. Su Padre Maestro fue el P. Colchen, un gran religioso, extremadamente bueno pero apasionadamente austero y poco comunicativo. El, que afrontaba todas las dolencias para asistir de noche a maitines contra todo agotamiento, juzgaba imposible que un religioso tan bueno pudiera quedar privado de la gracia de practicar las santas observancias monásticas por motivos de salud. Un día le hizo comenzar una novena preparatoria a la fiesta de San José, que debía consistir en levantarse cada noche a despecho de todo. Pensaba que un tal acto de fe realizaría un milagro. El octavo día de la novena el pobre novicio no tenía siquiera fuerza para confesarse. El P. Colchen no insistió ante esta respuesta de San José. Las observancias, tanto como el estudio y la predicación, quedarían por siempre inaccesibles al P. Vayssière. De este modo, aunque amándolos con fidelidad, insistió siempre en decir que lo esencial de la vida religiosa y dominicana no estaba allí. Pero, agregaba, lo que es realmente la condición esencial es la abnegación, y en ello coincidía profundamente con el P. Colchen, por el cual conservó siempre un inmenso afecto.
Fue en ese estado de dolorosa impotencia que se ordenó sacerdote. Entonces comenzó en su vida el reinado cotidiano de la Misa. Quedaba grabado en el alma como un hermoso cuadro el rostro que presentaba durante la ofrenda del cáliz en el Ofertorio, el rostro elevado hacia la Hostia en el que se leía tamaña expresión de ofrenda y de fe. Era el momento en que había en él el máximo de dulzura, de pureza, de serenidad. En el instante de la comunión, ese rostro parecía verdaderamente abrasarse. Decía: "El sacerdote debe seguir siendo durante todo el día como era en el altar, debe vivir su Misa, ser inmolado y entregado, y entregándose entregar a Jesús".
Pero ya estoy hablando aquí de los últimos años. Ya sacerdote, después de haber colaborado algún tiempo con el P. Colchen como Submaestro, fue enviado al convento de Biarritz, donde nada pudo hacer. "Un día -contaba- me encontraba en la sala común leyendo los diarios y también conversando con tal y tal otro Padre. Acertó a pasar el Padre Provincial y me hizo un vivo reproche. Pero, ¿qué quería que hiciera? No podía ni leer, ni confesar, ni nada; me aburría".
A ese estado de impotencia física, a veces el P. Vayssière llegaba al punto de considerarlo la mayor gracia de su vida. ¿Por qué? Porque aprendió así, experimentalmente, que hay que hacerse nada para que reine Dios. Fue el no poder hacer por sí mismo nada de lo que hubiera querido, lo que lo redujo a no apoyarse sino en la acción de Dios. Sin duda esta luz se fue desprendiendo poco a poco de su prueba. Pero en el fin de su vida la virtud del abandono había florecido en él. No vivía más que en las manos de Dios y de la Santísima Virgen. Todos sabemos cómo se aplicaba a no emplear jamás ninguna palabra que hubiera parecido fundamentar en nosotros el principio de nuestro esfuerzo. No decía: amen a Dios, sino: dejáos amar. "El dejar suceder es marchar a vuelo de pájaro en la vía de la santidad".
Una actitud tal, le permitía sobreponerse a numerosos sufrimientos. Sin embargo, conservaba más sensibilidad que aptitud para  evadirse de las mil cosas penosas de la vida. La cruz fue su estado habitual. La hallaba completamente natural y sobre todo necesaria: "es una misericordia de Dios", decía. Recuerdo un Viernes Santo, poco tiempo antes de su elección como Provincial. Había venido al convento de S. Maximin para reemplazar a nuestro ausente Padre Maestro, y celebrar los oficios de Semana Santa. Entré a su habitación después del oficio de la mañana. Parecía como embriagado por su comunión. Con una extraordinaria elocuencia, me enseñó que la cruz es el centro de todo aquí abajo: "La cruz es la sustancia de la vida". Lo veo todavía abriendo ampliamente los brazos y hablándome de la identificación de nuestro destino con el de Cristo. Enseñaba a las almas una fórmula para decir en las horas de sufrimiento, y que era su fórmula. "Hay que sufrir. Por tanto quiero sufrir. Quiero realmente sufrir. No quiero sufrir menos. Quiero morir para vivir. Quiero vivir para glorificar a Dios. Y sé que glorificando a Dios obtendré toda mi felicidad".
Lo que tal vez más que todo hizo de su estado de impotencia una gracia, fue la humildad que él extraía de ese estado. No es fácil hablar de la humildad de los santos. "En la historia de mi alma -dice Sta. Teresa de Lisieux- hay páginas que no se leerán sino en el cielo." Para tocar debidamente ese tema, habría que mostrar las miserias que Dios deja en ellos, esas faltas "que no apenan a Dios" pero que asombran a los hombres. Es que los hombres no conocen el lado interior y escondido de esas deformidades, no ven la humildad que engendra esa humillación. En el alma del P. Vayssière esa humildad era maravillosa. No se consideraba a sí mismo más que para admirar la gracia de Dios en las menores cosas de su vida. De modo que pienso que la experiencia y sobre todo la aceptación cotidiana de sus incapacidades, fue la gran maestra de su humildad. Cuando era Provincial decía: "Se me ha puesto ahí, acepto. Es para mí continua humillación...Pero estoy contento de cumplir la voluntad de Dios, y lo bendigo por conservarme en mi pequeñez".
Apresurémonos a decir que exageraba creyéndose tan totalmente inepto. Es bien cierto que no podía predicar sino cuando el deber de estado lo obligaba absolutamente, y que no brillaba mucho en la conversación o en los asuntos de negocios. Pero qué elocuencia a menudo admirable en sus reuniones íntimas: el gesto, el acento, la frase figurada, vigorosa, todo ello se hallaba presente. Y siempre presentaba admirables conclusiones en sus síntesis doctrinales. Poseía la intuición de lo que resultaba esencial de cada tema. Oh, ciertamente nunca me asombró que antes de su enfermedad haya podido rivalizar en teología con el futuro P. Pègues, ni que tuviera la ambición de predicar a las multitudes.
No penséis tampoco que todo fue dolor en su vida. Como las almas hechas a las renuncias, almas muy despojadas que no buscan instalarse en ninguna satisfacción, gozaba plenamente las menores alegrías, en las que veía siempre una atención de la Providencia. Sería de no acabar referirse a las pequeñas "consolaciones" del P. Vayssière, el don que tenía de "reconocer" la gracia en todas las cosas. En realidad, renunciaba constantemente a todo don y a toda alegría, y lo que sucedía en él de luz y de dulzura, lo recibía como un don de la Virgen, como un signo de amor, sí, un signo de que estaba ahí y pensaba en él.
La gracia de la soledad
La llamaba también la gracia de su vocación magdaleniana. Ciertamente, él no hubiera elegido por sí mismo esa vocación. Cuando en 1901 sus superiores, probablemente pensando que no servía sino para orar y que por otra parte se le podía pedir cualquier cosa, lo nombraron capellán de la gruta de Sta. María Magdalena en Sainte Baume, ese joven religioso de treinta y siete años se estremeció. Se hubiera estremecido aún más si hubiera sabido que allí permanecería treinta y un años. Dios le había retirado el estudio, las observancias, el apostolado de la palabra. Ahora coronaba el despojamiento quitándole la vida en común y la compañía normal de los hombres. Sainte Baume es un lugar magnífico, un verdadero sitio de contemplación. No hay un dominicano de la Provincia de Toulouse que no haya gustado allí momentos de serenidad y de plenitud inolvidables en el tan benéfico acuerdo entre la voz de las cosas y la oración del alma. No se podría describir esa vasta y pura soledad cuyo espíritu es aun más conmovedor que las formas depuradas. Pero retirarse allí para vivir es una prueba temeraria. Los días de invierno son a veces siniestros, las lluvias de otoño vuelven al bosque triste y frío hasta las lágrimas, el llano de Plan d‘Aups, cuando sopla el mistral, es un verdadero desierto ríspido y despojado. ¡Y qué aislamiento sobre la alta cresta barrida por un viento furioso! El silencio de las cosas termina por parecerse a la muerte. El problema para aquél a quien la obediencia hacía eremita, era aceptar esa soledad, desposarla, agotar su gracia. Lo hizo, y he aquí el motivo por que se volvió un contemplativo.
El nos contó a muchos de entre nosotros cómo se decidió su vocación. Estaba en camino de acostumbrarse a bajar todos los días al albergue de los peregrinos donde podía hallar un poco de compañía, de conversación, y periódicos. Una vez, frente a una bifurcación, tuvo la intuición de que no debía seguir descendiendo. Una súbita luz le mostró la nada de lo que iba a buscar: "¿Qué vas a hacer? Distraerte...Y bien, no irás!" Fue tan categórico como el "serás dominico" de su juventud. Esta vez esas palabras querían decir: "vivirás del espíritu de la gruta, serás un contemplativo." Tomó el otro camino, el de su nueva vocación. "Desde ese día -agregaba- jamás me aburrí". Hasta tuvo durante aproximadamente un mes abundantes consolaciones: la soledad lo agasajaba. Luego recayó en su estado habitual, "sequedad entrecortada de relámpagos", según su expresión. Pero permaneció fiel.
Durante largo tiempo, no entró ni un periódico en la pequeña casita contigua a la gruta, donde vivía con su fiel compañero, el Hno. Enrique, quien cultivó el atractivo de la vida en común con él. No hubo más relaciones con el entorno que las que le imponía su ministerio, en especial con las Hnas. de Betania de quienes fue el verdadero padre y constante apoyo y aun durante cierto tiempo el capellán titular. Más tarde, los peregrinos se hicieron más numerosos y no pudo ya recibirlos siquiera durante la buena estación. La casa de retiro de Nazaret que había fundado en 1931, lo absorbía. Y después del regreso del Noviciado a San Maximin en 1920, comenzó a ejercer una penetrante influencia en las jóvenes generaciones de su Provincia dominicana. Ya no era pues, totalmente eremita, sino durante los seis meses del año, cuando fue elegido Provincial en 1932. Pero todo su accionar era una irradiación de su soledad. La soledad había penetrado tan adentro en su alma que lo conformó para siempre. Fue en vano que disminuyera poco a poco alrededor de él; la gracia de esa soledad no logró abandonarlo. Allí se transformó en el hombre de oración y de contemplación continua que conocimos. Aquí cuento la historia de un hombre que sólo se hizo conocer en la plena consumación de sus frutos, pero sus raíces se encuentran en realidad en la gruta de Santa María Magdalena. Todos recuerdan la actitud que había guardado, cuando era Provincial, en los conventos que había vuelto a habitar. Recto, grave y pacífico, parecía tener siempre conciencia de ser portador de Dios. Al envejecer, se había vuelto como diáfano. El, tan alegre, cuya fisonomía era tan expresiva, tan dinámica, no entraba al coro ni aun en los lugares regulares sin el mismo rostro que tenía en el altar. Permanecía arrodillado durante toda su oración, que rezaba inmóvil y con los ojos cerrados.
Un día confió a uno de sus hijos su método de oración: "Comienzo por renunciar a todo lo que podría salir de mí. Luego me pongo todo entero en las manos de la Santísima Virgen y me quedo ahí". Parece que en los últimos años de su vida recibió una luz muy nueva sobre la oración de silencio y de quietud. Se tenía la impresión de que esa luz lo liberaba, le mostraba aquella verdadera manera de rezar a la que desde mucho tendía toda su alma. ¡A cuántas almas intentó comunicar esa luz! Un día dijo a una ellas lo siguiente: "Hay que ser contemplativos... Se necesita el silencio...pero el silencio interior, el silencio de los poderíos... hay que ir a Dios en la pura fe. Hay que retirarse antes que nada de sí para ser atraídos hacia Dios... Dios no es nada de lo que es y no está en ningún lado... Hay que ir a él... Sto ad ostium et pulso... A veces es duro... Hay que abrirse un camino a través de sí mismo y a través de las criaturas. Pero me he dado cuenta: cuanto más seca es la oración, más luz hay en la jornada. Cuanto más anonadadamiento, hay más actividad divina en la jornada... Cuando no sentís nada en vosotros, creed en esta palabra de Nuestro Señor: Mi padre y yo actuamos sin cesar... Y entonces en ese vacío, delante de Dios, ¿qué hace Dios? - Dios amó tanto al mundo que le dio a su Hijo único. Es el don supremo, el don de Dios al hombre... Hay una objeción: ¿y la Humanidad de Cristo? Pero no se la olvida: se pasa por ella. Se es tomado, se es poseído por Cristo. Esa unión con el Padre es la cima del alma de Cristo. Se es poseído, se es rodeado por Cristo... Eso supone un despojamiento. Pero una oración tal no es solamente un término. Es un crisol. Ella misma despoja al alma. Sto ad hostium et pulso. Hay que ir a esa puerta, a golpear... Y nosotros dominicanos, debemos ser contemplativos por estado, para conocer a Dios, para conocer a las almas, la nada total y el todo de Dios. Esas cosas no se saben, no se las dice. Y ahora que comienzo a saberlas... voy a morir".
Decía estas cosas con un rostro iluminado, un rostro de testigo. ¡Y qué energía!.
Esa oración de fe era la concentración forzosamente momentánea de todo su ser en lo que constituía los sentimientos habituales de sus jornadas.
"Mi justo vive de la fe -repetía sin cesar-, vive del espíritu de fe, no por arrobamientos, en ciertos instantes, sino permanentemente... Se tiene fe, pero no se la utiliza, se juzga con el juicio humano, se quiere con una voluntad natural." ¿Pero creer en qué? Creer en Dios, en Dios que es amor. "El fondo  del Ser de Dios es el Amor. Sois amados por Dios. Su Amor es un Océano sin orillas... ¡es un amor eterno! Su amor nos sumerge, nos estrecha. Esa es la verdad que hay que creer... Creer en el amor de Dios en todo acontecimiento, ¡cómo lo engrandece todo!... Se está continuamente en el latido perpetuo de su corazón... Entregaos al amor, he aquí vuestra tienda. Permaneced allí en cada voluntad que pasa... ¡Ahí no hay nada que temer y todo que esperar! No es siempre fácil... Porque Dios es un fuego devorador y consumidor que devora en nosotros todo lo que no es Dios. Entregaos al Amor puro por puro amor y os santificaréis".
No quería que bastara con creer con el espíritu, quería que se adhiriera con el corazón, que se comulgara con esa Voluntad de Dios, con "ese amor que nos cerca por todos lados" y que es la última palabra de todo lo que hace gozar o sufrir. No quería que se hiciera sino eso: la desaparición total del propio yo frente al ser y la acción de Dios, dejarse llevar, sabiendo que ello significa: dejarse amar; "abrazar a Dios en todo instante haciendo su voluntad, porque la Voluntad de Dios es Dios".
"Aceptar todo, todo, absolutamente todo como viniendo de su corazón... todo lo que sucede es expresión de su amor. Es nuestra única manera de poseer a Dios. A Dios no lo vemos, lo tenemos por su voluntad. Por ella podemos comulgar con El. Dios conduce todo y Dios conduce a Dios. Por tanto, abrir en todo el alma a su amor que en todo nos atrae... Jesús nos prueba menos su amor por sus dulzuras y sus consolaciones que por las voluntades suyas que cada instante nos aporta. Las dulzuras no son más que un incidente pasajero y rápido... sus voluntades constituyen la verdadera trama de nuestra vida. Ellas son el manantial ininterrumpido de su corazón, y la manifestación inagotable, la expresión permanente de su amor por nosotros".
Una noche en Sainte Baume, nos hallábamos afuera. "La voluntad de Dios, hijo, no busques otra cosa. Es como sucedió con mi reelección. Todo parecía humanamente oponerse. Por eso, estoy bien tranquilo... Adjutorium nostri in nomine Domini..." y luego, con un gesto amplio y de una gran fuerza me mostró todo el cielo y todos los horizontes de Sainte Baume: "qui fecit coelum et terram. Nos apoyamos sobre el Todopoderoso que hizo el cielo y la tierra".
Pero para qué insistir, era su predicación constante, el espíritu mismo de su vida que nos daba diciéndonos eso: "Les digo lo mismo a todos -concluía con su inimitable simplicidad- no sé más que eso. Y vale para todo el mundo. Todo el mundo está contento". Sobre todo, él mismo lo vivía y lo había aprendido en el libro de su corazón. Esa comunión con el amor de Dios a través de todo lo que hacía o soportaba, era su contemplación perpetua, "unida a la acción -decía- como el alma lo está al cuerpo". Había llegado al estado que definía así: "En el alma religiosa, el pasado y el futuro no cuentan. Sólo cuenta el momento presente, donde está en comunión con el infinito de Dios".
La gracia de la intimidad mariana
Pero tengo premura por mostrar el lugar que tenía la Santísima Virgen en todo lo que acabamos de decir. Ella era el arbitrio universal, la misma atmósfera de su vida espiritual. Ese estado de despojamiento y de toda pura unión a Dios solo, era Ella quien lo establecía con él y que lo mantenía y que lo había querido. "Es la Sma. Virgen quien ha hecho todo. Le debo todo, todo", decía frecuentemente. Había sido la madre que exigía el sentimiento de su pequeñez, la dulzura suprema en lo más profundo de su renunciamiento, la fecundidad de su soledad, y la inspiradora de su oración. No tomaba conciencia de ninguna de las gracias de Dios sin tomar a la vez conciencia de la vía por la cual le llegaban. "Todo es gracia"; por tanto, pensaba, la Santísima Virgen está conjunta e íntimamente presente.
Esta ubicación en el Corazón de la Santísima Virgen como en el centro de su vida espiritual, no es común a todos los santos. Para lograrlo se necesita una luz, una revelación de la Virgen que supone una elección de su parte. El P. Vayssière la tuvo en grado excepcional. Es propio del alma mariana ese instinto de encontrar a Dios en María, tener incluso un goce particular en tomar conciencia de ello, en rendirle así gloria ofreciéndose no solamente a sus manos sino primero a ella, sabiendo a fondo que todo lo que es de ella es de Dios, un eclipse total y perfecto de la madre delante del Hijo. Ese sentido de la transparencia de María explica las expresiones del P. Vayssière. Todo lo que hemos dicho sobre sus expresiones y sobre su vida de fe, muestra suficientemente cuál era el fruto de una tal donación. He hallado este tan profundo pensamiento suyo: "La Santísima Virgen no posee más la fe, sino que la guarda para nosotros. Hay que ir a buscar la fe en su fuente. Jesucristo no tuvo fe. La fuente de la fe es María". "Toda la vida espiritual está ahí adentro, en esa donación al amor Infinito. Pero no olvidemos que se realiza en los brazos de María, en la gracia de su papel maternal"... "María es como un gran río que nos lleva a Cristo... Pero no hay que pensar que María, Nuestro Señor, no son más que etapas para llegar al Padre. NO, no es así: "María, Cristo, Dios, es un todo, es inseparable!".
Así sentía por instinto, pero también lo justificaba mediante una doctrina mariana que bastaría desarrollar para lograr una hermosa obra...
"La Santísima Virgen no es más que madre... no es más que madre de Jesús, es a El a quien concibe en el alma... Toda la acción de María transcurre hacia Jesús... No se podría concebir en ella ninguna partícula de su actividad que no tuviera a Jesús como objeto y como fin. Es su misión. Ella es  madre. Su papel de madre es el de darnos la vida divina a cambio de lo que nos ayuda a sacrificar... Es el mismo Espíritu Santo quien ha creado y preparado el Corazón de María y quien ha cavado en él profundidades inefables. Ha hecho de él un corazón de Madre, y no de cualquier madre, sino de la madre de un Dios... y es con ese corazón hecho para un Dios, con esas ternuras reservadas para Dios, que María ama a la humanidad, que María ama a cada una de nuestras almas".
El misterio de María, para él, era el de la perpetuidad del misterio de la Encarnación Redentora con el cual cada alma humana puede comulgar totalmente. Así como Jesús ha habitado en el mundo, así viene a vivir en nosotros. "Es la ley de Dios que después de la Encarnación se renueva a través de las edades y en todas las almas que quieren permanecer fieles y realizar el mismo misterio de amor: Jesús".
De esta meditación sobre el rol vivificador de María, tomaba su doctrina del contacto a mantener siempre, de la dependencia que debe volverse cada día más estrecha y más total. "Más se es de María y de su acción, más se está en vía de unión a Dios, de vivir en sí mismo la vida de Jesús... Hay que establecerse espiritualmente en María como un niño en el seno de su madre. Más estamos unidos a Ella, más nos vitaliza. Es Ella, es María que nos forma... La vía de fidelidad filial a María, es la verdadera vida, creedlo, es revivir la vida misma de Jesús en Nazareth".
Y por si se hubiera encontrado algo demasiado metafísico en estas consideraciones, concluye muy simplemente, con una extraordinaria y límpida ternura: "La Santísima Virgen es una mamá. Nos quiere como una mamá. Hay que amarla como a una mamá". Sin embargo el P. Vayssière no había disfrutado de su madre, muerta joven. No había aprendido en su naturaleza esos sentimientos que luego es tan bello transportar al orden de la gracia y de las cosas espirituales.
No, no había tenido más madre que la Santísima Virgen, y es de ella que había aprendido todo, aun las delicadezas más humanas de su corazón. Un día iba con él en un tranvía. Cerca de nosotros estaba sentada una joven mamá que llevaba su niño en sus brazos. Tras haber mirado un momento, el Padre me tomó del brazo y me dijo: "Fíjese... Esto me hace pensar en el Buen Dios... Ahí está lo que somos en sus brazos. Es curioso, cuando era joven no prestaba ninguna atención a los niños... ¡Pero ahora, me conmuevo!".
Se comprende cómo la humildad del Padre volvía fácil una tal dependencia: "Hay que hacerse niño, hay que hacerse pequeño." Cerca de él comprendí que la verdadera devoción a la Virgen era inaccesible a los orgullosos. Todas sus palabras sobre la Virgen salían de un corazón simple y despojado.
El tenía conciencia de ello. "Más pequeño se es, decía, más se le permite ser madre. El niño pertenece más a su madre cuanto más débil y más pequeño es... La perfección de la vida de infancia en el plan divino, es la vida en María".
El Padre se nutría continuamente y de más en más, de la doctrina de Sta. Teresa de Lisieux, pero es en aquel espíritu que la interpretaba y la explicaba. El definía así la infancia espiritual: "tener a María por madre y saberlo." No le gustaba mostrar "sensible" la devoción a la Santísima Virgen: "Es en la fe que hay que ver todas las cosas y creer que nos viene de María."
Esta gracia de intimidad mariana la debía primeramente al estado de pequeñez al que había sido reducido y al cual había consentido. Pero la debía también a su Rosario. En las largas jornadas de soledad de Sainte Baume, había tomado la costumbre de rezar varios rosarios en el día, a veces hasta seis. Muchas veces los rezaba en su totalidad de rodillas. Y no se trataba de una recitación mecánica y superficial: se entregaba en alma, los degustaba, los devoraba, se sentía persuadido de encontrar allí todo lo que se puede buscar en la oración.
"Recitad cada decena -decía- menos reflexionando que comulgando en el corazón con la gracia del misterio, con el espíritu de Jesús y de María tal  cual ese misterio os lo presenta... El Rosario es la comunión del anochecer (en otra parte: es la comunión todo a lo largo del día) y que traduce en luz y en resolución fecunda la comunión de la mañana. No es sólo una serie de Ave Marías piadosamente rezadas, es Jesús que revive en el alma por la acción maternal de María."
De esta manera, él vivía en ese ciclo, sin cesar activo, de su Rosario, como "rodeado" por Cristo, por María, según su expresión, comulgando con cada uno de sus estados, con cada uno de los aspectos de su gracia, penetrando y permaneciendo, por intermedio del Rosario, en los abismos del Corazón de Dios: "El Rosario es un encadenamiento de amor de María a la Trinidad." Se llega a comprender qué estado de contemplación había suscitado en él, qué camino para la pura unión con Dios, qué necesidad, parecida a la de la comunión. Y cuando se lo veía hacer correr constantemente las cuentas de su rosario, se podía pensar que cada una de ellas se había vuelto para él como un signo sensible y casi oral, un memorial de todos sus pensamientos, de toda la contemplación acumulada durante tan largos años.
La gracia de la paternidad
Retirado por mucho tiempo de la vida dominicana normal, incluso forzado durante las expulsiones a vestir sotana (pese a ello, de noche se acostaba con su hábito blanco), privado del amplio y distante fulgor propio del apostolado dominicano, oía siempre en su corazón la voz de su juventud: "serás dominico". Entonces ello explica que haya entendido el sentido de su misión de la siguiente manera: representar a la Orden de Sto. Domingo en la gruta de la penitencia y de la contemplación. Elevado por encima de todas las realizaciones exteriores de su ideal, comprendió la esencia de la vocación dominicana,
comprendió sobre todo que ella era una vocación en el sentido vigoroso del término, es decir un llamado de Dios, la Voluntad esencial de Dios sobre ciertas almas, sobre la suya. Comprendió que esa Voluntad de Dios se traducía en una Regla, cuyos menores detalles se hacían sagrados, pero que tendía antes que nada a llevar a cabo una cierta forma de santidad, una cierta manera de imitar a Nuestro Señor, algo más excelso que toda teoría, que se había realizado por primera vez con Santo Domingo y que había que revivir en unión con él. Sería muy largo de contar y de describir lo que fue en él esta gracia de unión filial con Santo Domingo. Magnífica eflorescencia de la gracia de fidelidad a la vocación. Esta poseía un sentido suficientemente profundo como para señalar a todo religioso cómo debía ser su devoción con respecto al Padre de su Orden. Lo preparaba sin que se apercibiera, para ser el representante de Santo Domingo entre nosotros. Sin duda se dio en este grado en el Padre Vayssière, con la plenitud que le hemos conocido, una vez nombrado Provincial.
El mismo dijo que mientras celebraba la misa del 4 de agosto, poco tiempo antes de su elección, se había sentido fuertemente impulsado en su interior "a darse a Santo Domingo". Esta gracia dominó todo su Provincialato. No contaré aquí lo realizado durante esos ocho años tan plenos y tan pesados. Nuestro Rvmo. Padre General nos escribió que no había visto un provincialato más fecundo en realizaciones. El mismo P. Vayssière constataba, reconfortado, que "pese a todo, la Santísima Virgen había hecho mucho mientras él estaba allí." Todos admiraban las vías de la Providencia que lo sacaba de su tranquila vida de eremita a la edad en que otros ya entran en su retiro, y lo sumergía en problemas, viajes, dificultades de toda clase. Pero él se prestaba a todo con sencillez. Había encontrado en su soledad el secreto de abrazar a Dios en todo, haciendo en todo su Voluntad. Podía dejar su Gruta.
Por el contrario, su gracia no podía sino expandirse y necesitaba esa misión para alcanzar su plenitud, volviéndose una gracia de paternidad. Más que nunca, sus impedimentos serían una causa de despojamiento y de humildad: más que nunca su oración se haría pura y elevada, su fe se templaría al contacto con las contingencias, que siempre superaría. Más que nunca, sobre todo, teniendo tanto que hacer y en qué pensar, se refugiaría entre las manos de la Virgen. Su gracia mariana creció y se profundizó hasta el extremo: "La Santísima Virgen es un agente esencial de la vida espiritual, especialmente en los estados más elevados." Apenas unos días después de su primera elección, me dijo con un aire sorprendentemente decidido: "Puesto que soy Provincial, voy a aprovechar para perfeccionarme". Se reconoce perfectamente ahí su inmediata correspondencia con la intención misma de la Voluntad Divina, su don de ver lo esencial de una situación y resumirlo con una palabra. Fue fiel a su resolución. Y su papel fue más que todo ser una fuente, un hogar espiritual en la Providencia, un padre. Gracia de paternidad, comunicación a su corazón del don, que tuvo el de María, de darse a Dios dándose a sí mismo. Nos amaba a todos "con un corazón de padre y de madre". Es cierto que a veces era tímido, "salvaje", como decía, con aquellos que no veían en él más que al superior. "Con frecuencia -decía- cuando un Padre viene a hablarme, me siento crucificado por mi impotencia, mi falta de medios. No sé qué decirle. Sufro, ofrezco mi sufrimiento a Dios por aquél que está ahí". Sólo se sentía completamente en su terreno cuando podía hablar libremente de Dios, cuando podía moverse en el aspecto puramente sobrenatural, que jamás pudo abandonar aún abandonando Sainte Baume. Alguien me decía: "Ese hombre es el corazón de su Provincia. Toda la Provincia vivía en él". Nada más justo: se apasionó por ella.
La gracia de la muerte
La salud del Padre Vayssière se había resentido seriamente durante la guerra. Pero, aun siendo su estado habitual el estar enfermo con mayor o menor severidad, lo sorprendió enterarse de que su problema era grave y requería una peligrosa operación. Aceptó la situación de inmediato, decidido a llegar hasta el final. "Es mi cargo y mi vida -decía- que rematan en la cruz. Ha habido tantas deficiencias en el ejercicio de mi cargo, que era muy necesario que sufriera un poco por la Provincia, en reparación. Y ahora mi vida, mis sufrimientos, mis plegarias, son enteramente para la Provincia". No cesaba de desgranar el rosario que llevaba alrededor del cuello. Frente a él había un armario con un espejo que reflejaba la estatuilla de la Santísima Virgen emplazada sobre la pared: "Así la tengo siempre delante de mí", confiaba con gusto a sus visitantes. Se dejaba llevar como un niño. Su alma vivía en un sentimiento a menudo desbordante de acción de gracias. El 15 de agosto le solicitó a un Padre, originario como él de Rocamadour, celebrar la misa en acción de gracias por todas las gracias que había recibido de María en su vida terrestre. Cuando recibió como regalo un rosario de oro, lo envió en prenda de reconocimiento al querido santuario de su país natal. Es después de esa fiesta de la Asunción que lo vi por última vez. Me dijo: "He recibido grandes gracias en esta fiesta del 15 de agosto. He comprendido claramente que debía ofrecer mi vida por la Provincia. No sé si soy a morir, será como Dios quiera. Pero su voluntad es que ofrezca mi vida por la Provincia. Y ahora... espero... estoy tranquilo... contento... contento..." A otro, le decía: "Ahora que voy a morir, no puedo ni siquiera pensar en la muerte. Pienso que muriendo voy a cumplir la voluntad de Dios, como cuando tomaba el tren a Toulouse o partía de la gruta para ir al albergue." "Hijo, -decía aun, como una suprema confidencia de su experiencia y sabiduría- lo que le falta al religioso es la abnegación. Uno se escudriña en esto o en lo otro, y por eso no se une a Dios." Y retomaba: "Sí, incluso los que son virtuosos y meritorios, no renuncian a ellos mismos. De este modo su vida espiritual se difiere."
Entrevió el día de su muerte: "Erré el 8 de septiembre y el 15 de agosto: no erraré el 15 de septiembre." No erró, en efecto. El 14 de septiembre, hacia las tres de la tarde, tuvo una crisis súbita que se lo llevó en pocos instantes. Era la hora de primeras vísperas de Nuestra Sra. de los Dolores. Ocho años atrás, el mismo día y casi a la misma hora, firmaba su aceptación del cargo de Provincial. Llegaba exactamente a su término, la última gota del cáliz había sido bebida, todo estaba consumado. En su agenda, esa misma mañana, había escrito esta frase de Santa Teresa del Niño Jesús: "Mi gloria será un reflejo sobre mi frente de la gloria de mi madre."
Sus despojos fueron transportados al pequeño cementerio de Sainte Baume, al pie de la gruta. Había tenido la tentación, quién lo hubiera creído, de pedir otro lugar de retiro y de sepultura. Pero poco tiempo antes de su enfermedad, mientras caminaba por el amplio bosque que había sido el confidente de su aislamiento, de sus despojamientos y de sus gracias, oyó en su interior una voz de reproche: "Eres un ingrato". Que su humilde tumba permanezca en ese lugar santo, como un testimonio de su reconocimiento por todo lo que su alma recibió allí con simplicidad y con fidelidad.

Trocar tras de la larga herida
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XVII
Bajar de los tabores, Teresa,
hasta los cauces
del río de las sombras: mancharse
las manos sin mancharse
con el brillo heridor del Becerro
de Oro, sumergirse en la ceguedad
de la Máscara obscena y mentirosa
para poder decir
el veneno de sus vísceras.
Y aguantar de pie, verticales,
enhiestos como los cipreses
de los cementerios, a pesar
de las humillaciones de la Bestia
que rige los destinos
y aniquila. Saber
interpretar el color amarillo
cuando llega noviembre
y hace frío en la casa.
Regresar
con los ánades viajeros
al lugar de la partida como los álamos,
desnudos, regresan al invierno
inexorablemente. Arrodillarse
y beber en las cuencas de la carne
el acíbar de los cactus, el hedor
amarillo de las zarzas —Auschwitz,
Hiroshima, Chechenia, Torres Gemelas,
Madrid 11 de marzo, Iraq,
Palestina...—. Y entonces
con el rescoldo del fulgor
robado a los dioses aún reciente
en el rostro, iluminar
las pupilas vulneradas de los huérfanos,
acompañar la sola
singladura de los náufragos.
Romper la carne —roja,
amarilla, eucarística—
como se rompe un espejo
en mil pedazos para darse
en cada uno de ellos. He ahí
la ley: dejarse derruir,
pudrirse, para nacer
en los albores
de una nueva primavera. Subir,
subir de nuevo, como Sísifo,
tras la memoria vigilante
de los supervivientes
encontrados de pie en los taludes
del sendero hasta la puerta
del Castillo donde crecen
los dardos que nos llagan,
Teresa.
Y solazarse allí
en aquietada espera
hasta la Luz final,
inmarcesible. Trocar
tras de la larga herida
de la muerte y sus hoces
esta carne con sus sombras
y olvidos, tan de invierno,
estos ojos devorados de presbicia,
en una carne de luz,
germinal, crecida
su estatura más allá
de las paredes impuestas,
desconchadas, de la casa solariega:
carne transverberada
en dulcedumbres de oro,
donde habitar, Teresa.


¿Jubileo? … ¡Jubilen!

Domingo 1ro de noviembre de 2015

El día 7 de noviembre del 2015, en el mundo entero, la orden dominicana abrirá el jubileo de sus 800 años de existencia. Este aniversario será la ocasión de recordar las intuiciones de Nuestro Padre Santo Domingo y de dar gracias por tantos favores que Dios ha colmado a la Orden de Predicadores. Vamos a hacer memoria, sin duda, pero no solamente.





Como nos invita, este paisaje del norte de Zambia, vamos a mirar más bien hacia el horizonte que se abre delante de nosotros. El cielo se refleja en un lago de aguas tranquilas y nos recuerda que la tierra y el cielo se parecen…¡Y se reunen en nuestra oración del Rosario!
Los colores dominantes son el blanco y el azul…¡Los de Nuestra Señora!
Este Jubileo, vamos a vivirlo con ella y nos pondremos en su escuela. Ella nos enseñará a encontrar la verdadera alegría, a iluminar la verdadera luz, a acompañar a aquellos que sufren y a alegrarnos de antemano por la gloria celestial.
Un jubileo… ¿para qué?
Para jubilar, por supuesto …¡con el Rosario !

Fr. Louis-Marie ARIÑO-DURAND, o.p.
Promotor General del Rosario

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Familia Católica

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"la Sagrada Familia de Nazaret es verdaderamente el ‘prototipo’ de toda familia cristiana que, unida en el Sacramento del matrimonio y nutrida por la Palabra y la Eucaristía, está llamada a realizar la extraordinaria vocación y misión de ser célula viva no sólo de la sociedad, sino de la Iglesia, signo e instrumento de unidad para todo el género humano..."
Papa Benedicto XVI.

La familia Cristiana es:
Una familia que fundamentada en Cristo vive tres destellos hermosos que la une : pequeña comunidad de amor, escuela de virtudes e iglesia doméstica.
Una familia que sabe que sólo la fe en Cristo y la participación en la fe de la Iglesia la salva.
Una familia que no deja de anunciar en este mundo que el matrimonio y la familia son insustituibles y no hay otras alternativas.
Una familia que cree firmemente, que ella es el ámbito privilegiado donde la persona aprende a dar y recibir amor.
Una familia que sabe, asume y vive que la misión entre los suyos pasa por ser cauce de transmisión de la fe y del amor de Jesús siempre vivo, y forma personas libres y responsables.
En la familia todos sus miembros buscan tiempo para comunicarse entre ellos, para orar juntos y escuchar la Palabra de Dios.
Una familia que encuentra en la Sagrada Familia de Nazaret su modelo para soñar y vivir el plan de Dios.
Una la familia que se siente célula viva de la sociedad y de la Iglesia e instrumento de unidad para todo el género humano.
Lupita.
Dra. Guadalupe Hernández Ramírez Valdés, O.P.

 COMO HA DE SER  LA FAMA PARA EL CRISTIANO

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Isaura Díaz Figueiredo
“La fama es peligrosa, su peso es ligero al principio, pero se hace cada vez más pesado el soportarlo y es muy difícil de descargar” (Hesíodo) S.VIII a.C, poeta griego.
La fama es una condición que se adquiere a lo largo de la vida, también hay algunas personas que nacen con fama, por ser hijos de alguien, no por la trayectoria que les llegara con el bagaje de los años, por sus historias, por una travesía laboral.
La fama es “un fenómeno muy actual, a pesar de que a lo largo de los siglos ha existido siempre, unas personas son más conocidas que otras, Sin embargo, es a partir del siglo XX, cuando esto cambia, y no son famosos hoy en día personas de gran valía, si no personas que nada hacen,  y que se caracterizan por llevar una vida de lujo, exposición mediática y llamar la atención en público.
Todos los seres humanos debemos tener claro hacia dónde vamos, para poder llegar a feliz puerto y no perdernos en la inercia de las formas, en la esperanza triturada que conlleva una gran pesadumbre, arrastrada como fardo repleto de piedras disfrazadas de colores, y que solo encierran tristeza, en una voz temblando, podrida hasta el tuétano, en definitiva muerto.
 Decía mi admirado D. Antonio Gala, que nunca ha visto “un cajon de sastre” tan lleno, pero mezclado, no existen apartados para que cada uno esté en su sitio, botones a un lado, agujas en otro, hilos…  lo mismo se mezcla a un científico que haya descubierto como funciona tal o cual medicamento para aliviar determinadas enfermedades, que el esposo que asesina a su mujer, un desfalcador, un ladrón, o idiotas oportunistas, que buscan la fama, pregonando que han tenido sexo con aquella o aquel personaje del momento.
 Todo se confunde en beneficio de “los medios” que les hacen subir como espuma, y al poco se desinfla.
No seamos dependientes del espumillón, mantengamos austeridad, que nuestra vida sea solo nuestra, y si sale al ruedo público, no sea empujada por fuerzas ajenas, ni hagamos exhibicionismo de aquellos logros para reclamar atención, porque si eso nos falla, nos volveremos irascibles, y como tal dependientes, de la droga del halago.
El estar en la cresta de la ola, que nunca ha de ser el eco de un nombre, si no su trabajo, las metas y que conlleven a la felicidad, y a ser recordado  a nuestro fallecimiento, como persona generosa, que a pesar de poder, jamás se dejó manipular.
No perdamos de vista nuestro objetivo y demos a cada momento su espacio en el “cajón” de esta forma llegaremos. Estableciendo objetivos específicos resulta un ejercicio poderoso. El gran profeta Habacuc escribió acerca de la fijación de metas:
Y el Señor me respondió “escribe la visión, y haz que resalte claramente en las tablillas, para que pueda leerse de corrido. Pues la visión se realizará en el tiempo señalado; marcha hacia su cumplimiento, y no dejará de cumplirse. Aunque parezca que tarda, espérala; porque sin falta vendrá” Hab.2:2,3

¿Cuáles son sus sueños? ¿Ha escrito sus metas? Es una gran tarea para en la vida, Dios no quiere tú fracaso, desea su éxito.
No podemos los cristianos confundir: fama, dinero, poder, hay mucha gente que tiene todo esto, y no por eso son felices. El éxito tiene que decir al final de nuestro peregrinar, que uno ha sido feliz, qué amó a Dios en el prójimo, que has dejado el legado de tu ejemplo y que así has disfrutado al máximo aplicando las leyes.
Termino con unas reflexiones:
“Una mala conciencia se cura más fácilmente que una mala reputación” (Nietzsche) Filosofo alemán
“Gloria no es nunca sinónimo de fama” (Jaime Balmes) filosofo y sacerdote español
Los hombres famosos tiene por sepulcro la tierra eterna” (Pericles)
Ojalá que alguna de estas frases nos lleven a poder sentir la fama, pero jamás el engreimiento y con ello es desprecio a los demás.

Un continente joven y dominico

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Cuando, hace unos meses, me invitaron a Chile para participar en el ECJD 2015, no era consciente de la cantidad de experiencias y aprendizajes que me esperaban allí. Nunca había cruzado “el charco”, así que me embarqué en la aventura, con algunos miedos pero, sobre todo, con mucha ilusión.
Nada más aterrizar, la acogida que los hermanos de Chile me regalaron disipó cualquier rastro de temor que aún pudiese quedarme.
ECJD son las siglas del “Encuentro Continental de Jóvenes Dominicos”; en el colegio “Academia de Humanidades” de Santiago nos reunimos unas 600 personas procedentes de diversos países de América.
Bajo el lema “viviendo las buenas noticias” disfrutamos de un montón de vivencias de todo tipo: voluntariados sociales, talleres, culturales, celebraciones litúrgicas, fiestas… todas ellas orientadas a compartir, desde las diversas culturas y experiencias pastorales, la Buena Noticia del Evangelio bajo el carisma dominicano.
Fue impresionante compartir esos días con tal cantidad de jóvenes y ver las ganas, la alegría e ilusión que todos volcaron en cada momento, en todas las actividades que se nos ofrecieron, además, por si eso fuese poco, tuve la oportunidad de reencontrarme con los hermanos de Chile que ya había conocido en los encuentros del IDYM.
El cariño y la fraternidad que todos me brindaron: los frailes, especialmente el p. Enrique y mi tocayo, el p. Félix y un viejo conocido, Manuel; los miembros del MJD; las hermanas de las distintas congregaciones que acudieron; las fraternidades laicales; el profesorado; los jóvenes participantes… es sin duda el mejor regalo que me he traído de allí pero, ni mucho menos, el único.
La belleza imponente de la ciudad, conocer las diferentes realidades de aquellas tierras, y la labor que allí realiza la Familia Dominicana allí me ha enseñado muchísimo y me ha abierto la perspectiva.
Admirable igualmente la organización, todo estuvo cuidado a la perfección gracias a un compromiso muy serio y prolongado de muchas personas. Toda la familia dominicana se volcó en el encuentro, pero también los profesores, los padres de los alumnos, el personal no docente… todos ellos trabajaron con mucho afecto y ganas. Juntos lograron que la ocasión fuese memorable, que nos descubriésemos a nosotros mismos y a los demás como la buena noticia que también somos.
Tras una semana juntos, nos despedimos con el corazón repleto de Dios y con muchas ganas de poder volver a encontrarnos de nuevo… ¿quizás en Toulouse este verano?
<strong>Fray Félix Hernández OP</strong>
Fray Félix Hernández OPSan Jacinto, Sevilla

Amanece la luz para el justo (salmo 96)

Editado por

Sor Gemma Morató Sor Gemma Morató
Sí, verdaderamente amanece la luz para el justo porque sabe que el Señor reina. Su realeza se basa en la justicia y el derecho: “Justicia y derecho sostienen su trono” (v 2).
La creaciónEn los versos siguientes narra una teofanía expresada en una gran tormenta con relámpagos y truenos como en el Sinaí ante la cual los israelitas se llenaron de temor: “Delante de él avanza fuego abrasando en torno a los enemigos; sus relámpagos deslumbran el orbe, y viéndoles, la tierra se estremece” (v 4). En realidad la creación es una teofanía. Saber mirar con ojos contemplativos las maravillas que encontramos sobre la tierra nos llevan al creador de tanta hermosura.
Por ello los que adoran dioses falsos creados por el hombre se avergüenzan: “Los que adoran estatuas se sonrojan, y los que ponen su orgullo en los ídolos” (v 7). Es lo que expresa otro salmo: “Tienen boca y no hablan, tienen ojos y no ven, tienen orejas y no oyen, tienen, tienen nariz y no huelen, tienen manos y no tocan, tienen pies y no andan, no tiene voz su garganta” (salmo 113, 13- 15).
“Ante él se postran todos los dioses: lo oye Sión, y se alegra” (v 7-8). Por una parte los idólatras quedan avergonzados por la presencia del Dios verdadero pero los fieles a Yahvé se alegran porque el Señor es altísimo sobre toda la tierra, encumbrado sobre todos los dioses (Cfr. 9). Los fieles al Dios verdadero se sienten protegidos. “El Señor ama al que aborrece el mal, protege la vida de sus fieles y los libra de los malvados. Alegraos, justos, con el Señor, celebrad su santo nombre” (v 10 y 12).
Al terminar de rezar este salmo, podemos dirigir a Dios esta oración: Dios amoroso, Señor del mundo, que toda la creación sea una continua epifanía, no permitas que los hombres pongan en peligro tu obra malbaratando los dones que ofreces en ella. Haznos conscientes del señorío que le entregaste desde los orígenes y que nos sintamos hermanos de todos los hombres, y aprendamos a compartir lo que tenemos y somos. Texto: Hna. Maria Núria Gaza.

Feliz 800 cumpleaños

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Me van a permitir que esta semana mi columna sea algo “autoreferencial”, y que por una vez dejemos de lado algo de los líos catalanes, las noticias más mediáticas de la Iglesia, las opiniones sobre usos y abusos de nuestros políticos, sobre las catástrofes sociales que el modelo económico dominante nos genera o la política internacional, para contarles algo que me toca de lleno.
Y es que este mismo fin de semana, 7 y 8 de noviembre, comienza para la Orden de Predicadores –los dominicos- la orden religiosa a la que pertenezco, los actos de conmemoración del octavo centenario de su existencia, un Jubileo de 800 años que se prolongará hasta el comienzo de 2017, y que rememora cómo en 1216, el entonces Papa Honorio III, aprobó la existencia de una pequeña orden religiosa que nacía para la misión de la Predicación del evangelio de Jesucristo.
Nacida en el sur de Francia, gestada por un sacerdote español y castellano de la nobleza medieval, Domingo de Guzmán, supuso un apoyo para el intento de reforma de la Iglesia que entonces se estaba llevando a cabo -esa es la historia de los seguidores de Jesús, un constante intento de conversión al evangelio entre las mareas del mundo-, tratando de ir a uno de los problemas centrales religiosos de la época: que nadie predicaba a las gentes el mensaje de esperanza, amor y positividad del evangelio.
Santo Domingo de Guzmán ideó una institución que se dedicara a la tarea de la Predicación, y para prepararla de la manera más seria posible, organizó que sus frailes vivieran en comunidad para poder compartir vida, criterios y opiniones en pluralidad y corresponsabilidad –la Orden de Predicadores es de las únicas instituciones eclesiales que tiene una forma de gobierno democrática, con elección de sus superiores de abajo hacia arriba, y con tiempo limitado en el ejercicio de sus responsabilidades-; que dedicaran sus esfuerzos al estudio, con lo que de diálogo con corrientes distintas significa, viviendo en la búsqueda de la verdad para poder compartirla con otros, y para que su predicación fuese de veras humana, con sentido y contenido; desde la experiencia de la oración y la contemplación, como fuente de la que mana toda la raigambre y la urdimbre de los religiosos, una experiencia de Dios cuidada y crecida en la mirada del mundo y en el silencio que humaniza y cultiva una mirada diferente, honda, realista, esperanzada, creyente de cuanto sucede.
Además quiso que esas claves –la Predicación, la comunidad, el estudio y la contemplación- se viviesen desde la Pobreza evangélica que quiere mostrar la coherencia al mundo del mensaje del evangelio; que fuesen siempre desde una visión compasiva que cuida y se preocupa especialmente de quienes más sufren, de quienes peor parte llevan en la historia del mundo; y que fuese profundamente positiva, de la “gracia” en términos teológicos, no de condena, denuncia y miedo, sino de la belleza de cuanto existe, de la bondad de la creación, de la maravilla de la realidad.
Obviamente en 800 años de vida, no todo han sido luces, y demasiadas veces hemos estado muy alejados del ideal y de los proyectos y sueños de santo Domingo de Guzmán. Así, junto a tiempos brillantes y figuras de auténtica riqueza y cercanía al proyecto, de verdadera significatividad evangélica y capacidad de encarnar el proyecto de la Orden de Predicadores –ahí está santo Tomás de Aquino, san Alberto Magno, san Raimundo de Peñafort, los tres patronos de los estudios universitarios que hicieron del diálogo con los saberes su manera de predicación; ahí está santa Catalina de Siena, la mujer que más fuerza ha tenido en la Iglesia católica en su historia, consejera y conciencia del mismo papa en el siglo XIV, o nuestro san Álvaro de Córdoba el de santo Domingo de Scala Coeli, que trajo sus intuiciones a España; ahí está Francisco de Vitoria, Domingo de Soto, Tomás de Mercado que en el siglo XVI crearon la escuela de Salamanca que alumbró el Derecho Internacional y el origen de los Derechos Humanos; ahí Pedro de Córdoba, Antón de Montesinos y Bartolomé de las Casas, los primeros defensores de los indios tras el Descubrimiento de América, y de sus derechos enfrentándose a las injusticias de un imperio; ahí san Martín de Porres, san Juan Macías, santa Rosa de Lima, que entregaron su vida a los más desfavorecidos del nuevo continente; ahí Dominique Pire, premio Nobel de la paz, por su trabajo con los refugiados y desplazados tras la segunda guerra mundial; ahí Congar, Chenu y Schillebeeckxs, grandes teólogos que prepararon el Concilio Vaticano II y lo desarrollaron en sus intuiciones más ricas-, junto a todos los brillos, ha habido muchas sombras también: el vínculo con el poder, la Inquisición, el clasismo social, la perdida de tensión religiosa, momentos de vida licenciosa…
Desde el principio la Orden de Predicadores nació como familia, con mujeres y hombres, frailes y monjas, y también seglares laicos, con sus familias y sus ocupaciones, que se unieron al proyecto de la Predicación, y una predicación que cobra tantas formas como se pueda imaginar: oral, escrita, ejemplar, artística -ha habido en la Orden pintores como Fra Angelico o Maino, arquitectos, músicos, escultores, cineastas, poetas, escritores…-, social -los primeros curas obreros fueron dominicos-, política, académica en universidades –las primeras universidades de América fueron creadas por los dominicos- o en colegios… todo lo que sea con tal de poder decirle al mundo que con Dios se vive mejor…
800 años dan para mucho, y no sólo de historia vivimos. Hoy la Orden la forman en torno a los 6.000 frailes, 2.200 monjas contemplativas de clausura, 23.000 hermanas de vida apostólica y unos 160.000 laicos que viven la misión y el carisma de la Predicación, en tantos lugares y labores como hemos hecho a lo largo de la historia: universidades, colegios, parroquias, centros sociales, lugares de frontera y de misión, en este mundo digital, entre los marginados y desfavorecidos, en el mundo del arte y la cultura, en el activismo social, en el mundo de la política, en el contacto con toda la gente que busca algo de sentido en nuestro mundo.
Vivimos los dominicos este Jubileo de 800 años como una ocasión no sólo para recordar lo buenos que fuimos o que somos, sino sobre todo como la oportunidad de un nuevo comienzo, de un nuevo envío, como la oportunidad de renovar nuestra vida y nuestra misión, lo que somos y lo que queremos ser, para seguir llevando al mundo la noticia extraordinaria de que con Dios se vive mejor.

Una mirada de misericordia

http://salamancartvaldia.es/upload/img/periodico/img_56710.pngSALAMANCArtv al DÍAhttp://salamancartvaldia.es/upload/img/periodico/img_393021.jpg
Dalí, la barca de las almas destinadas al purgatorio
Uno  de estos días de verano tomando el autobús de Béjar a Salamanca, frecuento últimamente bastante la villa, me encuentro con un sacerdote amigo en las dársenas de la estación. Hablamos de nuestras madres, la suya recientemente fallecida y, en el contexto de la conversación surgió, no sé cómo, hablar del Purgatorio. Posiblemente fue el ruiseñor de la Fuente Honda, que todavía revolotea por los huertos a las afueras de la ciudad o junto a las ruinas de la ermita de Santa María de las Huertas, donde el filósofo iba a meditar. Allí donde Dios conserva una virginidad perpetua y por descorrer el velo de lo pasado y lo futuro por entre los misteriosos secretos de la historia. Espacio privilegiado donde don Nicomedes, sabio de Béjar, conversaba en la soledad del paseo, bien fuera en verano, o cuando las cumbres cubren sus primeras sienes blancas. Entre la arroyada de las aguas, no muy nítida, escuchaba la voz de un ruiseñor que le traía noticias de Jerusalén, no sin antes haber parado a tomar aire en los jardines de Academos en Atenas.
Pero volvamos al debate junto al amigo sacerdote, en el autobús de regreso, pensamos que el purgatorio fue un tema muy debatido en otros tiempos, en los llamados novísimos, ese “logos” de lo último o lo definitivo. Un límite donde no sólo se hace presente el extremo final, sino la realidad entera. Dentro de esas realidades últimas (de rebus novissimis), estaba el hablar de la muerte, el juicio individual, el purgatorio, el cielo, el infierno, el retorno de Cristo, resurrección de los muertos y juicio universal. Rápidamente nos vino a la mente los libros de Juan Luis Ruiz de la Peña, que posiblemente fue profesor suyo y que ha sido uno de los grandes teólogos de nuestro país. Decir que el propio Ruiz de la Peña se cuestionaba si el purgatorio era realmente un tema de la escatología o más bien de la Gracia, ya que partiendo de la misericordia, ya por muy severo que sea el juicio,  Dios no quiere la aniquilación del hombre, sino ofrece su amor y su vida para su salvación.
Es su obra Creación, gracia y salvación, afirma que Dios ama al hombre; ese amor está al comienzo, Dios crea por amor; y también está al final de la existencia, Dios plenifica a su criatura por amor y; en trayecto entre el comienzo y al final de cada existencia humana, el amor de Dios siempre permanece. “¿Acaso olvida una mujer a su niño de pecho? Pues, aunque llegase a olvidarlo, yo no te olvidaré... Porque los montes se correrán y las colinas se moverán, pero mi amor no se apartará de tu lado” (Is 49,15; 54,10). En otro extremo está la incomprensible ceguera del individuo, los egoísmos, la insensatez, el sinsentido, el alejamiento de Dios y de los otros, la propia finitud de la existencia, la limitación de la muerte. Entre esos dos extremos está el hombre, a medio trayecto, aprendiendo amar, a ser, a superar las limitaciones de la finitud y de los egoísmos y a buscar un sentido pleno a su propia existencia.
El Purgatorio o el estadio intermedio, forma parte de la fe y la esperanza en la purificación, es decir en la búsqueda de lo que me falta para ser el que debo ser. Ésta hunde sus raíces en el Antiguo Testamento, donde en el trasfondo de la letra se percibe que muy severo que sea el juicio de Dios, el objetivo  no es la aniquilación y la condenación, sino la purificación y la salvación del hombre. Tradicionalmente esta realidad se entendió que entre la muerte del individuo y la consumación escatología, existiría un “intermedio”, que sería una realidad o una dimensión espacio - temporal, donde se produciría una transformación de los difuntos, de tipo cualitativo. Pero aquí nos surgen las preguntas,  ya que si con la muerte termina la existencia humana en cuanto capacidad de decisión ¿no sería este estado intermedio prolongar nuestra peregrinación que terminaría con la muerte? ¿Dónde quedaría la muerte?
Además de las preguntas, nos surgen dos problemas, el primero son las imágenes del purgatorio que se dieron a lo largo de la historia, como un lugar de castigo y tortura, casi como un campo de concentración cósmico donde las criaturas se lamentan, gritan su castigo y  donde se consumaba la venganza de Dios. Parece esto muy alejado de ese Dios compasivo y misericordioso que nos ama desde el origen hasta la consumación de los tiempos. El segundo problema, posiblemente irresoluble, es si la resurrección comienza con la muerte, o existe un estado intermedio, donde habría una intensa actividad anímica y espiritual, hasta que se alcanza la resurrección de toda la carne.
A esto tenemos que añadir la falta de referencias bíblicas en el Antiguo Testamento del purgatorio o del estadio intermedio. También, que ha sido un tema de fricción y controversias entre católicos y protestantes. La búsqueda de la fundamentación bíblica hay que entenderla en la controversia de negar el purgatorio por Lutero en el siglo XVI. Ahí estaban textos como Mt 12,32; el paralelo de Lc 12, 10. Al que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonará; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no se le perdonará ni en este mundo ni en el futuro. Uno de los pasajes clásicos en torno al tema es 2 Mac 12,40-46, es la colecta de Judas Macabeo por los muertos en la batalla contra Gorgias, lo presentará como un sacrificio por el pecado de idolatría. Otro texto es 1 Cor 3,10-17, en el que se habla del día del fuego, un pasaje alegórico, donde las imágenes son apocalípticas del Juicio final. Sin embargo, en otros textos de Pablo, nos habla de un camino de perfección, que él mismo persigue, como Flp 3, 12 – 16, también en Ef. 4, 13. La mayoría de los expertos en el tema, creen que estos textos, no fundamentan el purgatorio. Aunque sí, la oración por los difuntos.
Parece que el dogma se remonta a oraciones privadas que desde el siglo II, se venían haciendo a los difuntos en cementerios y catacumbas cristianas. La referencia más conocida es el célebre epitafio de Abercio, al final del cual se lee: “quien comprende y está de acuerdo con estas cosas, niegue por Abercio”. Estas oraciones a los difuntos son avaladas por Tertuliano, San Efrén, San Cirilo, etc. Eran una práctica común la oración de los difuntos en la eucaristía, tanto en las iglesias occidentales como orientales. Con san Cipriano, y en un momento de persecución se imponían penitencias, que se suponían proporcionadas a la culpa. Hasta que no se cumpla la penitencia, se mantenía la exclusión, aunque muchos se arrepentían sin haberse purificado en un momento de persecución. Por lo tanto, los que no logren purificarse antes de la muerte o por el martirio, habrá un fuego purificador después. Así estas referencias al purgatorio, se harán cada vez más frecuente, sobre todo en la obra de San Agustín. En la Edad Media, se irán acentuando las referencias al Purgatorio que culminarán en el Concilio de Trento. Documentos de la Iglesia actuales, nos hablan del purgatorio, dándoles un sentido más actual y no tan trágico, como el capítulo 7 de la Lumen Gentium, en el Concilio Vaticano II, el Catecismo del pueblo de Dios de Pablo VI, una nota de 1979 de la Congregación para la Doctrina de la fe “Recentiores Episcoporum Sinody”, la Comisión Teológica Internacional en 1990, el Catecismo de la Iglesia Católica, y por último, citar la encíclica de Benedicto XVI Spe Salvi.
Pero contestando de una forma más personal, quisiéramos decir algunas cosas. Parece claro en todas estas citas actuales, que hay un encuentro amoroso con Dios, Dios mismo es el lugar después de la vida. Ir al Padre, como Jesús. En él caemos en la cuenta de nuestras miserias, y de todo lo que hemos realizado, pero después de realizada esa purificación. No es una pena impuesta, es el dolor de ver el mal que hemos realizado. Después que Dios nos restaure en nuestra dignidad, como hijos que estábamos perdidos, como un padre o una madre, nos pone a la mesa de fiesta. El proceso de maduración y purificación comienza en la vida terrenal, en la conversión y en la mirada hacemos a Jesús, su mensaje y su camino. Pero en esta vida no podemos hacerlo solos, lo hemos intentado, pero necesitamos ayuda. Aquí entra el apoyo de Dios, que nos llevará en brazos, pero incluso necesitamos más, una nueva creación. Nos creará y nos recreará de nuevo. ¿Cuánto dura? ¿Hay una época que sólo somos alma? Es difícil saberlo, es una puerta cerrada que sólo Dios sabe. La muerte es la puerta con la que se sale del tiempo y de la historia y se camina hacia Dios. Parece más razonable, al menos para mí, que no hay tiempo. Que es un encuentro purificante, donde el alma no se desliga del cuerpo. Dios nos resucita de nuestras debilidades y miserias. No sabemos cómo ayudan las oraciones de los vivos, pero parece que Dios se sirve de las buenas obras de los vivientes, en la comunión de los santos y así ayudar a los difuntos. El purgatorio parece una mirada de misericordia, como Jesús miraba a los pobres y necesitados, llenos de jirones y heridas, como nosotros. De todo esto se deduce, que no es un castigo, es un encuentro. No es la condenación, es la salvación. Es la vida eterna, hemos llegados cansados y fatigados, llenos de aristas, pero nos han recibido y nos han curado, nos han sentado a la mesa, donde se celebra la alegría y la paz. En este encuentro con el resucitado, veré claro quién soy, nos veremos completamente en lo bueno y en las pequeñeces y maldades. La crisis, el crisol o el juicio es su mirada, no inquisidora, sino de amor. Aquí nos acompañarán otros, con los que caminamos a la casa del padre. Entonces seré el que debí ser y no pude o no supe. Allí el Alfarero moldeará de nuevo, tapando las fatigas y heridas de la vida.

En una noche escura,
con ansias en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!,
salí sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada.
(…)
En la noche dichosa,
en secreto, que nadie me veía
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.
(…)
¡Oh noche, que guiaste;
oh noche amable más que el alborada;
oh noche que juntaste
Amado con amada,
amada, con el Amado transformada!
(…)
Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado;
cesó todo y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

San Juan de la Cruz, “Noche oscura del alma”


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"Tiempo gris de cosmos"

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El atril

Blog de: Fray Antonio Praena Segura, OP jueves, 05 de noviembre de 2015
Tiempo gris de cosmos
José Antonio Santano
Editorial Nazarí


“Tiempo gris de cosmos”, el último poemario de José Antonio Santano, pone ante nuestros ojos una radiografía de nuestro tiempo tan clara que en sí misma contiene un diagnóstico. Eso que se ha llamado la poesía pura en realidad no existe, porque ninguna palabra vive fuera del mundo y la palabra belleza no soporta evasivos usos. Si es belleza auténtica, siempre acaba mostrando su ética, la de verdad, la que comienza por enfrentarnos a nuestras propias realidades, contradicciones y posibilidades.

José Antonio Santano lleva años entregado de pleno a la literatura, desde la crítica, la difusión en televisión, radio o prensa escrita. Pero ahora toca su propia voz. Y en este libro, como en un río al que llegan y del que parten ramales que aúnan y que derraman la voz del tiempo dejando siempre poso y limo fértil, Santano se entrega a fondo.

Dividido en dos partes, el pesimismo de sus títulos (“Tiempo de silencio” y “Tiempo gris de cosmos”) esconde, sin embargo, un feroz compromiso. Nada más revulsivo que la verdad, comenzando por nosotros mismos. Y así, los primeros poemas, más breves, como instantáneas o retazos del mundo, conforman un retrato de retratos por donde desfilan inmigrantes, desempleados, empleados ilegales, sátrapas y reyezuelos explotadores, artistas vendidos a la nadería calculada y rentable, sueños, esperanzas, fecundos vientres… La carne y los huesos y el tuétano de un tiempo, el nuestro, y un mundo, el nuestro. Sobre todo, mundo y tiempo de aquellos en riesgo de pérdida y exclusión del mundo y el tiempo que vivimos.

La segunda parte llama la atención por el hecho de que sus poemas -largos, sinuosos, profundos- están, uno a uno, dedicados a amigos. No estamos ante una voz enrocada en sí misma ni proyectada hacia el vacío. “En qué estás pensando”: la frase universalizada por Facebook sirve, en cada poema, de trampolín desde el que lanzarse a las aguas de la historia sabiendo que en ellas nos aguarda, contra todo riesgo e imbuido de fe, el seno salvavidas del amigo. Se trata de poemas de largo alcance en los que los elementos más posmodernos quedan integrados (y desintegrados) en el discurso.

Como señala José Cabrera Martos en el profundo estudio final que acompaña al poemario y que desvela la trayectoria y la ecografía de la obra del poeta más allá de este libro, José Antonio Santano “se adentra en la libertad de los fondos marinos de los sueños, de la fraternidad, de los bosques, para hospedarse junto al hombre y ser el otro (…) superando el egocentrismo y derramándose en la otredad”.

Una poesía –cuántas veces repetimos el adjetivo inútilmente- necesaria más que nunca. Sin ira, mas con coraje.

Blog

EL GÉNERO HUMANO

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Fr. Juan José de León Lastra
29 de octubre de 2015

“Pero el cielo ideal de las Humanidades, está en la realidad lleno de nubarrones violentos. Basta abrir los periódicos o escuchar las noticias. Y esa oscuridad nos lleva a pensar si esa prodigiosa invención de las “humanidades” no se nos ha deteriorado y si, a pesar de los indudables progresos reales, el género humano no ha logrado superar la ignorancia y su inevitable compañía, la violencia, la crueldad. El “género humano”, esa trivializada expresión, convertida en , en una degeneración”. Esto decía el filósofo Emilio Lledó con motivo de la entrega del premio Princesa de Asturias de Humanidades. Es tópico ya señalar la fuerza de los medios de comunicación social en los procesos formativos y en concreto formativos de opinión; son los que nos describen la realidad. Ahora bien a la vez sabemos que las malas noticias tienen más acogida que las buenas. Que no se mantendría una publicación periódica que solo contara buenas noticias. Mientras que si lo haría si redujera su información a las malas. Con estas premisas es fácil concluir en una negativa del “género humano”. Sin embargo creo que hay vida fuera de las noticias que ofrecen los medios de comunicación social. Y esa vida está llena de buenas noticias. El género humano no está degenerado como apunta el filósofo. Simplemente lo que degenera tiene más difusión. No idealizamos al ser humano, le entendemos en su realidad vital., con frecuencia “inhumana”. Sí existe dosis importante de “degeneración” como distorsión de la condición humana; pero el “género humano” es fiel también a su condición “humana”, a lo que le define. Seguirá habiendo aire, agua. Seguirá existiendo la belleza, el bien, la verdad…, aunque no aparezcan con frecuencia en la televisión. Seguirán existiendo “las humanidades”, las realidades humanas, pues como dice el filósofo, “las necesitamos para hacernos quienes somos, para saber qué somos”, aunque también-no necesariamente “sobre todo”, que apunta Lledó,- para no cegarnos en lo que queremos, en lo que debemos ser. El cielo ideal que está en la realidad es más y mejor que “la realidad de nubarrones violentos”. Me cuesta entender que el mismo filósofo esté convencido de lo que dice: “el , esa trivializada expresión, convertida en “desgénero humano”, en una degeneración”. ¿Sería posible vivir, -que es convivir- con esa apreciación de sí y de los demás?

La lógica de la gratuidad (15.11.15)

Editado por

Jesús Espeja Jesús Espeja
1. “Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el cepillo más que nadie
Jesús no elabora muchas teorías, pero lee lo que pasa en la vida descubriendo ahí lo divino en lo humano. Sentado frente al cepillo del templo donde los fieles echan sus limosnas, ve cómo los grandes señores se acercan arrogantemente y echan cantidad de dinero de lo que les sobra para darse importancia ante la gente. Y ve también a una pobre viuda que se acerca tímidamente y echa los dos reales que tiene para vivir. La diferencia: para los potentados dan una limosna para quedar bien ante lo demás, mientras la viuda entrega su propia vida compartiendo lo que también ella necesita.
2. Son dos lógicas incompatibles que pueden modelar nuestra conducta. O nos ponemos a nosotros mismos como centro absoluto e intocable; o tenemos como centro absoluto a Dios que con amor nos está continuamente sosteniendo y sostiene también a los otros. En el primer caso nos relacionamos con el otro para salvaguardar nuestra propia seguridad; incluso para quedar tranquilos, podemos dar limosna de lo que nos sobra como vamos al podólogo para que nos quite un juanete que nos molesta. En la segunda perspectiva, entendemos que la lógica del don y de la gratuidad responde a nuestra experiencia de Dios misericordioso revelado en Jesucristo, cuya prueba y expresión es la salida en amor gratuito hacia el otro.
3. La alternativa entre relacionarnos con el otro únicamente buscando nuestra propia seguridad, o entregando nuestra propia vida para que el otro tenga vida y empeñando nuestra libertad para que el otro sea libre, se plantea en todos los ámbitos de nuestra existencia humana. En la familia en la sociedad y en la misma comunidad cristiana. Pero, sólo a modo de ejemplo, ahora me refiero a nuestra organización económica. En la lógica del mercado, no entra para nada la compasión y la gratuidad. El que no renta es material desechable, y los mismos cristianos aceptamos el eslogan: “lo mío es mío y hago con ello lo que quiero”. Sin embargo el evangelio de hoy sugiere que la ciudad del hombre sólo se promueve de verdad con las relaciones de gratuidad y misericordia. En esta perspectiva “no compartir con los pobres los propios bienes es quitarles la vida; no son nuestros los bienes que tenemos sino suyos”

Preguntas trampa

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Nihil Obstat

Blog de: Martín Gelabert Ballester, OP lunes, 02 de noviembre de 2015 
A lo largo de su ministerio Jesús se vio confrontado a una serie de preguntas trampa, hechas con mala intención con el fin de comprometerle y de dejarle en una mala posición. Los evangelistas lo dicen literalmente. Los fariseos, los herodianos, los legistas hacen preguntas a Jesús con la intención de tenderle una trampa. Esto nos remite a algo muy presente en la vida de Jesús: su diálogo con sus contemporáneos fue, con bastante frecuencia, conflictivo.

El que pregunta con la mala intención de tender una trampa plantea un dilema del que es muy difícil salir. Sea cual sea la respuesta, el preguntado quedará en mal lugar y será criticado por unos o por otros. A Jesús la preguntan, por ejemplo, sobre la indisolubilidad del matrimonio “para ponerle a prueba” (Mt 19,3). Si Jesús responde que un marido no puede repudiar a su mujer, irá contra la ley de Moisés; pero si responde que puede repudiarla “por cualquier motivo”, como insinúa la pregunta, parecerá un laxista peligroso. Lo mismo ocurre con la mujer adúltera (Jn 8,6). Si dice que no hay que lapidarla va contra la ley de Moisés; si dice que hay que apedrearla entra en conflicto con la ley romana y puede ser denunciado. Y lo mismo con el impuesto. Si dice que hay que pagarlo, parece un colaborador de los romanos; si dice que no hay que pagar, puede ser acusado de insumiso.

Jesús no cae en estas trampas. Unas veces responde con el silencio. Otras con otra pregunta que pone a sus interlocutores en un apuro: “el bautismo de Juan, ¿viene de Dios o de los hombres?”. El que le interroga sobre el impuesto lleva monedas en el bolsillo. Jesús, al hacérsela sacar, manifiesta que en cuestiones de dinero los judíos pactaban con el imperio. El dinero no sabe de ideologías, pero Jesús dice que hay que ser coherentes con los principios que uno dice tener. La respuesta de Jesús ante la pregunta de si hay que apedrear a la mujer adúltera, obliga a sus interlocutores a preguntarse por su propia inocencia: “el que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra” (Jn 8,7). No es una mala observación, válida también hoy.

No es a base de recetas prefabricadas, de teorías abstractas o de fidelidades jurídicas como se ayuda a las personas. A las personas se las comprende y se las ayuda poniéndose en su piel. Mejor aún, acomodando nuestra mirada a la mirada de Dios: “no juzguéis y no seréis juzgados”, traducido por el Papa en un “quién soy yo para juzgar”. Con esto no quiero justificar nada, pero sí quiero decir que antes de condenar hay que tratar, al menos, de comprender. Sin olvidar que la mejor justificación de “lo correcto” no es el rechazo del otro sino el propio ejemplo.


Eucaristía dominical en el inicio del JUBILEO OP

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Nuestra celebración de la misa dominical hoy marca un acontecimiento muy especial para nuestra comunidad (parroquial, etc..) desde ayer ha dado comienzo el año Jubilar de la Orden de Predicadores.

Celebramos 800 años de historia y predicación de la Palabra. Agradecemos la vida de quienes, como Domingo de Guzmán, han llevado por todo el mundo la Palabra de Dios, Palabra que ilumina y alienta en el camino de la vida.

Como Familia Dominicana desde la gran familia de la Iglesia damos gracias hoy a Dios por esta larga historia, que nos inspira y envía a seguir sembrando el mundo con la Palabra. Enviados a predicar el Evangelio y la misericordia.


ORACION DE LOS FIELES

1.- Por el Papa Francisco, por nuestros pastores y las Iglesias que les han sido encomendadas. Roguemos al Señor.

2.- Por la Familia Dominicana, que celebrando el 800 aniversario de nuestro nacimiento, vivamos el año Jubilar para volver al amor primero y ser enviados de nuevo a predicar de palabra y obra el evangelio de la misericordia. Roguemos al Señor.

3.- Que Dios conceda a toda la Iglesia y a la Familia Dominicana, la gracia de la predicación y una predicación de la gracia, que suscite en el mundo la ilusión por la Verdad y vocaciones en todas las ramas de nuestra Familia. Roguemos al Señor.

4.- Por las familias atribuladas, los colectivos y  personas heridas en su dignidad. Por las víctimas de la trata de personas; los desplazados (migrantes y refugiados); por las personas sin hogar; por los pueblos que sufren las guerras. Roguemos al Señor.

5.- Por las personas con las que compartimos el día a día en nuestras misiones y presencias dominicanas en las fundaciones educativas;  las misiones ad gentes; el continente digital; las parroquias y santuarios; facultades y escuelas de teología; la universidad; la defensa, protección y promoción de derechos humanos;  los artistas;  los jóvenes   y por todos nosotros. Roguemos al Señor.
LAICOS DOMINICOS

Viveiro


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Lectura del santo Evangelio según san Marcos 12, 38-44

En aquel tiempo enseñaba Jesús a la multitud y les decía: «¡Cuidado con los letrados! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas con pretexto de largos rezos. Esos recibirán una sentencia más rigurosa. Estando Jesús sentado enfrente del cepillo del templo, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales. Llamando a sus discípulos les dijo: "Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el cepillo más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ésta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir.»


COMENTARIO:
Cuantas veces he leído este  pasaje de 1º Re, 17, he ido encontrando mensajes, interpretaciones, signos. Hoy se  me aparece como importante la confianza. La viuda de Sarepta no conocía al profeta, sin embargo confía en su palabra  y hace  primero el  panecillo para el hombre de Dios y después se ocupa de su hijo y de ella. Es la compasión más completa, pues se  priva de lo necesario para alimentar al forastero.  Esta sencilla  y pobre  mujer no da nada que le sobre, sino sus  últimas reservas para vivir  y  Dios  premia  su  confianza   –siempre lo hace- y permite que madre e hijo sigan viviendo. ¿Qué haría yo en una situación semejante? ¿Se acercará mi confianza y  mi compasión  a la de la viuda?

Leyendo el Evangelio de  hoy me pregunto:  Si Jesús se sentara ahora en uno de nuestros templos ¿Podría decir lo mismo que entonces dijo?, ¿Acaso no nos vestimos con ropajes vistosos para ser vistos y, si es  posible, admirados?.
La vanidad está también presente entre  nosotros y no  pocas veces hace que hagamos ver nuestra presunta “autoridad” adoptando posturas y vestiduras que nada dicen de  humildad  y servicio, y si mucho de presunción y soberbia.
¿Qué podría decir de nosotros si observara nuestra “generosidad” rebuscando en el fondo del monedero la  moneda más ruin para socorrer al hermano que en la  puerta del templo o en la acera de la calle pide nuestra ayuda  o depositarla en  el cepillo?
Aceptemos que somos vanidosos y aceptemos también que somos avarientos, poco dispuestos a compartir los  bienes que  hemos recibido con los que  nos rodean  o con aquellos que estando lejos gritan pidiendo ayuda y su grito nos alcanza, siempre que no estamos listos para  hacer zapping antes.
No hace muchos años hubo un terrible terremoto en Haití y otro más cercano en Lorca. Se  pidió  nuestra ayuda  por muchos canales y tuvimos oportunidad de ayudar, pero ¿hicimos algo? ¿Nos asemejamos en algo a la viuda del evangelio?
África sigue sufriendo hambrunas terroríficas, Lorca sigue en ruinas, Haití está sin reconstruir y nuestros hermanos de los tres sitios  están mirando, esperando que nuestra mano deslice en las “arcas del templo” nuestro óbolo, nuestra ayuda, nuestra muestra de solidaridad. ¿Llegarán a verlo? ¿Podrá Cristo pensar que somos generosos?
Dentro de un par de semanas comenzará la campaña de Navidad que pretenderá hacer que estas fechas tan entrañables lleven un alivio a la angustiosa situación de tantos hermanos nuestros, que  puede que  incluso vivan en la  puerta de al lado. ¿Colaboraremos o seguiremos buscando la  moneda más ruin de nuestro monedero para tranquilizar  nuestra conciencia  y seguir felices y contentos, como si nada fuera con nosotros?
D. Félix García Sevillano,   OP



D. Félix García O.P.
Fraternidad de Laicos Dominicos de Viveiro (Lugo)


Domingo 32º durante el año (8.10.2015): Mc 12,38-44
Adorar en espíritu y verdad
Paco Quijano

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● El contraste no podría ser más agudo: gente que reza largas oraciones y devora los bienes de las viudas. Una viuda que da limosna de lo que tiene para vivir, parábola viva de la generosidad.
● La humanidad es más humanidad por los millones de millones de acciones generosas que no se ven ni hacen ruido. Es menos humanidad por los escándalos de explotación y defraudación que dañan a la gente pobre.
● ¿Cuál es la fuente viva de la generosidad? Mira lo que dice san Pablo: «Ya conocen la generosidad de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, se hizo pobre por nosotros para enriquecernos con su pobreza».
● La viuda que echa unas moneditas en la alcancía del templo nos enriquece con su pobreza. Por ella, y por muchísimas como ella, somos una humanidad mejor.

Dar la vida una vez (XXXII TO Ciclo B, Mc 12, 38-44)

Pero tu vida... es tuya, es única y sólo la puedes entregar a una cosa

Después de una semana en la que en muchos lugares los cementerios han sido visita obligada, San Pablo vuelve a hablarnos de la muerte para este domingo en su carta a los Hebreos. Precisamente, es importante pensar que en este aspecto los propios judíos (y San Pablo remarca muchas veces su pasado fariseo) discutían si había resurrección o no. Unos, los saduceos, quienes realmente ostentaban el poder, decían que no. Otros, entre quienes se encontraban los fariseos, defendían la resurrección, de la que ya se habla en algunos escritos tardíos del Antiguo Testamento.
Es un avance pensar que si Dios ha creado la vida, como nos indica el Génesis, también puede disponer a su antojo de la muerte y que un detalle tan nimio no puede ser obstáculo para que Dios, que es todopoderoso, venza a la muerte. Precisamente, algo de todo este mensaje del fin del mundo prometido nos llegará dentro de pocos fines de semana cuando celebremos el final del año litúrgico con la fiesta llamada 'Jesucristo, rey del universo'.
El asunto es que Pablo nos recuerda algo tremendamente importante: tenemos una vida, y la vida solo la podemos dar una vez. Jesucristo murió sólo una vez en la cruz, y no necesita ser crucificado más veces para salvarnos. Estamos salvados ya, pero todavía falta un poco (o un mucho) para que se termine de cumplir la cosa.

Mientras tanto, lo que dice Pablo de la muerte de Jesucristo debería hacernos pensar. ¿Por qué insistir en que sólo murió una vez? Entre otras cosas, para remarcar la humanidad de Dios, que al encarnarse aceptó todo el 'pack' de la humanidad, llevándolo a lo mejor que puede ser una persona. Esa humanidad implica que solo tenemos una vida, y que lo importante es cuánto damos de ella. Por eso vale, por ejemplo, mucho más el donativo de la viuda que la del rico.
Pero hay un paso más. El número de vidas disponibles no es que abunde, y a cada uno de nosotros nos ha tocado vivir solo una. El dinero es solo papeles, monedas, tarjetas y cuentas de paypal. Pero tu vida... es tuya, es única y sólo la puedes entregar a una cosa. Sí: sólo a una cosa. Por cosa me refiero a un ideal, o a una persona... al final amamos a mucha gente, pero siempre vamos a tener una prioridad. Jesús, con la Cruz, demostró que su prioridad era el amor por la humanidad, cumplir el plan que el Padre le 'tenía preparado'.
En la vida de toda persona hay varios momentos en los que debe decidir qué va a ser su vida, qué, o mejor dicho quién va a ser su prioridad. Y eso lo cambiará todo. Para la viuda, la prioridad naturalmente era Dios. Para Jesús, también. Para nosotros... ¿dónde está la prioridad? ¿O vamos a estar toda la vida indecisos?




VÍDEO DE HOY:

Homenaje a fr. Juan Almarza

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Segundo modo de orar

Oraba con frecuencia Santo Domingo postrado completamente, rostro en tierra. Se dolía en su interior y se decía a sí mismo, y lo hacía a veces en tono tan alto, que en ocasiones le oían recitar aquel versículo del Evangelio: "¡Oh Dios!, ten compasión de este pecador" (Lc 18, 13). Con piedad y reverencia, recordaba frecuentemente aquellas palabras de David: "Yo soy el que ha pecado y obrado inicuamente" (Sal 50, 5).
Del salmo que comienza, "Con nuestros oídos ¡oh Dios! hemos oído", recitaba con vigor y devoción el versículo que dice: "Porque mi alma ha sido humillada hasta el polvo, y mi cuerpo pegado a la tierra" (Sal 43, 26). En alguna ocasión, queriendo exhortar a los frailes con cuanta reverencia debían orar, les decía: "Los Reyes Magos entraron..., y cayendo de rodillas, lo adoraron" (Mt 2, 11)...
Nosotros pedimos perdón por nuestros pecados y decimos: ¡Señor, ten piedad!
Hacemos memoria en nuestro interior de los niños y niñas que en el mundo están sometidos a todo tipo de explotación, trabajo o delincuencia.
Recordamos a emigrantes humillados por nuestras maneras de vivir que justificamos hasta con leyes.

Tercer modo de orar

Motivado Santo Domingo por todo cuanto precede, se alzaba del suelo y se disciplinaba diciendo: "Tu disciplina me adiestró para el combate" (Sal 17, 35), "Misericordia, Dios mío," (Sal 50), o también: "Desde lo hondo a ti grito, Señor" (Sal 129). Nadie, por inocente que sea, se debe apartar de este ejemplo.
Sufre y ora por todos los que sufren, prolongando en su cuerpo la Pasión de Jesús.
Nosotros hacemos memoria en nuestro interior por los que sufren, en el cuerpo o en el espíritu, quizás conocidos o familiares nuestros.
Pero recordamos, de manera especial a los enfermos incurables, a los de SIDA, a tantas personas, cuyas imágenes nos llegan por los medios de comunicación, que son víctimas de guerras, violencia y terrorismo

Queridos hermanos de la Fraternidad de Santo Domingo de Salamanca, alumnos de la Escuela de Teología, queridos amigos y lectores de la Posada del Silencio

Ya sabéis que el sábado día 7 comienza el Centenario de la Orden Dominicana en todo el mundo. En España será en Madrid, predidido por don Carlos Osoro, Arzobispo de Madrid. En Salamanca tendremos este sábado 7 a las 20,00 h., una celebración de VÍSPERAS de toda la FAMILIA DOMINICANA, en el convento de las DUEÑAS. Estamos todos llamados e invitados a participar en ella como laicos dominicos, parte de la Familia Dominicana.

El domingo, día 15 de noviembre, en la Eucaristía de las 13,00 h., tendremos la misa por el octavo centenario, presidida por don Carlos López, Obispo de Salamanca.
                                                                                                                             Un abrazo
                                                                                                                              Juan Antonio


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FORO  DE LECTURA DE LA ESCUELA DE TEOLOGÍA

CONVOCATORIA. Desde el Foro de Lectura de la Escuela de Teología, os convoco para una reunión informativa y de presentación del grupo. La primera reunión tendrá lugar el MARTES 10 DE NOVIEMBRE, A LAS 17 h para realizar una ruta unamuniana por la ciudad de Salamanca. Allí nos conoceremos y propondremos nuestro primer libro para compartir juntos.
Os invito un año más a leer juntas y a descubrir el rostro de la ciudad de Salamanca. Apuntarse en astedominicos@hotmail.es

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Carmen Rivas Vivéns
          
¿QUÉ ES EL FORO DE LECTURA?

                        ■ El foro de lectura, o club de lectura de la facultad de teología nace como un proyecto  integrado en la oferta de la Escuela de Teología, se abre a toda la comunidad. La selección literaria girará en torno a temas:
-        clásicos
-        Actualidad literaria
-        Y mis lecturas: un participante presentará y propondrá un texto que le guste, que sea significativo en su vida

                        ■ OBJETIVOS.
            Primero estar juntos y crear lazos comunitarios, sin más pretensiones que aportar lo bueno que tenemos y dejarnos sorprender por nuestro compañeros

            1-Estimular la curiosidad y el interés por obras de la literatura universal
            2-Descubrir obras y autores de otras culturas
            3- Intercambiar opiniones y valoraciones entre los participantes
            4- Debatir sobre temas de actualidad utilizando la literatura como puente mediador.

                        ■MODO DE LLEVARLO A CABO

            1- El coordinador ofrece información básica sobre cada tema. Coordenadas de espacio/tiempo, que nos faciliten comprender mejor la obra y el tiempo en que fue escrita
            2-Algunas orientaciones de lectura: personajes, corriente literaria, género literario.
            3-Posibilidad de incluir documentos gráficos: canciones de poemas, fotos, epistolarios

            ■ REQUISITOS
            1-Respeto a todas las opiniones, rebatir con fundamentos literarios
            2- Actitudes positivas

            ■ ACTIVIDADES
           
            1- Ruta literaria: Paseo por la Salamanca de Unamuno, con café incluido

            ■ OFERTA LITERARIA
           
Entre Visillos
Carmen Martín Gaite
El lenguaje de las Fuentes
Gustavo Martín Garzo
El cuarzo rojo de salamanca González  Egido
Pequeño Teatro- Ana María Matute
El Oso y la monja
Timothy Radcliffe, OP
La Gitanilla
Miguel de Cervantes
El amor que nos cura
Boris Ciryrulik
El libro de la Vida
Teresa de Jesús
Primavera con una esquina rota
Mario Benedetti
Yo hombre
Augusto Roa Bastos








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La Facultad de Teología San Esteban homenajea al Prof. Juan Manuel Almarza

El pasado 20 de octubre la Facultad de Teología San Esteban homenajeó al Prof. Juan Manuel Almarza Meñica, Vicepresidente de la misma Facultad, con motivo de sus 70 años.

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El Acto Académico previsto para esta ocasión estuvo presidido por el Vicecanciller, Fray Javier Carballo Fernández, O.P., y tuvo lugar en el Aula Magna de la Facultad a las 20 horas. Dio comienzo con unas palabras del Presidente de la Facultad, quien hizo una breve presentación del homenajeado, recordando su formación intelectual y su itinerario como profesor, que tuvo su inicio en el año 1974 en el Instituto Superior de Valladolid, impartiendo la materia de Metafísica; así como su intuición para detectar los problemas candentes de actualidad y su gran creatividad. Concluyó su intervención dando lectura a algunos párrafos del correo electrónico que con este motivo envió el Prof. Jesús Espeja, O.P., en el que destaca en Juan Manuel Almarza la actitud de búsqueda y de diálogo, su afán por discernir lo verdaderamente humano que va emergiendo en la historia; su dosis de utopía y su atención a los signos de los tiempos; y afirma su convicción de que su persona y su trayectoria pueden ser una referencia saludable para las nuevas generaciones de pensadores cristianos y, por supuesto, de teólogos.
A continuación tuvo lugar la lección del propio homenajeado, que la tituló: «Desde de que somos palabra en diálogo y podemos oírnos los unos a los otros. Itinerario personal». El título está inspirado en el poeta alemán Friedrich Hölderlin. El ponente comenzó expresando su emoción y gratitud por las muestras sinceras de cariño y estima recibidas en este día.
Luego habló de su itinerario intelectual como un camino realizado esencialmente en su interior, pero siempre en diálogo. Se reconoció afortunado por haber tenido muchos maestros y muchos compañeros de camino. Unos le acompañaron unos pocos pasos; otros han hecho con él gran parte de ese viaje. Recordó a este propósito lo que significa la lectura de un libro: «Es, ante todo, oír hablar directamente, a mi oído, a Aristóteles, a Tomás de Aquino, a Heidegger, con quienes puedo dialogar sobre los problemas que veo y que me preocupan, yendo más allá del horizonte limitado con que la historia nos presenta a sus grandes personajes». Afirmó haber tenido con muchos autores o sus libros diálogos apasionantes. Por eso –subrayó– el estudio nunca ha sido para él un sufrimiento, como el que sugiere el nombre de «disciplinas» que damos a los distintos temas de estudio. En el estudio se te abre el horizonte, y adquiere vida todo lo que en el se muestra. Por eso en su larga labor docente siempre mantuvo como principio pedagógico que «la misión de un pedagogo es abrir horizontes».
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Recordó también cómo en sus años de estudiante en teología, después del concilio Vaticano II, el tema central que concitó todo su esfuerzo entonces, tanto en teología como en filosofía, era el de la historicidad. Su tesina en teología versó precisamente sobre él; y aunque entonces no comprendía todo su alcance, sabía por sus consecuencias que era un concepto muy importante. Curiosamente es un concepto que Heidegger descubre en san Pablo con raíces estrictamente cristianas.
Confesó que una de sus claves pedagógicas había sido siempre explicar las cosas de la manera más sencilla posible. Aquí radica precisamente su admiración por los grandes maestros.
Durante todo su largo tiempo de docencia en Valencia reconoció haber enseñado fundamentalmente dos cosas: en sus clases de historia de la filosofía del renacimiento y moderna, enseñaba que las ideas no llueven como los paracaidistas, sino que surgen de un contexto vital; y, por consiguiente, es absurda una formación en ideas sin saber cómo y por qué surgen.
Siempre procuró no estar alejado de la vida. Por eso durante los 28 años de su vida intelectual se apoyó siempre en estos tres ámbitos de experiencia vital y práctica:
1) El mundo de los artistas de Valladolid, con quienes tuvo un trato frecuente y cercano;
2) el mundo del compromiso político mediante toda una red de relaciones personales de los que luego serían los primeros dirigentes de nuestra democracia.
3) Y finalmente el mundo del Voluntariado social, una experiencia inolvidable que me permitió un contacto simultáneo con el mundo de la marginación y el mundo universitario.
Después de recordar numerosos detalles de su itinerario personal, concluyó dando gracias a todos los que le acompañaron en él, y a todos los presentes en el Aula, de modo especial a sus familiares, por este cálido homenaje.
A continuación cerró el Acto del Vicecanciller de la Facultad, Fray Javier Carballo Fernández. O.P., con una entrañable intervención de la que recordó otras muchas actividades del Prof. Juan Manuel Almarza, y le marcó un importante reto para su futuro: realizar una síntesis de todo su rico bagaje intelectual.
Al acto asistieron unas 150 personas: alumnos de la Facultad y de sus distintas extensiones (Escuela de Teología, Academia de Santo Tomás de Aquino, etc.). A continuación tuvieron oportunidad de continuar conversando en torno a un vino de honor.
La Facultad vivió una jornada de alegría y fraternidad.

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COMIENZAN EL 27 DE OCTUBRE A LAS 20 H
27 de octubre
XLIV Conversaciones de San Esteban 2015-2016
Facultad de Teología. Dominicos. Aula Magna de San Esteban. 8 de la tarde
Coordina: Juan Manuel Almarza
Organiza: Facultad de Teología San Esteban


I. Luces para la ciudad
Encuentro en asamblea diocesana
“El grupo de la Familia Dominicana y sus amigos de Salamanca, con ocasión de la celebración de su VIII centenario quiere unirse a la Asamblea Diocesana haciendo, como un grupo más de la ciudad, su pequeña aportación desde las Conversaciones de San Esteban”. 27 OCTUBRE Gonzalo Tejerina, Prof. de Facultad de Teología. Univ. Pont. Salamanca. Las dificultades de la fe en el mundo actual.3 NOVIEMBRE. María Dolores López Guzmán. Prof. de Facultad de Teología. Univ. Pont. Comillas. Vivir la fe en la vida cotidiana.10 NOV. Tomás Durán Sánchez. Vicario de Pastoral de la Diócesis de Salamanca. ¿Caminos para la iniciación cristiana en una Diócesis en Asamblea?  Descargar programa en PDF
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II. Lugares, caminos, encuentros
1216-2016. 800 años del camino dominicano
“La preocupación por los seres humanos y su salvación fue, precisamente, la que hizo de Domingo el fundador de la Orden de Predicadores, cuando durante una estancia en el sur de Francia experimentó los horrores de la guerra contra los Albigenses.

  Toda su energia vital y todo su amor los puso al servicio de la fundación de una Orden apostólica cuya tarea principal fuera la predicación en el sentido más amplio de la palabra"
Anselm Hertz O.P.
24 NOVIEMBRE Félix Hernández, Superior del convento de Ntra. Sra. de la Candelaria y San Jacinto de Sevilla. Predicar mediante la pintura: De fra Angélico a nuestros días. 1 DICIEMBRE. Francisco Rodríguez Fassio, Prof. del Centro de Comunicación. Superior de Scala Coeli, Córdoba. Un modo de predicar dominicano: fr. Luis de Granada. 15 DIC. Francisco Javier Carballo. Prior Provincial de la Prov. de España. Un carisma para los cambios.12 ENERO. Vicente Botella, Decano de la Fac. de Teología S. Vicente Ferrer de Valencia. Aportaciones dominicanas a la Teología. 19 ENE. Juan José de León Lastra, Prior de Ntra. Sra. de Atocha, Prof. de la Escuela de Teología de Salamanca. La trayectoria dominicana de vida espiritual.26 ENE. Antonio Osuna, Doctor en Teología y en Filosofía. La orden dominicana al servicio de la justicia de los derechos humanos.2 FEBRERO. Marisa de Llaguno López, Presidenta de la Fraternidad Laical de Sto. Domingo, Prov. de España; Gonzalo Blanco Nozal, Coordinador de la Asociación Dominicos IN-EX, Los compañeros laicos del camino. La fraternidad laica dominica. 9 FEB. María Jesús Gil Martín, Dominica del Monasterio de la Piedad, Palencia. El rostro femenino del camino dominicano.  Descargar programa en PDF

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Ante la crisis humanitaria

crisis humanitaria
La Cumbre Social de Madrid ha publicado una declaración sobre la pasividad de las instituciones ante la situación de los refugiados en nuestra propia puerta.
Las organizaciones que componen la Cumbre Social de Madrid creen que los Estados e Instituciones de la Unión Europea no están respondiendo de forma adecuada a la crisis humanitaria que están viviendo las personas refugiadas y, por tanto, denuncian esta parálisis que, ante una tragedia de tales magnitudes, es incapaz de plantear iniciativas, dilatando cualquier decisión al respecto.
Leer la Declaración
La Cumbre Social es una plataforma constituida en julio de 2012 por los principales sindicatos y unas 160 asociaciones, entidades y colectivos de la sociedad civil, con el objetivo de encontrar un espacio de reflexión y debate sobre los principales retos de la sociedad española, y a la vez disponer de una plataforma unitaria para la movilización social y democrática

Semana de Solidaridad Colegio Santo Tomás de Pamplona

Del 13 al 18 de Octubre tuvo lugar la semana solidaria que apoyaba el proyecto elegido este curso: la contribución a la construcción de una escuela en Mozambique. Acción Verapaz estuvo presente en el mercadillo, que se organizó el jueves día 15, a la salida del colegio a las 5 de la tarde, con productos de Equimercado. También participó en la marcha en bici del domingo 18 a partir de las 10 de la mañana.
MercadilloPamplona
BiciPamplona

Apertura del Curso de Voluntariado 2015/2016

Con mucha ilusión se ha empezado enseguida la programación del nuevo curso de Voluntariado que, como otros años, formará a todas las personas interesadas en aportar su experiencia y apoyo en zonas donde trabajamos con nuestros proyectos.
voluntariado-2015-2016
El pasado 7 de septiembre se reunió la Comisión de Voluntariado en la que ya participó su nuevo miembro, Alan, junto con José Carlos, Gema y Rocío. En ella se trabajó sobre la preparación y contenidos del próximo curso en el que se formen los voluntarios de Acción Verapaz de este año.
Además de la difusión habitual sobre el curso, que incluirá el diseño de un cartel, se planeó elaborar un vídeo de Acción Verapaz para presentar la realidad de la Ong.
Para la programación del curso se ha pensado, como otros años, en el acercamiento de experiencias contadas en primera persona por los protagonistas. Algunas sobre la acción en otros países como Perú, Guatemala, Camerún, República Dominicana, Ecuador y Mozambique, y otras más cercanas como la atención a migrantes en Ceuta o una visita al Albergue de personas sin hogar.
Ya están las fechas de los fines de semana con los temas a desarrollar en cada uno de ellos:
  • 13 / 15 de noviembre: Globalización
  • 11 / 13 de diciembre: Derechos Humanos
  • 5 / 7 de febrero: Interculturalidad
  • 8 / 10 de abril: Proyecto Personal
También se han programado las películas que ilustrarán los temas tratados y que darán paso a un coloquio.


Experiencia de Sergio en Paraguay

La realidad inesperada
Hace menos de un año tuve la gran fortuna de realizar el curso de Voluntariado Internacional con Acción Verapaz. Fue una experiencia maravillosa que me invitaba poderosamente a poner en práctica la formación recibida. Desafortunadamente, no pude hacerlo este verano debido a que fui seleccionado para un puesto de trabajo en Paraguay como educador ambiental por un año. Sin embargo, jamás llegué a sospechar la realidad tan necesitada que me aguardaba y estaba todavía por llegar….
Desde mediados del pasado mes de julio me hallo en Paraguay desarrollando en la Fundación Para la Tierra un programa de educación ambiental amplio y extenso que trata de abarcar la protección y defensa de los valores naturales en todos sus frentes.
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Son tres las principales funciones a las que me dedico en cuerpo y alma desde mi llegada: visitas a las escuelas locales, información a los turistas y creación de una red de ecoclubs.
Las visitas a las escuelas locales tienen como objetivo el trabajo y refuerzo de aspectos de la biología (ciencia de la vida) y la ecología (ciencia de la "casa común") con niños y jóvenes entre los 6 y 15 años. Mediante una explicación lo más animada posible con muchos dibujos en la pizarra y no poco teatro, y una fluida participación con los propios alumnos, explico temas como las cadenas tróficas, los marsupiales, el ciclo del agua, la importancia de los bosques, la fotosíntesis, la metamorfosis de anfibios e insectos, el reciclaje o en qué consiste un eclipse.
PARAGUAY2Captar la atención de los jóvenes alumnos requiere abundantes gestualizaciones y constantes cambios en el registro de voz. Al fin y al cabo, ¿qué es una clase sino un teatro? Pero los alumnos no han de ser meros espectadores sino también actores participantes de su propio aprendizaje guiados y motivados por el docente, director general de la obra.
Uno de los principales obstáculos a los que tuve que hacer frente los primeros días fue la suma timidez que muestran las gentes del lugar, poco acostumbradas a la presencia de "blancos", pero que los niños, como buenos niños que son, perdieron rápidamente para mostrarse vivos y despiertos. No así los adultos, sus padres y profesores, con los que se requiere más que ingenio y empeño para ganarse su confianza...
Paraguay es el único país de Sudamérica que conserva su idioma nativo como lengua oficial: el Guaraní. Una riqueza sin igual pero que resulta una barrera casi inexpugnable para el que no la conoce debido a la dificultad que entraña su aprendizaje... Desde el Mbatecó (¿cómo estás?), el Aguyé (gracias) y el Rojayjú (te quiero) sumado a algunos nombres de animales como Mbopi (murciélago) o Kaí (mono) no he conseguido progresar... Los niños comienzan a hablar castellano a su ingreso en la escuela y es por eso que con los más pequeños resulta imposible una comunicación ágil y fluida.
En cualquier caso me encanta ir cada semana a pasar una mañana con esos "locos bajitos" que tantas alegrías y satisfacciones me regalan con sus ideas y preguntas y que reflejan su despertar a la concienciación ecológica.
Tras la explicación del tema siempre intento acabar con un juego que sintetice la idea tratada ya que bien es sabido que "todo lo que se aprende de forma divertida nunca se olvida".
La creación de los Ecoclubs es el tema que menos desarrollado se encuentra por el momento debido a las muchas y variadas dificultades que están surgiendo. La principal de ellas es reunir a los niños de las diferentes comunidades en un único lugar ya que las distancias son considerables y no cuentan con medios para desplazarse.
Inevitable no recordar las Misiones Pedagógicas y la Institución Libre de Enseñanza en esta labor docente que estamos llevando a cabo en este remoto y olvidado lugar del Paraguay. Tenemos muchas otras actividades planeadas para el futuro como la proyección de películas y documentales de toda índole, la creación de un grupo de teatro, el desarrollo de campamentos de verano y la organización de exposiciones... Me encuentro sumamente motivado trabajando junto al equipo de Para La Tierra por las ganas y energías que derrochan.
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Además, los domingos acudo a “celebración” en la iglesia de Santa Bárbara. No puede denominarse misa ni eucaristía debido a la ausencia de un sacerdote. Consiste en la lectura del Evangelio y algunas oraciones acompañadas con canciones. También existe un grupo de jóvenes y adultos que desean confirmarse y ante los que me ofrecí ser su catequista.
No hay día que no me acuerde de cada uno de los formadores y compañeros del curso de Acción Verapaz, amigos todos a los que mando desde Paraguay un enorme abrazo, tan grande como la distancia que nos separa.
Sergio García Muñoz

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Fray Carlos Azpiroz es nombrado obispo coadjutor de Bahía Blanca

Carlos Azpiroz OP es el anterior Maestro de la Orden de Predicadores

3 de noviembre de 2015


El Papa ha nombrado arzobispo coadjutor de Bahía Blanca a Fray Carlos Azpiroz Costa OP. Bahía Blanca es una Diócesis del Sur de la Provincia de Buenos Aires.
Carlos Alfonso Aspiroz Costa O.P. (Buenos Aires, 1956) es un Sacerdote dominico argentino. Desde 2001 al 5 de septiembre de 2010 fue Maestro General de la Orden de Predicadores. Es Doctor en Derecho Canónico por el Angelicum.



Fray Carlos A. Azpiroz Costa, OP, designado obispo coadjutor de la arquidiócesis de Bahía Blanca, Argentina
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Con gran alegría compartimos con ustedes la noticia de la designación por el Santo Padre de fray Carlos A. Azpiroz Costa, OP como obispo coadjutor de la arquidiócesis de Bahía Blanca.
Fray Carlos A. Azpiroz es fraile dominico y sacerdote, perteneciente a la Provincia Argentina de San Agustín, de la Orden de Predicadores y fue Maestro de la misma -es decir, superior general y sucesor del fundador Santo Domingo de Guzmán- durante el período 2001-2010. Al ser nombrado obispo coadjutor sucederá a Mons. Guillermo J. Garlatti al frente de la arquidiócesis cuando a sea efectiva la renuncia que todos los obispos presentan, conforme al derecho canónico, al cumplir los 75 años de edad.
El obispo electo nació en 1956 en Buenos Aires (Argentina), pronunció los votos religiosos en 1984 y fue ordenado sacerdote en 1987. Es Licenciado en Derecho Civil por la Universidad Católica de Buenos Aires y Doctor en Derecho Canónico por la Universidad Angelicum de Roma. En su ministerio pastoral ha sido entre otros, profesor universitario en la Universidad Católica Argentina, prior del Convento del Noviciado de San Martín de Porres en Mar del Plata, profesor en la Universidad Fasta de Mar del Plata, profesor en el Angelicum. Actualmente era Superior de la Comunidad de Dominicos de Mar del Plata.
La arquidiócesis de Bahía Blanca ocupa buena parte del sur de la Provincia de Buenos Aires, en Argentina: superficie 82.625, población 757.000, católicos 647.000, sacerdotes 83, religiosos 202, diáconos permanentes 18.
La ceremonia de consagración episcopal se llevará a cabo en Bahía Blanca el 22 de diciembre de este año.

(03 de noviembre de 2015)

Promesas temporales en Scala Coeli, Córdoba

Dentro de la celebración eucarística, este pasado domingo 25 de Octubre, se desarrolló el acto de otorgamiento de promesas temporales, por parte de cinco hermanas de la Fraternidad de Santo Domingo de Scala Coeli y P. Posadas, de Córdoba.

1 de noviembre de 2015

Presidió el acto el Promotor Provincial de las Fraternidades Laicales de la Provincia Bética, Fray José Antonio Segovia, y estuvieron presentes, además de miembros de la Fraternidad de Scala Coeli, representaciones de algunas de las demás Fraternidades Laicales de la Provincia Bética, que habían asistido durante la jornada anterior a la Asamblea anual de las mismas, así como gran número de amigos y acompañantes.
El compromiso fue prestado ante el Promotor Provincial, en representación del Maestro de la Orden de Predicadores, recibiendo la acogida fraterna por el presidente de la Fraternidad, Cristóbal Arellano.
En su homilía, el P. Segovia, a la luz del Evangelio del día, y relacionando la actitud del ciego Bartimeo y su seguimiento a Jesús con el acto que dentro de la Eucaristía se estaba también desarrollando, señaló las tres actitudes que debían de tener a partir de ahora las hermanas que se comprometían: primera: levantarse, tomar la decisión, llegar hasta Jesús; segunda: arrojar el manto, dejar el pasado, las seguridades, fiarse de Él, que Él sea verdaderamente lo que más necesitamos, el mejor manto que se podemos tener; y tercera: seguirle, sin prisa, con la libertad y decisión suficiente para que Él llene nuestras ansias y desvelos.

Inicio del noviciado de un nuevo grupo de laicos en Santo Domingo, República Dominicana

La celebración tuvo lugar el domingo 25 de octubre en la iglesia parroquial de Santo Tomás de Aquino de la ciudad de Santo Domingo, capital de la República Dominicana.

El Vicario del Vicariato de Santo Domingo, acompañado de otros religiosos dominicos y de algunos laicos y laicas de la recién formada fraternidad de Santo Domingo de la ciudad del mismo nombre, presidió la ceremonia de entrada al noviciado de un grupo de 12 aspirantes a la fraternidad de Santo Domingo.
Se trata del segundo grupo que hace formalmente el noviciado según las normas de la Orden para las fraternidades laicales. Antes de entrar en el noviciado hicieron un año de preparación.
A diferencia del primer grupo, se reunían en la Parroquia de Santo Tomás de Aquino y estuvieron asistidos por una laica de la ya fraternidad de Santo Domingo y por un laico que en el pasado fue estudiante dominico.
La ceremonia fue sencilla e íntima, después de una eucaristía, tal como se pide en el Ritual de Profesiones Propio de la O.P., Tercera Parte. A falta todavía de un presidente de la fraternidad de Santo Domingo, la acogida la hizo el Vicario del vicariato en nombre de la Orden.
En las breves palabras que dirigió a los que iban a ingresar en el noviciado les recordó el carácter específico del laico dominico: “Se caracterizan por una espiritualidad peculiar y por la dedicación al servicio de Dios y del prójimo en la Iglesia y, en cuantos miembros de la Orden, participan en su misión apostólica mediante la oración, el estudio y la predicación según su condición de laicos”.



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El arzobispo de Madrid preside la ceremonia de apeertura de inicio del Jubileo de la Orden de Predicadores


Los dominicos celebran un Jubileo con motivo de los 800 años de la Orden de Predicadores. Los actos programados para la celebración de este VIII centenario se desarrollarán desde el próximo 7 de noviembre hasta el 22 de enero de 2017.
La ceremonia de apertura del Jubileo tendrá lugar este sábado, 7 de noviembre, y consistirá en un lucernario con rezo de vísperas y envío. En Madrid, estará presidida por el arzobispo de Madrid, monseñor Carlos Osoro, y se desarrollará en la iglesia del Monasterio de Santo Domingo el Real, de las Madres Dominicas (c/Claudio Coello, 11). Comenzará con la retransmisión de un mensaje de Fr. Bruno Cadoré, Maestro de la Orden, a los dominicos y dominicas de todo el mundo. En el acto estarán presentes representantes de todas las ramas de la Familia Dominicana en España: provinciales, consejeros/as de Provincias, así como monjas contemplativas, frailes, laicos, hermanas de vida apostólica, llegados de distintas partes de Madrid y del resto de España. También asistirán feligreses de las parroquias que atienden los dominicos, así como amigos de los dominicos y de las dominicas que quieran celebrar el inicio de este año Jubilar en el que los miembros de la Orden de Predicadores serán de nuevo enviados y enviadas a predicar la misericordia.
Al día siguiente, domingo 8 de noviembre, se celebrará una Eucaristía en la iglesia de San Pedro Mártir (Avd. de Burgos, 205). La Misa, que dará comienzo a las 10:30 horas, será retransmitida por La2 de TVE. Estará presidida por el actual presidente de la Familia Dominicana, fr. Javier Carballo OP. Y concelebrarán los provinciales de las actuales Provincias en España, así como frailes dominicos y sacerdotes amigos. A la Eucaristía asistirán representantes de todas las ramas de la Familia Dominicana, así como la comunidad parroquial y amigos, y estará animada por un coro de Familia Dominicana de varias partes del país, convocado especialmente para la ocasión.
Tras la ceremonia de apertura del Jubileo 800 de la Orden de Predicadores habrá un concierto musical. El grupo Alia Musica interpretará In Hymnis et Canticis música del tiempo de Sto. Domingo de Guzmán (s. XIII), intercalada con el recitado de textos de Sto. Tomás de Aquino.
Actividades
El programa de actividades para este Jubileo se puede dividir en tres ámbitos prioritarios: congresos, arte, y diálogo interreligioso y social. En el apartado de congresos destacan el de Salamanca, La universidad ayer y hoy, ¿al servició de qué?; el educativo preparado por las fundaciones educativas de la Orden de Predicadores 800 hacia la sabiduría y un congreso internacional en Roma que tratará sobre el Envío de la Orden y la renovación de la predicación.
Silencios es una exposición itinerante colectiva de arte contemporáneo que recorrerá diferentes ciudades de la geografía española.
En el ámbito del diálogo interreligioso y sobre los derechos humanos están las Jornadas de Estudio en Valencia Memoria y retos del diálogo: El valor de la palabra; el Proceso Salamanca, Dominicos por la defensa de los derechos humanos, y un gesto jubilar solidario que será llevado a cabo por toda la Familia Dominicana.
Otro acontecimiento destacable es la creación de una nueva provincia de los frailes dominicos. Las tres históricas provincias de España, Bética y Aragón se unirán creando la nueva Provincia de Hispania. El 3 de enero se celebrará en Caleruega la unificación, con la presencia del Maestro de la Orden fray Bruno Cadoré.
Un encuentro de Familia Dominicana y la peregrinación por los Caminos de Sto. Domingo por España, sur de Francia e Italia son otros dos eventos a tener en cuenta, de los muchos preparados para celebrar este VIII centenario de la Orden de Predicadores.
El programada completo se puede consultar en la página web
El tráiler del Jubileo se puede ver en este enlace

El Santo Padre concede indulgencia plenaria durante el Jubileo

26 de octubre de 2015
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Con motivo del Jubileo de la Orden de Predicadores en 2016, el Papa Francisco, previa solicitud del Maestro de la Orden, fray Bruno Cadoré, ha ordenado a la Penitenciaría Apostólica la promulgación de un Decreto por el que se concede Indulgencia Plenaria a quienes participen en la celebración de este Año Jubilar.
La Orden ha querido así, en comunión de espíritu con el año de la misericordia, que quienes participen en las celebraciones jubilares que tengan lugar entre el 7 de noviembre de 2015 y el 21 de enero de 2017, y todos los fieles que acudan en peregrinación a cualquier iglesia de la Familia Dominicana en todo el mundo, puedan ganar indulgencia plenaria, o dicho de otro modo, pueda acercarse a la misericordia del Padre con la certeza que su perdón se extiende sobre toda la vida del creyente.
Para ello se pide que los fieles que quieran alcanzar esta gracia, cumplan las condiciones habituales en este caso, como es confesarse, comulgar y orar por las intenciones del Santo Padre. Además se suman unas características especiales de acuerdo a las circunstancias: que ante el Santísimo Sacramento durante un tiempo conveniente se dediquen a piadosa meditación, concluyendo con la Oración del Señor o Padre nuestro, el Símbolo de la Fe o Credo, la Oración del Jubileo y la invocación a la Santísima Virgen María del Rosario.
“Vivir la indulgencia significa acercarse a la misericordia del Padre con la certeza que su perdón se extiende sobre toda la vida del creyente”, nos recuerda el papa en su Bula de convocatoria del año jubilar extraordinario de la Misericordia. Los dominicos y dominicas de España, predicadores de la misericordia, abrimos las puertas de nuestras iglesias invitándoos a sentir de cerca el perdón ilimitado de Dios.
Texto del Decreto traducido al castellano:
PAENITENTIARIA APOSTOLICA
Prot. N. 16/15/I
BEATÍSIMO PADRE,
Bruno Cadoré, Maestro de la Orden de Frailes Predicadores, manifestando hacia Vuestra Santidad los propios sentimientos de devoción así como los de toda la Familia Dominicana, reverentemente expone: El Sumo Pontífice Honorio III, mediante dos Bulas «Religiosan vitam», del día 22 de Diciembre de 1216, y «Gratiarum omnium largitori», del día 21 de Enero de 1217, confirmó y ratificó la Orden de Frailes Predicadores bajo la Regla de San Agustín. Para celebrar dignamente el día de este doble Ochocientos Aniversario, en todas las capillas de la Familia Dominicana, se tendrán solemnes ritos y religiosas inauguraciones, desde el día 7 de Noviembre de 2015, Fiesta de Todos los Santos de la Orden, hasta el día 21 de Enero de 2017, en que se cumplirá el Ochocientos Aniversario de la segunda Bula. Con el fin de que se manifieste más la divina largueza para con los integrantes de la Familia Dominicana y otros fieles piadosos y, en consecuencia, se consigan más abundantes frutos espirituales, el susodicho Reverendísimo Orador humildemente pide el don de Indulgencias a modo de Jubileo.
Y Dios, etc.
El día 7 de Agosto de 2015
La PENITENCIARÍA APOSTÓLICA, POR ESPECIAL mandato del Santísmo Padre Francisco, concedió benignamente un Año Jubilar con la unida Indulgencia plenaria, bajo las acostumbradas condiciones (confesión sacramental, comunión eucarística y oración a intención de Sumo Pontífice) a los fieles cristianos verdaderamente arrepentidos e impulsados por la caridad, una vez al día, que podrán aplicar también a modo de sufragio por las almas de los fieles retenidos en el Purgatorio, cuantas veces, unido su corazón a los fines del Año Santo de la Misericordia: a.- tomen parte devotamente en las celebraciones jubilares indicadas en el escrito de súplica; b.- visiten las iglesias o capillas de la Familia Dominicana en forma de peregrinación y allí ante el Santísimo Sacramento durante un tiempo conveniente se dediquen a piadosa meditación, concluyendo con la Oración del Señor o Padre nuestro, el Símbolo de la Fe o Credo, la Oración del Jubileo y la invocación a la Santísima Virgen María del Rosario.
Los integrantes de la Familia Dominicana que, por enfermedad u otras graves causas se hallen impedidos para estar presentes en las celebraciones jubilares, en el lugar donde les retiene el impedimento, podrán conseguir Indulgencia plenaria, formando en su corazón un detestación de cualquier pecado, y formulando una intención de cumplir cuanto antes les sea posible con las tres acostumbradas condiciones, si se unen espiritualmente a los sagrados ritos, ofreciendo sus oraciones y sufrimientos o las incomodidades de la propia vida a Dios misericordioso por María.
Así pues, para que el acceso al perdón divino por las llaves de la Iglesia, resulte más fácil mediante la caridad pastoral, esta Penitenciaría ruega con empeño que los sacerdotes de la Orden de Santo Domingo se muestren dispuestos de corazón a la celebración de la Penitencia en los lugares jubilares y administren frecuentemente la Santa Comunión a los enfermos.
Será válido para el presente Año Jubilar. No obstando ninguna cosa en contrario.
MAURO Card. PIACENZA
Penitenciario Mayor
KRISTOF NYKIEL
Regente
Descargar el texto original: Decreto Indulgencia Plenaria
Colaboración con las redes sociales del Jubileo
http://cidalc.op.org/wp/wp-content/uploads/2015/10/redes_sociales_jubileo.png
A apenas 20 días del inicio del Jubileo de la Orden de Predicadores, se hace un llamado a movilizar las redes sociales y necesitamos de tu ayuda!
La cuenta en español @OrdenDomincana está ya disponible para que todos puedan seguiría y hacerla conocer lo más ampliamente posible.
Para que la alegría se contagie, te invitamos a llenar este cuestionario y a difundirlo antes del 7 de noviembre. Este cuestionario nos permitirá compartir nuestra alegría por el Jubileo de la Orden. Sólo quedan 20 días y esperamos que varios centenares de personas puedan inscribirse y vivir por medio de las redes sociales nuestra alegría por este jubileo por nuestros primeros 800 años! ¡Gracias por inscribirte y compartir este cuestionario con tus amigos en las redes!


Apertura Solemne del Jubileo Dominicano

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OCTINGENTÉSIMO JUBILEO DE LA CONFIRMACIÓN DE LA ORDEN
Enviados a Predicar el Evangelio
Nuestro Jubileo nos invita a volver a los orígenes de la Orden
para recordar el momento fundacional, en el que santo Domingo
envió a nuestros primeros hermanos fuera de su casa, de su familia,
de su nación, para que descubrieran el gozo y la libertad de la itinerancia.
ACP Togir, 40
Prot. 50/15/680 Jubilee_2016
Queridos hermanos y hermanas:
Escribo esta carta para anunciar con inmensa alegría la apertura y la programación del Jubileo de los Ochocientos años de la confirmación de la Orden de Predicadores, que celebraremos a partir del 7 de noviembre próximo hasta el 21 de enero de 2017 (cf. ACGTrogir 58, 3). En feliz coincidencia se inscribe la celebración de los 800 años de la confirmación de nuestra Orden con el Jubileo extraordinario de la Misericordia que acaba de proclamar el Papa Francisco.
Predicadores de la misericordia
La grata coincidencia de estos dos Jubileos tan entrañables a nuestra historia, vida y misión dominicanas se constituyen para nosotros en un llamado especial a renovar nuestro ministerio de la Palabra, al que nos conduce la celebración de nuestro octingentésimo aniversario, en torno a la misión específica de la Iglesia: «anunciar la misericordia de Dios, corazón palpitante del Evangelio, que por su medio debe alcanzar la mente y el corazón de toda persona» .
El capítulo general de Trogir estableció como lema para el año del Jubileo de la Orden “Enviados a predicar el Evangelio” (ACG Trogir 2013, 50) y nos invita a reflexionar sobre las siguientes preguntas: ¿Por quién somos enviados? ¿A quién somos enviados? ¿Con quién? ¿Qué llevamos con nosotros al ser enviados? El mismo capítulo ha dado también respuesta a esta última pregunta: somos enviados a predicar la buena nueva de la resurrección de Cristo. Creemos que su Resurrección es la revelación definitiva del amor del Padre por Jesús y por el mundo. La resurrección de Cristo es la revelación más clara de “la misericordia de Dios por los pobres pecadores”. Predicar la resurrección consiste en predicar el nuevo camino de amistad con Dios. Esta es la gracia de la cual fue predicador ejemplar santo Domingo, “predicador de la gracia”. Podemos así unir la feliz coincidencia de nuestro año jubilar con el Jubileo de la Iglesia –los predicadores del Evangelio son predicadores de la gracia, y los predicadores de la gracia son predicadores de la misericordia de Dios.
En la Bula de indicción del Jubileo extraordinario de la misericordia el Papa Francisco manifiesta su intención de enviar misioneros de la misericordia durante la cuaresma del año santo 2016. Los frailes y hermanas de la Orden nos sentimos particularmente interpelados por este llamado, puesto que desde el día mismo en que ingresamos a la Orden y antes de hacer nuestra profesión religiosa pedimos «la misericordia de Dios y de los hermanos». En su caminar de vida evangélica Domingo buscó continuamente testimoniar a Jesús, presencia de la misericordia de Dios entre nosotros, por eso su vida de predicador fue su camino de santidad: desde el generoso gesto de misericordia cuando decide vender sus libros para «no estudiar sobre pieles muertas mientras haya hombres que mueren de hambre», hasta la convicción de que la evangelización de la Palabra de Dios debe hacerse por medio del testimonio de la caridad de la verdad.
La apertura solemne del Jubileo de la Orden tendrá lugar el 7 de noviembre en cada comunidad de la Orden. Desde la curia general de Santa Sabina daremos también solemne apertura al octingentésimo aniversario de la confirmación de la Orden con la celebración de la eucaristía en la fiesta de todos los Santos de la Orden. Invito a todas las Provincias, Viceprovincias, comunidades, entidades, congregaciones, fraternidades y demás instituciones dominicanas a celebrar este día en comunidad como signo de comunión fraterna en la confirmación de la Orden que debemos hacer nosotros ahora.
Durante el año jubilar de la Orden tendremos varios eventos a nivel internacional, cuyo calendario anexo a la presente, con el propósito de promover la participación de toda la familia dominicana en estos importantes encuentros internacionales así como en los diversos eventos locales programados por cada provincia, entidad, congregación y comunidad. De manera particular solicito a los priores provinciales que prevean la participación de los frailes en cada uno de estas actividades jubilares. Cada coordinador de evento les informará lo referente a detalles de inscripción y participación en cada actividad jubilar. 
Como “enviados a predicar el evangelio”, durante el año jubilar seguiremos el camino de la Palabra mediante la Lectio Divina “con el fin de animar y apoyar la renovación de nuestra vida dominicana por medio de una escucha atenta de la Palabra, una vida de oración y contemplación en el silencio y en el estudio” (Cf. ACG Trogir, 42 ). Con cuatro secciones: lectio, studio, meditatio y oratio, será publicada diariamente en el sitio internet del Jubileo en los tres idiomas oficiales de la Orden.
Para mayor información sobre actividades y fechas de celebración del Jubileo de la confirmación de la Orden, les invito a visitar nuestro sitio web de la Orden http://www.op.org/es/jubilee (http://www.op.org/en/jubilee - http://www.op.org/fr/jubilee).
Nuestro padre Santo Domingo quiso encomendar la Orden al patrocinio de María, Madre de misericordia; es por ello que hasta hace pocos años el aniversario de la confirmación de la Orden se celebraba el 22 de diciembre simultáneamente con la fiesta del Patrocino de María sobre toda la Orden. Que María, Madre de los Predicadores interceda por su Orden a fin que el Dios Padre de Misericordia conceda a los hijos e hijas de Domingo la gracia del Espíritu, para que puedan anunciar con su vida y palabras al mundo de hoy y de mañana la llegada de la misericordia.
Fraternalmente en nuestro padre santo Domingo,
fr. Bruno Cadoré, O.P.

Maestro de la Orden
Roma, 21 de septiembre de 2015

Los dominicos celebran 800 años de historia con un año jubilar

Grandes celebraciones de la Iglesia
27 de Octubre 2015
 Oficina Arquidiocesana de Comunicaciones - OAC, Bogotá
Los dominicos celebran 800 años de historia con un año jubilar
La Orden de Predicadores vivirá en 2016 un año jubilar con el tema "Enviados a predicar el Evangelio". Los actos tendrán lugar del 7 de noviembre de 2015 al 22 de enero de 2017

La Orden de Predicadores celebrará en 2016 un año jubilar con el tema “Enviados a predicar el Evangelio”. Tres representantes de la Familia Dominicana en España han presentado este martes por la mañana en Madrid las actividades programadas para la celebración de su VIII centenario. Los actos tendrán lugar desde el 7 de noviembre de 2015, comenzando con unas Vísperas y un recital musical presididos por el arzobispo de Madrid, Mons. Carlos Osoro; hasta el 22 de enero de 2017, día de la clausura que se celebrará en Roma con la presencia del papa Francisco.
El presidente de la Familia Dominicana y prior provincial de España, fray Javier Carballo, ha destacado la importancia del centenario de la aprobación de la Orden fundada por santo Domingo de Guzmán, así como la constante aportación por parte de los dominicos y dominicas a la renovación de la Iglesia. Para fray Carballo, el Jubileo es también una invitación a la renovación de la predicación del siglo XXI.
Por su parte, la secretaria de la Familia Dominicana, la hermana Pilar del Barrio, ha señalado que la Orden de Predicadores nació como familia. La primera comunidad formada por santo Domingo fue de dominicas, frailes y laicos. Actualmente la Orden de Predicadores está formada por monjas, frailes, hermanas, laicos y por jóvenes pertenecientes al Movimiento Juvenil Dominicano.
Por último, el presidente de la Comisión de los frailes para el Jubileo, fray Xabier Gómez, ha explicado algunas de las principales actividades que se van a llevar a cabo con motivo de la celebración del Jubileo y que tienen como objetivo facilitar encuentros y renovar la predicación en aquellos ámbitos que son prioritarios para los dominicos y dominicas. El programa de actividades puede dividirse en tres partes: congresos, arte, y diálogo interreligioso y social.
En el apartado de congresos destacan el de Salamanca, “La universidad ayer y hoy, ¿al servicio de qué?”; el educativo preparado por las fundaciones educativas de la Orden de Predicadores “800 hacia la sabiduría” y un congreso internacional en Roma que tratará sobre el Envío de la Orden y la renovación de la predicación.
“Silencios” es una exposición itinerante colectiva de arte contemporáneo que recorrerá diferentes ciudades de la geografía española.
En el ámbito del diálogo interreligioso y sobre los derechos humanos están las Jornadas de Estudio en Valencia “Memoria y retos del diálogo: El valor de la palabra”; el Proceso Salamanca, “Dominicos por la defensa de los derechos humanos” y un gesto jubilar solidario que será llevado a cabo por toda la Familia Dominicana.
Otro acontecimiento destacable es la creación de una nueva provincia de los frailes dominicos. Las tres históricas provincias de España, Bética y Aragón se unirán creando la nueva Provincia de Hispania. El 3 de enero se celebrará en Caleruega la unificación, con la presencia del Maestro de la Orden, fray Bruno Cadoré.
Un encuentro de la Familia Dominicana y la peregrinación por los Caminos de santo Domingo por España, sur de Francia e Italia son otros dos eventos a tener en cuenta, de los muchos preparados para celebrar este VIII centenario de la Orden de Predicadores. 
Fuente: Zenit.org

Ve y predica. La predicación dominicana en los siglos XIII y XXI. 29 de septiembre de 2015
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Ve y predica. La predicación dominicana en los siglos XIII y XXI. Es el título del libro con el que Felicísimo Martínez Díez, O.P. quiere contribuir a la celebración del Jubileo de la Orden de Predicadores.
Han sido 800 años de historia, de vida y de misión. Hay motivos para el júbilo en la Familia Dominicana. Porque durante ocho siglos ha habido mucha vida evangélica en los hermanos y hermanas y ha habido mucho celo y desvelos en la misión evangelizadora. Este libro se une al júbilo y a la acción de gracias.
Fue fundada y confirmada hace 800 años. Ni los orígenes ni la historia se han contado siempre con objetividad. A veces se cargaron las tintas en los puntos negros. Otras veces se ha contado de forma demasiado triunfal y poco crítica. Este libro ofrece un análisis crítico y bien contextualizado del proyecto fundacional de la Orden tal como lo concibió Domingo. Es un reto en este momento analizar la predicación dominicana del siglo XIII. Es el reto que aborda el libro en la primera parte.
Después de 800 años la Orden de Predicadores o la Familia Dominicana sigue comprometida con el ministerio de la predicación. La memoria del pasado ayuda a clarificar nuestra identidad, a dar cohesión a la Familia Dominicana, a reinventar creativamente la misión evangelizadora hoy. Es un gran reto para la Orden analizar los desafíos de la predicación dominicana en el siglo XXI. Es el reto que aborda el libro en la segunda parte.
Como apunta fray Bruno Cadoré, Maestro General de la Orden, este libro puede ser, en medio de las celebraciones del Jubileo, la gran invitación a pensar cómo han de ser hoy la vida y la misión dominicanas.

Adquirir el libro en la Editorial Edibesa



Elogio de la misericordia

Libro impreso Autor: LUIS CARLOS BERNAL
Colección: ARIADNA nueva serie
La "Misericordia" ha sido durante demasiado tiempo una palabra en desuso, olvidada, apenas utilizada en conversaciones piadosas, cuando aún se mencionaban las clásicas "obras de misericordia". Pero este olvido no ha sido lo peor. Lo peligroso es que -como advirtió Nietzsche- vivimos en un mundo carente en absoluto de toda misericordia. El Papa Francisco ha redimido esta palabra y compromete al mundo a ser misericordioso.


Precio: 9,00 €
Páginas: 94
Año: 2015
ISBN: 978-84-8260-321-6


Los altares de la renovación. Arte, Arquitectura y Liturgia en la revista ARA (1964-1981)

Libro impreso Autor: Elena GARCÍA CRESPO
Colección: MONUMENTA HISTORICA IBEROAMERICANA DE LA O. P.
Los altares de la renovación relata la historia de la revista ARA, arte religioso actual,principal medio de difusión en España del arte y la arquitectura religiosos durante los años inmediatos a la celebración del Concilio Vaticano II. Para perfilar el contexto que acompañó a la gestación de ARA, el libro repasa el panorama pionero de las revistas del ramo en los países centroeuropeos y, para concluir, se adentra en las razones que condujeron a la desaparición de esta publicación ligadas al ocaso del pujante momento creativo del arte sacro moderno.


Precio: 28,00 €
Páginas: 368
Año: 2015
ISBN: 978-84-8260-313-1

Libros electrónicos
La formación del predicador.
HUMBERTO DE ROMANS
El predicador es un ejemplo de Dios. Su tarea es descrita como la del constructor que edifica en el corazón humano la morada de Dios. Humberto de Romans no sólo presenta la labor del predicador con imágenes bellas y sugerentes. También ofrece muchas orientaciones prácticas, que comienzan reconociendo las dificultades de la predicación.

Precio: 8,40 €
Páginas: 210
Formato: ePub
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Del hay al doy
CARLOS DÍAZ
Esta obra de Carlos Díaz representa una profundización en la filosofía personalista a partir del diálogo con tres grandes autores de la filosofía judía: Levinas, Buber y Rosenzweig. La conclusión a la que se llega es que la vida humana se muestra como un don, que precisamente se realiza en la propia donación del que recibe. El sentido de la vida humana es dar el don recibido.

Precio: 6,00 €
Páginas: 164
Formato: ePub
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800 años de la Orden: Tiempo de gracia, salvación y misericordia: Fr. Ángel Villasmil llama a no dormirse en los laureles del pasado
800 años de la Orden: Tiempo de gracia, salvación y misericordia: Fr. Ángel Villasmil llama a no dormirse en los laureles del pasado
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Con motivo de la inminente apertura del Jubileo de la Orden de Predicadores por sus 800 años de fundación, el Vicario Regional del Vicariato de la Provincia de Nuestra Señora del Rosario en Venezuela, Fr. Ángel Villasmil , dirigió una carta a la Familia Dominicana de Venezuela en la que destaca que se trata de un tiempo de gracia y de salvación y de apertura a la misericordia.
“El Jubileo de la Orden no debería ser para nadie motivo para dormirse en los laureles del pasado…debería ser para todos un momento de gracia en el que confrontemos nuestra vida con el Evangelio, con la vida de Santo Domingo y de los hombres y mujeres que a lo largo de 800 años han mantenido viva la gracia de la predicación.”, señala Fr. Ángel. “Este es un tiempo de gracia y de salvación en el que estamos llamados a vivir la acción de gracias por la herencia que hemos recibido, pero también un momento para hacer un alto en el camino, para pedir perdón y para abrirnos a la misericordia de la que estamos llamados a ser testigos en medio del mundo”, sostiene en su misiva.
El Vicario Regional destaca que “podemos decir, sin temor a equivocarnos, que la fundación de la Orden de Predicadores es una manifestación clara de la misericordia de Dios para con los hombres del tiempo de Santo Domingo”.  En este sentido, puntualiza que “el comienzo del siglo XXI –a diferencia del siglo XX- no estuvo marcado por un enfrentamiento bélico con carácter mundial, pero está experimentando flagelos como el de guerras que se vienen prolongando por años, como la de Siria, y que han creado un trágico contexto: el de los desplazados y refugiados”. “Los desplazados y refugiados no sólo constituyen un desafío para las sociedades de bienestar del continente europeo, sino para todo el que sienta empatía con la humanidad”, subraya.
UN GESTO DE MISERICORDIA: UNA GRACIA
Refiriéndose a la situación que atraviesa su país, Fr. Ángel indica que se “están viviendo niveles cada vez más preocupantes en un claro descendimiento en la escala de la degradación humana”. “En medio de una situación de crisis como la que vivimos, no podemos contentarnos con ser espectadores de una realidad cuyo desenlace es incierto para nosotros”, advierte el Vicario y si bien reconoce que “ no está a nuestro alcance resolver los problemas de la gente que acude a nosotros en demanda de ayuda para sus problemas”, llama a encaminar los esfuerzos a “acoger a estas personas de la mejor manera, con la paciencia, la compasión y la misericordia que nos exige ser miembros de una Orden que, desde el momento de su fundación, identificó sus casas como ´casas de misericordia´”. ´”Un gesto de misericordia siempre será una gracia para quien lo recibe”, acota Fr. Ángel.
En Venezuela la apertura del Jubileo tendrá lugar en el templo de la Casa de Santa Rosa de Lima, en Caracas, el 7 de noviembre a las 17.30 horas.
(31 de octubre de 2015)







Presentaron rostro de San Martín de Porres tras fotogametría

Creado en Miércoles, 04 Noviembre 2015 11:17
http://www.codalc.org/images/stories/NOTICIAS%202015/verdadero-rostrosan-martin.de.porres.png
El rostro real del santo peruano Martín de Porres fue revelado anoche en el convento Santo Domingo de Lima, gracias a un delicado trabajo realizado por especialistas peruanos y brasileños.
Para reconstruir su cara se empleó un soporte tecnológico de digitalización en 3D por fotogametría, con "software" de código abierto, utilizado por expertos de la universidad Garcilaso de la Vega.
Anteriormente, por medio de esta tecnología se pudieron conocer los rostros verdaderos de Santa Rosa de Lima y San Juan Macías.
En la explicación de cómo se trabajó en la reconstrucción participaron expertos de la Facultad de Ingeniería de Sistemas Cómputo y Telecomunicaciones de la citada universidad y miembros del Equipo Brasileño de Antropología Forense y Odontología Legal (Ebrafol).
Cabe señalar que San Martín de Porres, a quien se le atribuyen una serie de milagros y el don de aparecer en dos lugares a la vez, falleció el 3 de noviembre de 1639, a los 59 años.
Fuente: andina.com.pe








Perú: Dominicos promueven campaña "Tu lazo con la Amazonía"

Creado en Martes, 03 Noviembre 2015 15:21
CampañaLos Misioneros Dominicos, a través del Centro Cultural José Pío Aza llevan adelante una Campaña Solidaria, denominado: “Tu lazo con la Amazonía”, iniciativa cuyo objetivo es recabar donativos en favor de los niños y niñas del sur oriente peruano.
Los misioneros dominicos vienen acompañando a las poblaciones amazónicas de Madre de Dios, Cusco y Ucayali desde hace más de 100 años. Es por ello, que a través de esta cruzada de ayuda, buscan recaudar útiles escolares, ropa en buen estado, alimentos no perecibles y juguetes. Esta ayuda material beneficiará a más de 50 comunidades nativas, como los machiguengas, yines, harakmbut y sharanahuas.
Todo lo recaudado será entregado directamente a cada comunidad que visitan los misioneros en la selva, a fin de mantener los programas sociales que las misiones administran en diversas áreas como: residencias, desayunos escolares, centros educativos, etc.
Todas las personas e instituciones que deseen hacer llegar sus donaciones, pueden acercarse al Centro Cultural José Pío Aza, ubicado en Jirón Callao 574 – Lima, desde el 28 de octubre hasta el 31 de enero del 2016. Para más información, pueden llamar al teléfono: 331-0771 o escribir al correo electrónico: solidaridad@selvasperu.org (Fuente: CEP)

Una Introducción a las Constituciones de la Orden de Predicadores

Una Introducción a las Constituciones de la Orden de Predicadores
Una traducción en lengua española de "Una Introducción a las Constituciones de la Orden de Predicadores" fue llevada a cabo y publicada entre los años 2000 y 2001 por fray Francisco Javier Rodríguez OP en Sevilla (España). El texto ha sido adaptado teniendo en cuenta los cambios recientes en las LCO desde el capítulo general de 2001 hasta la actualidad.
El texto fue elaborado como un curso para impartir a los novicios, pero es una buena ayuda para entender las principales estructuras de nuestra vida y  nuestra legislación.
Los hermanos que estén interesados en consultar este texto pueden enviar un correo electrónico al editor Mark De Caluwe (Lovaina, Bélgica) a la siguiente dirección: mark.decaluwe@telenet.be.
También está disponible una traducción al francés y al inglés del texto en la misma dirección.

(02 de noviembre de 2015)

Zona Maya Final

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Ha culminado exitosamente la reunión de frailes dominicos en zona maya. El diálogo, revisión de caminos y proyectos han sido la tónica de esta reunión animada también por el Socio del Maestro de la Orden, fray Orlando Rueda. A pesar de reunirse en Cobán visitaron comunidades mayas y celebraron la fe con la comunidad de Sactá en Cahabón, así mismo los proyectos educativos y radiales. Al retornar planificaron el Encuentro de frailes en pueblos indígenas, asunto que impulsa los Foros de Misión planificado para el mes de agosto de 2016 en Guatemala.
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† FR. FRANCISCO PALACIOS VALVERDE, OP.

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La Provincia Dominicana San Juan Bautista del Perú cumple con el penoso deber de informar el sensible fallecimiento de Fr. Abdías Francisco Palacios Valverde, OP. quien partió a la casa del Padre celestial el día 20 de octubre, en horas de la tarde.
Sus restos fueron velados en el Capítulo del Convento del Santísimo Rosario de Lima, rogamos a todos una oración por su alma, consuelo de sus familiares y de la Nuestra Provincia. La Pascua de Cristo es fuente de vida

In memorian: Fray Luis Carlos PEREA SASTOQUE, O.P.


Alegrando y contagiando con esa carcajada que irrumpía el sacro silencio del claustro del convento de Santo Domingo.
Por: Fray Ricardo Ernesto Torres Castro, O.P.
¿Quid dicis perea? ¿Qué dices desde allá? … ¡mamita mamita! ¡Quid dicis perea! ¡Pregúntele a su abuelita! Risas y más risas…
Conocí al padre Perea en Tunja, él era el maestro del prenoviciado y el encargado del templo que posteriormente fue parroquia. Vivian allí los padres cubillos y Alarcón. Impactaba no solo la alegría de estos tres tenores de la vida dominicana, sino la amistad y fraternidad de tres viejos observantes y queridos en la ciudad. Particularmente, el Padre Perea se destacaba por su blanca cabellera y por estar siempre rodeado de jóvenes. El primer contacto que tuve con él fue en la Navidad de 1993. Pereita, como común mente los frailes le decíamos, organizaba un coro de villancicos, que, con el acompañamiento de Guillermo Pachón en la guitarra, todos los días, del 15 al 24 ensayaba en las mañanas para hacer su presentación en la misa de 6 de la tarde en el templo. Los ensayos eran particulares, Perea por un lado, Guillermo intentando seguirlo y cuando se veía perdido se oía lo que más vamos a extrañar de él, su singular carcajada! Ay mamita me perdí! Y Guillermo con una broma volvía a empezar.
Los niños que asistíamos al coro de villancicos nos fuimos acercando a él, de este grupo hoy somos 3 sacerdotes y una religiosa. Muchos de mi generación lo recuerdan con veneración, sienten, como yo, un alto grado de estimación y sé que siempre lo llevaremos en nuestra memoria. Los amigos de mi niñez salieron de este grupo, aun hoy recordamos los buñuelos y el regalo que el Padre Perea nos daba la noche de Navidad.
Recuerdo que un día yo le pregunté si podía ser acólito. Con un sí rotundo me llevo a la sacristía y me puso un hábito dominicano a mi medida y me explico en el altar del templo que era lo que tenia que hacer. Cubillos que era el superior estuvo de acuerdo, dijo con mucha gracia, este es el chinito que Nerón, su consentido y bravo perro, mordió. En realidad, mi primer toma de habito fue de manos de Perea, desde ese momento la orden se encarnó en mi vida y como usualmente él mismo decía, el perro de Santo Domingo, no Nerón, me mordió. Las generaciones de prenovicios después del 93 me conocieron, aún hoy algunos recuerdan al niño gordito que era acólito; recuerdo a aquellos que acompañaron a Pereita como socios, fr. Aldemar Valencia, fr. Ferdinando Rodríguez, fr. Eduardo González y fr. Mauricio cortés. Sé que ellos como yo y muchos de esta provincia hoy sentimos su muerte, tenemos presente sus carcajadas y lo guardamos en la memoria.
Me atrevería a decir que cada miembro de esta provincia, cada profeso tiene hoy una historia que contar de Pereita. Hay un sentimiento común en todos, sé que al enterarnos de su muerte se mezclaron las lagrimas con la risa. Creo, que todos sentimos afecto, cariño, cuidado por este hombre que ha dejado una huella en la vida de esta provincia. Formador, educador, latinista, apóstol de las juventudes. Siempre joven, siempre alegre. En su funeral, la presencia de los frailes demostraba quién fue Pereita, el afecto que esta provincia le tiene a su memoria y los recuerdos que cada quien puede contar.
Se despidió Perea en medio de sus grandes amores: la Eucaristía y su sacerdocio, la Orden y sus amados frailes, su convento de Santo Domingo y su colegio Jordán de Sajonia, su familia y sus amigos.
¿Quid dicis Perea? ¡Ay mamita! ¡Vaya y le pregunta a su abuelita!

El P. Vayssière, eremita y provincial. Fr. M. J. Nicolás O.P

Eremita y Provincial
(1864-1940)
P. Fr. M. J. Nicolás O.P. 
      Es un foco puro de vida espiritual el que se ha apagado entre nosotros con el P. Vayssière, "el santo Provincial de Toulouse" según se lo apodaba habitualmente en la Orden de Sto. Domingo, en la que era bien conocido el carácter exclusivamente sobrenatural de su personalidad. El puñado de recuerdos que presentamos aquí quisieran contribuir a prolongar el efecto de aquella llama que habitaba en él y cuyo vívido calor no será reemplazado. En sus últimos días, sólo veía de su larga vida el encadenamiento de todo lo que la Santa Virgen había hecho por él: "Todo ha sido misericordia en mi vida -decía- y misericordia de María". Y resumía esa misericordia en tres gracias esenciales de las que habían surgido todas las otras: la gracia del sufrimiento, la gracia de la soledad, la gracia de la revelación de la Virgen a su alma. Que les sea permitido a sus hijos agregar a esta enumeración la gracia que le fue dada para ellos y que llamaría su gracia de paternidad. Sigamos ese encadenamiento que nos da la interpretación sobrenatural de su alma y de su vida.
La gracia del sufrimiento
Para apreciarla debidamente hay que comprender cuál fue el impulso de esa alma hacia la bella y rica vida dominicana. De seminarista era impulsivo, ardiente y de carácter impetuoso. Es fácilmente creíble porque siempre permaneció así.
Había en él una llama. Esta llama iba en aumento desde la época de su Seminario Mayor, y el objeto habitual de conversación con su íntimo amigo era la vida sacerdotal y el medio de volverla perfecta. Un día leyó la vida de Lacordaire, y, en una página cualquiera, oyó dentro de él un repentino: "serás dominico", que lo decidió para siempre. Quiso, por tanto, hacerse dominico "para predicar"; no había nada más claro en su espíritu, y fue Lacordaire quien lo indujo.
Con ese ardor entró al noviciado de Toulouse, y allí se aplicó al trabajo de su perfeccionamiento, y fue plenamente feliz: "Estoy demasiado contento", le decía con aprensión a su Padre Maestro, y relató con frecuencia con qué consolación repetía sin cesar las palabras del salmo, aplicándolas a su estado de huérfano: Mi padre y mi madre me han abandonado, pero el Señor me ha tomado consigo.
Comenzó brillantemente sus estudios. Pero estos hermosos inicios de un sujeto de excepción debían rematar de un modo distinto al pensado. Una fatiga cerebral profunda lo volvió de pronto impotente para todo trabajo intelectual. Nunca se curó del todo de ello, y ésa fue la cruz íntima de su vida. "Todavía me hace sufrir", me confiaba algún tiempo antes de su muerte. Debió cerrar sus libros, y se lo envió a S. Maximin, donde coronó su preparación al sacerdocio. Su Padre Maestro fue el P. Colchen, un gran religioso, extremadamente bueno pero apasionadamente austero y poco comunicativo. El, que afrontaba todas las dolencias para asistir de noche a maitines contra todo agotamiento, juzgaba imposible que un religioso tan bueno pudiera quedar privado de la gracia de practicar las santas observancias monásticas por motivos de salud. Un día le hizo comenzar una novena preparatoria a la fiesta de San José, que debía consistir en levantarse cada noche a despecho de todo. Pensaba que un tal acto de fe realizaría un milagro. El octavo día de la novena el pobre novicio no tenía siquiera fuerza para confesarse. El P. Colchen no insistió ante esta respuesta de San José. Las observancias, tanto como el estudio y la predicación, quedarían por siempre inaccesibles al P. Vayssière. De este modo, aunque amándolos con fidelidad, insistió siempre en decir que lo esencial de la vida religiosa y dominicana no estaba allí. Pero, agregaba, lo que es realmente la condición esencial es la abnegación, y en ello coincidía profundamente con el P. Colchen, por el cual conservó siempre un inmenso afecto.
Fue en ese estado de dolorosa impotencia que se ordenó sacerdote. Entonces comenzó en su vida el reinado cotidiano de la Misa. Quedaba grabado en el alma como un hermoso cuadro el rostro que presentaba durante la ofrenda del cáliz en el Ofertorio, el rostro elevado hacia la Hostia en el que se leía tamaña expresión de ofrenda y de fe. Era el momento en que había en él el máximo de dulzura, de pureza, de serenidad. En el instante de la comunión, ese rostro parecía verdaderamente abrasarse. Decía: "El sacerdote debe seguir siendo durante todo el día como era en el altar, debe vivir su Misa, ser inmolado y entregado, y entregándose entregar a Jesús".
Pero ya estoy hablando aquí de los últimos años. Ya sacerdote, después de haber colaborado algún tiempo con el P. Colchen como Submaestro, fue enviado al convento de Biarritz, donde nada pudo hacer. "Un día -contaba- me encontraba en la sala común leyendo los diarios y también conversando con tal y tal otro Padre. Acertó a pasar el Padre Provincial y me hizo un vivo reproche. Pero, ¿qué quería que hiciera? No podía ni leer, ni confesar, ni nada; me aburría".
A ese estado de impotencia física, a veces el P. Vayssière llegaba al punto de considerarlo la mayor gracia de su vida. ¿Por qué? Porque aprendió así, experimentalmente, que hay que hacerse nada para que reine Dios. Fue el no poder hacer por sí mismo nada de lo que hubiera querido, lo que lo redujo a no apoyarse sino en la acción de Dios. Sin duda esta luz se fue desprendiendo poco a poco de su prueba. Pero en el fin de su vida la virtud del abandono había florecido en él. No vivía más que en las manos de Dios y de la Santísima Virgen. Todos sabemos cómo se aplicaba a no emplear jamás ninguna palabra que hubiera parecido fundamentar en nosotros el principio de nuestro esfuerzo. No decía: amen a Dios, sino: dejáos amar. "El dejar suceder es marchar a vuelo de pájaro en la vía de la santidad".
Una actitud tal, le permitía sobreponerse a numerosos sufrimientos. Sin embargo, conservaba más sensibilidad que aptitud para  evadirse de las mil cosas penosas de la vida. La cruz fue su estado habitual. La hallaba completamente natural y sobre todo necesaria: "es una misericordia de Dios", decía. Recuerdo un Viernes Santo, poco tiempo antes de su elección como Provincial. Había venido al convento de S. Maximin para reemplazar a nuestro ausente Padre Maestro, y celebrar los oficios de Semana Santa. Entré a su habitación después del oficio de la mañana. Parecía como embriagado por su comunión. Con una extraordinaria elocuencia, me enseñó que la cruz es el centro de todo aquí abajo: "La cruz es la sustancia de la vida". Lo veo todavía abriendo ampliamente los brazos y hablándome de la identificación de nuestro destino con el de Cristo. Enseñaba a las almas una fórmula para decir en las horas de sufrimiento, y que era su fórmula. "Hay que sufrir. Por tanto quiero sufrir. Quiero realmente sufrir. No quiero sufrir menos. Quiero morir para vivir. Quiero vivir para glorificar a Dios. Y sé que glorificando a Dios obtendré toda mi felicidad".
Lo que tal vez más que todo hizo de su estado de impotencia una gracia, fue la humildad que él extraía de ese estado. No es fácil hablar de la humildad de los santos. "En la historia de mi alma -dice Sta. Teresa de Lisieux- hay páginas que no se leerán sino en el cielo." Para tocar debidamente ese tema, habría que mostrar las miserias que Dios deja en ellos, esas faltas "que no apenan a Dios" pero que asombran a los hombres. Es que los hombres no conocen el lado interior y escondido de esas deformidades, no ven la humildad que engendra esa humillación. En el alma del P. Vayssière esa humildad era maravillosa. No se consideraba a sí mismo más que para admirar la gracia de Dios en las menores cosas de su vida. De modo que pienso que la experiencia y sobre todo la aceptación cotidiana de sus incapacidades, fue la gran maestra de su humildad. Cuando era Provincial decía: "Se me ha puesto ahí, acepto. Es para mí continua humillación...Pero estoy contento de cumplir la voluntad de Dios, y lo bendigo por conservarme en mi pequeñez".
Apresurémonos a decir que exageraba creyéndose tan totalmente inepto. Es bien cierto que no podía predicar sino cuando el deber de estado lo obligaba absolutamente, y que no brillaba mucho en la conversación o en los asuntos de negocios. Pero qué elocuencia a menudo admirable en sus reuniones íntimas: el gesto, el acento, la frase figurada, vigorosa, todo ello se hallaba presente. Y siempre presentaba admirables conclusiones en sus síntesis doctrinales. Poseía la intuición de lo que resultaba esencial de cada tema. Oh, ciertamente nunca me asombró que antes de su enfermedad haya podido rivalizar en teología con el futuro P. Pègues, ni que tuviera la ambición de predicar a las multitudes.
No penséis tampoco que todo fue dolor en su vida. Como las almas hechas a las renuncias, almas muy despojadas que no buscan instalarse en ninguna satisfacción, gozaba plenamente las menores alegrías, en las que veía siempre una atención de la Providencia. Sería de no acabar referirse a las pequeñas "consolaciones" del P. Vayssière, el don que tenía de "reconocer" la gracia en todas las cosas. En realidad, renunciaba constantemente a todo don y a toda alegría, y lo que sucedía en él de luz y de dulzura, lo recibía como un don de la Virgen, como un signo de amor, sí, un signo de que estaba ahí y pensaba en él.
La gracia de la soledad
La llamaba también la gracia de su vocación magdaleniana. Ciertamente, él no hubiera elegido por sí mismo esa vocación. Cuando en 1901 sus superiores, probablemente pensando que no servía sino para orar y que por otra parte se le podía pedir cualquier cosa, lo nombraron capellán de la gruta de Sta. María Magdalena en Sainte Baume, ese joven religioso de treinta y siete años se estremeció. Se hubiera estremecido aún más si hubiera sabido que allí permanecería treinta y un años. Dios le había retirado el estudio, las observancias, el apostolado de la palabra. Ahora coronaba el despojamiento quitándole la vida en común y la compañía normal de los hombres. Sainte Baume es un lugar magnífico, un verdadero sitio de contemplación. No hay un dominicano de la Provincia de Toulouse que no haya gustado allí momentos de serenidad y de plenitud inolvidables en el tan benéfico acuerdo entre la voz de las cosas y la oración del alma. No se podría describir esa vasta y pura soledad cuyo espíritu es aun más conmovedor que las formas depuradas. Pero retirarse allí para vivir es una prueba temeraria. Los días de invierno son a veces siniestros, las lluvias de otoño vuelven al bosque triste y frío hasta las lágrimas, el llano de Plan d‘Aups, cuando sopla el mistral, es un verdadero desierto ríspido y despojado. ¡Y qué aislamiento sobre la alta cresta barrida por un viento furioso! El silencio de las cosas termina por parecerse a la muerte. El problema para aquél a quien la obediencia hacía eremita, era aceptar esa soledad, desposarla, agotar su gracia. Lo hizo, y he aquí el motivo por que se volvió un contemplativo.
El nos contó a muchos de entre nosotros cómo se decidió su vocación. Estaba en camino de acostumbrarse a bajar todos los días al albergue de los peregrinos donde podía hallar un poco de compañía, de conversación, y periódicos. Una vez, frente a una bifurcación, tuvo la intuición de que no debía seguir descendiendo. Una súbita luz le mostró la nada de lo que iba a buscar: "¿Qué vas a hacer? Distraerte...Y bien, no irás!" Fue tan categórico como el "serás dominico" de su juventud. Esta vez esas palabras querían decir: "vivirás del espíritu de la gruta, serás un contemplativo." Tomó el otro camino, el de su nueva vocación. "Desde ese día -agregaba- jamás me aburrí". Hasta tuvo durante aproximadamente un mes abundantes consolaciones: la soledad lo agasajaba. Luego recayó en su estado habitual, "sequedad entrecortada de relámpagos", según su expresión. Pero permaneció fiel.
Durante largo tiempo, no entró ni un periódico en la pequeña casita contigua a la gruta, donde vivía con su fiel compañero, el Hno. Enrique, quien cultivó el atractivo de la vida en común con él. No hubo más relaciones con el entorno que las que le imponía su ministerio, en especial con las Hnas. de Betania de quienes fue el verdadero padre y constante apoyo y aun durante cierto tiempo el capellán titular. Más tarde, los peregrinos se hicieron más numerosos y no pudo ya recibirlos siquiera durante la buena estación. La casa de retiro de Nazaret que había fundado en 1931, lo absorbía. Y después del regreso del Noviciado a San Maximin en 1920, comenzó a ejercer una penetrante influencia en las jóvenes generaciones de su Provincia dominicana. Ya no era pues, totalmente eremita, sino durante los seis meses del año, cuando fue elegido Provincial en 1932. Pero todo su accionar era una irradiación de su soledad. La soledad había penetrado tan adentro en su alma que lo conformó para siempre. Fue en vano que disminuyera poco a poco alrededor de él; la gracia de esa soledad no logró abandonarlo. Allí se transformó en el hombre de oración y de contemplación continua que conocimos. Aquí cuento la historia de un hombre que sólo se hizo conocer en la plena consumación de sus frutos, pero sus raíces se encuentran en realidad en la gruta de Santa María Magdalena. Todos recuerdan la actitud que había guardado, cuando era Provincial, en los conventos que había vuelto a habitar. Recto, grave y pacífico, parecía tener siempre conciencia de ser portador de Dios. Al envejecer, se había vuelto como diáfano. El, tan alegre, cuya fisonomía era tan expresiva, tan dinámica, no entraba al coro ni aun en los lugares regulares sin el mismo rostro que tenía en el altar. Permanecía arrodillado durante toda su oración, que rezaba inmóvil y con los ojos cerrados.
Un día confió a uno de sus hijos su método de oración: "Comienzo por renunciar a todo lo que podría salir de mí. Luego me pongo todo entero en las manos de la Santísima Virgen y me quedo ahí". Parece que en los últimos años de su vida recibió una luz muy nueva sobre la oración de silencio y de quietud. Se tenía la impresión de que esa luz lo liberaba, le mostraba aquella verdadera manera de rezar a la que desde mucho tendía toda su alma. ¡A cuántas almas intentó comunicar esa luz! Un día dijo a una ellas lo siguiente: "Hay que ser contemplativos... Se necesita el silencio...pero el silencio interior, el silencio de los poderíos... hay que ir a Dios en la pura fe. Hay que retirarse antes que nada de sí para ser atraídos hacia Dios... Dios no es nada de lo que es y no está en ningún lado... Hay que ir a él... Sto ad ostium et pulso... A veces es duro... Hay que abrirse un camino a través de sí mismo y a través de las criaturas. Pero me he dado cuenta: cuanto más seca es la oración, más luz hay en la jornada. Cuanto más anonadadamiento, hay más actividad divina en la jornada... Cuando no sentís nada en vosotros, creed en esta palabra de Nuestro Señor: Mi padre y yo actuamos sin cesar... Y entonces en ese vacío, delante de Dios, ¿qué hace Dios? - Dios amó tanto al mundo que le dio a su Hijo único. Es el don supremo, el don de Dios al hombre... Hay una objeción: ¿y la Humanidad de Cristo? Pero no se la olvida: se pasa por ella. Se es tomado, se es poseído por Cristo. Esa unión con el Padre es la cima del alma de Cristo. Se es poseído, se es rodeado por Cristo... Eso supone un despojamiento. Pero una oración tal no es solamente un término. Es un crisol. Ella misma despoja al alma. Sto ad hostium et pulso. Hay que ir a esa puerta, a golpear... Y nosotros dominicanos, debemos ser contemplativos por estado, para conocer a Dios, para conocer a las almas, la nada total y el todo de Dios. Esas cosas no se saben, no se las dice. Y ahora que comienzo a saberlas... voy a morir".
Decía estas cosas con un rostro iluminado, un rostro de testigo. ¡Y qué energía!.
Esa oración de fe era la concentración forzosamente momentánea de todo su ser en lo que constituía los sentimientos habituales de sus jornadas.
"Mi justo vive de la fe -repetía sin cesar-, vive del espíritu de fe, no por arrobamientos, en ciertos instantes, sino permanentemente... Se tiene fe, pero no se la utiliza, se juzga con el juicio humano, se quiere con una voluntad natural." ¿Pero creer en qué? Creer en Dios, en Dios que es amor. "El fondo  del Ser de Dios es el Amor. Sois amados por Dios. Su Amor es un Océano sin orillas... ¡es un amor eterno! Su amor nos sumerge, nos estrecha. Esa es la verdad que hay que creer... Creer en el amor de Dios en todo acontecimiento, ¡cómo lo engrandece todo!... Se está continuamente en el latido perpetuo de su corazón... Entregaos al amor, he aquí vuestra tienda. Permaneced allí en cada voluntad que pasa... ¡Ahí no hay nada que temer y todo que esperar! No es siempre fácil... Porque Dios es un fuego devorador y consumidor que devora en nosotros todo lo que no es Dios. Entregaos al Amor puro por puro amor y os santificaréis".
No quería que bastara con creer con el espíritu, quería que se adhiriera con el corazón, que se comulgara con esa Voluntad de Dios, con "ese amor que nos cerca por todos lados" y que es la última palabra de todo lo que hace gozar o sufrir. No quería que se hiciera sino eso: la desaparición total del propio yo frente al ser y la acción de Dios, dejarse llevar, sabiendo que ello significa: dejarse amar; "abrazar a Dios en todo instante haciendo su voluntad, porque la Voluntad de Dios es Dios".
"Aceptar todo, todo, absolutamente todo como viniendo de su corazón... todo lo que sucede es expresión de su amor. Es nuestra única manera de poseer a Dios. A Dios no lo vemos, lo tenemos por su voluntad. Por ella podemos comulgar con El. Dios conduce todo y Dios conduce a Dios. Por tanto, abrir en todo el alma a su amor que en todo nos atrae... Jesús nos prueba menos su amor por sus dulzuras y sus consolaciones que por las voluntades suyas que cada instante nos aporta. Las dulzuras no son más que un incidente pasajero y rápido... sus voluntades constituyen la verdadera trama de nuestra vida. Ellas son el manantial ininterrumpido de su corazón, y la manifestación inagotable, la expresión permanente de su amor por nosotros".
Una noche en Sainte Baume, nos hallábamos afuera. "La voluntad de Dios, hijo, no busques otra cosa. Es como sucedió con mi reelección. Todo parecía humanamente oponerse. Por eso, estoy bien tranquilo... Adjutorium nostri in nomine Domini..." y luego, con un gesto amplio y de una gran fuerza me mostró todo el cielo y todos los horizontes de Sainte Baume: "qui fecit coelum et terram. Nos apoyamos sobre el Todopoderoso que hizo el cielo y la tierra".
Pero para qué insistir, era su predicación constante, el espíritu mismo de su vida que nos daba diciéndonos eso: "Les digo lo mismo a todos -concluía con su inimitable simplicidad- no sé más que eso. Y vale para todo el mundo. Todo el mundo está contento". Sobre todo, él mismo lo vivía y lo había aprendido en el libro de su corazón. Esa comunión con el amor de Dios a través de todo lo que hacía o soportaba, era su contemplación perpetua, "unida a la acción -decía- como el alma lo está al cuerpo". Había llegado al estado que definía así: "En el alma religiosa, el pasado y el futuro no cuentan. Sólo cuenta el momento presente, donde está en comunión con el infinito de Dios".
La gracia de la intimidad mariana
Pero tengo premura por mostrar el lugar que tenía la Santísima Virgen en todo lo que acabamos de decir. Ella era el arbitrio universal, la misma atmósfera de su vida espiritual. Ese estado de despojamiento y de toda pura unión a Dios solo, era Ella quien lo establecía con él y que lo mantenía y que lo había querido. "Es la Sma. Virgen quien ha hecho todo. Le debo todo, todo", decía frecuentemente. Había sido la madre que exigía el sentimiento de su pequeñez, la dulzura suprema en lo más profundo de su renunciamiento, la fecundidad de su soledad, y la inspiradora de su oración. No tomaba conciencia de ninguna de las gracias de Dios sin tomar a la vez conciencia de la vía por la cual le llegaban. "Todo es gracia"; por tanto, pensaba, la Santísima Virgen está conjunta e íntimamente presente.
Esta ubicación en el Corazón de la Santísima Virgen como en el centro de su vida espiritual, no es común a todos los santos. Para lograrlo se necesita una luz, una revelación de la Virgen que supone una elección de su parte. El P. Vayssière la tuvo en grado excepcional. Es propio del alma mariana ese instinto de encontrar a Dios en María, tener incluso un goce particular en tomar conciencia de ello, en rendirle así gloria ofreciéndose no solamente a sus manos sino primero a ella, sabiendo a fondo que todo lo que es de ella es de Dios, un eclipse total y perfecto de la madre delante del Hijo. Ese sentido de la transparencia de María explica las expresiones del P. Vayssière. Todo lo que hemos dicho sobre sus expresiones y sobre su vida de fe, muestra suficientemente cuál era el fruto de una tal donación. He hallado este tan profundo pensamiento suyo: "La Santísima Virgen no posee más la fe, sino que la guarda para nosotros. Hay que ir a buscar la fe en su fuente. Jesucristo no tuvo fe. La fuente de la fe es María". "Toda la vida espiritual está ahí adentro, en esa donación al amor Infinito. Pero no olvidemos que se realiza en los brazos de María, en la gracia de su papel maternal"... "María es como un gran río que nos lleva a Cristo... Pero no hay que pensar que María, Nuestro Señor, no son más que etapas para llegar al Padre. NO, no es así: "María, Cristo, Dios, es un todo, es inseparable!".
Así sentía por instinto, pero también lo justificaba mediante una doctrina mariana que bastaría desarrollar para lograr una hermosa obra...
"La Santísima Virgen no es más que madre... no es más que madre de Jesús, es a El a quien concibe en el alma... Toda la acción de María transcurre hacia Jesús... No se podría concebir en ella ninguna partícula de su actividad que no tuviera a Jesús como objeto y como fin. Es su misión. Ella es  madre. Su papel de madre es el de darnos la vida divina a cambio de lo que nos ayuda a sacrificar... Es el mismo Espíritu Santo quien ha creado y preparado el Corazón de María y quien ha cavado en él profundidades inefables. Ha hecho de él un corazón de Madre, y no de cualquier madre, sino de la madre de un Dios... y es con ese corazón hecho para un Dios, con esas ternuras reservadas para Dios, que María ama a la humanidad, que María ama a cada una de nuestras almas".
El misterio de María, para él, era el de la perpetuidad del misterio de la Encarnación Redentora con el cual cada alma humana puede comulgar totalmente. Así como Jesús ha habitado en el mundo, así viene a vivir en nosotros. "Es la ley de Dios que después de la Encarnación se renueva a través de las edades y en todas las almas que quieren permanecer fieles y realizar el mismo misterio de amor: Jesús".
De esta meditación sobre el rol vivificador de María, tomaba su doctrina del contacto a mantener siempre, de la dependencia que debe volverse cada día más estrecha y más total. "Más se es de María y de su acción, más se está en vía de unión a Dios, de vivir en sí mismo la vida de Jesús... Hay que establecerse espiritualmente en María como un niño en el seno de su madre. Más estamos unidos a Ella, más nos vitaliza. Es Ella, es María que nos forma... La vía de fidelidad filial a María, es la verdadera vida, creedlo, es revivir la vida misma de Jesús en Nazareth".
Y por si se hubiera encontrado algo demasiado metafísico en estas consideraciones, concluye muy simplemente, con una extraordinaria y límpida ternura: "La Santísima Virgen es una mamá. Nos quiere como una mamá. Hay que amarla como a una mamá". Sin embargo el P. Vayssière no había disfrutado de su madre, muerta joven. No había aprendido en su naturaleza esos sentimientos que luego es tan bello transportar al orden de la gracia y de las cosas espirituales.
No, no había tenido más madre que la Santísima Virgen, y es de ella que había aprendido todo, aun las delicadezas más humanas de su corazón. Un día iba con él en un tranvía. Cerca de nosotros estaba sentada una joven mamá que llevaba su niño en sus brazos. Tras haber mirado un momento, el Padre me tomó del brazo y me dijo: "Fíjese... Esto me hace pensar en el Buen Dios... Ahí está lo que somos en sus brazos. Es curioso, cuando era joven no prestaba ninguna atención a los niños... ¡Pero ahora, me conmuevo!".
Se comprende cómo la humildad del Padre volvía fácil una tal dependencia: "Hay que hacerse niño, hay que hacerse pequeño." Cerca de él comprendí que la verdadera devoción a la Virgen era inaccesible a los orgullosos. Todas sus palabras sobre la Virgen salían de un corazón simple y despojado.
El tenía conciencia de ello. "Más pequeño se es, decía, más se le permite ser madre. El niño pertenece más a su madre cuanto más débil y más pequeño es... La perfección de la vida de infancia en el plan divino, es la vida en María".
El Padre se nutría continuamente y de más en más, de la doctrina de Sta. Teresa de Lisieux, pero es en aquel espíritu que la interpretaba y la explicaba. El definía así la infancia espiritual: "tener a María por madre y saberlo." No le gustaba mostrar "sensible" la devoción a la Santísima Virgen: "Es en la fe que hay que ver todas las cosas y creer que nos viene de María."
Esta gracia de intimidad mariana la debía primeramente al estado de pequeñez al que había sido reducido y al cual había consentido. Pero la debía también a su Rosario. En las largas jornadas de soledad de Sainte Baume, había tomado la costumbre de rezar varios rosarios en el día, a veces hasta seis. Muchas veces los rezaba en su totalidad de rodillas. Y no se trataba de una recitación mecánica y superficial: se entregaba en alma, los degustaba, los devoraba, se sentía persuadido de encontrar allí todo lo que se puede buscar en la oración.
"Recitad cada decena -decía- menos reflexionando que comulgando en el corazón con la gracia del misterio, con el espíritu de Jesús y de María tal  cual ese misterio os lo presenta... El Rosario es la comunión del anochecer (en otra parte: es la comunión todo a lo largo del día) y que traduce en luz y en resolución fecunda la comunión de la mañana. No es sólo una serie de Ave Marías piadosamente rezadas, es Jesús que revive en el alma por la acción maternal de María."
De esta manera, él vivía en ese ciclo, sin cesar activo, de su Rosario, como "rodeado" por Cristo, por María, según su expresión, comulgando con cada uno de sus estados, con cada uno de los aspectos de su gracia, penetrando y permaneciendo, por intermedio del Rosario, en los abismos del Corazón de Dios: "El Rosario es un encadenamiento de amor de María a la Trinidad." Se llega a comprender qué estado de contemplación había suscitado en él, qué camino para la pura unión con Dios, qué necesidad, parecida a la de la comunión. Y cuando se lo veía hacer correr constantemente las cuentas de su rosario, se podía pensar que cada una de ellas se había vuelto para él como un signo sensible y casi oral, un memorial de todos sus pensamientos, de toda la contemplación acumulada durante tan largos años.
La gracia de la paternidad
Retirado por mucho tiempo de la vida dominicana normal, incluso forzado durante las expulsiones a vestir sotana (pese a ello, de noche se acostaba con su hábito blanco), privado del amplio y distante fulgor propio del apostolado dominicano, oía siempre en su corazón la voz de su juventud: "serás dominico". Entonces ello explica que haya entendido el sentido de su misión de la siguiente manera: representar a la Orden de Sto. Domingo en la gruta de la penitencia y de la contemplación. Elevado por encima de todas las realizaciones exteriores de su ideal, comprendió la esencia de la vocación dominicana,
comprendió sobre todo que ella era una vocación en el sentido vigoroso del término, es decir un llamado de Dios, la Voluntad esencial de Dios sobre ciertas almas, sobre la suya. Comprendió que esa Voluntad de Dios se traducía en una Regla, cuyos menores detalles se hacían sagrados, pero que tendía antes que nada a llevar a cabo una cierta forma de santidad, una cierta manera de imitar a Nuestro Señor, algo más excelso que toda teoría, que se había realizado por primera vez con Santo Domingo y que había que revivir en unión con él. Sería muy largo de contar y de describir lo que fue en él esta gracia de unión filial con Santo Domingo. Magnífica eflorescencia de la gracia de fidelidad a la vocación. Esta poseía un sentido suficientemente profundo como para señalar a todo religioso cómo debía ser su devoción con respecto al Padre de su Orden. Lo preparaba sin que se apercibiera, para ser el representante de Santo Domingo entre nosotros. Sin duda se dio en este grado en el Padre Vayssière, con la plenitud que le hemos conocido, una vez nombrado Provincial.
El mismo dijo que mientras celebraba la misa del 4 de agosto, poco tiempo antes de su elección, se había sentido fuertemente impulsado en su interior "a darse a Santo Domingo". Esta gracia dominó todo su Provincialato. No contaré aquí lo realizado durante esos ocho años tan plenos y tan pesados. Nuestro Rvmo. Padre General nos escribió que no había visto un provincialato más fecundo en realizaciones. El mismo P. Vayssière constataba, reconfortado, que "pese a todo, la Santísima Virgen había hecho mucho mientras él estaba allí." Todos admiraban las vías de la Providencia que lo sacaba de su tranquila vida de eremita a la edad en que otros ya entran en su retiro, y lo sumergía en problemas, viajes, dificultades de toda clase. Pero él se prestaba a todo con sencillez. Había encontrado en su soledad el secreto de abrazar a Dios en todo, haciendo en todo su Voluntad. Podía dejar su Gruta.
Por el contrario, su gracia no podía sino expandirse y necesitaba esa misión para alcanzar su plenitud, volviéndose una gracia de paternidad. Más que nunca, sus impedimentos serían una causa de despojamiento y de humildad: más que nunca su oración se haría pura y elevada, su fe se templaría al contacto con las contingencias, que siempre superaría. Más que nunca, sobre todo, teniendo tanto que hacer y en qué pensar, se refugiaría entre las manos de la Virgen. Su gracia mariana creció y se profundizó hasta el extremo: "La Santísima Virgen es un agente esencial de la vida espiritual, especialmente en los estados más elevados." Apenas unos días después de su primera elección, me dijo con un aire sorprendentemente decidido: "Puesto que soy Provincial, voy a aprovechar para perfeccionarme". Se reconoce perfectamente ahí su inmediata correspondencia con la intención misma de la Voluntad Divina, su don de ver lo esencial de una situación y resumirlo con una palabra. Fue fiel a su resolución. Y su papel fue más que todo ser una fuente, un hogar espiritual en la Providencia, un padre. Gracia de paternidad, comunicación a su corazón del don, que tuvo el de María, de darse a Dios dándose a sí mismo. Nos amaba a todos "con un corazón de padre y de madre". Es cierto que a veces era tímido, "salvaje", como decía, con aquellos que no veían en él más que al superior. "Con frecuencia -decía- cuando un Padre viene a hablarme, me siento crucificado por mi impotencia, mi falta de medios. No sé qué decirle. Sufro, ofrezco mi sufrimiento a Dios por aquél que está ahí". Sólo se sentía completamente en su terreno cuando podía hablar libremente de Dios, cuando podía moverse en el aspecto puramente sobrenatural, que jamás pudo abandonar aún abandonando Sainte Baume. Alguien me decía: "Ese hombre es el corazón de su Provincia. Toda la Provincia vivía en él". Nada más justo: se apasionó por ella.
La gracia de la muerte
La salud del Padre Vayssière se había resentido seriamente durante la guerra. Pero, aun siendo su estado habitual el estar enfermo con mayor o menor severidad, lo sorprendió enterarse de que su problema era grave y requería una peligrosa operación. Aceptó la situación de inmediato, decidido a llegar hasta el final. "Es mi cargo y mi vida -decía- que rematan en la cruz. Ha habido tantas deficiencias en el ejercicio de mi cargo, que era muy necesario que sufriera un poco por la Provincia, en reparación. Y ahora mi vida, mis sufrimientos, mis plegarias, son enteramente para la Provincia". No cesaba de desgranar el rosario que llevaba alrededor del cuello. Frente a él había un armario con un espejo que reflejaba la estatuilla de la Santísima Virgen emplazada sobre la pared: "Así la tengo siempre delante de mí", confiaba con gusto a sus visitantes. Se dejaba llevar como un niño. Su alma vivía en un sentimiento a menudo desbordante de acción de gracias. El 15 de agosto le solicitó a un Padre, originario como él de Rocamadour, celebrar la misa en acción de gracias por todas las gracias que había recibido de María en su vida terrestre. Cuando recibió como regalo un rosario de oro, lo envió en prenda de reconocimiento al querido santuario de su país natal. Es después de esa fiesta de la Asunción que lo vi por última vez. Me dijo: "He recibido grandes gracias en esta fiesta del 15 de agosto. He comprendido claramente que debía ofrecer mi vida por la Provincia. No sé si soy a morir, será como Dios quiera. Pero su voluntad es que ofrezca mi vida por la Provincia. Y ahora... espero... estoy tranquilo... contento... contento..." A otro, le decía: "Ahora que voy a morir, no puedo ni siquiera pensar en la muerte. Pienso que muriendo voy a cumplir la voluntad de Dios, como cuando tomaba el tren a Toulouse o partía de la gruta para ir al albergue." "Hijo, -decía aun, como una suprema confidencia de su experiencia y sabiduría- lo que le falta al religioso es la abnegación. Uno se escudriña en esto o en lo otro, y por eso no se une a Dios." Y retomaba: "Sí, incluso los que son virtuosos y meritorios, no renuncian a ellos mismos. De este modo su vida espiritual se difiere."
Entrevió el día de su muerte: "Erré el 8 de septiembre y el 15 de agosto: no erraré el 15 de septiembre." No erró, en efecto. El 14 de septiembre, hacia las tres de la tarde, tuvo una crisis súbita que se lo llevó en pocos instantes. Era la hora de primeras vísperas de Nuestra Sra. de los Dolores. Ocho años atrás, el mismo día y casi a la misma hora, firmaba su aceptación del cargo de Provincial. Llegaba exactamente a su término, la última gota del cáliz había sido bebida, todo estaba consumado. En su agenda, esa misma mañana, había escrito esta frase de Santa Teresa del Niño Jesús: "Mi gloria será un reflejo sobre mi frente de la gloria de mi madre."
Sus despojos fueron transportados al pequeño cementerio de Sainte Baume, al pie de la gruta. Había tenido la tentación, quién lo hubiera creído, de pedir otro lugar de retiro y de sepultura. Pero poco tiempo antes de su enfermedad, mientras caminaba por el amplio bosque que había sido el confidente de su aislamiento, de sus despojamientos y de sus gracias, oyó en su interior una voz de reproche: "Eres un ingrato". Que su humilde tumba permanezca en ese lugar santo, como un testimonio de su reconocimiento por todo lo que su alma recibió allí con simplicidad y con fidelidad.

Trocar tras de la larga herida
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XVII
Bajar de los tabores, Teresa,
hasta los cauces
del río de las sombras: mancharse
las manos sin mancharse
con el brillo heridor del Becerro
de Oro, sumergirse en la ceguedad
de la Máscara obscena y mentirosa
para poder decir
el veneno de sus vísceras.
Y aguantar de pie, verticales,
enhiestos como los cipreses
de los cementerios, a pesar
de las humillaciones de la Bestia
que rige los destinos
y aniquila. Saber
interpretar el color amarillo
cuando llega noviembre
y hace frío en la casa.
Regresar
con los ánades viajeros
al lugar de la partida como los álamos,
desnudos, regresan al invierno
inexorablemente. Arrodillarse
y beber en las cuencas de la carne
el acíbar de los cactus, el hedor
amarillo de las zarzas —Auschwitz,
Hiroshima, Chechenia, Torres Gemelas,
Madrid 11 de marzo, Iraq,
Palestina...—. Y entonces
con el rescoldo del fulgor
robado a los dioses aún reciente
en el rostro, iluminar
las pupilas vulneradas de los huérfanos,
acompañar la sola
singladura de los náufragos.
Romper la carne —roja,
amarilla, eucarística—
como se rompe un espejo
en mil pedazos para darse
en cada uno de ellos. He ahí
la ley: dejarse derruir,
pudrirse, para nacer
en los albores
de una nueva primavera. Subir,
subir de nuevo, como Sísifo,
tras la memoria vigilante
de los supervivientes
encontrados de pie en los taludes
del sendero hasta la puerta
del Castillo donde crecen
los dardos que nos llagan,
Teresa.
Y solazarse allí
en aquietada espera
hasta la Luz final,
inmarcesible. Trocar
tras de la larga herida
de la muerte y sus hoces
esta carne con sus sombras
y olvidos, tan de invierno,
estos ojos devorados de presbicia,
en una carne de luz,
germinal, crecida
su estatura más allá
de las paredes impuestas,
desconchadas, de la casa solariega:
carne transverberada
en dulcedumbres de oro,
donde habitar, Teresa.


¿Jubileo? … ¡Jubilen!

Domingo 1ro de noviembre de 2015

El día 7 de noviembre del 2015, en el mundo entero, la orden dominicana abrirá el jubileo de sus 800 años de existencia. Este aniversario será la ocasión de recordar las intuiciones de Nuestro Padre Santo Domingo y de dar gracias por tantos favores que Dios ha colmado a la Orden de Predicadores. Vamos a hacer memoria, sin duda, pero no solamente.





Como nos invita, este paisaje del norte de Zambia, vamos a mirar más bien hacia el horizonte que se abre delante de nosotros. El cielo se refleja en un lago de aguas tranquilas y nos recuerda que la tierra y el cielo se parecen…¡Y se reunen en nuestra oración del Rosario!
Los colores dominantes son el blanco y el azul…¡Los de Nuestra Señora!
Este Jubileo, vamos a vivirlo con ella y nos pondremos en su escuela. Ella nos enseñará a encontrar la verdadera alegría, a iluminar la verdadera luz, a acompañar a aquellos que sufren y a alegrarnos de antemano por la gloria celestial.
Un jubileo… ¿para qué?
Para jubilar, por supuesto …¡con el Rosario !

Fr. Louis-Marie ARIÑO-DURAND, o.p.
Promotor General del Rosario

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Familia Católica

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"la Sagrada Familia de Nazaret es verdaderamente el ‘prototipo’ de toda familia cristiana que, unida en el Sacramento del matrimonio y nutrida por la Palabra y la Eucaristía, está llamada a realizar la extraordinaria vocación y misión de ser célula viva no sólo de la sociedad, sino de la Iglesia, signo e instrumento de unidad para todo el género humano..."
Papa Benedicto XVI.

La familia Cristiana es:
Una familia que fundamentada en Cristo vive tres destellos hermosos que la une : pequeña comunidad de amor, escuela de virtudes e iglesia doméstica.
Una familia que sabe que sólo la fe en Cristo y la participación en la fe de la Iglesia la salva.
Una familia que no deja de anunciar en este mundo que el matrimonio y la familia son insustituibles y no hay otras alternativas.
Una familia que cree firmemente, que ella es el ámbito privilegiado donde la persona aprende a dar y recibir amor.
Una familia que sabe, asume y vive que la misión entre los suyos pasa por ser cauce de transmisión de la fe y del amor de Jesús siempre vivo, y forma personas libres y responsables.
En la familia todos sus miembros buscan tiempo para comunicarse entre ellos, para orar juntos y escuchar la Palabra de Dios.
Una familia que encuentra en la Sagrada Familia de Nazaret su modelo para soñar y vivir el plan de Dios.
Una la familia que se siente célula viva de la sociedad y de la Iglesia e instrumento de unidad para todo el género humano.
Lupita.
Dra. Guadalupe Hernández Ramírez Valdés, O.P.

 COMO HA DE SER  LA FAMA PARA EL CRISTIANO

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Isaura Díaz Figueiredo
“La fama es peligrosa, su peso es ligero al principio, pero se hace cada vez más pesado el soportarlo y es muy difícil de descargar” (Hesíodo) S.VIII a.C, poeta griego.
La fama es una condición que se adquiere a lo largo de la vida, también hay algunas personas que nacen con fama, por ser hijos de alguien, no por la trayectoria que les llegara con el bagaje de los años, por sus historias, por una travesía laboral.
La fama es “un fenómeno muy actual, a pesar de que a lo largo de los siglos ha existido siempre, unas personas son más conocidas que otras, Sin embargo, es a partir del siglo XX, cuando esto cambia, y no son famosos hoy en día personas de gran valía, si no personas que nada hacen,  y que se caracterizan por llevar una vida de lujo, exposición mediática y llamar la atención en público.
Todos los seres humanos debemos tener claro hacia dónde vamos, para poder llegar a feliz puerto y no perdernos en la inercia de las formas, en la esperanza triturada que conlleva una gran pesadumbre, arrastrada como fardo repleto de piedras disfrazadas de colores, y que solo encierran tristeza, en una voz temblando, podrida hasta el tuétano, en definitiva muerto.
 Decía mi admirado D. Antonio Gala, que nunca ha visto “un cajon de sastre” tan lleno, pero mezclado, no existen apartados para que cada uno esté en su sitio, botones a un lado, agujas en otro, hilos…  lo mismo se mezcla a un científico que haya descubierto como funciona tal o cual medicamento para aliviar determinadas enfermedades, que el esposo que asesina a su mujer, un desfalcador, un ladrón, o idiotas oportunistas, que buscan la fama, pregonando que han tenido sexo con aquella o aquel personaje del momento.
 Todo se confunde en beneficio de “los medios” que les hacen subir como espuma, y al poco se desinfla.
No seamos dependientes del espumillón, mantengamos austeridad, que nuestra vida sea solo nuestra, y si sale al ruedo público, no sea empujada por fuerzas ajenas, ni hagamos exhibicionismo de aquellos logros para reclamar atención, porque si eso nos falla, nos volveremos irascibles, y como tal dependientes, de la droga del halago.
El estar en la cresta de la ola, que nunca ha de ser el eco de un nombre, si no su trabajo, las metas y que conlleven a la felicidad, y a ser recordado  a nuestro fallecimiento, como persona generosa, que a pesar de poder, jamás se dejó manipular.
No perdamos de vista nuestro objetivo y demos a cada momento su espacio en el “cajón” de esta forma llegaremos. Estableciendo objetivos específicos resulta un ejercicio poderoso. El gran profeta Habacuc escribió acerca de la fijación de metas:
Y el Señor me respondió “escribe la visión, y haz que resalte claramente en las tablillas, para que pueda leerse de corrido. Pues la visión se realizará en el tiempo señalado; marcha hacia su cumplimiento, y no dejará de cumplirse. Aunque parezca que tarda, espérala; porque sin falta vendrá” Hab.2:2,3

¿Cuáles son sus sueños? ¿Ha escrito sus metas? Es una gran tarea para en la vida, Dios no quiere tú fracaso, desea su éxito.
No podemos los cristianos confundir: fama, dinero, poder, hay mucha gente que tiene todo esto, y no por eso son felices. El éxito tiene que decir al final de nuestro peregrinar, que uno ha sido feliz, qué amó a Dios en el prójimo, que has dejado el legado de tu ejemplo y que así has disfrutado al máximo aplicando las leyes.
Termino con unas reflexiones:
“Una mala conciencia se cura más fácilmente que una mala reputación” (Nietzsche) Filosofo alemán
“Gloria no es nunca sinónimo de fama” (Jaime Balmes) filosofo y sacerdote español
Los hombres famosos tiene por sepulcro la tierra eterna” (Pericles)
Ojalá que alguna de estas frases nos lleven a poder sentir la fama, pero jamás el engreimiento y con ello es desprecio a los demás.

Un continente joven y dominico

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Cuando, hace unos meses, me invitaron a Chile para participar en el ECJD 2015, no era consciente de la cantidad de experiencias y aprendizajes que me esperaban allí. Nunca había cruzado “el charco”, así que me embarqué en la aventura, con algunos miedos pero, sobre todo, con mucha ilusión.
Nada más aterrizar, la acogida que los hermanos de Chile me regalaron disipó cualquier rastro de temor que aún pudiese quedarme.
ECJD son las siglas del “Encuentro Continental de Jóvenes Dominicos”; en el colegio “Academia de Humanidades” de Santiago nos reunimos unas 600 personas procedentes de diversos países de América.
Bajo el lema “viviendo las buenas noticias” disfrutamos de un montón de vivencias de todo tipo: voluntariados sociales, talleres, culturales, celebraciones litúrgicas, fiestas… todas ellas orientadas a compartir, desde las diversas culturas y experiencias pastorales, la Buena Noticia del Evangelio bajo el carisma dominicano.
Fue impresionante compartir esos días con tal cantidad de jóvenes y ver las ganas, la alegría e ilusión que todos volcaron en cada momento, en todas las actividades que se nos ofrecieron, además, por si eso fuese poco, tuve la oportunidad de reencontrarme con los hermanos de Chile que ya había conocido en los encuentros del IDYM.
El cariño y la fraternidad que todos me brindaron: los frailes, especialmente el p. Enrique y mi tocayo, el p. Félix y un viejo conocido, Manuel; los miembros del MJD; las hermanas de las distintas congregaciones que acudieron; las fraternidades laicales; el profesorado; los jóvenes participantes… es sin duda el mejor regalo que me he traído de allí pero, ni mucho menos, el único.
La belleza imponente de la ciudad, conocer las diferentes realidades de aquellas tierras, y la labor que allí realiza la Familia Dominicana allí me ha enseñado muchísimo y me ha abierto la perspectiva.
Admirable igualmente la organización, todo estuvo cuidado a la perfección gracias a un compromiso muy serio y prolongado de muchas personas. Toda la familia dominicana se volcó en el encuentro, pero también los profesores, los padres de los alumnos, el personal no docente… todos ellos trabajaron con mucho afecto y ganas. Juntos lograron que la ocasión fuese memorable, que nos descubriésemos a nosotros mismos y a los demás como la buena noticia que también somos.
Tras una semana juntos, nos despedimos con el corazón repleto de Dios y con muchas ganas de poder volver a encontrarnos de nuevo… ¿quizás en Toulouse este verano?
<strong>Fray Félix Hernández OP</strong>
Fray Félix Hernández OPSan Jacinto, Sevilla

Amanece la luz para el justo (salmo 96)

Editado por

Sor Gemma Morató Sor Gemma Morató
Sí, verdaderamente amanece la luz para el justo porque sabe que el Señor reina. Su realeza se basa en la justicia y el derecho: “Justicia y derecho sostienen su trono” (v 2).
La creaciónEn los versos siguientes narra una teofanía expresada en una gran tormenta con relámpagos y truenos como en el Sinaí ante la cual los israelitas se llenaron de temor: “Delante de él avanza fuego abrasando en torno a los enemigos; sus relámpagos deslumbran el orbe, y viéndoles, la tierra se estremece” (v 4). En realidad la creación es una teofanía. Saber mirar con ojos contemplativos las maravillas que encontramos sobre la tierra nos llevan al creador de tanta hermosura.
Por ello los que adoran dioses falsos creados por el hombre se avergüenzan: “Los que adoran estatuas se sonrojan, y los que ponen su orgullo en los ídolos” (v 7). Es lo que expresa otro salmo: “Tienen boca y no hablan, tienen ojos y no ven, tienen orejas y no oyen, tienen, tienen nariz y no huelen, tienen manos y no tocan, tienen pies y no andan, no tiene voz su garganta” (salmo 113, 13- 15).
“Ante él se postran todos los dioses: lo oye Sión, y se alegra” (v 7-8). Por una parte los idólatras quedan avergonzados por la presencia del Dios verdadero pero los fieles a Yahvé se alegran porque el Señor es altísimo sobre toda la tierra, encumbrado sobre todos los dioses (Cfr. 9). Los fieles al Dios verdadero se sienten protegidos. “El Señor ama al que aborrece el mal, protege la vida de sus fieles y los libra de los malvados. Alegraos, justos, con el Señor, celebrad su santo nombre” (v 10 y 12).
Al terminar de rezar este salmo, podemos dirigir a Dios esta oración: Dios amoroso, Señor del mundo, que toda la creación sea una continua epifanía, no permitas que los hombres pongan en peligro tu obra malbaratando los dones que ofreces en ella. Haznos conscientes del señorío que le entregaste desde los orígenes y que nos sintamos hermanos de todos los hombres, y aprendamos a compartir lo que tenemos y somos. Texto: Hna. Maria Núria Gaza.

Feliz 800 cumpleaños

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Me van a permitir que esta semana mi columna sea algo “autoreferencial”, y que por una vez dejemos de lado algo de los líos catalanes, las noticias más mediáticas de la Iglesia, las opiniones sobre usos y abusos de nuestros políticos, sobre las catástrofes sociales que el modelo económico dominante nos genera o la política internacional, para contarles algo que me toca de lleno.
Y es que este mismo fin de semana, 7 y 8 de noviembre, comienza para la Orden de Predicadores –los dominicos- la orden religiosa a la que pertenezco, los actos de conmemoración del octavo centenario de su existencia, un Jubileo de 800 años que se prolongará hasta el comienzo de 2017, y que rememora cómo en 1216, el entonces Papa Honorio III, aprobó la existencia de una pequeña orden religiosa que nacía para la misión de la Predicación del evangelio de Jesucristo.
Nacida en el sur de Francia, gestada por un sacerdote español y castellano de la nobleza medieval, Domingo de Guzmán, supuso un apoyo para el intento de reforma de la Iglesia que entonces se estaba llevando a cabo -esa es la historia de los seguidores de Jesús, un constante intento de conversión al evangelio entre las mareas del mundo-, tratando de ir a uno de los problemas centrales religiosos de la época: que nadie predicaba a las gentes el mensaje de esperanza, amor y positividad del evangelio.
Santo Domingo de Guzmán ideó una institución que se dedicara a la tarea de la Predicación, y para prepararla de la manera más seria posible, organizó que sus frailes vivieran en comunidad para poder compartir vida, criterios y opiniones en pluralidad y corresponsabilidad –la Orden de Predicadores es de las únicas instituciones eclesiales que tiene una forma de gobierno democrática, con elección de sus superiores de abajo hacia arriba, y con tiempo limitado en el ejercicio de sus responsabilidades-; que dedicaran sus esfuerzos al estudio, con lo que de diálogo con corrientes distintas significa, viviendo en la búsqueda de la verdad para poder compartirla con otros, y para que su predicación fuese de veras humana, con sentido y contenido; desde la experiencia de la oración y la contemplación, como fuente de la que mana toda la raigambre y la urdimbre de los religiosos, una experiencia de Dios cuidada y crecida en la mirada del mundo y en el silencio que humaniza y cultiva una mirada diferente, honda, realista, esperanzada, creyente de cuanto sucede.
Además quiso que esas claves –la Predicación, la comunidad, el estudio y la contemplación- se viviesen desde la Pobreza evangélica que quiere mostrar la coherencia al mundo del mensaje del evangelio; que fuesen siempre desde una visión compasiva que cuida y se preocupa especialmente de quienes más sufren, de quienes peor parte llevan en la historia del mundo; y que fuese profundamente positiva, de la “gracia” en términos teológicos, no de condena, denuncia y miedo, sino de la belleza de cuanto existe, de la bondad de la creación, de la maravilla de la realidad.
Obviamente en 800 años de vida, no todo han sido luces, y demasiadas veces hemos estado muy alejados del ideal y de los proyectos y sueños de santo Domingo de Guzmán. Así, junto a tiempos brillantes y figuras de auténtica riqueza y cercanía al proyecto, de verdadera significatividad evangélica y capacidad de encarnar el proyecto de la Orden de Predicadores –ahí está santo Tomás de Aquino, san Alberto Magno, san Raimundo de Peñafort, los tres patronos de los estudios universitarios que hicieron del diálogo con los saberes su manera de predicación; ahí está santa Catalina de Siena, la mujer que más fuerza ha tenido en la Iglesia católica en su historia, consejera y conciencia del mismo papa en el siglo XIV, o nuestro san Álvaro de Córdoba el de santo Domingo de Scala Coeli, que trajo sus intuiciones a España; ahí está Francisco de Vitoria, Domingo de Soto, Tomás de Mercado que en el siglo XVI crearon la escuela de Salamanca que alumbró el Derecho Internacional y el origen de los Derechos Humanos; ahí Pedro de Córdoba, Antón de Montesinos y Bartolomé de las Casas, los primeros defensores de los indios tras el Descubrimiento de América, y de sus derechos enfrentándose a las injusticias de un imperio; ahí san Martín de Porres, san Juan Macías, santa Rosa de Lima, que entregaron su vida a los más desfavorecidos del nuevo continente; ahí Dominique Pire, premio Nobel de la paz, por su trabajo con los refugiados y desplazados tras la segunda guerra mundial; ahí Congar, Chenu y Schillebeeckxs, grandes teólogos que prepararon el Concilio Vaticano II y lo desarrollaron en sus intuiciones más ricas-, junto a todos los brillos, ha habido muchas sombras también: el vínculo con el poder, la Inquisición, el clasismo social, la perdida de tensión religiosa, momentos de vida licenciosa…
Desde el principio la Orden de Predicadores nació como familia, con mujeres y hombres, frailes y monjas, y también seglares laicos, con sus familias y sus ocupaciones, que se unieron al proyecto de la Predicación, y una predicación que cobra tantas formas como se pueda imaginar: oral, escrita, ejemplar, artística -ha habido en la Orden pintores como Fra Angelico o Maino, arquitectos, músicos, escultores, cineastas, poetas, escritores…-, social -los primeros curas obreros fueron dominicos-, política, académica en universidades –las primeras universidades de América fueron creadas por los dominicos- o en colegios… todo lo que sea con tal de poder decirle al mundo que con Dios se vive mejor…
800 años dan para mucho, y no sólo de historia vivimos. Hoy la Orden la forman en torno a los 6.000 frailes, 2.200 monjas contemplativas de clausura, 23.000 hermanas de vida apostólica y unos 160.000 laicos que viven la misión y el carisma de la Predicación, en tantos lugares y labores como hemos hecho a lo largo de la historia: universidades, colegios, parroquias, centros sociales, lugares de frontera y de misión, en este mundo digital, entre los marginados y desfavorecidos, en el mundo del arte y la cultura, en el activismo social, en el mundo de la política, en el contacto con toda la gente que busca algo de sentido en nuestro mundo.
Vivimos los dominicos este Jubileo de 800 años como una ocasión no sólo para recordar lo buenos que fuimos o que somos, sino sobre todo como la oportunidad de un nuevo comienzo, de un nuevo envío, como la oportunidad de renovar nuestra vida y nuestra misión, lo que somos y lo que queremos ser, para seguir llevando al mundo la noticia extraordinaria de que con Dios se vive mejor.

Una mirada de misericordia

http://salamancartvaldia.es/upload/img/periodico/img_56710.pngSALAMANCArtv al DÍAhttp://salamancartvaldia.es/upload/img/periodico/img_393021.jpg
Dalí, la barca de las almas destinadas al purgatorio
Uno  de estos días de verano tomando el autobús de Béjar a Salamanca, frecuento últimamente bastante la villa, me encuentro con un sacerdote amigo en las dársenas de la estación. Hablamos de nuestras madres, la suya recientemente fallecida y, en el contexto de la conversación surgió, no sé cómo, hablar del Purgatorio. Posiblemente fue el ruiseñor de la Fuente Honda, que todavía revolotea por los huertos a las afueras de la ciudad o junto a las ruinas de la ermita de Santa María de las Huertas, donde el filósofo iba a meditar. Allí donde Dios conserva una virginidad perpetua y por descorrer el velo de lo pasado y lo futuro por entre los misteriosos secretos de la historia. Espacio privilegiado donde don Nicomedes, sabio de Béjar, conversaba en la soledad del paseo, bien fuera en verano, o cuando las cumbres cubren sus primeras sienes blancas. Entre la arroyada de las aguas, no muy nítida, escuchaba la voz de un ruiseñor que le traía noticias de Jerusalén, no sin antes haber parado a tomar aire en los jardines de Academos en Atenas.
Pero volvamos al debate junto al amigo sacerdote, en el autobús de regreso, pensamos que el purgatorio fue un tema muy debatido en otros tiempos, en los llamados novísimos, ese “logos” de lo último o lo definitivo. Un límite donde no sólo se hace presente el extremo final, sino la realidad entera. Dentro de esas realidades últimas (de rebus novissimis), estaba el hablar de la muerte, el juicio individual, el purgatorio, el cielo, el infierno, el retorno de Cristo, resurrección de los muertos y juicio universal. Rápidamente nos vino a la mente los libros de Juan Luis Ruiz de la Peña, que posiblemente fue profesor suyo y que ha sido uno de los grandes teólogos de nuestro país. Decir que el propio Ruiz de la Peña se cuestionaba si el purgatorio era realmente un tema de la escatología o más bien de la Gracia, ya que partiendo de la misericordia, ya por muy severo que sea el juicio,  Dios no quiere la aniquilación del hombre, sino ofrece su amor y su vida para su salvación.
Es su obra Creación, gracia y salvación, afirma que Dios ama al hombre; ese amor está al comienzo, Dios crea por amor; y también está al final de la existencia, Dios plenifica a su criatura por amor y; en trayecto entre el comienzo y al final de cada existencia humana, el amor de Dios siempre permanece. “¿Acaso olvida una mujer a su niño de pecho? Pues, aunque llegase a olvidarlo, yo no te olvidaré... Porque los montes se correrán y las colinas se moverán, pero mi amor no se apartará de tu lado” (Is 49,15; 54,10). En otro extremo está la incomprensible ceguera del individuo, los egoísmos, la insensatez, el sinsentido, el alejamiento de Dios y de los otros, la propia finitud de la existencia, la limitación de la muerte. Entre esos dos extremos está el hombre, a medio trayecto, aprendiendo amar, a ser, a superar las limitaciones de la finitud y de los egoísmos y a buscar un sentido pleno a su propia existencia.
El Purgatorio o el estadio intermedio, forma parte de la fe y la esperanza en la purificación, es decir en la búsqueda de lo que me falta para ser el que debo ser. Ésta hunde sus raíces en el Antiguo Testamento, donde en el trasfondo de la letra se percibe que muy severo que sea el juicio de Dios, el objetivo  no es la aniquilación y la condenación, sino la purificación y la salvación del hombre. Tradicionalmente esta realidad se entendió que entre la muerte del individuo y la consumación escatología, existiría un “intermedio”, que sería una realidad o una dimensión espacio - temporal, donde se produciría una transformación de los difuntos, de tipo cualitativo. Pero aquí nos surgen las preguntas,  ya que si con la muerte termina la existencia humana en cuanto capacidad de decisión ¿no sería este estado intermedio prolongar nuestra peregrinación que terminaría con la muerte? ¿Dónde quedaría la muerte?
Además de las preguntas, nos surgen dos problemas, el primero son las imágenes del purgatorio que se dieron a lo largo de la historia, como un lugar de castigo y tortura, casi como un campo de concentración cósmico donde las criaturas se lamentan, gritan su castigo y  donde se consumaba la venganza de Dios. Parece esto muy alejado de ese Dios compasivo y misericordioso que nos ama desde el origen hasta la consumación de los tiempos. El segundo problema, posiblemente irresoluble, es si la resurrección comienza con la muerte, o existe un estado intermedio, donde habría una intensa actividad anímica y espiritual, hasta que se alcanza la resurrección de toda la carne.
A esto tenemos que añadir la falta de referencias bíblicas en el Antiguo Testamento del purgatorio o del estadio intermedio. También, que ha sido un tema de fricción y controversias entre católicos y protestantes. La búsqueda de la fundamentación bíblica hay que entenderla en la controversia de negar el purgatorio por Lutero en el siglo XVI. Ahí estaban textos como Mt 12,32; el paralelo de Lc 12, 10. Al que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonará; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no se le perdonará ni en este mundo ni en el futuro. Uno de los pasajes clásicos en torno al tema es 2 Mac 12,40-46, es la colecta de Judas Macabeo por los muertos en la batalla contra Gorgias, lo presentará como un sacrificio por el pecado de idolatría. Otro texto es 1 Cor 3,10-17, en el que se habla del día del fuego, un pasaje alegórico, donde las imágenes son apocalípticas del Juicio final. Sin embargo, en otros textos de Pablo, nos habla de un camino de perfección, que él mismo persigue, como Flp 3, 12 – 16, también en Ef. 4, 13. La mayoría de los expertos en el tema, creen que estos textos, no fundamentan el purgatorio. Aunque sí, la oración por los difuntos.
Parece que el dogma se remonta a oraciones privadas que desde el siglo II, se venían haciendo a los difuntos en cementerios y catacumbas cristianas. La referencia más conocida es el célebre epitafio de Abercio, al final del cual se lee: “quien comprende y está de acuerdo con estas cosas, niegue por Abercio”. Estas oraciones a los difuntos son avaladas por Tertuliano, San Efrén, San Cirilo, etc. Eran una práctica común la oración de los difuntos en la eucaristía, tanto en las iglesias occidentales como orientales. Con san Cipriano, y en un momento de persecución se imponían penitencias, que se suponían proporcionadas a la culpa. Hasta que no se cumpla la penitencia, se mantenía la exclusión, aunque muchos se arrepentían sin haberse purificado en un momento de persecución. Por lo tanto, los que no logren purificarse antes de la muerte o por el martirio, habrá un fuego purificador después. Así estas referencias al purgatorio, se harán cada vez más frecuente, sobre todo en la obra de San Agustín. En la Edad Media, se irán acentuando las referencias al Purgatorio que culminarán en el Concilio de Trento. Documentos de la Iglesia actuales, nos hablan del purgatorio, dándoles un sentido más actual y no tan trágico, como el capítulo 7 de la Lumen Gentium, en el Concilio Vaticano II, el Catecismo del pueblo de Dios de Pablo VI, una nota de 1979 de la Congregación para la Doctrina de la fe “Recentiores Episcoporum Sinody”, la Comisión Teológica Internacional en 1990, el Catecismo de la Iglesia Católica, y por último, citar la encíclica de Benedicto XVI Spe Salvi.
Pero contestando de una forma más personal, quisiéramos decir algunas cosas. Parece claro en todas estas citas actuales, que hay un encuentro amoroso con Dios, Dios mismo es el lugar después de la vida. Ir al Padre, como Jesús. En él caemos en la cuenta de nuestras miserias, y de todo lo que hemos realizado, pero después de realizada esa purificación. No es una pena impuesta, es el dolor de ver el mal que hemos realizado. Después que Dios nos restaure en nuestra dignidad, como hijos que estábamos perdidos, como un padre o una madre, nos pone a la mesa de fiesta. El proceso de maduración y purificación comienza en la vida terrenal, en la conversión y en la mirada hacemos a Jesús, su mensaje y su camino. Pero en esta vida no podemos hacerlo solos, lo hemos intentado, pero necesitamos ayuda. Aquí entra el apoyo de Dios, que nos llevará en brazos, pero incluso necesitamos más, una nueva creación. Nos creará y nos recreará de nuevo. ¿Cuánto dura? ¿Hay una época que sólo somos alma? Es difícil saberlo, es una puerta cerrada que sólo Dios sabe. La muerte es la puerta con la que se sale del tiempo y de la historia y se camina hacia Dios. Parece más razonable, al menos para mí, que no hay tiempo. Que es un encuentro purificante, donde el alma no se desliga del cuerpo. Dios nos resucita de nuestras debilidades y miserias. No sabemos cómo ayudan las oraciones de los vivos, pero parece que Dios se sirve de las buenas obras de los vivientes, en la comunión de los santos y así ayudar a los difuntos. El purgatorio parece una mirada de misericordia, como Jesús miraba a los pobres y necesitados, llenos de jirones y heridas, como nosotros. De todo esto se deduce, que no es un castigo, es un encuentro. No es la condenación, es la salvación. Es la vida eterna, hemos llegados cansados y fatigados, llenos de aristas, pero nos han recibido y nos han curado, nos han sentado a la mesa, donde se celebra la alegría y la paz. En este encuentro con el resucitado, veré claro quién soy, nos veremos completamente en lo bueno y en las pequeñeces y maldades. La crisis, el crisol o el juicio es su mirada, no inquisidora, sino de amor. Aquí nos acompañarán otros, con los que caminamos a la casa del padre. Entonces seré el que debí ser y no pude o no supe. Allí el Alfarero moldeará de nuevo, tapando las fatigas y heridas de la vida.

En una noche escura,
con ansias en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!,
salí sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada.
(…)
En la noche dichosa,
en secreto, que nadie me veía
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.
(…)
¡Oh noche, que guiaste;
oh noche amable más que el alborada;
oh noche que juntaste
Amado con amada,
amada, con el Amado transformada!
(…)
Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado;
cesó todo y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

San Juan de la Cruz, “Noche oscura del alma”


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"Tiempo gris de cosmos"

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El atril

Blog de: Fray Antonio Praena Segura, OP jueves, 05 de noviembre de 2015
Tiempo gris de cosmos
José Antonio Santano
Editorial Nazarí


“Tiempo gris de cosmos”, el último poemario de José Antonio Santano, pone ante nuestros ojos una radiografía de nuestro tiempo tan clara que en sí misma contiene un diagnóstico. Eso que se ha llamado la poesía pura en realidad no existe, porque ninguna palabra vive fuera del mundo y la palabra belleza no soporta evasivos usos. Si es belleza auténtica, siempre acaba mostrando su ética, la de verdad, la que comienza por enfrentarnos a nuestras propias realidades, contradicciones y posibilidades.

José Antonio Santano lleva años entregado de pleno a la literatura, desde la crítica, la difusión en televisión, radio o prensa escrita. Pero ahora toca su propia voz. Y en este libro, como en un río al que llegan y del que parten ramales que aúnan y que derraman la voz del tiempo dejando siempre poso y limo fértil, Santano se entrega a fondo.

Dividido en dos partes, el pesimismo de sus títulos (“Tiempo de silencio” y “Tiempo gris de cosmos”) esconde, sin embargo, un feroz compromiso. Nada más revulsivo que la verdad, comenzando por nosotros mismos. Y así, los primeros poemas, más breves, como instantáneas o retazos del mundo, conforman un retrato de retratos por donde desfilan inmigrantes, desempleados, empleados ilegales, sátrapas y reyezuelos explotadores, artistas vendidos a la nadería calculada y rentable, sueños, esperanzas, fecundos vientres… La carne y los huesos y el tuétano de un tiempo, el nuestro, y un mundo, el nuestro. Sobre todo, mundo y tiempo de aquellos en riesgo de pérdida y exclusión del mundo y el tiempo que vivimos.

La segunda parte llama la atención por el hecho de que sus poemas -largos, sinuosos, profundos- están, uno a uno, dedicados a amigos. No estamos ante una voz enrocada en sí misma ni proyectada hacia el vacío. “En qué estás pensando”: la frase universalizada por Facebook sirve, en cada poema, de trampolín desde el que lanzarse a las aguas de la historia sabiendo que en ellas nos aguarda, contra todo riesgo e imbuido de fe, el seno salvavidas del amigo. Se trata de poemas de largo alcance en los que los elementos más posmodernos quedan integrados (y desintegrados) en el discurso.

Como señala José Cabrera Martos en el profundo estudio final que acompaña al poemario y que desvela la trayectoria y la ecografía de la obra del poeta más allá de este libro, José Antonio Santano “se adentra en la libertad de los fondos marinos de los sueños, de la fraternidad, de los bosques, para hospedarse junto al hombre y ser el otro (…) superando el egocentrismo y derramándose en la otredad”.

Una poesía –cuántas veces repetimos el adjetivo inútilmente- necesaria más que nunca. Sin ira, mas con coraje.

Blog

EL GÉNERO HUMANO

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Fr. Juan José de León Lastra
29 de octubre de 2015

“Pero el cielo ideal de las Humanidades, está en la realidad lleno de nubarrones violentos. Basta abrir los periódicos o escuchar las noticias. Y esa oscuridad nos lleva a pensar si esa prodigiosa invención de las “humanidades” no se nos ha deteriorado y si, a pesar de los indudables progresos reales, el género humano no ha logrado superar la ignorancia y su inevitable compañía, la violencia, la crueldad. El “género humano”, esa trivializada expresión, convertida en , en una degeneración”. Esto decía el filósofo Emilio Lledó con motivo de la entrega del premio Princesa de Asturias de Humanidades. Es tópico ya señalar la fuerza de los medios de comunicación social en los procesos formativos y en concreto formativos de opinión; son los que nos describen la realidad. Ahora bien a la vez sabemos que las malas noticias tienen más acogida que las buenas. Que no se mantendría una publicación periódica que solo contara buenas noticias. Mientras que si lo haría si redujera su información a las malas. Con estas premisas es fácil concluir en una negativa del “género humano”. Sin embargo creo que hay vida fuera de las noticias que ofrecen los medios de comunicación social. Y esa vida está llena de buenas noticias. El género humano no está degenerado como apunta el filósofo. Simplemente lo que degenera tiene más difusión. No idealizamos al ser humano, le entendemos en su realidad vital., con frecuencia “inhumana”. Sí existe dosis importante de “degeneración” como distorsión de la condición humana; pero el “género humano” es fiel también a su condición “humana”, a lo que le define. Seguirá habiendo aire, agua. Seguirá existiendo la belleza, el bien, la verdad…, aunque no aparezcan con frecuencia en la televisión. Seguirán existiendo “las humanidades”, las realidades humanas, pues como dice el filósofo, “las necesitamos para hacernos quienes somos, para saber qué somos”, aunque también-no necesariamente “sobre todo”, que apunta Lledó,- para no cegarnos en lo que queremos, en lo que debemos ser. El cielo ideal que está en la realidad es más y mejor que “la realidad de nubarrones violentos”. Me cuesta entender que el mismo filósofo esté convencido de lo que dice: “el , esa trivializada expresión, convertida en “desgénero humano”, en una degeneración”. ¿Sería posible vivir, -que es convivir- con esa apreciación de sí y de los demás?

La lógica de la gratuidad (15.11.15)

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Jesús Espeja Jesús Espeja
1. “Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el cepillo más que nadie
Jesús no elabora muchas teorías, pero lee lo que pasa en la vida descubriendo ahí lo divino en lo humano. Sentado frente al cepillo del templo donde los fieles echan sus limosnas, ve cómo los grandes señores se acercan arrogantemente y echan cantidad de dinero de lo que les sobra para darse importancia ante la gente. Y ve también a una pobre viuda que se acerca tímidamente y echa los dos reales que tiene para vivir. La diferencia: para los potentados dan una limosna para quedar bien ante lo demás, mientras la viuda entrega su propia vida compartiendo lo que también ella necesita.
2. Son dos lógicas incompatibles que pueden modelar nuestra conducta. O nos ponemos a nosotros mismos como centro absoluto e intocable; o tenemos como centro absoluto a Dios que con amor nos está continuamente sosteniendo y sostiene también a los otros. En el primer caso nos relacionamos con el otro para salvaguardar nuestra propia seguridad; incluso para quedar tranquilos, podemos dar limosna de lo que nos sobra como vamos al podólogo para que nos quite un juanete que nos molesta. En la segunda perspectiva, entendemos que la lógica del don y de la gratuidad responde a nuestra experiencia de Dios misericordioso revelado en Jesucristo, cuya prueba y expresión es la salida en amor gratuito hacia el otro.
3. La alternativa entre relacionarnos con el otro únicamente buscando nuestra propia seguridad, o entregando nuestra propia vida para que el otro tenga vida y empeñando nuestra libertad para que el otro sea libre, se plantea en todos los ámbitos de nuestra existencia humana. En la familia en la sociedad y en la misma comunidad cristiana. Pero, sólo a modo de ejemplo, ahora me refiero a nuestra organización económica. En la lógica del mercado, no entra para nada la compasión y la gratuidad. El que no renta es material desechable, y los mismos cristianos aceptamos el eslogan: “lo mío es mío y hago con ello lo que quiero”. Sin embargo el evangelio de hoy sugiere que la ciudad del hombre sólo se promueve de verdad con las relaciones de gratuidad y misericordia. En esta perspectiva “no compartir con los pobres los propios bienes es quitarles la vida; no son nuestros los bienes que tenemos sino suyos”

Preguntas trampa

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Nihil Obstat

Blog de: Martín Gelabert Ballester, OP lunes, 02 de noviembre de 2015 
A lo largo de su ministerio Jesús se vio confrontado a una serie de preguntas trampa, hechas con mala intención con el fin de comprometerle y de dejarle en una mala posición. Los evangelistas lo dicen literalmente. Los fariseos, los herodianos, los legistas hacen preguntas a Jesús con la intención de tenderle una trampa. Esto nos remite a algo muy presente en la vida de Jesús: su diálogo con sus contemporáneos fue, con bastante frecuencia, conflictivo.

El que pregunta con la mala intención de tender una trampa plantea un dilema del que es muy difícil salir. Sea cual sea la respuesta, el preguntado quedará en mal lugar y será criticado por unos o por otros. A Jesús la preguntan, por ejemplo, sobre la indisolubilidad del matrimonio “para ponerle a prueba” (Mt 19,3). Si Jesús responde que un marido no puede repudiar a su mujer, irá contra la ley de Moisés; pero si responde que puede repudiarla “por cualquier motivo”, como insinúa la pregunta, parecerá un laxista peligroso. Lo mismo ocurre con la mujer adúltera (Jn 8,6). Si dice que no hay que lapidarla va contra la ley de Moisés; si dice que hay que apedrearla entra en conflicto con la ley romana y puede ser denunciado. Y lo mismo con el impuesto. Si dice que hay que pagarlo, parece un colaborador de los romanos; si dice que no hay que pagar, puede ser acusado de insumiso.

Jesús no cae en estas trampas. Unas veces responde con el silencio. Otras con otra pregunta que pone a sus interlocutores en un apuro: “el bautismo de Juan, ¿viene de Dios o de los hombres?”. El que le interroga sobre el impuesto lleva monedas en el bolsillo. Jesús, al hacérsela sacar, manifiesta que en cuestiones de dinero los judíos pactaban con el imperio. El dinero no sabe de ideologías, pero Jesús dice que hay que ser coherentes con los principios que uno dice tener. La respuesta de Jesús ante la pregunta de si hay que apedrear a la mujer adúltera, obliga a sus interlocutores a preguntarse por su propia inocencia: “el que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra” (Jn 8,7). No es una mala observación, válida también hoy.

No es a base de recetas prefabricadas, de teorías abstractas o de fidelidades jurídicas como se ayuda a las personas. A las personas se las comprende y se las ayuda poniéndose en su piel. Mejor aún, acomodando nuestra mirada a la mirada de Dios: “no juzguéis y no seréis juzgados”, traducido por el Papa en un “quién soy yo para juzgar”. Con esto no quiero justificar nada, pero sí quiero decir que antes de condenar hay que tratar, al menos, de comprender. Sin olvidar que la mejor justificación de “lo correcto” no es el rechazo del otro sino el propio ejemplo.


Eucaristía dominical en el inicio del JUBILEO OP

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Nuestra celebración de la misa dominical hoy marca un acontecimiento muy especial para nuestra comunidad (parroquial, etc..) desde ayer ha dado comienzo el año Jubilar de la Orden de Predicadores.

Celebramos 800 años de historia y predicación de la Palabra. Agradecemos la vida de quienes, como Domingo de Guzmán, han llevado por todo el mundo la Palabra de Dios, Palabra que ilumina y alienta en el camino de la vida.

Como Familia Dominicana desde la gran familia de la Iglesia damos gracias hoy a Dios por esta larga historia, que nos inspira y envía a seguir sembrando el mundo con la Palabra. Enviados a predicar el Evangelio y la misericordia.


ORACION DE LOS FIELES

1.- Por el Papa Francisco, por nuestros pastores y las Iglesias que les han sido encomendadas. Roguemos al Señor.

2.- Por la Familia Dominicana, que celebrando el 800 aniversario de nuestro nacimiento, vivamos el año Jubilar para volver al amor primero y ser enviados de nuevo a predicar de palabra y obra el evangelio de la misericordia. Roguemos al Señor.

3.- Que Dios conceda a toda la Iglesia y a la Familia Dominicana, la gracia de la predicación y una predicación de la gracia, que suscite en el mundo la ilusión por la Verdad y vocaciones en todas las ramas de nuestra Familia. Roguemos al Señor.

4.- Por las familias atribuladas, los colectivos y  personas heridas en su dignidad. Por las víctimas de la trata de personas; los desplazados (migrantes y refugiados); por las personas sin hogar; por los pueblos que sufren las guerras. Roguemos al Señor.

5.- Por las personas con las que compartimos el día a día en nuestras misiones y presencias dominicanas en las fundaciones educativas;  las misiones ad gentes; el continente digital; las parroquias y santuarios; facultades y escuelas de teología; la universidad; la defensa, protección y promoción de derechos humanos;  los artistas;  los jóvenes   y por todos nosotros. Roguemos al Señor.
LAICOS DOMINICOS

Viveiro


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Lectura del santo Evangelio según san Marcos 12, 38-44

En aquel tiempo enseñaba Jesús a la multitud y les decía: «¡Cuidado con los letrados! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas con pretexto de largos rezos. Esos recibirán una sentencia más rigurosa. Estando Jesús sentado enfrente del cepillo del templo, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales. Llamando a sus discípulos les dijo: "Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el cepillo más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ésta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir.»


COMENTARIO:
Cuantas veces he leído este  pasaje de 1º Re, 17, he ido encontrando mensajes, interpretaciones, signos. Hoy se  me aparece como importante la confianza. La viuda de Sarepta no conocía al profeta, sin embargo confía en su palabra  y hace  primero el  panecillo para el hombre de Dios y después se ocupa de su hijo y de ella. Es la compasión más completa, pues se  priva de lo necesario para alimentar al forastero.  Esta sencilla  y pobre  mujer no da nada que le sobre, sino sus  últimas reservas para vivir  y  Dios  premia  su  confianza   –siempre lo hace- y permite que madre e hijo sigan viviendo. ¿Qué haría yo en una situación semejante? ¿Se acercará mi confianza y  mi compasión  a la de la viuda?

Leyendo el Evangelio de  hoy me pregunto:  Si Jesús se sentara ahora en uno de nuestros templos ¿Podría decir lo mismo que entonces dijo?, ¿Acaso no nos vestimos con ropajes vistosos para ser vistos y, si es  posible, admirados?.
La vanidad está también presente entre  nosotros y no  pocas veces hace que hagamos ver nuestra presunta “autoridad” adoptando posturas y vestiduras que nada dicen de  humildad  y servicio, y si mucho de presunción y soberbia.
¿Qué podría decir de nosotros si observara nuestra “generosidad” rebuscando en el fondo del monedero la  moneda más ruin para socorrer al hermano que en la  puerta del templo o en la acera de la calle pide nuestra ayuda  o depositarla en  el cepillo?
Aceptemos que somos vanidosos y aceptemos también que somos avarientos, poco dispuestos a compartir los  bienes que  hemos recibido con los que  nos rodean  o con aquellos que estando lejos gritan pidiendo ayuda y su grito nos alcanza, siempre que no estamos listos para  hacer zapping antes.
No hace muchos años hubo un terrible terremoto en Haití y otro más cercano en Lorca. Se  pidió  nuestra ayuda  por muchos canales y tuvimos oportunidad de ayudar, pero ¿hicimos algo? ¿Nos asemejamos en algo a la viuda del evangelio?
África sigue sufriendo hambrunas terroríficas, Lorca sigue en ruinas, Haití está sin reconstruir y nuestros hermanos de los tres sitios  están mirando, esperando que nuestra mano deslice en las “arcas del templo” nuestro óbolo, nuestra ayuda, nuestra muestra de solidaridad. ¿Llegarán a verlo? ¿Podrá Cristo pensar que somos generosos?
Dentro de un par de semanas comenzará la campaña de Navidad que pretenderá hacer que estas fechas tan entrañables lleven un alivio a la angustiosa situación de tantos hermanos nuestros, que  puede que  incluso vivan en la  puerta de al lado. ¿Colaboraremos o seguiremos buscando la  moneda más ruin de nuestro monedero para tranquilizar  nuestra conciencia  y seguir felices y contentos, como si nada fuera con nosotros?
D. Félix García Sevillano,   OP



D. Félix García O.P.
Fraternidad de Laicos Dominicos de Viveiro (Lugo)


Domingo 32º durante el año (8.10.2015): Mc 12,38-44
Adorar en espíritu y verdad
Paco Quijano

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● El contraste no podría ser más agudo: gente que reza largas oraciones y devora los bienes de las viudas. Una viuda que da limosna de lo que tiene para vivir, parábola viva de la generosidad.
● La humanidad es más humanidad por los millones de millones de acciones generosas que no se ven ni hacen ruido. Es menos humanidad por los escándalos de explotación y defraudación que dañan a la gente pobre.
● ¿Cuál es la fuente viva de la generosidad? Mira lo que dice san Pablo: «Ya conocen la generosidad de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, se hizo pobre por nosotros para enriquecernos con su pobreza».
● La viuda que echa unas moneditas en la alcancía del templo nos enriquece con su pobreza. Por ella, y por muchísimas como ella, somos una humanidad mejor.

Dar la vida una vez (XXXII TO Ciclo B, Mc 12, 38-44)

Pero tu vida... es tuya, es única y sólo la puedes entregar a una cosa

Después de una semana en la que en muchos lugares los cementerios han sido visita obligada, San Pablo vuelve a hablarnos de la muerte para este domingo en su carta a los Hebreos. Precisamente, es importante pensar que en este aspecto los propios judíos (y San Pablo remarca muchas veces su pasado fariseo) discutían si había resurrección o no. Unos, los saduceos, quienes realmente ostentaban el poder, decían que no. Otros, entre quienes se encontraban los fariseos, defendían la resurrección, de la que ya se habla en algunos escritos tardíos del Antiguo Testamento.
Es un avance pensar que si Dios ha creado la vida, como nos indica el Génesis, también puede disponer a su antojo de la muerte y que un detalle tan nimio no puede ser obstáculo para que Dios, que es todopoderoso, venza a la muerte. Precisamente, algo de todo este mensaje del fin del mundo prometido nos llegará dentro de pocos fines de semana cuando celebremos el final del año litúrgico con la fiesta llamada 'Jesucristo, rey del universo'.
El asunto es que Pablo nos recuerda algo tremendamente importante: tenemos una vida, y la vida solo la podemos dar una vez. Jesucristo murió sólo una vez en la cruz, y no necesita ser crucificado más veces para salvarnos. Estamos salvados ya, pero todavía falta un poco (o un mucho) para que se termine de cumplir la cosa.

Mientras tanto, lo que dice Pablo de la muerte de Jesucristo debería hacernos pensar. ¿Por qué insistir en que sólo murió una vez? Entre otras cosas, para remarcar la humanidad de Dios, que al encarnarse aceptó todo el 'pack' de la humanidad, llevándolo a lo mejor que puede ser una persona. Esa humanidad implica que solo tenemos una vida, y que lo importante es cuánto damos de ella. Por eso vale, por ejemplo, mucho más el donativo de la viuda que la del rico.
Pero hay un paso más. El número de vidas disponibles no es que abunde, y a cada uno de nosotros nos ha tocado vivir solo una. El dinero es solo papeles, monedas, tarjetas y cuentas de paypal. Pero tu vida... es tuya, es única y sólo la puedes entregar a una cosa. Sí: sólo a una cosa. Por cosa me refiero a un ideal, o a una persona... al final amamos a mucha gente, pero siempre vamos a tener una prioridad. Jesús, con la Cruz, demostró que su prioridad era el amor por la humanidad, cumplir el plan que el Padre le 'tenía preparado'.
En la vida de toda persona hay varios momentos en los que debe decidir qué va a ser su vida, qué, o mejor dicho quién va a ser su prioridad. Y eso lo cambiará todo. Para la viuda, la prioridad naturalmente era Dios. Para Jesús, también. Para nosotros... ¿dónde está la prioridad? ¿O vamos a estar toda la vida indecisos?




VÍDEO DE HOY:

Homenaje a fr. Juan Almarza 



Segundo modo de orar

Oraba con frecuencia Santo Domingo postrado completamente, rostro en tierra. Se dolía en su interior y se decía a sí mismo, y lo hacía a veces en tono tan alto, que en ocasiones le oían recitar aquel versículo del Evangelio: "¡Oh Dios!, ten compasión de este pecador" (Lc 18, 13). Con piedad y reverencia, recordaba frecuentemente aquellas palabras de David: "Yo soy el que ha pecado y obrado inicuamente" (Sal 50, 5).
Del salmo que comienza, "Con nuestros oídos ¡oh Dios! hemos oído", recitaba con vigor y devoción el versículo que dice: "Porque mi alma ha sido humillada hasta el polvo, y mi cuerpo pegado a la tierra" (Sal 43, 26). En alguna ocasión, queriendo exhortar a los frailes con cuanta reverencia debían orar, les decía: "Los Reyes Magos entraron..., y cayendo de rodillas, lo adoraron" (Mt 2, 11)...
Nosotros pedimos perdón por nuestros pecados y decimos: ¡Señor, ten piedad!
Hacemos memoria en nuestro interior de los niños y niñas que en el mundo están sometidos a todo tipo de explotación, trabajo o delincuencia.
Recordamos a emigrantes humillados por nuestras maneras de vivir que justificamos hasta con leyes.

Tercer modo de orar

Motivado Santo Domingo por todo cuanto precede, se alzaba del suelo y se disciplinaba diciendo: "Tu disciplina me adiestró para el combate" (Sal 17, 35), "Misericordia, Dios mío," (Sal 50), o también: "Desde lo hondo a ti grito, Señor" (Sal 129). Nadie, por inocente que sea, se debe apartar de este ejemplo.
Sufre y ora por todos los que sufren, prolongando en su cuerpo la Pasión de Jesús.
Nosotros hacemos memoria en nuestro interior por los que sufren, en el cuerpo o en el espíritu, quizás conocidos o familiares nuestros.
Pero recordamos, de manera especial a los enfermos incurables, a los de SIDA, a tantas personas, cuyas imágenes nos llegan por los medios de comunicación, que son víctimas de guerras, violencia y terrorismo

Queridos hermanos de la Fraternidad de Santo Domingo de Salamanca, alumnos de la Escuela de Teología, queridos amigos y lectores de la Posada del Silencio

Ya sabéis que el sábado día 7 comienza el Centenario de la Orden Dominicana en todo el mundo. En España será en Madrid, predidido por don Carlos Osoro, Arzobispo de Madrid. En Salamanca tendremos este sábado 7 a las 20,00 h., una celebración de VÍSPERAS de toda la FAMILIA DOMINICANA, en el convento de las DUEÑAS. Estamos todos llamados e invitados a participar en ella como laicos dominicos, parte de la Familia Dominicana.

El domingo, día 15 de noviembre, en la Eucaristía de las 13,00 h., tendremos la misa por el octavo centenario, presidida por don Carlos López, Obispo de Salamanca.
                                                                                                                             Un abrazo
                                                                                                                              Juan Antonio


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FORO  DE LECTURA DE LA ESCUELA DE TEOLOGÍA

CONVOCATORIA. Desde el Foro de Lectura de la Escuela de Teología, os convoco para una reunión informativa y de presentación del grupo. La primera reunión tendrá lugar el MARTES 10 DE NOVIEMBRE, A LAS 17 h para realizar una ruta unamuniana por la ciudad de Salamanca. Allí nos conoceremos y propondremos nuestro primer libro para compartir juntos.
Os invito un año más a leer juntas y a descubrir el rostro de la ciudad de Salamanca. Apuntarse en astedominicos@hotmail.es

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Carmen Rivas Vivéns
          
¿QUÉ ES EL FORO DE LECTURA?

                        ■ El foro de lectura, o club de lectura de la facultad de teología nace como un proyecto  integrado en la oferta de la Escuela de Teología, se abre a toda la comunidad. La selección literaria girará en torno a temas:
-        clásicos
-        Actualidad literaria
-        Y mis lecturas: un participante presentará y propondrá un texto que le guste, que sea significativo en su vida

                        ■ OBJETIVOS.
            Primero estar juntos y crear lazos comunitarios, sin más pretensiones que aportar lo bueno que tenemos y dejarnos sorprender por nuestro compañeros

            1-Estimular la curiosidad y el interés por obras de la literatura universal
            2-Descubrir obras y autores de otras culturas
            3- Intercambiar opiniones y valoraciones entre los participantes
            4- Debatir sobre temas de actualidad utilizando la literatura como puente mediador.

                        ■MODO DE LLEVARLO A CABO

            1- El coordinador ofrece información básica sobre cada tema. Coordenadas de espacio/tiempo, que nos faciliten comprender mejor la obra y el tiempo en que fue escrita
            2-Algunas orientaciones de lectura: personajes, corriente literaria, género literario.
            3-Posibilidad de incluir documentos gráficos: canciones de poemas, fotos, epistolarios

            ■ REQUISITOS
            1-Respeto a todas las opiniones, rebatir con fundamentos literarios
            2- Actitudes positivas

            ■ ACTIVIDADES
           
            1- Ruta literaria: Paseo por la Salamanca de Unamuno, con café incluido

            ■ OFERTA LITERARIA
           
Entre Visillos
Carmen Martín Gaite
El lenguaje de las Fuentes
Gustavo Martín Garzo
El cuarzo rojo de salamanca González  Egido
Pequeño Teatro- Ana María Matute
El Oso y la monja
Timothy Radcliffe, OP
La Gitanilla
Miguel de Cervantes
El amor que nos cura
Boris Ciryrulik
El libro de la Vida
Teresa de Jesús
Primavera con una esquina rota
Mario Benedetti
Yo hombre
Augusto Roa Bastos








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La Facultad de Teología San Esteban homenajea al Prof. Juan Manuel Almarza

El pasado 20 de octubre la Facultad de Teología San Esteban homenajeó al Prof. Juan Manuel Almarza Meñica, Vicepresidente de la misma Facultad, con motivo de sus 70 años.

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El Acto Académico previsto para esta ocasión estuvo presidido por el Vicecanciller, Fray Javier Carballo Fernández, O.P., y tuvo lugar en el Aula Magna de la Facultad a las 20 horas. Dio comienzo con unas palabras del Presidente de la Facultad, quien hizo una breve presentación del homenajeado, recordando su formación intelectual y su itinerario como profesor, que tuvo su inicio en el año 1974 en el Instituto Superior de Valladolid, impartiendo la materia de Metafísica; así como su intuición para detectar los problemas candentes de actualidad y su gran creatividad. Concluyó su intervención dando lectura a algunos párrafos del correo electrónico que con este motivo envió el Prof. Jesús Espeja, O.P., en el que destaca en Juan Manuel Almarza la actitud de búsqueda y de diálogo, su afán por discernir lo verdaderamente humano que va emergiendo en la historia; su dosis de utopía y su atención a los signos de los tiempos; y afirma su convicción de que su persona y su trayectoria pueden ser una referencia saludable para las nuevas generaciones de pensadores cristianos y, por supuesto, de teólogos.
A continuación tuvo lugar la lección del propio homenajeado, que la tituló: «Desde de que somos palabra en diálogo y podemos oírnos los unos a los otros. Itinerario personal». El título está inspirado en el poeta alemán Friedrich Hölderlin. El ponente comenzó expresando su emoción y gratitud por las muestras sinceras de cariño y estima recibidas en este día.
Luego habló de su itinerario intelectual como un camino realizado esencialmente en su interior, pero siempre en diálogo. Se reconoció afortunado por haber tenido muchos maestros y muchos compañeros de camino. Unos le acompañaron unos pocos pasos; otros han hecho con él gran parte de ese viaje. Recordó a este propósito lo que significa la lectura de un libro: «Es, ante todo, oír hablar directamente, a mi oído, a Aristóteles, a Tomás de Aquino, a Heidegger, con quienes puedo dialogar sobre los problemas que veo y que me preocupan, yendo más allá del horizonte limitado con que la historia nos presenta a sus grandes personajes». Afirmó haber tenido con muchos autores o sus libros diálogos apasionantes. Por eso –subrayó– el estudio nunca ha sido para él un sufrimiento, como el que sugiere el nombre de «disciplinas» que damos a los distintos temas de estudio. En el estudio se te abre el horizonte, y adquiere vida todo lo que en el se muestra. Por eso en su larga labor docente siempre mantuvo como principio pedagógico que «la misión de un pedagogo es abrir horizontes».
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Recordó también cómo en sus años de estudiante en teología, después del concilio Vaticano II, el tema central que concitó todo su esfuerzo entonces, tanto en teología como en filosofía, era el de la historicidad. Su tesina en teología versó precisamente sobre él; y aunque entonces no comprendía todo su alcance, sabía por sus consecuencias que era un concepto muy importante. Curiosamente es un concepto que Heidegger descubre en san Pablo con raíces estrictamente cristianas.
Confesó que una de sus claves pedagógicas había sido siempre explicar las cosas de la manera más sencilla posible. Aquí radica precisamente su admiración por los grandes maestros.
Durante todo su largo tiempo de docencia en Valencia reconoció haber enseñado fundamentalmente dos cosas: en sus clases de historia de la filosofía del renacimiento y moderna, enseñaba que las ideas no llueven como los paracaidistas, sino que surgen de un contexto vital; y, por consiguiente, es absurda una formación en ideas sin saber cómo y por qué surgen.
Siempre procuró no estar alejado de la vida. Por eso durante los 28 años de su vida intelectual se apoyó siempre en estos tres ámbitos de experiencia vital y práctica:
1) El mundo de los artistas de Valladolid, con quienes tuvo un trato frecuente y cercano;
2) el mundo del compromiso político mediante toda una red de relaciones personales de los que luego serían los primeros dirigentes de nuestra democracia.
3) Y finalmente el mundo del Voluntariado social, una experiencia inolvidable que me permitió un contacto simultáneo con el mundo de la marginación y el mundo universitario.
Después de recordar numerosos detalles de su itinerario personal, concluyó dando gracias a todos los que le acompañaron en él, y a todos los presentes en el Aula, de modo especial a sus familiares, por este cálido homenaje.
A continuación cerró el Acto del Vicecanciller de la Facultad, Fray Javier Carballo Fernández. O.P., con una entrañable intervención de la que recordó otras muchas actividades del Prof. Juan Manuel Almarza, y le marcó un importante reto para su futuro: realizar una síntesis de todo su rico bagaje intelectual.
Al acto asistieron unas 150 personas: alumnos de la Facultad y de sus distintas extensiones (Escuela de Teología, Academia de Santo Tomás de Aquino, etc.). A continuación tuvieron oportunidad de continuar conversando en torno a un vino de honor.
La Facultad vivió una jornada de alegría y fraternidad.

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COMIENZAN EL 27 DE OCTUBRE A LAS 20 H
27 de octubre
XLIV Conversaciones de San Esteban 2015-2016
Facultad de Teología. Dominicos. Aula Magna de San Esteban. 8 de la tarde
Coordina: Juan Manuel Almarza
Organiza: Facultad de Teología San Esteban


I. Luces para la ciudad
Encuentro en asamblea diocesana
“El grupo de la Familia Dominicana y sus amigos de Salamanca, con ocasión de la celebración de su VIII centenario quiere unirse a la Asamblea Diocesana haciendo, como un grupo más de la ciudad, su pequeña aportación desde las Conversaciones de San Esteban”. 27 OCTUBRE Gonzalo Tejerina, Prof. de Facultad de Teología. Univ. Pont. Salamanca. Las dificultades de la fe en el mundo actual.3 NOVIEMBRE. María Dolores López Guzmán. Prof. de Facultad de Teología. Univ. Pont. Comillas. Vivir la fe en la vida cotidiana.10 NOV. Tomás Durán Sánchez. Vicario de Pastoral de la Diócesis de Salamanca. ¿Caminos para la iniciación cristiana en una Diócesis en Asamblea?  Descargar programa en PDF
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II. Lugares, caminos, encuentros
1216-2016. 800 años del camino dominicano
“La preocupación por los seres humanos y su salvación fue, precisamente, la que hizo de Domingo el fundador de la Orden de Predicadores, cuando durante una estancia en el sur de Francia experimentó los horrores de la guerra contra los Albigenses.

  Toda su energia vital y todo su amor los puso al servicio de la fundación de una Orden apostólica cuya tarea principal fuera la predicación en el sentido más amplio de la palabra"
Anselm Hertz O.P.
24 NOVIEMBRE Félix Hernández, Superior del convento de Ntra. Sra. de la Candelaria y San Jacinto de Sevilla. Predicar mediante la pintura: De fra Angélico a nuestros días. 1 DICIEMBRE. Francisco Rodríguez Fassio, Prof. del Centro de Comunicación. Superior de Scala Coeli, Córdoba. Un modo de predicar dominicano: fr. Luis de Granada. 15 DIC. Francisco Javier Carballo. Prior Provincial de la Prov. de España. Un carisma para los cambios.12 ENERO. Vicente Botella, Decano de la Fac. de Teología S. Vicente Ferrer de Valencia. Aportaciones dominicanas a la Teología. 19 ENE. Juan José de León Lastra, Prior de Ntra. Sra. de Atocha, Prof. de la Escuela de Teología de Salamanca. La trayectoria dominicana de vida espiritual.26 ENE. Antonio Osuna, Doctor en Teología y en Filosofía. La orden dominicana al servicio de la justicia de los derechos humanos.2 FEBRERO. Marisa de Llaguno López, Presidenta de la Fraternidad Laical de Sto. Domingo, Prov. de España; Gonzalo Blanco Nozal, Coordinador de la Asociación Dominicos IN-EX, Los compañeros laicos del camino. La fraternidad laica dominica. 9 FEB. María Jesús Gil Martín, Dominica del Monasterio de la Piedad, Palencia. El rostro femenino del camino dominicano.  Descargar programa en PDF

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Ante la crisis humanitaria

crisis humanitaria
La Cumbre Social de Madrid ha publicado una declaración sobre la pasividad de las instituciones ante la situación de los refugiados en nuestra propia puerta.
Las organizaciones que componen la Cumbre Social de Madrid creen que los Estados e Instituciones de la Unión Europea no están respondiendo de forma adecuada a la crisis humanitaria que están viviendo las personas refugiadas y, por tanto, denuncian esta parálisis que, ante una tragedia de tales magnitudes, es incapaz de plantear iniciativas, dilatando cualquier decisión al respecto.
Leer la Declaración
La Cumbre Social es una plataforma constituida en julio de 2012 por los principales sindicatos y unas 160 asociaciones, entidades y colectivos de la sociedad civil, con el objetivo de encontrar un espacio de reflexión y debate sobre los principales retos de la sociedad española, y a la vez disponer de una plataforma unitaria para la movilización social y democrática

Semana de Solidaridad Colegio Santo Tomás de Pamplona

Del 13 al 18 de Octubre tuvo lugar la semana solidaria que apoyaba el proyecto elegido este curso: la contribución a la construcción de una escuela en Mozambique. Acción Verapaz estuvo presente en el mercadillo, que se organizó el jueves día 15, a la salida del colegio a las 5 de la tarde, con productos de Equimercado. También participó en la marcha en bici del domingo 18 a partir de las 10 de la mañana.
MercadilloPamplona
BiciPamplona

Apertura del Curso de Voluntariado 2015/2016

Con mucha ilusión se ha empezado enseguida la programación del nuevo curso de Voluntariado que, como otros años, formará a todas las personas interesadas en aportar su experiencia y apoyo en zonas donde trabajamos con nuestros proyectos.
voluntariado-2015-2016
El pasado 7 de septiembre se reunió la Comisión de Voluntariado en la que ya participó su nuevo miembro, Alan, junto con José Carlos, Gema y Rocío. En ella se trabajó sobre la preparación y contenidos del próximo curso en el que se formen los voluntarios de Acción Verapaz de este año.
Además de la difusión habitual sobre el curso, que incluirá el diseño de un cartel, se planeó elaborar un vídeo de Acción Verapaz para presentar la realidad de la Ong.
Para la programación del curso se ha pensado, como otros años, en el acercamiento de experiencias contadas en primera persona por los protagonistas. Algunas sobre la acción en otros países como Perú, Guatemala, Camerún, República Dominicana, Ecuador y Mozambique, y otras más cercanas como la atención a migrantes en Ceuta o una visita al Albergue de personas sin hogar.
Ya están las fechas de los fines de semana con los temas a desarrollar en cada uno de ellos:
  • 13 / 15 de noviembre: Globalización
  • 11 / 13 de diciembre: Derechos Humanos
  • 5 / 7 de febrero: Interculturalidad
  • 8 / 10 de abril: Proyecto Personal
También se han programado las películas que ilustrarán los temas tratados y que darán paso a un coloquio.


Experiencia de Sergio en Paraguay

La realidad inesperada
Hace menos de un año tuve la gran fortuna de realizar el curso de Voluntariado Internacional con Acción Verapaz. Fue una experiencia maravillosa que me invitaba poderosamente a poner en práctica la formación recibida. Desafortunadamente, no pude hacerlo este verano debido a que fui seleccionado para un puesto de trabajo en Paraguay como educador ambiental por un año. Sin embargo, jamás llegué a sospechar la realidad tan necesitada que me aguardaba y estaba todavía por llegar….
Desde mediados del pasado mes de julio me hallo en Paraguay desarrollando en la Fundación Para la Tierra un programa de educación ambiental amplio y extenso que trata de abarcar la protección y defensa de los valores naturales en todos sus frentes.
PARAGUAY3
Son tres las principales funciones a las que me dedico en cuerpo y alma desde mi llegada: visitas a las escuelas locales, información a los turistas y creación de una red de ecoclubs.
Las visitas a las escuelas locales tienen como objetivo el trabajo y refuerzo de aspectos de la biología (ciencia de la vida) y la ecología (ciencia de la "casa común") con niños y jóvenes entre los 6 y 15 años. Mediante una explicación lo más animada posible con muchos dibujos en la pizarra y no poco teatro, y una fluida participación con los propios alumnos, explico temas como las cadenas tróficas, los marsupiales, el ciclo del agua, la importancia de los bosques, la fotosíntesis, la metamorfosis de anfibios e insectos, el reciclaje o en qué consiste un eclipse.
PARAGUAY2Captar la atención de los jóvenes alumnos requiere abundantes gestualizaciones y constantes cambios en el registro de voz. Al fin y al cabo, ¿qué es una clase sino un teatro? Pero los alumnos no han de ser meros espectadores sino también actores participantes de su propio aprendizaje guiados y motivados por el docente, director general de la obra.
Uno de los principales obstáculos a los que tuve que hacer frente los primeros días fue la suma timidez que muestran las gentes del lugar, poco acostumbradas a la presencia de "blancos", pero que los niños, como buenos niños que son, perdieron rápidamente para mostrarse vivos y despiertos. No así los adultos, sus padres y profesores, con los que se requiere más que ingenio y empeño para ganarse su confianza...
Paraguay es el único país de Sudamérica que conserva su idioma nativo como lengua oficial: el Guaraní. Una riqueza sin igual pero que resulta una barrera casi inexpugnable para el que no la conoce debido a la dificultad que entraña su aprendizaje... Desde el Mbatecó (¿cómo estás?), el Aguyé (gracias) y el Rojayjú (te quiero) sumado a algunos nombres de animales como Mbopi (murciélago) o Kaí (mono) no he conseguido progresar... Los niños comienzan a hablar castellano a su ingreso en la escuela y es por eso que con los más pequeños resulta imposible una comunicación ágil y fluida.
En cualquier caso me encanta ir cada semana a pasar una mañana con esos "locos bajitos" que tantas alegrías y satisfacciones me regalan con sus ideas y preguntas y que reflejan su despertar a la concienciación ecológica.
Tras la explicación del tema siempre intento acabar con un juego que sintetice la idea tratada ya que bien es sabido que "todo lo que se aprende de forma divertida nunca se olvida".
La creación de los Ecoclubs es el tema que menos desarrollado se encuentra por el momento debido a las muchas y variadas dificultades que están surgiendo. La principal de ellas es reunir a los niños de las diferentes comunidades en un único lugar ya que las distancias son considerables y no cuentan con medios para desplazarse.
Inevitable no recordar las Misiones Pedagógicas y la Institución Libre de Enseñanza en esta labor docente que estamos llevando a cabo en este remoto y olvidado lugar del Paraguay. Tenemos muchas otras actividades planeadas para el futuro como la proyección de películas y documentales de toda índole, la creación de un grupo de teatro, el desarrollo de campamentos de verano y la organización de exposiciones... Me encuentro sumamente motivado trabajando junto al equipo de Para La Tierra por las ganas y energías que derrochan.
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Además, los domingos acudo a “celebración” en la iglesia de Santa Bárbara. No puede denominarse misa ni eucaristía debido a la ausencia de un sacerdote. Consiste en la lectura del Evangelio y algunas oraciones acompañadas con canciones. También existe un grupo de jóvenes y adultos que desean confirmarse y ante los que me ofrecí ser su catequista.
No hay día que no me acuerde de cada uno de los formadores y compañeros del curso de Acción Verapaz, amigos todos a los que mando desde Paraguay un enorme abrazo, tan grande como la distancia que nos separa.
Sergio García Muñoz

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Fray Carlos Azpiroz es nombrado obispo coadjutor de Bahía Blanca

Carlos Azpiroz OP es el anterior Maestro de la Orden de Predicadores

3 de noviembre de 2015


El Papa ha nombrado arzobispo coadjutor de Bahía Blanca a Fray Carlos Azpiroz Costa OP. Bahía Blanca es una Diócesis del Sur de la Provincia de Buenos Aires.
Carlos Alfonso Aspiroz Costa O.P. (Buenos Aires, 1956) es un Sacerdote dominico argentino. Desde 2001 al 5 de septiembre de 2010 fue Maestro General de la Orden de Predicadores. Es Doctor en Derecho Canónico por el Angelicum.



Fray Carlos A. Azpiroz Costa, OP, designado obispo coadjutor de la arquidiócesis de Bahía Blanca, Argentina
http://www.op.org/sites/www.op.org/files/styles/width_300_scale/public/public/articles/images/azpiroz-costa.jpg
Con gran alegría compartimos con ustedes la noticia de la designación por el Santo Padre de fray Carlos A. Azpiroz Costa, OP como obispo coadjutor de la arquidiócesis de Bahía Blanca.
Fray Carlos A. Azpiroz es fraile dominico y sacerdote, perteneciente a la Provincia Argentina de San Agustín, de la Orden de Predicadores y fue Maestro de la misma -es decir, superior general y sucesor del fundador Santo Domingo de Guzmán- durante el período 2001-2010. Al ser nombrado obispo coadjutor sucederá a Mons. Guillermo J. Garlatti al frente de la arquidiócesis cuando a sea efectiva la renuncia que todos los obispos presentan, conforme al derecho canónico, al cumplir los 75 años de edad.
El obispo electo nació en 1956 en Buenos Aires (Argentina), pronunció los votos religiosos en 1984 y fue ordenado sacerdote en 1987. Es Licenciado en Derecho Civil por la Universidad Católica de Buenos Aires y Doctor en Derecho Canónico por la Universidad Angelicum de Roma. En su ministerio pastoral ha sido entre otros, profesor universitario en la Universidad Católica Argentina, prior del Convento del Noviciado de San Martín de Porres en Mar del Plata, profesor en la Universidad Fasta de Mar del Plata, profesor en el Angelicum. Actualmente era Superior de la Comunidad de Dominicos de Mar del Plata.
La arquidiócesis de Bahía Blanca ocupa buena parte del sur de la Provincia de Buenos Aires, en Argentina: superficie 82.625, población 757.000, católicos 647.000, sacerdotes 83, religiosos 202, diáconos permanentes 18.
La ceremonia de consagración episcopal se llevará a cabo en Bahía Blanca el 22 de diciembre de este año.

(03 de noviembre de 2015)

Promesas temporales en Scala Coeli, Córdoba

Dentro de la celebración eucarística, este pasado domingo 25 de Octubre, se desarrolló el acto de otorgamiento de promesas temporales, por parte de cinco hermanas de la Fraternidad de Santo Domingo de Scala Coeli y P. Posadas, de Córdoba.

1 de noviembre de 2015

Presidió el acto el Promotor Provincial de las Fraternidades Laicales de la Provincia Bética, Fray José Antonio Segovia, y estuvieron presentes, además de miembros de la Fraternidad de Scala Coeli, representaciones de algunas de las demás Fraternidades Laicales de la Provincia Bética, que habían asistido durante la jornada anterior a la Asamblea anual de las mismas, así como gran número de amigos y acompañantes.
El compromiso fue prestado ante el Promotor Provincial, en representación del Maestro de la Orden de Predicadores, recibiendo la acogida fraterna por el presidente de la Fraternidad, Cristóbal Arellano.
En su homilía, el P. Segovia, a la luz del Evangelio del día, y relacionando la actitud del ciego Bartimeo y su seguimiento a Jesús con el acto que dentro de la Eucaristía se estaba también desarrollando, señaló las tres actitudes que debían de tener a partir de ahora las hermanas que se comprometían: primera: levantarse, tomar la decisión, llegar hasta Jesús; segunda: arrojar el manto, dejar el pasado, las seguridades, fiarse de Él, que Él sea verdaderamente lo que más necesitamos, el mejor manto que se podemos tener; y tercera: seguirle, sin prisa, con la libertad y decisión suficiente para que Él llene nuestras ansias y desvelos.

Inicio del noviciado de un nuevo grupo de laicos en Santo Domingo, República Dominicana

La celebración tuvo lugar el domingo 25 de octubre en la iglesia parroquial de Santo Tomás de Aquino de la ciudad de Santo Domingo, capital de la República Dominicana.

El Vicario del Vicariato de Santo Domingo, acompañado de otros religiosos dominicos y de algunos laicos y laicas de la recién formada fraternidad de Santo Domingo de la ciudad del mismo nombre, presidió la ceremonia de entrada al noviciado de un grupo de 12 aspirantes a la fraternidad de Santo Domingo.
Se trata del segundo grupo que hace formalmente el noviciado según las normas de la Orden para las fraternidades laicales. Antes de entrar en el noviciado hicieron un año de preparación.
A diferencia del primer grupo, se reunían en la Parroquia de Santo Tomás de Aquino y estuvieron asistidos por una laica de la ya fraternidad de Santo Domingo y por un laico que en el pasado fue estudiante dominico.
La ceremonia fue sencilla e íntima, después de una eucaristía, tal como se pide en el Ritual de Profesiones Propio de la O.P., Tercera Parte. A falta todavía de un presidente de la fraternidad de Santo Domingo, la acogida la hizo el Vicario del vicariato en nombre de la Orden.
En las breves palabras que dirigió a los que iban a ingresar en el noviciado les recordó el carácter específico del laico dominico: “Se caracterizan por una espiritualidad peculiar y por la dedicación al servicio de Dios y del prójimo en la Iglesia y, en cuantos miembros de la Orden, participan en su misión apostólica mediante la oración, el estudio y la predicación según su condición de laicos”.



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Ve y predica. La predicación dominicana en los siglos XIII y XXI. 29 de septiembre de 2015
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Ve y predica. La predicación dominicana en los siglos XIII y XXI. Es el título del libro con el que Felicísimo Martínez Díez, O.P. quiere contribuir a la celebración del Jubileo de la Orden de Predicadores.
Han sido 800 años de historia, de vida y de misión. Hay motivos para el júbilo en la Familia Dominicana. Porque durante ocho siglos ha habido mucha vida evangélica en los hermanos y hermanas y ha habido mucho celo y desvelos en la misión evangelizadora. Este libro se une al júbilo y a la acción de gracias.
Fue fundada y confirmada hace 800 años. Ni los orígenes ni la historia se han contado siempre con objetividad. A veces se cargaron las tintas en los puntos negros. Otras veces se ha contado de forma demasiado triunfal y poco crítica. Este libro ofrece un análisis crítico y bien contextualizado del proyecto fundacional de la Orden tal como lo concibió Domingo. Es un reto en este momento analizar la predicación dominicana del siglo XIII. Es el reto que aborda el libro en la primera parte.
Después de 800 años la Orden de Predicadores o la Familia Dominicana sigue comprometida con el ministerio de la predicación. La memoria del pasado ayuda a clarificar nuestra identidad, a dar cohesión a la Familia Dominicana, a reinventar creativamente la misión evangelizadora hoy. Es un gran reto para la Orden analizar los desafíos de la predicación dominicana en el siglo XXI. Es el reto que aborda el libro en la segunda parte.
Como apunta fray Bruno Cadoré, Maestro General de la Orden, este libro puede ser, en medio de las celebraciones del Jubileo, la gran invitación a pensar cómo han de ser hoy la vida y la misión dominicanas.

Adquirir el libro en la Editorial Edibesa



Elogio de la misericordia

Libro impreso Autor: LUIS CARLOS BERNAL
Colección: ARIADNA nueva serie
La "Misericordia" ha sido durante demasiado tiempo una palabra en desuso, olvidada, apenas utilizada en conversaciones piadosas, cuando aún se mencionaban las clásicas "obras de misericordia". Pero este olvido no ha sido lo peor. Lo peligroso es que -como advirtió Nietzsche- vivimos en un mundo carente en absoluto de toda misericordia. El Papa Francisco ha redimido esta palabra y compromete al mundo a ser misericordioso.


Precio: 9,00 €
Páginas: 94
Año: 2015
ISBN: 978-84-8260-321-6


Los altares de la renovación. Arte, Arquitectura y Liturgia en la revista ARA (1964-1981)

Libro impreso Autor: Elena GARCÍA CRESPO
Colección: MONUMENTA HISTORICA IBEROAMERICANA DE LA O. P.
Los altares de la renovación relata la historia de la revista ARA, arte religioso actual,principal medio de difusión en España del arte y la arquitectura religiosos durante los años inmediatos a la celebración del Concilio Vaticano II. Para perfilar el contexto que acompañó a la gestación de ARA, el libro repasa el panorama pionero de las revistas del ramo en los países centroeuropeos y, para concluir, se adentra en las razones que condujeron a la desaparición de esta publicación ligadas al ocaso del pujante momento creativo del arte sacro moderno.


Precio: 28,00 €
Páginas: 368
Año: 2015
ISBN: 978-84-8260-313-1

Libros electrónicos
La formación del predicador.
HUMBERTO DE ROMANS
El predicador es un ejemplo de Dios. Su tarea es descrita como la del constructor que edifica en el corazón humano la morada de Dios. Humberto de Romans no sólo presenta la labor del predicador con imágenes bellas y sugerentes. También ofrece muchas orientaciones prácticas, que comienzan reconociendo las dificultades de la predicación.

Precio: 8,40 €
Páginas: 210
Formato: ePub
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Del hay al doy
CARLOS DÍAZ
Esta obra de Carlos Díaz representa una profundización en la filosofía personalista a partir del diálogo con tres grandes autores de la filosofía judía: Levinas, Buber y Rosenzweig. La conclusión a la que se llega es que la vida humana se muestra como un don, que precisamente se realiza en la propia donación del que recibe. El sentido de la vida humana es dar el don recibido.

Precio: 6,00 €
Páginas: 164
Formato: ePub
epub

800 años de la Orden: Tiempo de gracia, salvación y misericordia: Fr. Ángel Villasmil llama a no dormirse en los laureles del pasado
800 años de la Orden: Tiempo de gracia, salvación y misericordia: Fr. Ángel Villasmil llama a no dormirse en los laureles del pasado
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Con motivo de la inminente apertura del Jubileo de la Orden de Predicadores por sus 800 años de fundación, el Vicario Regional del Vicariato de la Provincia de Nuestra Señora del Rosario en Venezuela, Fr. Ángel Villasmil , dirigió una carta a la Familia Dominicana de Venezuela en la que destaca que se trata de un tiempo de gracia y de salvación y de apertura a la misericordia.
“El Jubileo de la Orden no debería ser para nadie motivo para dormirse en los laureles del pasado…debería ser para todos un momento de gracia en el que confrontemos nuestra vida con el Evangelio, con la vida de Santo Domingo y de los hombres y mujeres que a lo largo de 800 años han mantenido viva la gracia de la predicación.”, señala Fr. Ángel. “Este es un tiempo de gracia y de salvación en el que estamos llamados a vivir la acción de gracias por la herencia que hemos recibido, pero también un momento para hacer un alto en el camino, para pedir perdón y para abrirnos a la misericordia de la que estamos llamados a ser testigos en medio del mundo”, sostiene en su misiva.
El Vicario Regional destaca que “podemos decir, sin temor a equivocarnos, que la fundación de la Orden de Predicadores es una manifestación clara de la misericordia de Dios para con los hombres del tiempo de Santo Domingo”.  En este sentido, puntualiza que “el comienzo del siglo XXI –a diferencia del siglo XX- no estuvo marcado por un enfrentamiento bélico con carácter mundial, pero está experimentando flagelos como el de guerras que se vienen prolongando por años, como la de Siria, y que han creado un trágico contexto: el de los desplazados y refugiados”. “Los desplazados y refugiados no sólo constituyen un desafío para las sociedades de bienestar del continente europeo, sino para todo el que sienta empatía con la humanidad”, subraya.
UN GESTO DE MISERICORDIA: UNA GRACIA
Refiriéndose a la situación que atraviesa su país, Fr. Ángel indica que se “están viviendo niveles cada vez más preocupantes en un claro descendimiento en la escala de la degradación humana”. “En medio de una situación de crisis como la que vivimos, no podemos contentarnos con ser espectadores de una realidad cuyo desenlace es incierto para nosotros”, advierte el Vicario y si bien reconoce que “ no está a nuestro alcance resolver los problemas de la gente que acude a nosotros en demanda de ayuda para sus problemas”, llama a encaminar los esfuerzos a “acoger a estas personas de la mejor manera, con la paciencia, la compasión y la misericordia que nos exige ser miembros de una Orden que, desde el momento de su fundación, identificó sus casas como ´casas de misericordia´”. ´”Un gesto de misericordia siempre será una gracia para quien lo recibe”, acota Fr. Ángel.
En Venezuela la apertura del Jubileo tendrá lugar en el templo de la Casa de Santa Rosa de Lima, en Caracas, el 7 de noviembre a las 17.30 horas.
(31 de octubre de 2015)







Presentaron rostro de San Martín de Porres tras fotogametría

Creado en Miércoles, 04 Noviembre 2015 11:17
http://www.codalc.org/images/stories/NOTICIAS%202015/verdadero-rostrosan-martin.de.porres.png
El rostro real del santo peruano Martín de Porres fue revelado anoche en el convento Santo Domingo de Lima, gracias a un delicado trabajo realizado por especialistas peruanos y brasileños.
Para reconstruir su cara se empleó un soporte tecnológico de digitalización en 3D por fotogametría, con "software" de código abierto, utilizado por expertos de la universidad Garcilaso de la Vega.
Anteriormente, por medio de esta tecnología se pudieron conocer los rostros verdaderos de Santa Rosa de Lima y San Juan Macías.
En la explicación de cómo se trabajó en la reconstrucción participaron expertos de la Facultad de Ingeniería de Sistemas Cómputo y Telecomunicaciones de la citada universidad y miembros del Equipo Brasileño de Antropología Forense y Odontología Legal (Ebrafol).
Cabe señalar que San Martín de Porres, a quien se le atribuyen una serie de milagros y el don de aparecer en dos lugares a la vez, falleció el 3 de noviembre de 1639, a los 59 años.
Fuente: andina.com.pe








Perú: Dominicos promueven campaña "Tu lazo con la Amazonía"

Creado en Martes, 03 Noviembre 2015 15:21
CampañaLos Misioneros Dominicos, a través del Centro Cultural José Pío Aza llevan adelante una Campaña Solidaria, denominado: “Tu lazo con la Amazonía”, iniciativa cuyo objetivo es recabar donativos en favor de los niños y niñas del sur oriente peruano.
Los misioneros dominicos vienen acompañando a las poblaciones amazónicas de Madre de Dios, Cusco y Ucayali desde hace más de 100 años. Es por ello, que a través de esta cruzada de ayuda, buscan recaudar útiles escolares, ropa en buen estado, alimentos no perecibles y juguetes. Esta ayuda material beneficiará a más de 50 comunidades nativas, como los machiguengas, yines, harakmbut y sharanahuas.
Todo lo recaudado será entregado directamente a cada comunidad que visitan los misioneros en la selva, a fin de mantener los programas sociales que las misiones administran en diversas áreas como: residencias, desayunos escolares, centros educativos, etc.
Todas las personas e instituciones que deseen hacer llegar sus donaciones, pueden acercarse al Centro Cultural José Pío Aza, ubicado en Jirón Callao 574 – Lima, desde el 28 de octubre hasta el 31 de enero del 2016. Para más información, pueden llamar al teléfono: 331-0771 o escribir al correo electrónico: solidaridad@selvasperu.org (Fuente: CEP)

Una Introducción a las Constituciones de la Orden de Predicadores

Una Introducción a las Constituciones de la Orden de Predicadores
Una traducción en lengua española de "Una Introducción a las Constituciones de la Orden de Predicadores" fue llevada a cabo y publicada entre los años 2000 y 2001 por fray Francisco Javier Rodríguez OP en Sevilla (España). El texto ha sido adaptado teniendo en cuenta los cambios recientes en las LCO desde el capítulo general de 2001 hasta la actualidad.
El texto fue elaborado como un curso para impartir a los novicios, pero es una buena ayuda para entender las principales estructuras de nuestra vida y  nuestra legislación.
Los hermanos que estén interesados en consultar este texto pueden enviar un correo electrónico al editor Mark De Caluwe (Lovaina, Bélgica) a la siguiente dirección: mark.decaluwe@telenet.be.
También está disponible una traducción al francés y al inglés del texto en la misma dirección.

(02 de noviembre de 2015)

Zona Maya Final

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Ha culminado exitosamente la reunión de frailes dominicos en zona maya. El diálogo, revisión de caminos y proyectos han sido la tónica de esta reunión animada también por el Socio del Maestro de la Orden, fray Orlando Rueda. A pesar de reunirse en Cobán visitaron comunidades mayas y celebraron la fe con la comunidad de Sactá en Cahabón, así mismo los proyectos educativos y radiales. Al retornar planificaron el Encuentro de frailes en pueblos indígenas, asunto que impulsa los Foros de Misión planificado para el mes de agosto de 2016 en Guatemala.
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† FR. FRANCISCO PALACIOS VALVERDE, OP.

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La Provincia Dominicana San Juan Bautista del Perú cumple con el penoso deber de informar el sensible fallecimiento de Fr. Abdías Francisco Palacios Valverde, OP. quien partió a la casa del Padre celestial el día 20 de octubre, en horas de la tarde.
Sus restos fueron velados en el Capítulo del Convento del Santísimo Rosario de Lima, rogamos a todos una oración por su alma, consuelo de sus familiares y de la Nuestra Provincia. La Pascua de Cristo es fuente de vida

In memorian: Fray Luis Carlos PEREA SASTOQUE, O.P.


Alegrando y contagiando con esa carcajada que irrumpía el sacro silencio del claustro del convento de Santo Domingo.
Por: Fray Ricardo Ernesto Torres Castro, O.P.
¿Quid dicis perea? ¿Qué dices desde allá? … ¡mamita mamita! ¡Quid dicis perea! ¡Pregúntele a su abuelita! Risas y más risas…
Conocí al padre Perea en Tunja, él era el maestro del prenoviciado y el encargado del templo que posteriormente fue parroquia. Vivian allí los padres cubillos y Alarcón. Impactaba no solo la alegría de estos tres tenores de la vida dominicana, sino la amistad y fraternidad de tres viejos observantes y queridos en la ciudad. Particularmente, el Padre Perea se destacaba por su blanca cabellera y por estar siempre rodeado de jóvenes. El primer contacto que tuve con él fue en la Navidad de 1993. Pereita, como común mente los frailes le decíamos, organizaba un coro de villancicos, que, con el acompañamiento de Guillermo Pachón en la guitarra, todos los días, del 15 al 24 ensayaba en las mañanas para hacer su presentación en la misa de 6 de la tarde en el templo. Los ensayos eran particulares, Perea por un lado, Guillermo intentando seguirlo y cuando se veía perdido se oía lo que más vamos a extrañar de él, su singular carcajada! Ay mamita me perdí! Y Guillermo con una broma volvía a empezar.
Los niños que asistíamos al coro de villancicos nos fuimos acercando a él, de este grupo hoy somos 3 sacerdotes y una religiosa. Muchos de mi generación lo recuerdan con veneración, sienten, como yo, un alto grado de estimación y sé que siempre lo llevaremos en nuestra memoria. Los amigos de mi niñez salieron de este grupo, aun hoy recordamos los buñuelos y el regalo que el Padre Perea nos daba la noche de Navidad.
Recuerdo que un día yo le pregunté si podía ser acólito. Con un sí rotundo me llevo a la sacristía y me puso un hábito dominicano a mi medida y me explico en el altar del templo que era lo que tenia que hacer. Cubillos que era el superior estuvo de acuerdo, dijo con mucha gracia, este es el chinito que Nerón, su consentido y bravo perro, mordió. En realidad, mi primer toma de habito fue de manos de Perea, desde ese momento la orden se encarnó en mi vida y como usualmente él mismo decía, el perro de Santo Domingo, no Nerón, me mordió. Las generaciones de prenovicios después del 93 me conocieron, aún hoy algunos recuerdan al niño gordito que era acólito; recuerdo a aquellos que acompañaron a Pereita como socios, fr. Aldemar Valencia, fr. Ferdinando Rodríguez, fr. Eduardo González y fr. Mauricio cortés. Sé que ellos como yo y muchos de esta provincia hoy sentimos su muerte, tenemos presente sus carcajadas y lo guardamos en la memoria.
Me atrevería a decir que cada miembro de esta provincia, cada profeso tiene hoy una historia que contar de Pereita. Hay un sentimiento común en todos, sé que al enterarnos de su muerte se mezclaron las lagrimas con la risa. Creo, que todos sentimos afecto, cariño, cuidado por este hombre que ha dejado una huella en la vida de esta provincia. Formador, educador, latinista, apóstol de las juventudes. Siempre joven, siempre alegre. En su funeral, la presencia de los frailes demostraba quién fue Pereita, el afecto que esta provincia le tiene a su memoria y los recuerdos que cada quien puede contar.
Se despidió Perea en medio de sus grandes amores: la Eucaristía y su sacerdocio, la Orden y sus amados frailes, su convento de Santo Domingo y su colegio Jordán de Sajonia, su familia y sus amigos.
¿Quid dicis Perea? ¡Ay mamita! ¡Vaya y le pregunta a su abuelita!

El P. Vayssière, eremita y provincial. Fr. M. J. Nicolás O.P

Eremita y Provincial
(1864-1940)
P. Fr. M. J. Nicolás O.P. 
      Es un foco puro de vida espiritual el que se ha apagado entre nosotros con el P. Vayssière, "el santo Provincial de Toulouse" según se lo apodaba habitualmente en la Orden de Sto. Domingo, en la que era bien conocido el carácter exclusivamente sobrenatural de su personalidad. El puñado de recuerdos que presentamos aquí quisieran contribuir a prolongar el efecto de aquella llama que habitaba en él y cuyo vívido calor no será reemplazado. En sus últimos días, sólo veía de su larga vida el encadenamiento de todo lo que la Santa Virgen había hecho por él: "Todo ha sido misericordia en mi vida -decía- y misericordia de María". Y resumía esa misericordia en tres gracias esenciales de las que habían surgido todas las otras: la gracia del sufrimiento, la gracia de la soledad, la gracia de la revelación de la Virgen a su alma. Que les sea permitido a sus hijos agregar a esta enumeración la gracia que le fue dada para ellos y que llamaría su gracia de paternidad. Sigamos ese encadenamiento que nos da la interpretación sobrenatural de su alma y de su vida.
La gracia del sufrimiento
Para apreciarla debidamente hay que comprender cuál fue el impulso de esa alma hacia la bella y rica vida dominicana. De seminarista era impulsivo, ardiente y de carácter impetuoso. Es fácilmente creíble porque siempre permaneció así.
Había en él una llama. Esta llama iba en aumento desde la época de su Seminario Mayor, y el objeto habitual de conversación con su íntimo amigo era la vida sacerdotal y el medio de volverla perfecta. Un día leyó la vida de Lacordaire, y, en una página cualquiera, oyó dentro de él un repentino: "serás dominico", que lo decidió para siempre. Quiso, por tanto, hacerse dominico "para predicar"; no había nada más claro en su espíritu, y fue Lacordaire quien lo indujo.
Con ese ardor entró al noviciado de Toulouse, y allí se aplicó al trabajo de su perfeccionamiento, y fue plenamente feliz: "Estoy demasiado contento", le decía con aprensión a su Padre Maestro, y relató con frecuencia con qué consolación repetía sin cesar las palabras del salmo, aplicándolas a su estado de huérfano: Mi padre y mi madre me han abandonado, pero el Señor me ha tomado consigo.
Comenzó brillantemente sus estudios. Pero estos hermosos inicios de un sujeto de excepción debían rematar de un modo distinto al pensado. Una fatiga cerebral profunda lo volvió de pronto impotente para todo trabajo intelectual. Nunca se curó del todo de ello, y ésa fue la cruz íntima de su vida. "Todavía me hace sufrir", me confiaba algún tiempo antes de su muerte. Debió cerrar sus libros, y se lo envió a S. Maximin, donde coronó su preparación al sacerdocio. Su Padre Maestro fue el P. Colchen, un gran religioso, extremadamente bueno pero apasionadamente austero y poco comunicativo. El, que afrontaba todas las dolencias para asistir de noche a maitines contra todo agotamiento, juzgaba imposible que un religioso tan bueno pudiera quedar privado de la gracia de practicar las santas observancias monásticas por motivos de salud. Un día le hizo comenzar una novena preparatoria a la fiesta de San José, que debía consistir en levantarse cada noche a despecho de todo. Pensaba que un tal acto de fe realizaría un milagro. El octavo día de la novena el pobre novicio no tenía siquiera fuerza para confesarse. El P. Colchen no insistió ante esta respuesta de San José. Las observancias, tanto como el estudio y la predicación, quedarían por siempre inaccesibles al P. Vayssière. De este modo, aunque amándolos con fidelidad, insistió siempre en decir que lo esencial de la vida religiosa y dominicana no estaba allí. Pero, agregaba, lo que es realmente la condición esencial es la abnegación, y en ello coincidía profundamente con el P. Colchen, por el cual conservó siempre un inmenso afecto.
Fue en ese estado de dolorosa impotencia que se ordenó sacerdote. Entonces comenzó en su vida el reinado cotidiano de la Misa. Quedaba grabado en el alma como un hermoso cuadro el rostro que presentaba durante la ofrenda del cáliz en el Ofertorio, el rostro elevado hacia la Hostia en el que se leía tamaña expresión de ofrenda y de fe. Era el momento en que había en él el máximo de dulzura, de pureza, de serenidad. En el instante de la comunión, ese rostro parecía verdaderamente abrasarse. Decía: "El sacerdote debe seguir siendo durante todo el día como era en el altar, debe vivir su Misa, ser inmolado y entregado, y entregándose entregar a Jesús".
Pero ya estoy hablando aquí de los últimos años. Ya sacerdote, después de haber colaborado algún tiempo con el P. Colchen como Submaestro, fue enviado al convento de Biarritz, donde nada pudo hacer. "Un día -contaba- me encontraba en la sala común leyendo los diarios y también conversando con tal y tal otro Padre. Acertó a pasar el Padre Provincial y me hizo un vivo reproche. Pero, ¿qué quería que hiciera? No podía ni leer, ni confesar, ni nada; me aburría".
A ese estado de impotencia física, a veces el P. Vayssière llegaba al punto de considerarlo la mayor gracia de su vida. ¿Por qué? Porque aprendió así, experimentalmente, que hay que hacerse nada para que reine Dios. Fue el no poder hacer por sí mismo nada de lo que hubiera querido, lo que lo redujo a no apoyarse sino en la acción de Dios. Sin duda esta luz se fue desprendiendo poco a poco de su prueba. Pero en el fin de su vida la virtud del abandono había florecido en él. No vivía más que en las manos de Dios y de la Santísima Virgen. Todos sabemos cómo se aplicaba a no emplear jamás ninguna palabra que hubiera parecido fundamentar en nosotros el principio de nuestro esfuerzo. No decía: amen a Dios, sino: dejáos amar. "El dejar suceder es marchar a vuelo de pájaro en la vía de la santidad".
Una actitud tal, le permitía sobreponerse a numerosos sufrimientos. Sin embargo, conservaba más sensibilidad que aptitud para  evadirse de las mil cosas penosas de la vida. La cruz fue su estado habitual. La hallaba completamente natural y sobre todo necesaria: "es una misericordia de Dios", decía. Recuerdo un Viernes Santo, poco tiempo antes de su elección como Provincial. Había venido al convento de S. Maximin para reemplazar a nuestro ausente Padre Maestro, y celebrar los oficios de Semana Santa. Entré a su habitación después del oficio de la mañana. Parecía como embriagado por su comunión. Con una extraordinaria elocuencia, me enseñó que la cruz es el centro de todo aquí abajo: "La cruz es la sustancia de la vida". Lo veo todavía abriendo ampliamente los brazos y hablándome de la identificación de nuestro destino con el de Cristo. Enseñaba a las almas una fórmula para decir en las horas de sufrimiento, y que era su fórmula. "Hay que sufrir. Por tanto quiero sufrir. Quiero realmente sufrir. No quiero sufrir menos. Quiero morir para vivir. Quiero vivir para glorificar a Dios. Y sé que glorificando a Dios obtendré toda mi felicidad".
Lo que tal vez más que todo hizo de su estado de impotencia una gracia, fue la humildad que él extraía de ese estado. No es fácil hablar de la humildad de los santos. "En la historia de mi alma -dice Sta. Teresa de Lisieux- hay páginas que no se leerán sino en el cielo." Para tocar debidamente ese tema, habría que mostrar las miserias que Dios deja en ellos, esas faltas "que no apenan a Dios" pero que asombran a los hombres. Es que los hombres no conocen el lado interior y escondido de esas deformidades, no ven la humildad que engendra esa humillación. En el alma del P. Vayssière esa humildad era maravillosa. No se consideraba a sí mismo más que para admirar la gracia de Dios en las menores cosas de su vida. De modo que pienso que la experiencia y sobre todo la aceptación cotidiana de sus incapacidades, fue la gran maestra de su humildad. Cuando era Provincial decía: "Se me ha puesto ahí, acepto. Es para mí continua humillación...Pero estoy contento de cumplir la voluntad de Dios, y lo bendigo por conservarme en mi pequeñez".
Apresurémonos a decir que exageraba creyéndose tan totalmente inepto. Es bien cierto que no podía predicar sino cuando el deber de estado lo obligaba absolutamente, y que no brillaba mucho en la conversación o en los asuntos de negocios. Pero qué elocuencia a menudo admirable en sus reuniones íntimas: el gesto, el acento, la frase figurada, vigorosa, todo ello se hallaba presente. Y siempre presentaba admirables conclusiones en sus síntesis doctrinales. Poseía la intuición de lo que resultaba esencial de cada tema. Oh, ciertamente nunca me asombró que antes de su enfermedad haya podido rivalizar en teología con el futuro P. Pègues, ni que tuviera la ambición de predicar a las multitudes.
No penséis tampoco que todo fue dolor en su vida. Como las almas hechas a las renuncias, almas muy despojadas que no buscan instalarse en ninguna satisfacción, gozaba plenamente las menores alegrías, en las que veía siempre una atención de la Providencia. Sería de no acabar referirse a las pequeñas "consolaciones" del P. Vayssière, el don que tenía de "reconocer" la gracia en todas las cosas. En realidad, renunciaba constantemente a todo don y a toda alegría, y lo que sucedía en él de luz y de dulzura, lo recibía como un don de la Virgen, como un signo de amor, sí, un signo de que estaba ahí y pensaba en él.
La gracia de la soledad
La llamaba también la gracia de su vocación magdaleniana. Ciertamente, él no hubiera elegido por sí mismo esa vocación. Cuando en 1901 sus superiores, probablemente pensando que no servía sino para orar y que por otra parte se le podía pedir cualquier cosa, lo nombraron capellán de la gruta de Sta. María Magdalena en Sainte Baume, ese joven religioso de treinta y siete años se estremeció. Se hubiera estremecido aún más si hubiera sabido que allí permanecería treinta y un años. Dios le había retirado el estudio, las observancias, el apostolado de la palabra. Ahora coronaba el despojamiento quitándole la vida en común y la compañía normal de los hombres. Sainte Baume es un lugar magnífico, un verdadero sitio de contemplación. No hay un dominicano de la Provincia de Toulouse que no haya gustado allí momentos de serenidad y de plenitud inolvidables en el tan benéfico acuerdo entre la voz de las cosas y la oración del alma. No se podría describir esa vasta y pura soledad cuyo espíritu es aun más conmovedor que las formas depuradas. Pero retirarse allí para vivir es una prueba temeraria. Los días de invierno son a veces siniestros, las lluvias de otoño vuelven al bosque triste y frío hasta las lágrimas, el llano de Plan d‘Aups, cuando sopla el mistral, es un verdadero desierto ríspido y despojado. ¡Y qué aislamiento sobre la alta cresta barrida por un viento furioso! El silencio de las cosas termina por parecerse a la muerte. El problema para aquél a quien la obediencia hacía eremita, era aceptar esa soledad, desposarla, agotar su gracia. Lo hizo, y he aquí el motivo por que se volvió un contemplativo.
El nos contó a muchos de entre nosotros cómo se decidió su vocación. Estaba en camino de acostumbrarse a bajar todos los días al albergue de los peregrinos donde podía hallar un poco de compañía, de conversación, y periódicos. Una vez, frente a una bifurcación, tuvo la intuición de que no debía seguir descendiendo. Una súbita luz le mostró la nada de lo que iba a buscar: "¿Qué vas a hacer? Distraerte...Y bien, no irás!" Fue tan categórico como el "serás dominico" de su juventud. Esta vez esas palabras querían decir: "vivirás del espíritu de la gruta, serás un contemplativo." Tomó el otro camino, el de su nueva vocación. "Desde ese día -agregaba- jamás me aburrí". Hasta tuvo durante aproximadamente un mes abundantes consolaciones: la soledad lo agasajaba. Luego recayó en su estado habitual, "sequedad entrecortada de relámpagos", según su expresión. Pero permaneció fiel.
Durante largo tiempo, no entró ni un periódico en la pequeña casita contigua a la gruta, donde vivía con su fiel compañero, el Hno. Enrique, quien cultivó el atractivo de la vida en común con él. No hubo más relaciones con el entorno que las que le imponía su ministerio, en especial con las Hnas. de Betania de quienes fue el verdadero padre y constante apoyo y aun durante cierto tiempo el capellán titular. Más tarde, los peregrinos se hicieron más numerosos y no pudo ya recibirlos siquiera durante la buena estación. La casa de retiro de Nazaret que había fundado en 1931, lo absorbía. Y después del regreso del Noviciado a San Maximin en 1920, comenzó a ejercer una penetrante influencia en las jóvenes generaciones de su Provincia dominicana. Ya no era pues, totalmente eremita, sino durante los seis meses del año, cuando fue elegido Provincial en 1932. Pero todo su accionar era una irradiación de su soledad. La soledad había penetrado tan adentro en su alma que lo conformó para siempre. Fue en vano que disminuyera poco a poco alrededor de él; la gracia de esa soledad no logró abandonarlo. Allí se transformó en el hombre de oración y de contemplación continua que conocimos. Aquí cuento la historia de un hombre que sólo se hizo conocer en la plena consumación de sus frutos, pero sus raíces se encuentran en realidad en la gruta de Santa María Magdalena. Todos recuerdan la actitud que había guardado, cuando era Provincial, en los conventos que había vuelto a habitar. Recto, grave y pacífico, parecía tener siempre conciencia de ser portador de Dios. Al envejecer, se había vuelto como diáfano. El, tan alegre, cuya fisonomía era tan expresiva, tan dinámica, no entraba al coro ni aun en los lugares regulares sin el mismo rostro que tenía en el altar. Permanecía arrodillado durante toda su oración, que rezaba inmóvil y con los ojos cerrados.
Un día confió a uno de sus hijos su método de oración: "Comienzo por renunciar a todo lo que podría salir de mí. Luego me pongo todo entero en las manos de la Santísima Virgen y me quedo ahí". Parece que en los últimos años de su vida recibió una luz muy nueva sobre la oración de silencio y de quietud. Se tenía la impresión de que esa luz lo liberaba, le mostraba aquella verdadera manera de rezar a la que desde mucho tendía toda su alma. ¡A cuántas almas intentó comunicar esa luz! Un día dijo a una ellas lo siguiente: "Hay que ser contemplativos... Se necesita el silencio...pero el silencio interior, el silencio de los poderíos... hay que ir a Dios en la pura fe. Hay que retirarse antes que nada de sí para ser atraídos hacia Dios... Dios no es nada de lo que es y no está en ningún lado... Hay que ir a él... Sto ad ostium et pulso... A veces es duro... Hay que abrirse un camino a través de sí mismo y a través de las criaturas. Pero me he dado cuenta: cuanto más seca es la oración, más luz hay en la jornada. Cuanto más anonadadamiento, hay más actividad divina en la jornada... Cuando no sentís nada en vosotros, creed en esta palabra de Nuestro Señor: Mi padre y yo actuamos sin cesar... Y entonces en ese vacío, delante de Dios, ¿qué hace Dios? - Dios amó tanto al mundo que le dio a su Hijo único. Es el don supremo, el don de Dios al hombre... Hay una objeción: ¿y la Humanidad de Cristo? Pero no se la olvida: se pasa por ella. Se es tomado, se es poseído por Cristo. Esa unión con el Padre es la cima del alma de Cristo. Se es poseído, se es rodeado por Cristo... Eso supone un despojamiento. Pero una oración tal no es solamente un término. Es un crisol. Ella misma despoja al alma. Sto ad hostium et pulso. Hay que ir a esa puerta, a golpear... Y nosotros dominicanos, debemos ser contemplativos por estado, para conocer a Dios, para conocer a las almas, la nada total y el todo de Dios. Esas cosas no se saben, no se las dice. Y ahora que comienzo a saberlas... voy a morir".
Decía estas cosas con un rostro iluminado, un rostro de testigo. ¡Y qué energía!.
Esa oración de fe era la concentración forzosamente momentánea de todo su ser en lo que constituía los sentimientos habituales de sus jornadas.
"Mi justo vive de la fe -repetía sin cesar-, vive del espíritu de fe, no por arrobamientos, en ciertos instantes, sino permanentemente... Se tiene fe, pero no se la utiliza, se juzga con el juicio humano, se quiere con una voluntad natural." ¿Pero creer en qué? Creer en Dios, en Dios que es amor. "El fondo  del Ser de Dios es el Amor. Sois amados por Dios. Su Amor es un Océano sin orillas... ¡es un amor eterno! Su amor nos sumerge, nos estrecha. Esa es la verdad que hay que creer... Creer en el amor de Dios en todo acontecimiento, ¡cómo lo engrandece todo!... Se está continuamente en el latido perpetuo de su corazón... Entregaos al amor, he aquí vuestra tienda. Permaneced allí en cada voluntad que pasa... ¡Ahí no hay nada que temer y todo que esperar! No es siempre fácil... Porque Dios es un fuego devorador y consumidor que devora en nosotros todo lo que no es Dios. Entregaos al Amor puro por puro amor y os santificaréis".
No quería que bastara con creer con el espíritu, quería que se adhiriera con el corazón, que se comulgara con esa Voluntad de Dios, con "ese amor que nos cerca por todos lados" y que es la última palabra de todo lo que hace gozar o sufrir. No quería que se hiciera sino eso: la desaparición total del propio yo frente al ser y la acción de Dios, dejarse llevar, sabiendo que ello significa: dejarse amar; "abrazar a Dios en todo instante haciendo su voluntad, porque la Voluntad de Dios es Dios".
"Aceptar todo, todo, absolutamente todo como viniendo de su corazón... todo lo que sucede es expresión de su amor. Es nuestra única manera de poseer a Dios. A Dios no lo vemos, lo tenemos por su voluntad. Por ella podemos comulgar con El. Dios conduce todo y Dios conduce a Dios. Por tanto, abrir en todo el alma a su amor que en todo nos atrae... Jesús nos prueba menos su amor por sus dulzuras y sus consolaciones que por las voluntades suyas que cada instante nos aporta. Las dulzuras no son más que un incidente pasajero y rápido... sus voluntades constituyen la verdadera trama de nuestra vida. Ellas son el manantial ininterrumpido de su corazón, y la manifestación inagotable, la expresión permanente de su amor por nosotros".
Una noche en Sainte Baume, nos hallábamos afuera. "La voluntad de Dios, hijo, no busques otra cosa. Es como sucedió con mi reelección. Todo parecía humanamente oponerse. Por eso, estoy bien tranquilo... Adjutorium nostri in nomine Domini..." y luego, con un gesto amplio y de una gran fuerza me mostró todo el cielo y todos los horizontes de Sainte Baume: "qui fecit coelum et terram. Nos apoyamos sobre el Todopoderoso que hizo el cielo y la tierra".
Pero para qué insistir, era su predicación constante, el espíritu mismo de su vida que nos daba diciéndonos eso: "Les digo lo mismo a todos -concluía con su inimitable simplicidad- no sé más que eso. Y vale para todo el mundo. Todo el mundo está contento". Sobre todo, él mismo lo vivía y lo había aprendido en el libro de su corazón. Esa comunión con el amor de Dios a través de todo lo que hacía o soportaba, era su contemplación perpetua, "unida a la acción -decía- como el alma lo está al cuerpo". Había llegado al estado que definía así: "En el alma religiosa, el pasado y el futuro no cuentan. Sólo cuenta el momento presente, donde está en comunión con el infinito de Dios".
La gracia de la intimidad mariana
Pero tengo premura por mostrar el lugar que tenía la Santísima Virgen en todo lo que acabamos de decir. Ella era el arbitrio universal, la misma atmósfera de su vida espiritual. Ese estado de despojamiento y de toda pura unión a Dios solo, era Ella quien lo establecía con él y que lo mantenía y que lo había querido. "Es la Sma. Virgen quien ha hecho todo. Le debo todo, todo", decía frecuentemente. Había sido la madre que exigía el sentimiento de su pequeñez, la dulzura suprema en lo más profundo de su renunciamiento, la fecundidad de su soledad, y la inspiradora de su oración. No tomaba conciencia de ninguna de las gracias de Dios sin tomar a la vez conciencia de la vía por la cual le llegaban. "Todo es gracia"; por tanto, pensaba, la Santísima Virgen está conjunta e íntimamente presente.
Esta ubicación en el Corazón de la Santísima Virgen como en el centro de su vida espiritual, no es común a todos los santos. Para lograrlo se necesita una luz, una revelación de la Virgen que supone una elección de su parte. El P. Vayssière la tuvo en grado excepcional. Es propio del alma mariana ese instinto de encontrar a Dios en María, tener incluso un goce particular en tomar conciencia de ello, en rendirle así gloria ofreciéndose no solamente a sus manos sino primero a ella, sabiendo a fondo que todo lo que es de ella es de Dios, un eclipse total y perfecto de la madre delante del Hijo. Ese sentido de la transparencia de María explica las expresiones del P. Vayssière. Todo lo que hemos dicho sobre sus expresiones y sobre su vida de fe, muestra suficientemente cuál era el fruto de una tal donación. He hallado este tan profundo pensamiento suyo: "La Santísima Virgen no posee más la fe, sino que la guarda para nosotros. Hay que ir a buscar la fe en su fuente. Jesucristo no tuvo fe. La fuente de la fe es María". "Toda la vida espiritual está ahí adentro, en esa donación al amor Infinito. Pero no olvidemos que se realiza en los brazos de María, en la gracia de su papel maternal"... "María es como un gran río que nos lleva a Cristo... Pero no hay que pensar que María, Nuestro Señor, no son más que etapas para llegar al Padre. NO, no es así: "María, Cristo, Dios, es un todo, es inseparable!".
Así sentía por instinto, pero también lo justificaba mediante una doctrina mariana que bastaría desarrollar para lograr una hermosa obra...
"La Santísima Virgen no es más que madre... no es más que madre de Jesús, es a El a quien concibe en el alma... Toda la acción de María transcurre hacia Jesús... No se podría concebir en ella ninguna partícula de su actividad que no tuviera a Jesús como objeto y como fin. Es su misión. Ella es  madre. Su papel de madre es el de darnos la vida divina a cambio de lo que nos ayuda a sacrificar... Es el mismo Espíritu Santo quien ha creado y preparado el Corazón de María y quien ha cavado en él profundidades inefables. Ha hecho de él un corazón de Madre, y no de cualquier madre, sino de la madre de un Dios... y es con ese corazón hecho para un Dios, con esas ternuras reservadas para Dios, que María ama a la humanidad, que María ama a cada una de nuestras almas".
El misterio de María, para él, era el de la perpetuidad del misterio de la Encarnación Redentora con el cual cada alma humana puede comulgar totalmente. Así como Jesús ha habitado en el mundo, así viene a vivir en nosotros. "Es la ley de Dios que después de la Encarnación se renueva a través de las edades y en todas las almas que quieren permanecer fieles y realizar el mismo misterio de amor: Jesús".
De esta meditación sobre el rol vivificador de María, tomaba su doctrina del contacto a mantener siempre, de la dependencia que debe volverse cada día más estrecha y más total. "Más se es de María y de su acción, más se está en vía de unión a Dios, de vivir en sí mismo la vida de Jesús... Hay que establecerse espiritualmente en María como un niño en el seno de su madre. Más estamos unidos a Ella, más nos vitaliza. Es Ella, es María que nos forma... La vía de fidelidad filial a María, es la verdadera vida, creedlo, es revivir la vida misma de Jesús en Nazareth".
Y por si se hubiera encontrado algo demasiado metafísico en estas consideraciones, concluye muy simplemente, con una extraordinaria y límpida ternura: "La Santísima Virgen es una mamá. Nos quiere como una mamá. Hay que amarla como a una mamá". Sin embargo el P. Vayssière no había disfrutado de su madre, muerta joven. No había aprendido en su naturaleza esos sentimientos que luego es tan bello transportar al orden de la gracia y de las cosas espirituales.
No, no había tenido más madre que la Santísima Virgen, y es de ella que había aprendido todo, aun las delicadezas más humanas de su corazón. Un día iba con él en un tranvía. Cerca de nosotros estaba sentada una joven mamá que llevaba su niño en sus brazos. Tras haber mirado un momento, el Padre me tomó del brazo y me dijo: "Fíjese... Esto me hace pensar en el Buen Dios... Ahí está lo que somos en sus brazos. Es curioso, cuando era joven no prestaba ninguna atención a los niños... ¡Pero ahora, me conmuevo!".
Se comprende cómo la humildad del Padre volvía fácil una tal dependencia: "Hay que hacerse niño, hay que hacerse pequeño." Cerca de él comprendí que la verdadera devoción a la Virgen era inaccesible a los orgullosos. Todas sus palabras sobre la Virgen salían de un corazón simple y despojado.
El tenía conciencia de ello. "Más pequeño se es, decía, más se le permite ser madre. El niño pertenece más a su madre cuanto más débil y más pequeño es... La perfección de la vida de infancia en el plan divino, es la vida en María".
El Padre se nutría continuamente y de más en más, de la doctrina de Sta. Teresa de Lisieux, pero es en aquel espíritu que la interpretaba y la explicaba. El definía así la infancia espiritual: "tener a María por madre y saberlo." No le gustaba mostrar "sensible" la devoción a la Santísima Virgen: "Es en la fe que hay que ver todas las cosas y creer que nos viene de María."
Esta gracia de intimidad mariana la debía primeramente al estado de pequeñez al que había sido reducido y al cual había consentido. Pero la debía también a su Rosario. En las largas jornadas de soledad de Sainte Baume, había tomado la costumbre de rezar varios rosarios en el día, a veces hasta seis. Muchas veces los rezaba en su totalidad de rodillas. Y no se trataba de una recitación mecánica y superficial: se entregaba en alma, los degustaba, los devoraba, se sentía persuadido de encontrar allí todo lo que se puede buscar en la oración.
"Recitad cada decena -decía- menos reflexionando que comulgando en el corazón con la gracia del misterio, con el espíritu de Jesús y de María tal  cual ese misterio os lo presenta... El Rosario es la comunión del anochecer (en otra parte: es la comunión todo a lo largo del día) y que traduce en luz y en resolución fecunda la comunión de la mañana. No es sólo una serie de Ave Marías piadosamente rezadas, es Jesús que revive en el alma por la acción maternal de María."
De esta manera, él vivía en ese ciclo, sin cesar activo, de su Rosario, como "rodeado" por Cristo, por María, según su expresión, comulgando con cada uno de sus estados, con cada uno de los aspectos de su gracia, penetrando y permaneciendo, por intermedio del Rosario, en los abismos del Corazón de Dios: "El Rosario es un encadenamiento de amor de María a la Trinidad." Se llega a comprender qué estado de contemplación había suscitado en él, qué camino para la pura unión con Dios, qué necesidad, parecida a la de la comunión. Y cuando se lo veía hacer correr constantemente las cuentas de su rosario, se podía pensar que cada una de ellas se había vuelto para él como un signo sensible y casi oral, un memorial de todos sus pensamientos, de toda la contemplación acumulada durante tan largos años.
La gracia de la paternidad
Retirado por mucho tiempo de la vida dominicana normal, incluso forzado durante las expulsiones a vestir sotana (pese a ello, de noche se acostaba con su hábito blanco), privado del amplio y distante fulgor propio del apostolado dominicano, oía siempre en su corazón la voz de su juventud: "serás dominico". Entonces ello explica que haya entendido el sentido de su misión de la siguiente manera: representar a la Orden de Sto. Domingo en la gruta de la penitencia y de la contemplación. Elevado por encima de todas las realizaciones exteriores de su ideal, comprendió la esencia de la vocación dominicana,
comprendió sobre todo que ella era una vocación en el sentido vigoroso del término, es decir un llamado de Dios, la Voluntad esencial de Dios sobre ciertas almas, sobre la suya. Comprendió que esa Voluntad de Dios se traducía en una Regla, cuyos menores detalles se hacían sagrados, pero que tendía antes que nada a llevar a cabo una cierta forma de santidad, una cierta manera de imitar a Nuestro Señor, algo más excelso que toda teoría, que se había realizado por primera vez con Santo Domingo y que había que revivir en unión con él. Sería muy largo de contar y de describir lo que fue en él esta gracia de unión filial con Santo Domingo. Magnífica eflorescencia de la gracia de fidelidad a la vocación. Esta poseía un sentido suficientemente profundo como para señalar a todo religioso cómo debía ser su devoción con respecto al Padre de su Orden. Lo preparaba sin que se apercibiera, para ser el representante de Santo Domingo entre nosotros. Sin duda se dio en este grado en el Padre Vayssière, con la plenitud que le hemos conocido, una vez nombrado Provincial.
El mismo dijo que mientras celebraba la misa del 4 de agosto, poco tiempo antes de su elección, se había sentido fuertemente impulsado en su interior "a darse a Santo Domingo". Esta gracia dominó todo su Provincialato. No contaré aquí lo realizado durante esos ocho años tan plenos y tan pesados. Nuestro Rvmo. Padre General nos escribió que no había visto un provincialato más fecundo en realizaciones. El mismo P. Vayssière constataba, reconfortado, que "pese a todo, la Santísima Virgen había hecho mucho mientras él estaba allí." Todos admiraban las vías de la Providencia que lo sacaba de su tranquila vida de eremita a la edad en que otros ya entran en su retiro, y lo sumergía en problemas, viajes, dificultades de toda clase. Pero él se prestaba a todo con sencillez. Había encontrado en su soledad el secreto de abrazar a Dios en todo, haciendo en todo su Voluntad. Podía dejar su Gruta.
Por el contrario, su gracia no podía sino expandirse y necesitaba esa misión para alcanzar su plenitud, volviéndose una gracia de paternidad. Más que nunca, sus impedimentos serían una causa de despojamiento y de humildad: más que nunca su oración se haría pura y elevada, su fe se templaría al contacto con las contingencias, que siempre superaría. Más que nunca, sobre todo, teniendo tanto que hacer y en qué pensar, se refugiaría entre las manos de la Virgen. Su gracia mariana creció y se profundizó hasta el extremo: "La Santísima Virgen es un agente esencial de la vida espiritual, especialmente en los estados más elevados." Apenas unos días después de su primera elección, me dijo con un aire sorprendentemente decidido: "Puesto que soy Provincial, voy a aprovechar para perfeccionarme". Se reconoce perfectamente ahí su inmediata correspondencia con la intención misma de la Voluntad Divina, su don de ver lo esencial de una situación y resumirlo con una palabra. Fue fiel a su resolución. Y su papel fue más que todo ser una fuente, un hogar espiritual en la Providencia, un padre. Gracia de paternidad, comunicación a su corazón del don, que tuvo el de María, de darse a Dios dándose a sí mismo. Nos amaba a todos "con un corazón de padre y de madre". Es cierto que a veces era tímido, "salvaje", como decía, con aquellos que no veían en él más que al superior. "Con frecuencia -decía- cuando un Padre viene a hablarme, me siento crucificado por mi impotencia, mi falta de medios. No sé qué decirle. Sufro, ofrezco mi sufrimiento a Dios por aquél que está ahí". Sólo se sentía completamente en su terreno cuando podía hablar libremente de Dios, cuando podía moverse en el aspecto puramente sobrenatural, que jamás pudo abandonar aún abandonando Sainte Baume. Alguien me decía: "Ese hombre es el corazón de su Provincia. Toda la Provincia vivía en él". Nada más justo: se apasionó por ella.
La gracia de la muerte
La salud del Padre Vayssière se había resentido seriamente durante la guerra. Pero, aun siendo su estado habitual el estar enfermo con mayor o menor severidad, lo sorprendió enterarse de que su problema era grave y requería una peligrosa operación. Aceptó la situación de inmediato, decidido a llegar hasta el final. "Es mi cargo y mi vida -decía- que rematan en la cruz. Ha habido tantas deficiencias en el ejercicio de mi cargo, que era muy necesario que sufriera un poco por la Provincia, en reparación. Y ahora mi vida, mis sufrimientos, mis plegarias, son enteramente para la Provincia". No cesaba de desgranar el rosario que llevaba alrededor del cuello. Frente a él había un armario con un espejo que reflejaba la estatuilla de la Santísima Virgen emplazada sobre la pared: "Así la tengo siempre delante de mí", confiaba con gusto a sus visitantes. Se dejaba llevar como un niño. Su alma vivía en un sentimiento a menudo desbordante de acción de gracias. El 15 de agosto le solicitó a un Padre, originario como él de Rocamadour, celebrar la misa en acción de gracias por todas las gracias que había recibido de María en su vida terrestre. Cuando recibió como regalo un rosario de oro, lo envió en prenda de reconocimiento al querido santuario de su país natal. Es después de esa fiesta de la Asunción que lo vi por última vez. Me dijo: "He recibido grandes gracias en esta fiesta del 15 de agosto. He comprendido claramente que debía ofrecer mi vida por la Provincia. No sé si soy a morir, será como Dios quiera. Pero su voluntad es que ofrezca mi vida por la Provincia. Y ahora... espero... estoy tranquilo... contento... contento..." A otro, le decía: "Ahora que voy a morir, no puedo ni siquiera pensar en la muerte. Pienso que muriendo voy a cumplir la voluntad de Dios, como cuando tomaba el tren a Toulouse o partía de la gruta para ir al albergue." "Hijo, -decía aun, como una suprema confidencia de su experiencia y sabiduría- lo que le falta al religioso es la abnegación. Uno se escudriña en esto o en lo otro, y por eso no se une a Dios." Y retomaba: "Sí, incluso los que son virtuosos y meritorios, no renuncian a ellos mismos. De este modo su vida espiritual se difiere."
Entrevió el día de su muerte: "Erré el 8 de septiembre y el 15 de agosto: no erraré el 15 de septiembre." No erró, en efecto. El 14 de septiembre, hacia las tres de la tarde, tuvo una crisis súbita que se lo llevó en pocos instantes. Era la hora de primeras vísperas de Nuestra Sra. de los Dolores. Ocho años atrás, el mismo día y casi a la misma hora, firmaba su aceptación del cargo de Provincial. Llegaba exactamente a su término, la última gota del cáliz había sido bebida, todo estaba consumado. En su agenda, esa misma mañana, había escrito esta frase de Santa Teresa del Niño Jesús: "Mi gloria será un reflejo sobre mi frente de la gloria de mi madre."
Sus despojos fueron transportados al pequeño cementerio de Sainte Baume, al pie de la gruta. Había tenido la tentación, quién lo hubiera creído, de pedir otro lugar de retiro y de sepultura. Pero poco tiempo antes de su enfermedad, mientras caminaba por el amplio bosque que había sido el confidente de su aislamiento, de sus despojamientos y de sus gracias, oyó en su interior una voz de reproche: "Eres un ingrato". Que su humilde tumba permanezca en ese lugar santo, como un testimonio de su reconocimiento por todo lo que su alma recibió allí con simplicidad y con fidelidad.

Trocar tras de la larga herida
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XVII
Bajar de los tabores, Teresa,
hasta los cauces
del río de las sombras: mancharse
las manos sin mancharse
con el brillo heridor del Becerro
de Oro, sumergirse en la ceguedad
de la Máscara obscena y mentirosa
para poder decir
el veneno de sus vísceras.
Y aguantar de pie, verticales,
enhiestos como los cipreses
de los cementerios, a pesar
de las humillaciones de la Bestia
que rige los destinos
y aniquila. Saber
interpretar el color amarillo
cuando llega noviembre
y hace frío en la casa.
Regresar
con los ánades viajeros
al lugar de la partida como los álamos,
desnudos, regresan al invierno
inexorablemente. Arrodillarse
y beber en las cuencas de la carne
el acíbar de los cactus, el hedor
amarillo de las zarzas —Auschwitz,
Hiroshima, Chechenia, Torres Gemelas,
Madrid 11 de marzo, Iraq,
Palestina...—. Y entonces
con el rescoldo del fulgor
robado a los dioses aún reciente
en el rostro, iluminar
las pupilas vulneradas de los huérfanos,
acompañar la sola
singladura de los náufragos.
Romper la carne —roja,
amarilla, eucarística—
como se rompe un espejo
en mil pedazos para darse
en cada uno de ellos. He ahí
la ley: dejarse derruir,
pudrirse, para nacer
en los albores
de una nueva primavera. Subir,
subir de nuevo, como Sísifo,
tras la memoria vigilante
de los supervivientes
encontrados de pie en los taludes
del sendero hasta la puerta
del Castillo donde crecen
los dardos que nos llagan,
Teresa.
Y solazarse allí
en aquietada espera
hasta la Luz final,
inmarcesible. Trocar
tras de la larga herida
de la muerte y sus hoces
esta carne con sus sombras
y olvidos, tan de invierno,
estos ojos devorados de presbicia,
en una carne de luz,
germinal, crecida
su estatura más allá
de las paredes impuestas,
desconchadas, de la casa solariega:
carne transverberada
en dulcedumbres de oro,
donde habitar, Teresa.


¿Jubileo? … ¡Jubilen!

Domingo 1ro de noviembre de 2015

El día 7 de noviembre del 2015, en el mundo entero, la orden dominicana abrirá el jubileo de sus 800 años de existencia. Este aniversario será la ocasión de recordar las intuiciones de Nuestro Padre Santo Domingo y de dar gracias por tantos favores que Dios ha colmado a la Orden de Predicadores. Vamos a hacer memoria, sin duda, pero no solamente.





Como nos invita, este paisaje del norte de Zambia, vamos a mirar más bien hacia el horizonte que se abre delante de nosotros. El cielo se refleja en un lago de aguas tranquilas y nos recuerda que la tierra y el cielo se parecen…¡Y se reunen en nuestra oración del Rosario!
Los colores dominantes son el blanco y el azul…¡Los de Nuestra Señora!
Este Jubileo, vamos a vivirlo con ella y nos pondremos en su escuela. Ella nos enseñará a encontrar la verdadera alegría, a iluminar la verdadera luz, a acompañar a aquellos que sufren y a alegrarnos de antemano por la gloria celestial.
Un jubileo… ¿para qué?
Para jubilar, por supuesto …¡con el Rosario !

Fr. Louis-Marie ARIÑO-DURAND, o.p.
Promotor General del Rosario

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Familia Católica

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"la Sagrada Familia de Nazaret es verdaderamente el ‘prototipo’ de toda familia cristiana que, unida en el Sacramento del matrimonio y nutrida por la Palabra y la Eucaristía, está llamada a realizar la extraordinaria vocación y misión de ser célula viva no sólo de la sociedad, sino de la Iglesia, signo e instrumento de unidad para todo el género humano..."
Papa Benedicto XVI.

La familia Cristiana es:
Una familia que fundamentada en Cristo vive tres destellos hermosos que la une : pequeña comunidad de amor, escuela de virtudes e iglesia doméstica.
Una familia que sabe que sólo la fe en Cristo y la participación en la fe de la Iglesia la salva.
Una familia que no deja de anunciar en este mundo que el matrimonio y la familia son insustituibles y no hay otras alternativas.
Una familia que cree firmemente, que ella es el ámbito privilegiado donde la persona aprende a dar y recibir amor.
Una familia que sabe, asume y vive que la misión entre los suyos pasa por ser cauce de transmisión de la fe y del amor de Jesús siempre vivo, y forma personas libres y responsables.
En la familia todos sus miembros buscan tiempo para comunicarse entre ellos, para orar juntos y escuchar la Palabra de Dios.
Una familia que encuentra en la Sagrada Familia de Nazaret su modelo para soñar y vivir el plan de Dios.
Una la familia que se siente célula viva de la sociedad y de la Iglesia e instrumento de unidad para todo el género humano.
Lupita.
Dra. Guadalupe Hernández Ramírez Valdés, O.P.

 COMO HA DE SER  LA FAMA PARA EL CRISTIANO

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Isaura Díaz Figueiredo
“La fama es peligrosa, su peso es ligero al principio, pero se hace cada vez más pesado el soportarlo y es muy difícil de descargar” (Hesíodo) S.VIII a.C, poeta griego.
La fama es una condición que se adquiere a lo largo de la vida, también hay algunas personas que nacen con fama, por ser hijos de alguien, no por la trayectoria que les llegara con el bagaje de los años, por sus historias, por una travesía laboral.
La fama es “un fenómeno muy actual, a pesar de que a lo largo de los siglos ha existido siempre, unas personas son más conocidas que otras, Sin embargo, es a partir del siglo XX, cuando esto cambia, y no son famosos hoy en día personas de gran valía, si no personas que nada hacen,  y que se caracterizan por llevar una vida de lujo, exposición mediática y llamar la atención en público.
Todos los seres humanos debemos tener claro hacia dónde vamos, para poder llegar a feliz puerto y no perdernos en la inercia de las formas, en la esperanza triturada que conlleva una gran pesadumbre, arrastrada como fardo repleto de piedras disfrazadas de colores, y que solo encierran tristeza, en una voz temblando, podrida hasta el tuétano, en definitiva muerto.
 Decía mi admirado D. Antonio Gala, que nunca ha visto “un cajon de sastre” tan lleno, pero mezclado, no existen apartados para que cada uno esté en su sitio, botones a un lado, agujas en otro, hilos…  lo mismo se mezcla a un científico que haya descubierto como funciona tal o cual medicamento para aliviar determinadas enfermedades, que el esposo que asesina a su mujer, un desfalcador, un ladrón, o idiotas oportunistas, que buscan la fama, pregonando que han tenido sexo con aquella o aquel personaje del momento.
 Todo se confunde en beneficio de “los medios” que les hacen subir como espuma, y al poco se desinfla.
No seamos dependientes del espumillón, mantengamos austeridad, que nuestra vida sea solo nuestra, y si sale al ruedo público, no sea empujada por fuerzas ajenas, ni hagamos exhibicionismo de aquellos logros para reclamar atención, porque si eso nos falla, nos volveremos irascibles, y como tal dependientes, de la droga del halago.
El estar en la cresta de la ola, que nunca ha de ser el eco de un nombre, si no su trabajo, las metas y que conlleven a la felicidad, y a ser recordado  a nuestro fallecimiento, como persona generosa, que a pesar de poder, jamás se dejó manipular.
No perdamos de vista nuestro objetivo y demos a cada momento su espacio en el “cajón” de esta forma llegaremos. Estableciendo objetivos específicos resulta un ejercicio poderoso. El gran profeta Habacuc escribió acerca de la fijación de metas:
Y el Señor me respondió “escribe la visión, y haz que resalte claramente en las tablillas, para que pueda leerse de corrido. Pues la visión se realizará en el tiempo señalado; marcha hacia su cumplimiento, y no dejará de cumplirse. Aunque parezca que tarda, espérala; porque sin falta vendrá” Hab.2:2,3

¿Cuáles son sus sueños? ¿Ha escrito sus metas? Es una gran tarea para en la vida, Dios no quiere tú fracaso, desea su éxito.
No podemos los cristianos confundir: fama, dinero, poder, hay mucha gente que tiene todo esto, y no por eso son felices. El éxito tiene que decir al final de nuestro peregrinar, que uno ha sido feliz, qué amó a Dios en el prójimo, que has dejado el legado de tu ejemplo y que así has disfrutado al máximo aplicando las leyes.
Termino con unas reflexiones:
“Una mala conciencia se cura más fácilmente que una mala reputación” (Nietzsche) Filosofo alemán
“Gloria no es nunca sinónimo de fama” (Jaime Balmes) filosofo y sacerdote español
Los hombres famosos tiene por sepulcro la tierra eterna” (Pericles)
Ojalá que alguna de estas frases nos lleven a poder sentir la fama, pero jamás el engreimiento y con ello es desprecio a los demás.

Un continente joven y dominico

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Cuando, hace unos meses, me invitaron a Chile para participar en el ECJD 2015, no era consciente de la cantidad de experiencias y aprendizajes que me esperaban allí. Nunca había cruzado “el charco”, así que me embarqué en la aventura, con algunos miedos pero, sobre todo, con mucha ilusión.
Nada más aterrizar, la acogida que los hermanos de Chile me regalaron disipó cualquier rastro de temor que aún pudiese quedarme.
ECJD son las siglas del “Encuentro Continental de Jóvenes Dominicos”; en el colegio “Academia de Humanidades” de Santiago nos reunimos unas 600 personas procedentes de diversos países de América.
Bajo el lema “viviendo las buenas noticias” disfrutamos de un montón de vivencias de todo tipo: voluntariados sociales, talleres, culturales, celebraciones litúrgicas, fiestas… todas ellas orientadas a compartir, desde las diversas culturas y experiencias pastorales, la Buena Noticia del Evangelio bajo el carisma dominicano.
Fue impresionante compartir esos días con tal cantidad de jóvenes y ver las ganas, la alegría e ilusión que todos volcaron en cada momento, en todas las actividades que se nos ofrecieron, además, por si eso fuese poco, tuve la oportunidad de reencontrarme con los hermanos de Chile que ya había conocido en los encuentros del IDYM.
El cariño y la fraternidad que todos me brindaron: los frailes, especialmente el p. Enrique y mi tocayo, el p. Félix y un viejo conocido, Manuel; los miembros del MJD; las hermanas de las distintas congregaciones que acudieron; las fraternidades laicales; el profesorado; los jóvenes participantes… es sin duda el mejor regalo que me he traído de allí pero, ni mucho menos, el único.
La belleza imponente de la ciudad, conocer las diferentes realidades de aquellas tierras, y la labor que allí realiza la Familia Dominicana allí me ha enseñado muchísimo y me ha abierto la perspectiva.
Admirable igualmente la organización, todo estuvo cuidado a la perfección gracias a un compromiso muy serio y prolongado de muchas personas. Toda la familia dominicana se volcó en el encuentro, pero también los profesores, los padres de los alumnos, el personal no docente… todos ellos trabajaron con mucho afecto y ganas. Juntos lograron que la ocasión fuese memorable, que nos descubriésemos a nosotros mismos y a los demás como la buena noticia que también somos.
Tras una semana juntos, nos despedimos con el corazón repleto de Dios y con muchas ganas de poder volver a encontrarnos de nuevo… ¿quizás en Toulouse este verano?
<strong>Fray Félix Hernández OP</strong>
Fray Félix Hernández OPSan Jacinto, Sevilla

Amanece la luz para el justo (salmo 96)

Editado por

Sor Gemma Morató Sor Gemma Morató
Sí, verdaderamente amanece la luz para el justo porque sabe que el Señor reina. Su realeza se basa en la justicia y el derecho: “Justicia y derecho sostienen su trono” (v 2).
La creaciónEn los versos siguientes narra una teofanía expresada en una gran tormenta con relámpagos y truenos como en el Sinaí ante la cual los israelitas se llenaron de temor: “Delante de él avanza fuego abrasando en torno a los enemigos; sus relámpagos deslumbran el orbe, y viéndoles, la tierra se estremece” (v 4). En realidad la creación es una teofanía. Saber mirar con ojos contemplativos las maravillas que encontramos sobre la tierra nos llevan al creador de tanta hermosura.
Por ello los que adoran dioses falsos creados por el hombre se avergüenzan: “Los que adoran estatuas se sonrojan, y los que ponen su orgullo en los ídolos” (v 7). Es lo que expresa otro salmo: “Tienen boca y no hablan, tienen ojos y no ven, tienen orejas y no oyen, tienen, tienen nariz y no huelen, tienen manos y no tocan, tienen pies y no andan, no tiene voz su garganta” (salmo 113, 13- 15).
“Ante él se postran todos los dioses: lo oye Sión, y se alegra” (v 7-8). Por una parte los idólatras quedan avergonzados por la presencia del Dios verdadero pero los fieles a Yahvé se alegran porque el Señor es altísimo sobre toda la tierra, encumbrado sobre todos los dioses (Cfr. 9). Los fieles al Dios verdadero se sienten protegidos. “El Señor ama al que aborrece el mal, protege la vida de sus fieles y los libra de los malvados. Alegraos, justos, con el Señor, celebrad su santo nombre” (v 10 y 12).
Al terminar de rezar este salmo, podemos dirigir a Dios esta oración: Dios amoroso, Señor del mundo, que toda la creación sea una continua epifanía, no permitas que los hombres pongan en peligro tu obra malbaratando los dones que ofreces en ella. Haznos conscientes del señorío que le entregaste desde los orígenes y que nos sintamos hermanos de todos los hombres, y aprendamos a compartir lo que tenemos y somos. Texto: Hna. Maria Núria Gaza.

Feliz 800 cumpleaños

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Me van a permitir que esta semana mi columna sea algo “autoreferencial”, y que por una vez dejemos de lado algo de los líos catalanes, las noticias más mediáticas de la Iglesia, las opiniones sobre usos y abusos de nuestros políticos, sobre las catástrofes sociales que el modelo económico dominante nos genera o la política internacional, para contarles algo que me toca de lleno.
Y es que este mismo fin de semana, 7 y 8 de noviembre, comienza para la Orden de Predicadores –los dominicos- la orden religiosa a la que pertenezco, los actos de conmemoración del octavo centenario de su existencia, un Jubileo de 800 años que se prolongará hasta el comienzo de 2017, y que rememora cómo en 1216, el entonces Papa Honorio III, aprobó la existencia de una pequeña orden religiosa que nacía para la misión de la Predicación del evangelio de Jesucristo.
Nacida en el sur de Francia, gestada por un sacerdote español y castellano de la nobleza medieval, Domingo de Guzmán, supuso un apoyo para el intento de reforma de la Iglesia que entonces se estaba llevando a cabo -esa es la historia de los seguidores de Jesús, un constante intento de conversión al evangelio entre las mareas del mundo-, tratando de ir a uno de los problemas centrales religiosos de la época: que nadie predicaba a las gentes el mensaje de esperanza, amor y positividad del evangelio.
Santo Domingo de Guzmán ideó una institución que se dedicara a la tarea de la Predicación, y para prepararla de la manera más seria posible, organizó que sus frailes vivieran en comunidad para poder compartir vida, criterios y opiniones en pluralidad y corresponsabilidad –la Orden de Predicadores es de las únicas instituciones eclesiales que tiene una forma de gobierno democrática, con elección de sus superiores de abajo hacia arriba, y con tiempo limitado en el ejercicio de sus responsabilidades-; que dedicaran sus esfuerzos al estudio, con lo que de diálogo con corrientes distintas significa, viviendo en la búsqueda de la verdad para poder compartirla con otros, y para que su predicación fuese de veras humana, con sentido y contenido; desde la experiencia de la oración y la contemplación, como fuente de la que mana toda la raigambre y la urdimbre de los religiosos, una experiencia de Dios cuidada y crecida en la mirada del mundo y en el silencio que humaniza y cultiva una mirada diferente, honda, realista, esperanzada, creyente de cuanto sucede.
Además quiso que esas claves –la Predicación, la comunidad, el estudio y la contemplación- se viviesen desde la Pobreza evangélica que quiere mostrar la coherencia al mundo del mensaje del evangelio; que fuesen siempre desde una visión compasiva que cuida y se preocupa especialmente de quienes más sufren, de quienes peor parte llevan en la historia del mundo; y que fuese profundamente positiva, de la “gracia” en términos teológicos, no de condena, denuncia y miedo, sino de la belleza de cuanto existe, de la bondad de la creación, de la maravilla de la realidad.
Obviamente en 800 años de vida, no todo han sido luces, y demasiadas veces hemos estado muy alejados del ideal y de los proyectos y sueños de santo Domingo de Guzmán. Así, junto a tiempos brillantes y figuras de auténtica riqueza y cercanía al proyecto, de verdadera significatividad evangélica y capacidad de encarnar el proyecto de la Orden de Predicadores –ahí está santo Tomás de Aquino, san Alberto Magno, san Raimundo de Peñafort, los tres patronos de los estudios universitarios que hicieron del diálogo con los saberes su manera de predicación; ahí está santa Catalina de Siena, la mujer que más fuerza ha tenido en la Iglesia católica en su historia, consejera y conciencia del mismo papa en el siglo XIV, o nuestro san Álvaro de Córdoba el de santo Domingo de Scala Coeli, que trajo sus intuiciones a España; ahí está Francisco de Vitoria, Domingo de Soto, Tomás de Mercado que en el siglo XVI crearon la escuela de Salamanca que alumbró el Derecho Internacional y el origen de los Derechos Humanos; ahí Pedro de Córdoba, Antón de Montesinos y Bartolomé de las Casas, los primeros defensores de los indios tras el Descubrimiento de América, y de sus derechos enfrentándose a las injusticias de un imperio; ahí san Martín de Porres, san Juan Macías, santa Rosa de Lima, que entregaron su vida a los más desfavorecidos del nuevo continente; ahí Dominique Pire, premio Nobel de la paz, por su trabajo con los refugiados y desplazados tras la segunda guerra mundial; ahí Congar, Chenu y Schillebeeckxs, grandes teólogos que prepararon el Concilio Vaticano II y lo desarrollaron en sus intuiciones más ricas-, junto a todos los brillos, ha habido muchas sombras también: el vínculo con el poder, la Inquisición, el clasismo social, la perdida de tensión religiosa, momentos de vida licenciosa…
Desde el principio la Orden de Predicadores nació como familia, con mujeres y hombres, frailes y monjas, y también seglares laicos, con sus familias y sus ocupaciones, que se unieron al proyecto de la Predicación, y una predicación que cobra tantas formas como se pueda imaginar: oral, escrita, ejemplar, artística -ha habido en la Orden pintores como Fra Angelico o Maino, arquitectos, músicos, escultores, cineastas, poetas, escritores…-, social -los primeros curas obreros fueron dominicos-, política, académica en universidades –las primeras universidades de América fueron creadas por los dominicos- o en colegios… todo lo que sea con tal de poder decirle al mundo que con Dios se vive mejor…
800 años dan para mucho, y no sólo de historia vivimos. Hoy la Orden la forman en torno a los 6.000 frailes, 2.200 monjas contemplativas de clausura, 23.000 hermanas de vida apostólica y unos 160.000 laicos que viven la misión y el carisma de la Predicación, en tantos lugares y labores como hemos hecho a lo largo de la historia: universidades, colegios, parroquias, centros sociales, lugares de frontera y de misión, en este mundo digital, entre los marginados y desfavorecidos, en el mundo del arte y la cultura, en el activismo social, en el mundo de la política, en el contacto con toda la gente que busca algo de sentido en nuestro mundo.
Vivimos los dominicos este Jubileo de 800 años como una ocasión no sólo para recordar lo buenos que fuimos o que somos, sino sobre todo como la oportunidad de un nuevo comienzo, de un nuevo envío, como la oportunidad de renovar nuestra vida y nuestra misión, lo que somos y lo que queremos ser, para seguir llevando al mundo la noticia extraordinaria de que con Dios se vive mejor.

Una mirada de misericordia

http://salamancartvaldia.es/upload/img/periodico/img_56710.pngSALAMANCArtv al DÍAhttp://salamancartvaldia.es/upload/img/periodico/img_393021.jpg
Dalí, la barca de las almas destinadas al purgatorio
Uno  de estos días de verano tomando el autobús de Béjar a Salamanca, frecuento últimamente bastante la villa, me encuentro con un sacerdote amigo en las dársenas de la estación. Hablamos de nuestras madres, la suya recientemente fallecida y, en el contexto de la conversación surgió, no sé cómo, hablar del Purgatorio. Posiblemente fue el ruiseñor de la Fuente Honda, que todavía revolotea por los huertos a las afueras de la ciudad o junto a las ruinas de la ermita de Santa María de las Huertas, donde el filósofo iba a meditar. Allí donde Dios conserva una virginidad perpetua y por descorrer el velo de lo pasado y lo futuro por entre los misteriosos secretos de la historia. Espacio privilegiado donde don Nicomedes, sabio de Béjar, conversaba en la soledad del paseo, bien fuera en verano, o cuando las cumbres cubren sus primeras sienes blancas. Entre la arroyada de las aguas, no muy nítida, escuchaba la voz de un ruiseñor que le traía noticias de Jerusalén, no sin antes haber parado a tomar aire en los jardines de Academos en Atenas.
Pero volvamos al debate junto al amigo sacerdote, en el autobús de regreso, pensamos que el purgatorio fue un tema muy debatido en otros tiempos, en los llamados novísimos, ese “logos” de lo último o lo definitivo. Un límite donde no sólo se hace presente el extremo final, sino la realidad entera. Dentro de esas realidades últimas (de rebus novissimis), estaba el hablar de la muerte, el juicio individual, el purgatorio, el cielo, el infierno, el retorno de Cristo, resurrección de los muertos y juicio universal. Rápidamente nos vino a la mente los libros de Juan Luis Ruiz de la Peña, que posiblemente fue profesor suyo y que ha sido uno de los grandes teólogos de nuestro país. Decir que el propio Ruiz de la Peña se cuestionaba si el purgatorio era realmente un tema de la escatología o más bien de la Gracia, ya que partiendo de la misericordia, ya por muy severo que sea el juicio,  Dios no quiere la aniquilación del hombre, sino ofrece su amor y su vida para su salvación.
Es su obra Creación, gracia y salvación, afirma que Dios ama al hombre; ese amor está al comienzo, Dios crea por amor; y también está al final de la existencia, Dios plenifica a su criatura por amor y; en trayecto entre el comienzo y al final de cada existencia humana, el amor de Dios siempre permanece. “¿Acaso olvida una mujer a su niño de pecho? Pues, aunque llegase a olvidarlo, yo no te olvidaré... Porque los montes se correrán y las colinas se moverán, pero mi amor no se apartará de tu lado” (Is 49,15; 54,10). En otro extremo está la incomprensible ceguera del individuo, los egoísmos, la insensatez, el sinsentido, el alejamiento de Dios y de los otros, la propia finitud de la existencia, la limitación de la muerte. Entre esos dos extremos está el hombre, a medio trayecto, aprendiendo amar, a ser, a superar las limitaciones de la finitud y de los egoísmos y a buscar un sentido pleno a su propia existencia.
El Purgatorio o el estadio intermedio, forma parte de la fe y la esperanza en la purificación, es decir en la búsqueda de lo que me falta para ser el que debo ser. Ésta hunde sus raíces en el Antiguo Testamento, donde en el trasfondo de la letra se percibe que muy severo que sea el juicio de Dios, el objetivo  no es la aniquilación y la condenación, sino la purificación y la salvación del hombre. Tradicionalmente esta realidad se entendió que entre la muerte del individuo y la consumación escatología, existiría un “intermedio”, que sería una realidad o una dimensión espacio - temporal, donde se produciría una transformación de los difuntos, de tipo cualitativo. Pero aquí nos surgen las preguntas,  ya que si con la muerte termina la existencia humana en cuanto capacidad de decisión ¿no sería este estado intermedio prolongar nuestra peregrinación que terminaría con la muerte? ¿Dónde quedaría la muerte?
Además de las preguntas, nos surgen dos problemas, el primero son las imágenes del purgatorio que se dieron a lo largo de la historia, como un lugar de castigo y tortura, casi como un campo de concentración cósmico donde las criaturas se lamentan, gritan su castigo y  donde se consumaba la venganza de Dios. Parece esto muy alejado de ese Dios compasivo y misericordioso que nos ama desde el origen hasta la consumación de los tiempos. El segundo problema, posiblemente irresoluble, es si la resurrección comienza con la muerte, o existe un estado intermedio, donde habría una intensa actividad anímica y espiritual, hasta que se alcanza la resurrección de toda la carne.
A esto tenemos que añadir la falta de referencias bíblicas en el Antiguo Testamento del purgatorio o del estadio intermedio. También, que ha sido un tema de fricción y controversias entre católicos y protestantes. La búsqueda de la fundamentación bíblica hay que entenderla en la controversia de negar el purgatorio por Lutero en el siglo XVI. Ahí estaban textos como Mt 12,32; el paralelo de Lc 12, 10. Al que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonará; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no se le perdonará ni en este mundo ni en el futuro. Uno de los pasajes clásicos en torno al tema es 2 Mac 12,40-46, es la colecta de Judas Macabeo por los muertos en la batalla contra Gorgias, lo presentará como un sacrificio por el pecado de idolatría. Otro texto es 1 Cor 3,10-17, en el que se habla del día del fuego, un pasaje alegórico, donde las imágenes son apocalípticas del Juicio final. Sin embargo, en otros textos de Pablo, nos habla de un camino de perfección, que él mismo persigue, como Flp 3, 12 – 16, también en Ef. 4, 13. La mayoría de los expertos en el tema, creen que estos textos, no fundamentan el purgatorio. Aunque sí, la oración por los difuntos.
Parece que el dogma se remonta a oraciones privadas que desde el siglo II, se venían haciendo a los difuntos en cementerios y catacumbas cristianas. La referencia más conocida es el célebre epitafio de Abercio, al final del cual se lee: “quien comprende y está de acuerdo con estas cosas, niegue por Abercio”. Estas oraciones a los difuntos son avaladas por Tertuliano, San Efrén, San Cirilo, etc. Eran una práctica común la oración de los difuntos en la eucaristía, tanto en las iglesias occidentales como orientales. Con san Cipriano, y en un momento de persecución se imponían penitencias, que se suponían proporcionadas a la culpa. Hasta que no se cumpla la penitencia, se mantenía la exclusión, aunque muchos se arrepentían sin haberse purificado en un momento de persecución. Por lo tanto, los que no logren purificarse antes de la muerte o por el martirio, habrá un fuego purificador después. Así estas referencias al purgatorio, se harán cada vez más frecuente, sobre todo en la obra de San Agustín. En la Edad Media, se irán acentuando las referencias al Purgatorio que culminarán en el Concilio de Trento. Documentos de la Iglesia actuales, nos hablan del purgatorio, dándoles un sentido más actual y no tan trágico, como el capítulo 7 de la Lumen Gentium, en el Concilio Vaticano II, el Catecismo del pueblo de Dios de Pablo VI, una nota de 1979 de la Congregación para la Doctrina de la fe “Recentiores Episcoporum Sinody”, la Comisión Teológica Internacional en 1990, el Catecismo de la Iglesia Católica, y por último, citar la encíclica de Benedicto XVI Spe Salvi.
Pero contestando de una forma más personal, quisiéramos decir algunas cosas. Parece claro en todas estas citas actuales, que hay un encuentro amoroso con Dios, Dios mismo es el lugar después de la vida. Ir al Padre, como Jesús. En él caemos en la cuenta de nuestras miserias, y de todo lo que hemos realizado, pero después de realizada esa purificación. No es una pena impuesta, es el dolor de ver el mal que hemos realizado. Después que Dios nos restaure en nuestra dignidad, como hijos que estábamos perdidos, como un padre o una madre, nos pone a la mesa de fiesta. El proceso de maduración y purificación comienza en la vida terrenal, en la conversión y en la mirada hacemos a Jesús, su mensaje y su camino. Pero en esta vida no podemos hacerlo solos, lo hemos intentado, pero necesitamos ayuda. Aquí entra el apoyo de Dios, que nos llevará en brazos, pero incluso necesitamos más, una nueva creación. Nos creará y nos recreará de nuevo. ¿Cuánto dura? ¿Hay una época que sólo somos alma? Es difícil saberlo, es una puerta cerrada que sólo Dios sabe. La muerte es la puerta con la que se sale del tiempo y de la historia y se camina hacia Dios. Parece más razonable, al menos para mí, que no hay tiempo. Que es un encuentro purificante, donde el alma no se desliga del cuerpo. Dios nos resucita de nuestras debilidades y miserias. No sabemos cómo ayudan las oraciones de los vivos, pero parece que Dios se sirve de las buenas obras de los vivientes, en la comunión de los santos y así ayudar a los difuntos. El purgatorio parece una mirada de misericordia, como Jesús miraba a los pobres y necesitados, llenos de jirones y heridas, como nosotros. De todo esto se deduce, que no es un castigo, es un encuentro. No es la condenación, es la salvación. Es la vida eterna, hemos llegados cansados y fatigados, llenos de aristas, pero nos han recibido y nos han curado, nos han sentado a la mesa, donde se celebra la alegría y la paz. En este encuentro con el resucitado, veré claro quién soy, nos veremos completamente en lo bueno y en las pequeñeces y maldades. La crisis, el crisol o el juicio es su mirada, no inquisidora, sino de amor. Aquí nos acompañarán otros, con los que caminamos a la casa del padre. Entonces seré el que debí ser y no pude o no supe. Allí el Alfarero moldeará de nuevo, tapando las fatigas y heridas de la vida.

En una noche escura,
con ansias en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!,
salí sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada.
(…)
En la noche dichosa,
en secreto, que nadie me veía
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.
(…)
¡Oh noche, que guiaste;
oh noche amable más que el alborada;
oh noche que juntaste
Amado con amada,
amada, con el Amado transformada!
(…)
Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado;
cesó todo y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

San Juan de la Cruz, “Noche oscura del alma”


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"Tiempo gris de cosmos"

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El atril

Blog de: Fray Antonio Praena Segura, OP jueves, 05 de noviembre de 2015
Tiempo gris de cosmos
José Antonio Santano
Editorial Nazarí


“Tiempo gris de cosmos”, el último poemario de José Antonio Santano, pone ante nuestros ojos una radiografía de nuestro tiempo tan clara que en sí misma contiene un diagnóstico. Eso que se ha llamado la poesía pura en realidad no existe, porque ninguna palabra vive fuera del mundo y la palabra belleza no soporta evasivos usos. Si es belleza auténtica, siempre acaba mostrando su ética, la de verdad, la que comienza por enfrentarnos a nuestras propias realidades, contradicciones y posibilidades.

José Antonio Santano lleva años entregado de pleno a la literatura, desde la crítica, la difusión en televisión, radio o prensa escrita. Pero ahora toca su propia voz. Y en este libro, como en un río al que llegan y del que parten ramales que aúnan y que derraman la voz del tiempo dejando siempre poso y limo fértil, Santano se entrega a fondo.

Dividido en dos partes, el pesimismo de sus títulos (“Tiempo de silencio” y “Tiempo gris de cosmos”) esconde, sin embargo, un feroz compromiso. Nada más revulsivo que la verdad, comenzando por nosotros mismos. Y así, los primeros poemas, más breves, como instantáneas o retazos del mundo, conforman un retrato de retratos por donde desfilan inmigrantes, desempleados, empleados ilegales, sátrapas y reyezuelos explotadores, artistas vendidos a la nadería calculada y rentable, sueños, esperanzas, fecundos vientres… La carne y los huesos y el tuétano de un tiempo, el nuestro, y un mundo, el nuestro. Sobre todo, mundo y tiempo de aquellos en riesgo de pérdida y exclusión del mundo y el tiempo que vivimos.

La segunda parte llama la atención por el hecho de que sus poemas -largos, sinuosos, profundos- están, uno a uno, dedicados a amigos. No estamos ante una voz enrocada en sí misma ni proyectada hacia el vacío. “En qué estás pensando”: la frase universalizada por Facebook sirve, en cada poema, de trampolín desde el que lanzarse a las aguas de la historia sabiendo que en ellas nos aguarda, contra todo riesgo e imbuido de fe, el seno salvavidas del amigo. Se trata de poemas de largo alcance en los que los elementos más posmodernos quedan integrados (y desintegrados) en el discurso.

Como señala José Cabrera Martos en el profundo estudio final que acompaña al poemario y que desvela la trayectoria y la ecografía de la obra del poeta más allá de este libro, José Antonio Santano “se adentra en la libertad de los fondos marinos de los sueños, de la fraternidad, de los bosques, para hospedarse junto al hombre y ser el otro (…) superando el egocentrismo y derramándose en la otredad”.

Una poesía –cuántas veces repetimos el adjetivo inútilmente- necesaria más que nunca. Sin ira, mas con coraje.

Blog

EL GÉNERO HUMANO

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Fr. Juan José de León Lastra
29 de octubre de 2015

“Pero el cielo ideal de las Humanidades, está en la realidad lleno de nubarrones violentos. Basta abrir los periódicos o escuchar las noticias. Y esa oscuridad nos lleva a pensar si esa prodigiosa invención de las “humanidades” no se nos ha deteriorado y si, a pesar de los indudables progresos reales, el género humano no ha logrado superar la ignorancia y su inevitable compañía, la violencia, la crueldad. El “género humano”, esa trivializada expresión, convertida en , en una degeneración”. Esto decía el filósofo Emilio Lledó con motivo de la entrega del premio Princesa de Asturias de Humanidades. Es tópico ya señalar la fuerza de los medios de comunicación social en los procesos formativos y en concreto formativos de opinión; son los que nos describen la realidad. Ahora bien a la vez sabemos que las malas noticias tienen más acogida que las buenas. Que no se mantendría una publicación periódica que solo contara buenas noticias. Mientras que si lo haría si redujera su información a las malas. Con estas premisas es fácil concluir en una negativa del “género humano”. Sin embargo creo que hay vida fuera de las noticias que ofrecen los medios de comunicación social. Y esa vida está llena de buenas noticias. El género humano no está degenerado como apunta el filósofo. Simplemente lo que degenera tiene más difusión. No idealizamos al ser humano, le entendemos en su realidad vital., con frecuencia “inhumana”. Sí existe dosis importante de “degeneración” como distorsión de la condición humana; pero el “género humano” es fiel también a su condición “humana”, a lo que le define. Seguirá habiendo aire, agua. Seguirá existiendo la belleza, el bien, la verdad…, aunque no aparezcan con frecuencia en la televisión. Seguirán existiendo “las humanidades”, las realidades humanas, pues como dice el filósofo, “las necesitamos para hacernos quienes somos, para saber qué somos”, aunque también-no necesariamente “sobre todo”, que apunta Lledó,- para no cegarnos en lo que queremos, en lo que debemos ser. El cielo ideal que está en la realidad es más y mejor que “la realidad de nubarrones violentos”. Me cuesta entender que el mismo filósofo esté convencido de lo que dice: “el , esa trivializada expresión, convertida en “desgénero humano”, en una degeneración”. ¿Sería posible vivir, -que es convivir- con esa apreciación de sí y de los demás?

La lógica de la gratuidad (15.11.15)

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Jesús Espeja Jesús Espeja
1. “Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el cepillo más que nadie
Jesús no elabora muchas teorías, pero lee lo que pasa en la vida descubriendo ahí lo divino en lo humano. Sentado frente al cepillo del templo donde los fieles echan sus limosnas, ve cómo los grandes señores se acercan arrogantemente y echan cantidad de dinero de lo que les sobra para darse importancia ante la gente. Y ve también a una pobre viuda que se acerca tímidamente y echa los dos reales que tiene para vivir. La diferencia: para los potentados dan una limosna para quedar bien ante lo demás, mientras la viuda entrega su propia vida compartiendo lo que también ella necesita.
2. Son dos lógicas incompatibles que pueden modelar nuestra conducta. O nos ponemos a nosotros mismos como centro absoluto e intocable; o tenemos como centro absoluto a Dios que con amor nos está continuamente sosteniendo y sostiene también a los otros. En el primer caso nos relacionamos con el otro para salvaguardar nuestra propia seguridad; incluso para quedar tranquilos, podemos dar limosna de lo que nos sobra como vamos al podólogo para que nos quite un juanete que nos molesta. En la segunda perspectiva, entendemos que la lógica del don y de la gratuidad responde a nuestra experiencia de Dios misericordioso revelado en Jesucristo, cuya prueba y expresión es la salida en amor gratuito hacia el otro.
3. La alternativa entre relacionarnos con el otro únicamente buscando nuestra propia seguridad, o entregando nuestra propia vida para que el otro tenga vida y empeñando nuestra libertad para que el otro sea libre, se plantea en todos los ámbitos de nuestra existencia humana. En la familia en la sociedad y en la misma comunidad cristiana. Pero, sólo a modo de ejemplo, ahora me refiero a nuestra organización económica. En la lógica del mercado, no entra para nada la compasión y la gratuidad. El que no renta es material desechable, y los mismos cristianos aceptamos el eslogan: “lo mío es mío y hago con ello lo que quiero”. Sin embargo el evangelio de hoy sugiere que la ciudad del hombre sólo se promueve de verdad con las relaciones de gratuidad y misericordia. En esta perspectiva “no compartir con los pobres los propios bienes es quitarles la vida; no son nuestros los bienes que tenemos sino suyos”

Preguntas trampa

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Nihil Obstat

Blog de: Martín Gelabert Ballester, OP lunes, 02 de noviembre de 2015 
A lo largo de su ministerio Jesús se vio confrontado a una serie de preguntas trampa, hechas con mala intención con el fin de comprometerle y de dejarle en una mala posición. Los evangelistas lo dicen literalmente. Los fariseos, los herodianos, los legistas hacen preguntas a Jesús con la intención de tenderle una trampa. Esto nos remite a algo muy presente en la vida de Jesús: su diálogo con sus contemporáneos fue, con bastante frecuencia, conflictivo.

El que pregunta con la mala intención de tender una trampa plantea un dilema del que es muy difícil salir. Sea cual sea la respuesta, el preguntado quedará en mal lugar y será criticado por unos o por otros. A Jesús la preguntan, por ejemplo, sobre la indisolubilidad del matrimonio “para ponerle a prueba” (Mt 19,3). Si Jesús responde que un marido no puede repudiar a su mujer, irá contra la ley de Moisés; pero si responde que puede repudiarla “por cualquier motivo”, como insinúa la pregunta, parecerá un laxista peligroso. Lo mismo ocurre con la mujer adúltera (Jn 8,6). Si dice que no hay que lapidarla va contra la ley de Moisés; si dice que hay que apedrearla entra en conflicto con la ley romana y puede ser denunciado. Y lo mismo con el impuesto. Si dice que hay que pagarlo, parece un colaborador de los romanos; si dice que no hay que pagar, puede ser acusado de insumiso.

Jesús no cae en estas trampas. Unas veces responde con el silencio. Otras con otra pregunta que pone a sus interlocutores en un apuro: “el bautismo de Juan, ¿viene de Dios o de los hombres?”. El que le interroga sobre el impuesto lleva monedas en el bolsillo. Jesús, al hacérsela sacar, manifiesta que en cuestiones de dinero los judíos pactaban con el imperio. El dinero no sabe de ideologías, pero Jesús dice que hay que ser coherentes con los principios que uno dice tener. La respuesta de Jesús ante la pregunta de si hay que apedrear a la mujer adúltera, obliga a sus interlocutores a preguntarse por su propia inocencia: “el que esté sin pecado, que le arroje la primera piedra” (Jn 8,7). No es una mala observación, válida también hoy.

No es a base de recetas prefabricadas, de teorías abstractas o de fidelidades jurídicas como se ayuda a las personas. A las personas se las comprende y se las ayuda poniéndose en su piel. Mejor aún, acomodando nuestra mirada a la mirada de Dios: “no juzguéis y no seréis juzgados”, traducido por el Papa en un “quién soy yo para juzgar”. Con esto no quiero justificar nada, pero sí quiero decir que antes de condenar hay que tratar, al menos, de comprender. Sin olvidar que la mejor justificación de “lo correcto” no es el rechazo del otro sino el propio ejemplo.


Eucaristía dominical en el inicio del JUBILEO OP

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Nuestra celebración de la misa dominical hoy marca un acontecimiento muy especial para nuestra comunidad (parroquial, etc..) desde ayer ha dado comienzo el año Jubilar de la Orden de Predicadores.

Celebramos 800 años de historia y predicación de la Palabra. Agradecemos la vida de quienes, como Domingo de Guzmán, han llevado por todo el mundo la Palabra de Dios, Palabra que ilumina y alienta en el camino de la vida.

Como Familia Dominicana desde la gran familia de la Iglesia damos gracias hoy a Dios por esta larga historia, que nos inspira y envía a seguir sembrando el mundo con la Palabra. Enviados a predicar el Evangelio y la misericordia.


ORACION DE LOS FIELES

1.- Por el Papa Francisco, por nuestros pastores y las Iglesias que les han sido encomendadas. Roguemos al Señor.

2.- Por la Familia Dominicana, que celebrando el 800 aniversario de nuestro nacimiento, vivamos el año Jubilar para volver al amor primero y ser enviados de nuevo a predicar de palabra y obra el evangelio de la misericordia. Roguemos al Señor.

3.- Que Dios conceda a toda la Iglesia y a la Familia Dominicana, la gracia de la predicación y una predicación de la gracia, que suscite en el mundo la ilusión por la Verdad y vocaciones en todas las ramas de nuestra Familia. Roguemos al Señor.

4.- Por las familias atribuladas, los colectivos y  personas heridas en su dignidad. Por las víctimas de la trata de personas; los desplazados (migrantes y refugiados); por las personas sin hogar; por los pueblos que sufren las guerras. Roguemos al Señor.

5.- Por las personas con las que compartimos el día a día en nuestras misiones y presencias dominicanas en las fundaciones educativas;  las misiones ad gentes; el continente digital; las parroquias y santuarios; facultades y escuelas de teología; la universidad; la defensa, protección y promoción de derechos humanos;  los artistas;  los jóvenes   y por todos nosotros. Roguemos al Señor.
LAICOS DOMINICOS

Viveiro


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Lectura del santo Evangelio según san Marcos 12, 38-44

En aquel tiempo enseñaba Jesús a la multitud y les decía: «¡Cuidado con los letrados! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas con pretexto de largos rezos. Esos recibirán una sentencia más rigurosa. Estando Jesús sentado enfrente del cepillo del templo, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales. Llamando a sus discípulos les dijo: "Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el cepillo más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ésta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir.»


COMENTARIO:
Cuantas veces he leído este  pasaje de 1º Re, 17, he ido encontrando mensajes, interpretaciones, signos. Hoy se  me aparece como importante la confianza. La viuda de Sarepta no conocía al profeta, sin embargo confía en su palabra  y hace  primero el  panecillo para el hombre de Dios y después se ocupa de su hijo y de ella. Es la compasión más completa, pues se  priva de lo necesario para alimentar al forastero.  Esta sencilla  y pobre  mujer no da nada que le sobre, sino sus  últimas reservas para vivir  y  Dios  premia  su  confianza   –siempre lo hace- y permite que madre e hijo sigan viviendo. ¿Qué haría yo en una situación semejante? ¿Se acercará mi confianza y  mi compasión  a la de la viuda?

Leyendo el Evangelio de  hoy me pregunto:  Si Jesús se sentara ahora en uno de nuestros templos ¿Podría decir lo mismo que entonces dijo?, ¿Acaso no nos vestimos con ropajes vistosos para ser vistos y, si es  posible, admirados?.
La vanidad está también presente entre  nosotros y no  pocas veces hace que hagamos ver nuestra presunta “autoridad” adoptando posturas y vestiduras que nada dicen de  humildad  y servicio, y si mucho de presunción y soberbia.
¿Qué podría decir de nosotros si observara nuestra “generosidad” rebuscando en el fondo del monedero la  moneda más ruin para socorrer al hermano que en la  puerta del templo o en la acera de la calle pide nuestra ayuda  o depositarla en  el cepillo?
Aceptemos que somos vanidosos y aceptemos también que somos avarientos, poco dispuestos a compartir los  bienes que  hemos recibido con los que  nos rodean  o con aquellos que estando lejos gritan pidiendo ayuda y su grito nos alcanza, siempre que no estamos listos para  hacer zapping antes.
No hace muchos años hubo un terrible terremoto en Haití y otro más cercano en Lorca. Se  pidió  nuestra ayuda  por muchos canales y tuvimos oportunidad de ayudar, pero ¿hicimos algo? ¿Nos asemejamos en algo a la viuda del evangelio?
África sigue sufriendo hambrunas terroríficas, Lorca sigue en ruinas, Haití está sin reconstruir y nuestros hermanos de los tres sitios  están mirando, esperando que nuestra mano deslice en las “arcas del templo” nuestro óbolo, nuestra ayuda, nuestra muestra de solidaridad. ¿Llegarán a verlo? ¿Podrá Cristo pensar que somos generosos?
Dentro de un par de semanas comenzará la campaña de Navidad que pretenderá hacer que estas fechas tan entrañables lleven un alivio a la angustiosa situación de tantos hermanos nuestros, que  puede que  incluso vivan en la  puerta de al lado. ¿Colaboraremos o seguiremos buscando la  moneda más ruin de nuestro monedero para tranquilizar  nuestra conciencia  y seguir felices y contentos, como si nada fuera con nosotros?
D. Félix García Sevillano,   OP



D. Félix García O.P.
Fraternidad de Laicos Dominicos de Viveiro (Lugo)


Domingo 32º durante el año (8.10.2015): Mc 12,38-44
Adorar en espíritu y verdad
Paco Quijano

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● El contraste no podría ser más agudo: gente que reza largas oraciones y devora los bienes de las viudas. Una viuda que da limosna de lo que tiene para vivir, parábola viva de la generosidad.
● La humanidad es más humanidad por los millones de millones de acciones generosas que no se ven ni hacen ruido. Es menos humanidad por los escándalos de explotación y defraudación que dañan a la gente pobre.
● ¿Cuál es la fuente viva de la generosidad? Mira lo que dice san Pablo: «Ya conocen la generosidad de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, se hizo pobre por nosotros para enriquecernos con su pobreza».
● La viuda que echa unas moneditas en la alcancía del templo nos enriquece con su pobreza. Por ella, y por muchísimas como ella, somos una humanidad mejor.

Dar la vida una vez (XXXII TO Ciclo B, Mc 12, 38-44)

Pero tu vida... es tuya, es única y sólo la puedes entregar a una cosa

Después de una semana en la que en muchos lugares los cementerios han sido visita obligada, San Pablo vuelve a hablarnos de la muerte para este domingo en su carta a los Hebreos. Precisamente, es importante pensar que en este aspecto los propios judíos (y San Pablo remarca muchas veces su pasado fariseo) discutían si había resurrección o no. Unos, los saduceos, quienes realmente ostentaban el poder, decían que no. Otros, entre quienes se encontraban los fariseos, defendían la resurrección, de la que ya se habla en algunos escritos tardíos del Antiguo Testamento.
Es un avance pensar que si Dios ha creado la vida, como nos indica el Génesis, también puede disponer a su antojo de la muerte y que un detalle tan nimio no puede ser obstáculo para que Dios, que es todopoderoso, venza a la muerte. Precisamente, algo de todo este mensaje del fin del mundo prometido nos llegará dentro de pocos fines de semana cuando celebremos el final del año litúrgico con la fiesta llamada 'Jesucristo, rey del universo'.
El asunto es que Pablo nos recuerda algo tremendamente importante: tenemos una vida, y la vida solo la podemos dar una vez. Jesucristo murió sólo una vez en la cruz, y no necesita ser crucificado más veces para salvarnos. Estamos salvados ya, pero todavía falta un poco (o un mucho) para que se termine de cumplir la cosa.

Mientras tanto, lo que dice Pablo de la muerte de Jesucristo debería hacernos pensar. ¿Por qué insistir en que sólo murió una vez? Entre otras cosas, para remarcar la humanidad de Dios, que al encarnarse aceptó todo el 'pack' de la humanidad, llevándolo a lo mejor que puede ser una persona. Esa humanidad implica que solo tenemos una vida, y que lo importante es cuánto damos de ella. Por eso vale, por ejemplo, mucho más el donativo de la viuda que la del rico.
Pero hay un paso más. El número de vidas disponibles no es que abunde, y a cada uno de nosotros nos ha tocado vivir solo una. El dinero es solo papeles, monedas, tarjetas y cuentas de paypal. Pero tu vida... es tuya, es única y sólo la puedes entregar a una cosa. Sí: sólo a una cosa. Por cosa me refiero a un ideal, o a una persona... al final amamos a mucha gente, pero siempre vamos a tener una prioridad. Jesús, con la Cruz, demostró que su prioridad era el amor por la humanidad, cumplir el plan que el Padre le 'tenía preparado'.
En la vida de toda persona hay varios momentos en los que debe decidir qué va a ser su vida, qué, o mejor dicho quién va a ser su prioridad. Y eso lo cambiará todo. Para la viuda, la prioridad naturalmente era Dios. Para Jesús, también. Para nosotros... ¿dónde está la prioridad? ¿O vamos a estar toda la vida indecisos?




VÍDEO DE HOY:

Homenaje a fr. Juan Almarza 

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