viernes, 6 de enero de 2017

La Posada del Silencio nº 11. FELIZ NAVIDAD

El misterio de la Navidad

3 de Diciembre de 2016
El misterio de la Navidad
Felicitación navideña a modo de estudio y reflexión sobre el Misterio de la Encarnación de Dios, el misterio de la Navidad y lo que eso supone en nuestras vidas. Fr. Jesús Díaz Sariego O.P.

Presentación

Una felicitación siempre intenta recoger las satisfacciones que se experimentan con motivo de algún acontecimiento. Hoy, en el cielo de nuestra fe, es acontecimiento singular el nacimiento del Hijo de Dios en carne mortal. Mas, si alguno no participara todavía de esa vivencia ardiente en la Navidad, piense en las muchas otras satisfacciones que, en la medida en que vamos haciendo nuestra historia, van anidando en nuestro corazón y merecen ser recordadas. Hagámoslo junto al pesebre de Belén. 
Juntemos, pues, en esta felicitación navideña, como hacían nuestros clásicos, la dicha y el deseo de veros a todos felices.
Sería demasiado pretencioso pensar, que por medio de esta felicitación navideña, todos vais a ser más felices. Mas ¿resultará pretencioso recordarnos mutuamente que el solo hecho de vivir, y de vivir con cierta plenitud, sería ya suficiente y gran motivo de felicitación, porque lo es de esperanza, ya que, mientras vivimos podemos ser protagonistas de nuestra propia historia y proceso? Vivamos, pues, unos felices días.
Pero, además, una felicitación expresa, igualmente, el deseo de que alguien sea venturoso. ¿Cuántas razones no habrá en la vida de cada uno de nosotros que nos ayudan a hacer el camino con cierta aventura y riesgo, y también con éxito?
Y ahora vamos a reflexionar unos momentos...

El Señor, por su cuenta, os dará una señal…

El Señor, por su cuenta, os dará una señal…

Reflexión para el tercer Domingo de Adviento
Señales… Me sobrecojo, en este final de Adviento, ante una guerra cruel a la vuelta de la esquina. De años y muertos, que arrastra una cadena cuyo origen me desborda. Más violencia. Corrupción. Apatía y desesperanza. Falta de compromiso, que también identifico en mí. Nadie levanta la voz para romper con un fuerte grito de rebeldía tanto silencio cómplice. Siempre igual. Y Tú te empeñas en seguir diciendo que hay señales, que las sigues poniendo. Tus señales…
Os dará una señal… La quiero ver en los medios que pregonan las informaciones de última hora, en los analistas que diseccionan el presente para explicar lo que va a llegar, o en los líderes espontáneos que surgen por doquier. En la tele, en el cielo, o en Internet. Donde se publica lo importante… Pero voy perdiendo la esperanza de que llegue algo nuevo, y me dejo llevar por la decepción de los demás.
Hay señales… Ya están puestas. Y quizás porque siempre estuvieron ahí desde que Tú las dejaste, me he acostumbrado a no verlas. La señal, que por naturaleza pasa desapercibida, necesita que aprenda su lenguaje. Siempre más profundo, más fino, más sugerente y silencioso. Porque la señal es sólo una puerta que me abre, si acierto con la llave, a una realidad en la que Tú estás en todo… Hay señales, pistas de esperanza, a veces escondidas en la vida diaria, que me empujan a dar pasos, siguiendo un camino alternativo hacia ti…
Pusiste una señal. Fue en un Israel amenazado de guerra. Cuando las armas estaban dispuestas para disparar, una madre daba a luz un bebé. Y repetiste el gesto cuando el emperador romano hacía números y se frotaba las manos pensando en sus impuestos. Una madre primeriza besaba a su hijo recién nacido en un establo, sin que nadie se percatara de la señal. En lo más sencillo, en lo más humano, has dejado tu huella; en esas experiencias vitales que atraviesan la Historia y a las que no damos importancia. En los rostros que no miramos, o en las palabras que oímos sin escuchar tu melodía más hermosa. Sí, no dejas de comunicarte cuando se habla de futuro y de esfuerzo, de sueños y esperanzas, de justicia y paz, de misericordia y fraternidad. Cuando te dejas ver en los pequeños, tus señales preferidas…
Pido una señal. Y me mandas miles a diario, aunque esté miope y siga exigiendo lo que yo quiero ver; a mi manera, que no a la tuya. Me entreno en descifrar cómo escribes en mi historia con un lenguaje de ternura, de confianza absoluta, de amor sin límites, de futuro mejor. De caminos que se abren, y heridas que duelen menos, y compromiso con el otro. Quizás no te deba pedir, como el viejo rey, que me des una señal: dame, más bien, la capacidad de verte en lo interior y lo distinto, de creer y confiar en lo pequeño, de tener la certeza de que no dejas de estar sorprendiéndome en lo más escondido de lo humano.
Al finalizar este tiempo de Adviento, ¿qué señales de Dios y de su Reino puedo descifrar en la realidad social en la que me muevo? ¿Soy capaz de reconocer su importancia, apostar por ellas y cuidarlas, o las rechazo como otros muchos? En mi propia vida, ¿detecto las huellas de Dios? ¿Me atrevo a diseñar un itinerario de su paso por mi historia personal? ¿Diviso hacia dónde me van conduciendo esas señales en mi futuro?


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¡Feliz Navidad! En esta noche santa, una luz nos brilla en medio de la oscuridad. ¡Dios ha tomado partido por el hombre! ¡Dios ha estado grande con nosotros y nos no ha abandonado a nuestra suerte!. ES LA BUENA NOTICIA DE DIOS-CON-NOSOTROS.
Feliz Navidad, hoy no puede haber tristeza cuando nace la vida, esta alegría brota desde la hondura silente del corazón. FELIZ NAVIDAD,
Mamen y Juan Antonio

Memoria agradecida por la aprobación de la Orden de Predicadores

23 de Diciembre de 2016

           Jubileo Obispo AlmeriaLa Familia Dominicana de Almería, junto con los amigos de la Orden y las Hermandades y Cofradías unidas a ella, celebró a las ocho de la tarde la Eucaristía que presidió Don Adolfo González Montes, Obispo de Almería.
            Un momento de especial relevancia, dentro de los actos llevados acabo en este año jubilar, tuvo lugar el día 22, fecha en la que el Papa Honorio III, en el palacio lateranense, confirmaba la Orden de Predicadores, mediante la Bula Religiosam Vitam. La Familia Dominicana de Almería quiso que este día en el que se cumplían los 800 años de andadura de la Orden de Predicadores tuviera un especial relieve.
            El Obispo en su homilía, glosó parte del contenido de esta Bula y atendiendo a la Palabra de Dios proclamada, invitó a los asistentes a dejar emerger los frutos de este año jubilar. Dio gracias a Dios por el regalo que ha supuesto para la Iglesia la Orden, que a través de estos ochocientos años, mediante la predicación y la reflexión teológica, ha sabido iluminar en momentos significativos de la historia, los problemas que afrontaba la humanidad.
            Al terminar la celebración, se leyó la Bula del Papa Honorio III y por coincidir con el 514 aniversario de la llegada al convento y Ciudad de Almería, de la imagen venerada de la Santísima Virgen del Mar, Patrona de Almería, que preside el templo conventual y lo eleva a Santuario mariano, se cantó la Salve y se pasó luego ante la imagen de Santo Domingo de Guzmán, para venerar su reliquia, rezar la oración del Año Jubilar y terminar con el Himno de Santo Domingo.
            Una tarde de júbilo dominicano que se quiere prolongar en un compromiso más intenso con la misión evangelizadora con y en medio de la Iglesia y en favor de todos los Hombres.

Clausura del Jubileo en España

Clausura del Jubileo en España
En el cuarto domingo de Adviento, la basílica Ntra. Sra. de Atocha de Madrid acogía a cientos de miembros de Familia Dominicana que una vez más se reunían en Madrid para celebrar los 800 años de la Orden de Predicadores. El motivo, en esta ocasión, era concluir los actos conmemorativos en España, con una Eucaristía presidida por el prior provincial de Hispania, fray Jesús Díaz Sariego, acompañado por fray José Parra, vicario del Rosario en España y fray Juán José Lastra, prior del convento de Atocha.
Un coro formado por frailes, monjas, hermanas, laicos y jóvenes, dirigido por fray  Javier Rodríguez, fue el encargado de interpretar las diferentes piezas dominicanas y oraciones, para concluir, como no podía ser de otra manera, con el himno del Jubileo: Laudare, Benedicere, Praedicare. El coro ha estado acompañado por distintos músicos dominicos: tres violines, una flauta, una trompeta, un órgano y diferentes instrumentos de percusión.
Fue una celebración sencilla pero muy emotiva, en la que los participantes han podido compartir su alegría incluso con los que estaban lejos, gracias a Televisión Española, que ha retransmitido la Eucaristía a través de su programa semanal El día del Señor.
El secretario de la familia dominicana en España, fray José Luis Ruiz, dio la bienvenida en la Eucaristía. Unas palabras de agradecimiento por el Jubileo de la Orden, un VIII centenario entendido como “una oportunidad para renovar el compromiso de dominicos y dominicas desde el estudio la oración y la vida comunitaria, y de buscar la voluntad de Dios y su verdad”.
Durante la homilía, fray Jesús Díaz Sariego resaltó la importancia de anunciar la Buena Noticia, de cómo la Iglesia ha puesto de manifiesto a lo largo de la historia “las cosas de Dios” en el mundo, que tienen que ver con el sufrimiento humano, con una salvación anunciada que requiere un proceso, un camino, una actitud de cambio y renovación. “La Orden de Predicadores, formada por hermanas contemplativas, religiosos, religiosas, laicos y jóvenes ha querido desde su fundación, hace 800 años, servir a la Palabra de Dios, proclamada y predicada en cada momento histórico, por hombres y mujeres de fe que han creído en el misterio del Emmanuel y han anunciado el nacimiento del salvador percibiendo en su contemplación y estudio “las cosas de Dios” en medio de los hombres y su mundo”.
La familia dominicana mostró su gratitud por los 800 años de servicio a la Iglesia. Ha sido un año de renovación espiritual, no solo de los miembros que forman la Familia Dominicana, también de sus instituciones  y estructuras. Está siendo también una gran oportunidad para profundizar en el propio carisma y para fortalecer lazos y conocerse mejor.
Puesto que el Jubileo se ha entendido como un tiempo de recordar el pasado y mirar al presente, pero sobre todo, de proyectar el futuro, se ha creado un gesto jubilar de toda la familia dominicana en España: el observatorio derechos humanos Samba Martine, una respuesta desde el carisma de la Orden de Predicadores a dos temas de relevancia, como son: la trata de personas y la vulneración de los derechos humanos a los inmigrantes.
El 21 de enero se pondrá el punto final al Jubileo a nivel internacional con una Eucaristía presidida por el Papa Francisco en Roma, a la que asistirán miles de miembros de Familia Dominicana de todo el mundo.
(20 December 2016)

Clausura internacional del Jubileo en Roma

21 de Enero de 2017

San Juan de Letrán. Agenda
  La clausura internacional del Jubileo 800 años de la Orden de Predicadores tendrá lugar el próximo 21 de enero en la Basílica de San Juan de Letrán de Roma a las 4:00 p.m.
  El Papa Francisco presidirá la Eucaristía que pondrá el broche de oro a un año de celebraciones para conmemorar que hace VIII siglos el Papa Honorio III firmaba la confirmación de la Orden de Predicadores.


VIII siglos enviados a predicar el Evangelio

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22 de Diciembre de 2016
La Bula "Religiosam Vitam" del Papa Honorio III, fechada en Roma el día 22 de diciembre de 1216 por la que se confirmó la Orden de Predicadores.
  La Orden de predicadores celebra un año jubilar que recuerda la publicación de las Bulas promulgadas por el Papa Honorio III hace 8 siglos, confirmando la fundación de la Orden en 1216 y 1217. El Jubileo comenzó a celebrarse el 7 de noviembre de 2015 (Todos los santos de la Orden) y concluirá el 21 de enero de 2017 (bula Gratiarum omnium largitori)
Una Orden cuyos miembros estuvieran dedicados a la predicación, la contemplación, el estudio y la compasión
  Con la aprobación por parte del Papa se cumplía el sueño del español Domingo de Guzmán quien, preocupado por los problemas del mundo y de la Iglesia del momento, sintió la necesidad de crear una Orden cuyos miembros estuvieran dedicados a la predicación, la contemplación, el estudio y la compasión, para ayudar a los hombres y mujeres de cada tiempo.
  Nacía así la Orden de Predicadores formada por frailes, monjas contemplativas y laicos, a la que se sumaron más tarde las hermanas de vida apostólica formando la Familia Dominicana, en total unos cien mil miembros. A lo largo de estos 800 años de historia la Orden ha contribuido a la expansión de la Palabra de Dios, a la formación en la fe, a la creación de Universidades, a la gestación de los derechos humanos... Han aportado 130 santos a la Iglesia, han dado cuatro Papas, y grandes figuras en la teología, el compromiso con la justicia, la mística, la filosofía, la literatura, el arte, la ciencia, la geografía…
  En estos 800 años no todo han sido momentos de luz, también se cometieron errores, por lo que este año ha querido ser ocasión para pedir perdón y solicitar de Dios la ayuda necesaria para saber actuar siempre siguiendo su voluntad.
  Este Jubileo dominicano ha coincidido con el Jubileo de la Misericordia convocado por el Papa Francisco. La compasión por la salvación de las almas fue lo que movió a Domingo a fundar una Orden que llevase a todos los rincones de la tierra, el anuncio de la misericordia de Dios por la humanidad.

La Junta de Castilla y León ofrece acceso completo a las obras de la Orden de Predicadores

21 de Diciembre de 2016
Biblioteca Digital CyL   El próximo 22 de diciembre se celebra el VIII centenario de la confirmación por el Papa Honorio III, en su bula “Religiosam Vitam”, a la Orden de Predicadores, los Dominicos, que han estado presentes en la historia, la cultura y la vida de Castilla y León con un claro compromiso de predicar la palabra de Dios, como indican sus primitivas constituciones, incorporando el estudio como una parte esencial de su vocación. Por ambos motivos, estudio y predicación, existe una fructífera y numerosa producción bibliográfica dominicana conservada en la Comunidad Autónoma de Castilla y León que la Junta quiere mostrar a todos los investigadores y personas interesadas en este tema.
  Desde la microsite Religiosam vitae: 800 años con los dominicos se ofrece acceso al texto completo de obras de escritores pertenecientes a la Orden o que traten sobre ella, su historia, doctrina y presencia en la sociedad.
  Todas las obras que aquí pueden verse pertenecen al patrimonio bibliográfico conservado en las Bibliotecas de Castilla y León. Esta colección, con obras de los siglos XVI al XX, entre las que se incluyen varias relacionadas con la vida y obra del fundador de la Orden, Santo Domingo de Guzmán, nacido en Caleruega (Burgos) en 1170, irá aumentando de forma paulatina tras la celebración de este importante 800 aniversario.
http://bibliotecadigital.jcyl.es/
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Oración de Navidad de la Familia Dominicana de Madrid

23 de Diciembre de 2016
  Como cada 22 de diciembre la Familia Dominicana de Madrid se reunió para celebrar con una oración la llegada de la Navidad. Pero este año el día presentaba más emociones, ya que un 22 de diciembre, el de 1216 concretamente (hace justo 800 años), la Orden de Predicadores era aprobada por el Papa Honorio III, mediante la bula"Religiosam Vitam".
  Miembros de la Familia Dominicana abarrotaron la iglesia de El Santo Cristo del Olivar, del barrio de Lavapiés, en el centro de Madrid. La oración estuvo presidida por el secretario de Familia Dominicana de España, fray José Luis Ruiz, quien felicitó a dominicos y dominicas por el 800 cumpleaños. Ocho siglos en los que Dios no ha dejado a la Orden sola en ningún momento, “algo maravilloso imposible de describir con palabras”. Quiso también destacar la gran riqueza de Familia Dominicana, excelentemente representada, para él, con el coro que se formó para la Eucaristía de clausura del Jubileo en España, que había tenido lugar a penas cuatro días antes. Un coro formado por hombres, mujeres, jóvenes, mayores, laicos, frailes, hermanas, monjas, feligreses… cada uno de ellos de un lugar, una condición, una rama de la Orden diferentes, pero todos formando una gran familia.
El que ama tiene paciencia, respeta, escucha, aguarda
  “En Navidad la Palabra se hace como nosotros, una Palabra única que es amor, donación”. Fr. José Luis invitó a revisar si somos palabra que expresa amor. Por último compartió una reflexión sobre la paciencia, muy necesaria en nuestros días y que nace del amor. “El que ama tiene paciencia, respeta, escucha, aguarda…”. La oración terminó, como no podía ser de otra manera con el himno del año Jubilar de la Orden: Laudare, Benedicere, Praedicare.
  Tras la oración se pasó a visitar los locales del Observatorio de Derechos Humanos Samba Martine, junto a la parroquia. Un proyecto que nace con motivo del Jubileo 800 años y que pretende ser una forma de responder a las necesidades e injusticias actuales del mundo, desde el carisma de Familia Dominicana. La jornada concluyó con un tentempié en el que juntos, en comunidad, los asistentes celebraron la Navidad y el “cumpleaños”.
Oración de Navidad de Familia Dominicana en Madrid
http://bellezashabitables.org/wp-content/uploads/2016/12/Diptico_exterior.png
Domingo Iturgaiz y Miguel Iribertegui, dos grandes artistas plásticos, dos frailes dominicos de Villava con producción  en todo el mundo  y considerados por muchos estudiosos representantes de lo mejor que ha habido en el arte contemporáneo actual español (siglos XX y XXI).
Exponen esta antología de su obra,  coincidiendo con el Año Jubilar  de la Orden de los Dominicos, en que se celebra el ochocientos aniversario de su fundación.
La muestra ocupa  la gran sala de la planta primera del Palacio del Condestable. Domingo Iturgaiz (1932-2015) regresa con sus legendarios mosaicos y vitrales.

Miguel Iribertegui (1933-2008)  irrumpe con una Navidad de bronces habitada por  ángeles,  misterios y magos, pastores y rebaños, así como grupos de cantores y escenas traídas del hondón de tradiciones de gran belleza. Se convierten por unos días en voz coral, en eco de trascendencia, en aliento de cambio para una sociedad y una vida mejores y más justas.
En este sentido, el conjunto de acciones del programa pretende traer a un primer plano de la opinión el valor del arte, de la belleza como factor de cambio social, como acelerador de relaciones positivas en el tejido de la comunidad, como estimulador y creador de nuevas emociones al contemplar, ver y oír propuestas de calidad estética.

PROGRAMA DE EVENTOS

Muestra de artes plásticas

Domingo Iturgaiz  
Miguel Iribertegui
Palacio del Condestable. Pamplona
14 diciembre al 18 de enero
Horario de 11:00 h a 14:00 h y de 18:00 h a 21:00 h.

Taller “Técnicas de mosaico”

Joaquín Gil Enériz
Palacio del Condestable. Pamplona
16 diciembre 2016 y 13 enero de 2017
Viernes de 11:00 h. a 14:00 h.


Recital y presentación de obra

“La belleza desobediente de la poesía”
Poetas:
Emilio Rodríguez
Antonio Praena
Jesús Mauleón
Palacio del Condestable. Pamplona
13 enero 2017, viernes. 19:30 h.

Mesa Rodonda

  “Cambiar la sociedad, cambiar la vida. El poder transformador del arte”
Prof. Dra. María Montserrat Herrero López
Titular de Filosofía Moral y Política en la Universidad de Navarra.
Prof. Doc. Ricardo Piñero Moral
Catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Universidad de Navarra.
Doc. Juan Carlos Valerio Martinez de Muniain.
Doctor Arquitecto por la Universidad de Navarra.
Presenta y modera Gonzalo Blanco
Palacio del Condestable. Pamplona. Sala de Conferencias (2ª planta).
19 diciembre, lunes. 19:30 h.

Antología musical Navideña: misa y concierto

Schola Gregoriana “Gaudeamus”
Parroquia de Gorraiz
7  enero sábado 2017, 19:30 h.

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Esta Navidad hazle un regalo al planeta

Greenpeace lanza un vídeo y campaña en redes sociales bajo el hashtag #MiRegaloalPlaneta con ejemplos para hacer esta fiesta más verde y más sostenible.
España es el segundo país europeo que más gasta en Navidad. El vídeo, con sencillos consejos para seguir estos días, anima a no caer en el exceso. Nos recuerda que, tanto los problemas ambientales a los que nos enfrentamos, como sus soluciones no son nada nuevo. Pero es ahora cuando el sentido de urgencia debe ser aún mayor y hay que pasar ineludiblemente a la acción.
Según el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, si continuamos con la actual pauta de consumo, y con el probable aumento de la población mundial a más de 9.000 millones de personas, nos harían falta tres planetas para mantener los actuales patrones de vida y consumo de los países enriquecidos. Pero solo tenemos un planeta y los recursos son finitos, por ello es urgente y vital cambiar nuestra actitud.

Vigo con Haití

 
Acción Verapaz en Galicia ha querido que estas Navidades sigamos teniendo presente la necesidad de tantas personas en Haití, que vieron sus casas, cosechas y tierras arrasadas por el huracán y ha lanzado una campaña para continuar con la ayuda.
¡Muchas gracias por no olvidaros de Haití!

La moral cristiana ¿opresora o liberadora?

4 de Diciembre de 2016
Etiquetas: Moral
La moral cristiana ¿opresora o liberadora? Un libro de fray Felicísimo Martínez, de la colección Frontera, publicado por la Editorial San Pablo
Esta obra demuestra que, al contrario de lo que se piensa frecuentemente, la moral no es un sistema de mandatos y prohibiciones que regulan la vida del creyente ni se puede identificar como enemiga de la libertad y de la felicidad. «La moral cristiana, dice el autor en la introducción, no debe ser impuesta, sino solo propuesta. No se debe imponer a quienes no comparten la fe cristiana, puesto que los valores más radicales y los ideales más sublimes son exigencias directas de la experiencia de fe cristiana. Sin embargo, la moral cristiana puede y debe ser propuesta, puesto que contiene en sí valores y pautas de conducta aconsejables para todo ser humano». La moral, explica, no puede separarse de la experiencia cristiana ni de la fe en Jesucristo, no es opresora sino liberadora y obedece a los principios de la gratuidad, la justicia, la solidaridad y la comunión.

Novedades editoriales

Monasterio de la Inmaculada en Loeches
Sor María del Mar CASTRO
El monasterio de la Concepción de Loeches fue fundado por el primer Conde-Duque de Olivares y su esposa en el año 1640, como lugar de enterramiento para ellos y sus descendientes. En 1909 Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó, por entonces Duque de Alba y Conde-Duque de Olivares, estableció un panteón para la Casa de Alba agregando una capilla al monasterio, obra de Juan Bautista Lázaro, inspirado en el de El Escorial. Aquí reposan los restos de sucesivos Duques de Alba desde la segunda mitad del siglo XIX hasta nuestros días. El monasterio ha sido convento de Dominicas contemplativas hasta la primera década del siglo XXI. De la última comunidad de monjas se recoge en esta obra una pequeña reseña biográfica. El monasterio recibió diversas donaciones resultado de las cuales es sede de un patrimonio artístico de gran interés.
Precio: 12,00 €
Páginas: 100


La santidad
André Jean FESTUGIÈRE
La Santidad es uno de los atributos divinos reconocidos por todas las religiones. Y es una de las cuestiones más investigadas en los estudios sobre el hecho religioso. Festugière pregunta por la relación y diferencia entre Grecia y el cristianismo en la comprensión de la santidad. La conclusión a la que llega es que en el cristianismo esta idea no depende de la concepción helenista sino que tiene su origen en el judaísmo. Para el helenista el santo es el sabio que se esfuerza en obrar racionalmente. En el judaísmo es el que obra según la Ley, el que obedece a la voluntad de Dios. Para la Iglesia el santo se mide más por las virtudes que por lo extraordinario de determinadas acciones exteriores, como las acciones milagrosas.
Precio: 11,00 €
Páginas: 121


Epicuro y sus dioses
André Jean FESTUGIÈRE
"Epicuro y sus dioses" presenta una visión de conjunto de la religión helenística, por lo menos de uno de los principales caracteres de esta religión: el declinar de las creencias tradicionales y el nacimiento y crecimiento de la religión cósmica, propia de los sabios. Seguidamente se aborda la biografía y personalidad de Epicuro, fundador de una corriente de pensamiento de enorme influencia en Occidente. Su propuesta es una moral entendida no como un sistema sino como un camino de vida que aporta liberación y felicidad.
Precio: 15,00 €
Páginas: 149


Profesión Solemne en la Provincia San Juan Bautista del Perú

Profesión Solemne en la Provincia San Juan Bautista del Perú
La Provincia Dominica San Juan Bautista del Perú y la Provincia de Hispania celebró con alegría la Profesión Solemne de nuestros hermanos Fr. Wilber Quispe Conya O.P., Fr. Jhon Ardiles Astuhuanca O.P. y Fr. Joel Chiquinta Vílchez OP realizada en la capilla del Convento San Alberto Magno de la ciudad de Lima, el pasado 18 de Diciembre.
Con la Profesión Solemne nuestros hermanos quedan incorporados a la Orden de Predicadores. En el caso del hermano Fr. Jhon Ardiles, con la Profesión Solemne, quedó consagrado como Hermano Cooperador de la Orden de Predicadores.
La ceremonia estuvo presidida por el Fr. Juan José Salaverry Villarreal O.P. Prior Provincial de la Provincia Dominicana de San Juan Bautista del Perú, Fr. Fernando Vela O.P., Delegado de la Provincia de Hispania, Mons. Francisco Gonzales Hernández OP, Obispo Emérito de Puerto Maldonado y Fr. Manuel Perca O.P. Sub Prior Incapite del Convento San Alberto Magno de Lima. Religiosos, religiosas y la familia dominica acompañaron jubilosos este Profesión Solemne.
Al concluir la ceremonia, Fr Joel Chiquinta O.P. agradeció a todas las personas que los habían acompañado en todo el proceso de formación.
(21 de diciembre de 2016)


“Advertencia y Esperanza”: Comisión Dominicana de Justicia y Paz de Brasil se expresa sobre la situación actual de ese país

ADVERTENCIA Y ESPERANZA
Carta abierta de la Comisión Dominicana de Justicia y Paz de Brasil acerca de la situación actual de Brasil - 
 
"Debemos ser advertencia para los poderosos y esperanza para los pobres" (Capítulo General de los Frailes Dominicos, 1980).
Brasil vive uno de los momentos más difíciles de su historia. Y esto tiene que ver no sólo con la crisis económica, en gran parte inventada por los discursos de los que buscaban desestabilizar los avances de los últimos gobiernos, en el plan de distribución del ingreso y el acceso a los derechos y bienes públicos que se mantuvieron, hasta hace poco, como privilegios de una pequeña minoría de la élite nacional. La crisis, desde este punto de vista, es la crisis para los más pobres, mientras que otros no saben cuánto cuesta la leche y los frijoles, como así tampoco se preocupan por el alto precio de los viajes a Miami; después de todo, no tiene impacto en sus altos dividendos. Detrás de la crisis económica hay otra, tan o más grave, que es la crisis de perspectiva, la crisis de futuro que se manifiesta en una crisis de valores, en crisis de esperanza, el signo más terrible son los crecientes mensajes de odio contra la izquierda en general y contra los avances en las áreas, especialmente los Derechos Humanos, lo que ha llevado al primer plano de la coyuntura nacional a un pensamiento elitista, coronelista, fascista, intolerante y discriminatorio que muchos de nosotros creíamos enterrados.
En nombre de este pensamiento, la lucha contra la corrupción, que es justa y necesaria, fue apropiada en favor de una persecución selectiva, no destinada a poner fin al problema, sino a imputar apenas a algunos, mientras que otros vuelan sobre el país con impunidad, con la connivencia del juez que quiere pasar el país “a limpio”, es una política injusta. Por lo tanto, la crisis hace que la sociedad vuelva a su estructura de clases, en la que los pobres y los trabajadores son rehenes de los intereses de la prosperidad y del lucro sin escrúpulos de una minoría muy rica. Es la sociedad de la casa principal y “senzala” (lugar donde residían los esclavos). Se habla mucho de las "Diez medidas contra la corrupción"; Sin embargo, lo que se está viendo son muchas medidas contra la Constitución.
Esta tensión alcanzó los poderes nacionales en los últimos tiempos. Por un lado un Poder Ejecutivo ilegítimo y servidor, probablemente también provisorio. El otro, un Legislativo representante de las peores fuerzas políticas nacionales, que son parte de las bancas 4 "B": el Banco, el buey, la Biblia y la Bala; y un Poder Judicial mediático, impulsado por la vanidad clasista que viola los derechos fundamentales, debilitando la fuerza política de los sectores organizados de la clase trabajadora y hace circular el veneno del odio, disfrazado de creencias mesiánicas derivadas del ala conservadora de Iglesias "Evangélicas". La mayoría de los líderes de las iglesias, o se silencia o se alista en apoyo a las prácticas institucionales a cambio de favores y prestigios oscuros.
La crisis, por lo tanto, conduce a grandes retrocesos. Algunos de ellos saltan a la vista de todos y todas: las últimas elecciones municipales casi nada reflexionaron de aquel deseo de cambio que el año pasado, llevó a miles de personas a las calles; los partidos que salieron fortalecidos son los que menos compromiso tienen con la reducción de la brecha entre ricos y pobres; por el contrario, si de ellos depende, esta brecha se incrementará. El actual modelo de democracia representativa se ha roto; necesitamos construir nuevas formas de Políticas populares. Además, al desastre anunciado, especialmente en la educación y la salud, cuyo culmen fue la aprobación del PEC 241 por los diputados federales, se añaden las noticias procedentes del Palacio del Planalto, que corroboran el cambio de dirección político-ideológico de la Nación, hacia las políticas neoliberales más radicales.
El actual presidente parece decidido a terminar el trabajo sucio que inició poco después de la última campaña presidencial: poner en marcha un proyecto de gobierno que no ha pasado por el referéndum de las urnas, que no fue discutido y que, por lo tanto, no tiene un compromiso con el País, apenas con sólo los intereses de una o ambas partes. Porque según él, no tiene pretensiones de ser elegido nuevamente, su libertad parece ilimitada para poner en práctica medidas impopulares, que incluyen, entre otras cosas, la reforma Previsional, una acción vergonzosa de un grupo de hombres, que se jubilaron antes de tiempo con un alto ingreso y pretenden usurpar los derechos de las personas pobres que dependen de la jubilación para vivir con un poco de dignidad después de años de trabajo, a menudo explotados y mal retribuidos. La ética tiene que ser una praxis y no sólo los principios teóricos.
La entrega de los bienes nacionales - especialmente el petróleo - las privatizaciones y la violación del patrimonio natural, son otro foco central de esta estrategia neoliberal que invierte contra la política internacional basada en las relaciones Sur-Sur, para reanudar la actitud colonialista y sumisa hacia los países ricos . Este proyecto, vale la pena recordar, fue derrotado cuatro veces en las urnas, y por lo tanto, primero llega en forma de golpe, incluso rasgando la Constitución Federal de 1988 contra la democracia brasileña, y ahora en contra de los intereses del pueblo pobre.
La creciente violencia contra los movimientos sociales, la criminalización de sus líderes y la propagación de la idea, que hay Partidos sin políticos y que los políticos son apolíticos, además de la Escuela sin partidos, dan fuertes indicios de lo que se avecina: la lucha contra el retroceso será suprimida violentamente, y contará con el silencio servil de los medios de comunicación y de la mayor parte  de la población, que guardó sus cacerolas para asistir, sacada de sus flats,ala derrota del país, bajo el argumento de que "todo es culpa del PT"; cerrando los ojos a las otras responsabilidades que están detrás de los hechos, dar tiempo a las fuerzas más retrógradas para que se reorganicen y consoliden sus privilegios, incluso cuando fuera demasiado tarde para volver atrás.
Ante tal escenario, es urgente rescatar la esperanza. La juventud ocupando las escuelas en diversos Estados, dan testimonio en este momento, que la conciencia crítica y el valor para luchar no se enfrían. Las diversas categorías de trabajadores/as en lucha por sus derechos en todo el país lo confirman. Los Movimientos Sociales y la Pastoral Social reanudan sus agendas y las diversas organizaciones de la sociedad civil se manifiestan contra los abusos, son luces importantes en este momento sombrío.
 A estas organizaciones se une la COMISIÓN DOMINICANA DE JUSTICIA Y PAZ DE BRASIL, en los 800 años de la fundación de nuestra Familia Dominicana, fieles al testimonio profético de Antonio Montesinos, Bartolomé de las Casas, Tito de Alencar, Mateus Rocha, Tomás Balduino, Revi, Lilia Azevedo y muchos otros/otras. Nuestra esperanza se basa en la figura testimonial del Papa  Francisco, en su esfuerzo por reorientar la Iglesia a la causa de los pobres, que pasa también, por la denuncia de las injusticias practicadas por los poderosos. Más que nunca, cuando el velo de la ignorancia y la comodidad se abalanza sobre la Nación, creemos en el trabajo de base y la reanudación urgente de la educación popular, como garantías que el mal no nos encontrará desprevenidos.
Hacemos un llamado, por lo tanto, a toda la Familia Dominicana - en este Jubileo de los 800 años de vida y misión - a toda la comunidad eclesial, cristianos y no cristianos, ciudadanos brasileños, al acto sagrado de la resistencia, que viene dada por la tenacidad de los que plantan árboles para las sombras de mañana, añadiendo así el apelo evangélico de Francisco: "Ninguna familia sin techo, ningún campesino sin tierra, ningún trabajador sin derechos, ningún pueblo sin soberanía y ninguna persona sin dignidad." 
Goiânia 3 de noviembre de 2016. - Día de San Martín de Porres - 
Coordinación de la Comisión Dominicana de Justicia y Paz de Brasil
(14 de diciembre de 2016)

Teología de la Esperanza

3 de Diciembre de 2016
Teología de la Esperanza
Fr. Eladio se pregunta qué es lo que se espera, cómo se espera, y qué tipo y calidad de inteligencia emerge, y qué lazos de sociabilidad engendra esa esperanza.
San Agustín repetía con frecuencia que no hay vida de hombre que no tenga su esperanza  -nótese el posesivo suy el comprehensivo vida-. Ch. Pèguy decía lo mismo de otra manera: Sin esperanza todo sería un cementerio. Por eso, como si leyera la consecuencia más inmediata de lo anterior, P. Theilhard de Chardin estaba convencido de que el mundo será de quien le pueda ofrecer desde esta tierra la más grande esperanza. Nada extraño, por consiguiente, que M. Luther King viviera bajo esta consigna: si ayudo a una sola persona a tener esperanza no habré vivido en vano (cf. A. González, Frases de sabiduría, CCS, Madrid, 1999, pp. 124-126).
Uno de los seguidores de Jesús de Nazaret, Pedro, que le traicionó en la última noche y luego murió en la cruz cabeza abajo por su causa, aconsejaba a los varones y mujeres de las recién nacidas comunidades cristianas  estar "siempre prontos para dar razón de la esperanza" a todo el que se la pidiere (1 Pe 3, 15).
Dada la importancia de la esperanza para el vivir bien, entiendo que sólo es lícito pedir la razón de la misma a los demás como contraste de la propia, y se esté dispuesto a su vez a dar cuenta de ella. Este sincero intercambio de esperanzas alimenta uno de los más hermosos y nobles desarrollos de la razón.
Pero, ¿cómo dar cuenta de una esperanza, cuando la misma vida se halla fundida con ella en un todo indiscernible? ¡Habría que contrastar larga y tendidamente la vida que vivimos! En este espacio de la Red, y al inicio del año 2002, lanzo al ruedo algunas sugerencias a modo de sondeos.
La razón no funciona, o si funciona lo hace vacíamente, al margen de las preguntas. Por eso, de acuerdo con el espacio que se me ha concedido, para dar razón de mi esperanza cristiana, me limitaré a responder en detalle a dos preguntas:  ¿Qué es lo que se espera? ¿Cómo se espera?

La casa común


Alfonso Esponera Cerdán, OP de Alfonso Esponera Cerdán, OP
Blog de Justicia y Paz

Valores de nuestra sociedad actual y ocho textos bíblicos

  Imagen Ciudadnos
1. «Uno solo es vuestro Padre y todos sois hermanos» (Mt 23,8-9)
  La economía es importante no solo porque responde a las imperiosas necesidades materiales humanas, sino por algo todavía más serio: nuestra tarea y meta como seres humanos es construir convivencia, construir sociedad, construir comunidad y fraternidad. Ahí nos jugamos nuestra calidad humana.
   La economía acaba jugando un papel decisivo en esa tarea nuestra como género humano. Marx y Engels no andaban tan desencaminados cuando hablaban de la economía como factor determinante «en última instancia» por más que quepan muchas exégesis de esa expresión. Pero el hecho es que, en la economía, nos jugamos mucho de nuestro ser humanos, o inhumanos. Donde no hay más valores que los de cambio, no cabe hablar de humanidad.
   Por ello es importante el planteamiento antropológico que pregunta ante todo por qué hay tantas desigualdades y cómo superarlas, y que abre la puerta a una reflexión de antropología bíblica: porque la igualdad brota de las dos categorías más importantes en toda la Biblia: la filiación divina (el valor absoluto) del ser humano y la fraternidad universal en Cristo.
2. «Los creó a imagen de Dios y les dijo: cuidad la tierra». «Si coméis del árbol de lo humano seréis igual a DIos» (Gen 1,27-28 y 3,5)
   Quizá la mejor imagen antropológica de nuestro sistema económico es la descripción bíblica del pecado: quien es, real y verdaderamente, «imagen y semejanza de Dios» se empeña en ser «igual a Dios» y causa así su propia ruina.
            Corrigiendo el dicho antiguo, sí cabe decir que el pecado original de nuestra economía es que ha pretendido «vivir como Dios». Y, aunque esa sea una pretensión imposible, el que algunos la mantengan lleva a muchos otros a vivir «en el infierno».
            Esto es hasta cierto punto normal o, al menos, previsible: como imagen de Dios, el ser humano es un dinamismo imparable, un corazón «sin descanso» (San Agustín) que busca siempre una plenitud de descanso no accesible fuera de Dios. Problema primario de la vida humana es cómo orientar y gestionar ese dinamismo insaciable. Porque toda gran fuerza, bien orientada, resulta creadora, pero mal orientada se vuelve destructora.
            Dicho con lenguaje bíblico: la imagen (de Dios) «empañada [o destrozada] por la culpa» necesita ser rehecha. Un camino decisivo para lograrlo se abre en la experiencia del Dios revelado en Jesucristo.
3. «La codicia es idolatría». «Es imposible servir a Dios y al dinero privado» (Col 3,5 y Mt 6,24)
            Los seres humanos tendemos a adorar al dinero porque: a) remedia nuestras grandes necesidades y amenazas y siempre veneramos aquello que nos salva. Pero también porque b) el dinero da poder y c) es fuente de reconocimiento, que quizás es la mayor de nuestras necesidades.
            Desde esta actitud sucede que con el dinero «nunca tenemos bastante». Y esa insaciabilidad ha generado un mundo donde unos pocos pueden satisfacer hasta sus caprichos más estrambóticos y una gran mayoría no puede satisfacer sus necesidades más elementales. Por eso, la frase citada de Jesús significa también «es imposible servir al ser humano y al dinero»: pues la manera que propone el Evangelio para servir a Dios es servir al ser humano. Pero cuando todos los valores se han convertido en meros valores de cambio, es muy difícil comprender e inculcar el respeto a las personas. Por ser un dios falso, el dinero es intrínsecamente inhumano. En este contexto, suenan como verdadera palabra de Dios las duras palabras de Jesús: «malditos vosotros, millonarios» (Lc 6,24). Y maldito el sistema que «mata» (Francisco) generando «ricos cada vez más ricos a costa de pobres cada vez más pobres» (Juan Pablo II). Y conste, para responder a posibles mecanismos de defensa, que eso no tiene nada que ver con Marx: muchos siglos antes de él ya escribía San Ambrosio comentando el Evangelio de Lucas: «un rico compasivo es contrario a la naturaleza» (PL 15,1878): porque la compasión no es un valor de cambio. Y esos son los únicos valores que cuentan para el adorador del dinero.
            Los mecanismos de defensa que hemos generado los propios cristianos ante esas palabras de Jesús, ayudados por muchos no creyentes, pero adoradores del dinero, son incontables. Prescindiendo ahora de la conocida falsificación que habla de «pobres de espíritu», vale la pena fijarnos en la más frecuente: los pobres lo son por su culpa («son perezosos»,...). Y, sin duda, hay un tanto por cien de pobres que lo son por culpa suya, pero es la porción menor. Y nuestra mentira consiste en atender solo a ese aspecto reducido de la realidad, para dejar de mirar todos los demás aspectos.
            El hecho real es que la esclavitud del dinero, y el miedo o necesidad de defensa que ella genera, nos crea otras mil esclavitudes en nuestra sociedad.
4. «La raíz de todos los males es la pasión por el dinero» (1Tim 6,10)
            En tales contextos se vuelve diáfano este texto del Nuevo Testamento, citado ya miles de veces: la raíz de todos los males, no simplemente de unos cuantos. No sé si hoy el autor de aquella frase añadiría: de todos los males «y de casi todas las armas», por más que tratemos de engañarnos con otras pseudorrazones. Esa constatación de la carta a Timoteo aparece tras una exhortación a vivir sobriamente, que tiene resonancias no sólo individuales, sino sociales.
            La peste de corrupción que ha asolado a España en los últimos años y que ha infestado incluso a personas que parecían ejemplares, ha tenido esa misma raíz: la pasión por el dinero. Tampoco esto es nuevo: es lo normal en una sociedad que ha perdido la fe en las grandes causas para las que vivir. Uno de los primeros conversos al cristianismo, que fue filósofo y escritor, dejó escrito este testimonio: «antes amábamos y buscábamos ante todo el dinero y las propiedades, mientras que hoy hasta lo nuestro lo ponemos en común y lo compartimos con los que no tienen» (San Justino).
            En cambio, en una sociedad sin casi más razón para vivir que el consumo y los valores de cambio y, además, con bajísimos niveles de educación humana, los hombres públicos descubrieron que nada da más votos que el dinero. Y luego, muchos ciudadanos descubrieron que nada puede dar más dinero que la política, con eso que se ha llamado «puertas giratorias», por las que se pasa de la política a unas consultorías casi tan nominales como bien retribuidas.
            En este contexto, y porque de esta pasta está hecho el ser humano, hay que saber (y contar con) que siempre habrá un 25% más o menos de gente que votará a los partidos más injustos, en defensa propia o por ambición. Lo cual significa que, si los luchadores por la justicia no están muy unidos, si no saben dialogar y ceder, si hacen de la lucha por la justicia una plataforma para sentirse salvadores o para tomarse pequeñas revanchas, secundarias y si, por todo eso, se dividen entre ellos, aquella minoría podría convertirse en una «minoría ganadora».
5. «A los pobres siempre los tendréis con vosotros» (Mt. 26,11)
            Sin olvidar que el contexto de este texto evangélico se refiere primariamente a la muerte y resurrección del Señor y ha justificado a lo largo de la Historia ciertas posturas. Pero brinda una lección muy importante a la hora de construir la sociedad y la fraternidad universal: no basta con dar de comer a los pobres mientras siga habiendo desigualdades tan clamorosas. Acabar con el hambre es imprescindible y urgente, pero solo es un primer paso: hay que acabar además con esas desigualdades obscenas e injustas. Los «primeros auxilios» son necesarios pero no sanan a la sociedad: mientras haya otros que tienen muchísimo más, los pobres, en
cuanto coman, anhelarán tener más y parecerse a aquellos. O temerán perder lo que han conseguido mientras siga habiendo otros más pobres, y pueden volverse tan injustos como los ricos. En una palabra: mientras la estructura social siga siendo antifraterna, la antifraternidad amenazará a todos.
6. «Dichosos los pobres con espíritu» (Mt 5,3)
            Esa primera bienaventuranza del evangelista Mateo puede tener una doble traducción, excluida ya la trampa de esos supuestos pobres «de espíritu», que se justifican pretendiendo tener el corazón desprendido de todas las posesiones que les sobran, pero luego, en cuanto una justa ley fiscal les reclama eso que les sobra, ponen el grito en el cielo.
            La bienaventuranza de Mateo puede significar dos cosas: dichosos los «empobrecidos por el Espíritu», es decir, aquellos a los que la misericordia ha llevado al hambre y sed de justicia, y esa lucha por la justicia les ha ido empobreciendo, y privando no solo de buena fama sino de mil posibilidades de promoción social. Pero puede significar también: dichosos los «pobres con Espíritu», es decir, aquellos a los que su pobreza no ha convertido en rencorosos, envidiosos o avarientos.
            Esta segunda traducción debe ser mantenida también, porque nos avisa de algo muy importante: los empobrecidos y víctimas de este sistema inicuo deben ser defendidos y ayudados, pero no deben ser canonizados. De entrada, hay que estar siempre de su parte, mientras no se demuestre lo contrario: pero son de la misma pasta humana que sus opresores. En todo caso, siguiendo a Vicente de Paul, habría que decir que son los únicos que tienen algún derecho a ser envidiosos o avarientos.
            Eso servirá, en primer lugar, para responder a todos aquellos que defienden su posición injusta o privilegiada, argumentando con los vicios de los pobres y dejando de mirar la propia injusticia.
            Recordemos que, en España, según el Informe de Oxfam-Intermón 20 personas tienen un patrimonio de 115.000 millones de euros o más, patrimonio que en el último año se ha incrementado un 15%, mientras que la riqueza del resto cayó un 15%. Que, en España, también hay 14 millones de personas en riesgo de exclusión. Y que a nivel mundial, las 62 personas más ricas del mundo acumulan la misma riqueza que los 3.600 millones de personas más pobres. El informe citado califica esas cotas de «insoportables».
            De esta pasta está hecho el ser humano. Y esa es la actual dinámica de los mercados y el resultado de convertir toda la sociedad en un puro mercado. Por eso, como insinúa el evangelista Mateo, es tan imprescindible la presencia del Espíritu en todo lo relacionado con la lucha por la justicia y contra la pobreza.
7. «En Cristo Jesús ya no hay varón ni mujer, obrero ni patrón, creyente y no creyente» (Gal 3,28)
            Esta frase de San Pablo es uno de los mejores resúmenes de todo lo que en la práctica significa la fe en Jesucristo. Un falso espiritualismo se empeñó en explicar que eso era verdad pero «para la otra vida del más allá» (con frecuencia muchos espiritualismos resultan ser, paradójicamente, de lo más materialista). Otro falso izquierdismo parece empeñado hoy en llevarla a la práctica aboliendo la diversidad en una especie de uniformidad «unisex», tan cómoda como aburrida.
            El verdadero sentido de la frase es que la diversidad nunca debe ser causa de desigualdad. La diversidad debe ser mantenida porque siempre es enriquecedora aunque resulte complicada de manejar. No tiene sentido convertirla en fundamento de desigualdad, de modo que, por ejemplo, la mujer gane un 25% menos que el varón, el obrero tenga unos ingresos muy inferiores a los de su patrón, o una entidad religiosa cristiana niegue asistencia a los no cristianos. Tales prácticas equivalen a negar la inclusión (la «recapitulación») de todos en Cristo.
            San Pablo prolongará después esa intuición valiéndose de la imagen del cuerpo: no todo ha de ser manos, ni todo ha de ser ojos. La diversidad de los órganos enriquece enormemente al cuerpo, si cada uno funciona como lo que es; pero todos deben ser tratados de la misma manera y, en cualquier caso, cuidando los más débiles.
8. «Tienes ante ti la vida y el bien, la muerte y el mal. Tú debes elegir» (Deut 30,15-19)
            Esa frase bíblica es de las que mejor proclaman la responsabilidad del ser humano cuando entra en relación con Dios: nuestra vida está en nuestras manos; podemos realizarla o acabar con ella. Es además una frase dirigida no a individuos aislados sino a toda una colectividad: al pueblo que se prepara para crear una nueva sociedad, liberado ya de la esclavitud.
            Y un detalle importante: mientras en el v. 15 equipara la vida con el bien, en el 19 se habla de la vida como «bendición». La bendición es siempre un regalo, uno de esos valores inmateriales que no pueden ser convertidos en valores de cambio: si se la mira de esta otra manera, la vida será vista como apropiación y se convertirá en «maldición» que lleva a la muerte. Sentir la vida como bendición es comprender que no es propiedad mía y que, como escribe Juan Masiá, más que vivir soy vivido: «agradecer que la Vida nos vive, nos vivifica.» Esta disposición es fundamental para construir la sociedad.
            Por eso, la frase bíblica puede aplicarse a nuestra sociedad, y muy en serio, precisamente en lo que afecta a la economía. Solo hay salvación para esta humanidad si construimos eso que se llama una «civilización de la sobriedad compartida». El otro miembro del dilema en el cual estamos hoy es una «civilización de la abundancia privatizada» –y armada– que, lógicamente, ha de acabar llevándonos al desastre.
            Pero la gran dificultad de esa opción, que en teoría parecería lógica, es que, para alcanzarla, los países ricos del llamado primer mundo deben bajar de su nivel de vida, algo que no están dispuestos a hacer. La pretensión de que todo el mundo llegue a vivir al mismo nivel de los países eufemísticamente llamados «desarrollados», se ha demostrado ya absolutamente inviable, porque implicaría cargarse el planeta, porque carece de recursos para ello.
            La otra opción sería entonces la que apuntaba irónicamente El informe Lugano, de Susan George: eliminar unos dos mil o tres mil millones de moradores del planeta Tierra que ya no son oprimidos ni simplemente excluidos, sino sobrantes. Así, quizá los países ricos podrían mantener su actual nivel de vida.
            Estamos, otra vez, ante una opción «entre la vida y la muerte», entre ser humanos o ser inhumanos.
Posible dinámica de trabajo
            ¿Qué texto bíblico os ha impactado más? ¿Por qué?
            Seáis o no creyentes mirad de hacer un resumen en pocas líneas que contenga todo el mensaje espiritual que esos textos intentan transmitir y pregúntate a qué te sientes más interpelado en tu conducta práctica.

Basado en J.I. González Faus, Inhumanos e infrahumanos. Barcelona, Ed. Cristianisme i Justícia, 2016, pp. 21-27.

Oro, incienso y mirra

El primer regalo de Navidad nadie lo envolvió, ni le hizo reverencias, no fue comprado por Internet, ni en comercio alguno… Fue algo muy sencillo, un don sagrado.
No fue oro, ni incienso, ni tampoco mirra… fue un regalo de amor, de vida, de paz y de esperanza. “Porque tanto amó Dios al mundo que nos dio a su único hijo“.
¡Ya no hay que esperar más! La promesa de salvación se hace realidad y ya está presente entre nosotros. El amor y la misericordia de Dios padre se encarnan en Jesús. Ese niño que nace es la promesa cumplida, la esperanza cierta de que la salvación es posible. La nuestra, la del mundo, la de cada persona… Pero no podemos olvidar que las personas somos instrumentos de Dios en este mundo y debemos actuar como tal.
Los sabios de oriente traían como regalo oro, incienso y mirra en sus manos. ¿Y nosotros, qué traemos en las nuestras? ¿Qué tenemos para ofrecer y ser parte activa de esta salvación, para hacer realidad la misericordia de Dios en el día a día, para ser constructores de un Reino cuyo Rey ya está presente aquí y ahora?
De las cartas de Pablo:
A cada uno de nosotros, se le ha dado la gracia según la medida del don de Cristo. Constituyó a unos apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas y a otros pastores y doctores. Capacita así a los creyentes para la tarea del ministerio y para construir el Reino. (Ef 4).
 A cada cual se le concede la manifestación del Espíritu para el bien de todos. Porque a uno el Espíritu lo capacita para hablar con sabiduría, mientras a otro le otorga un profundo conocimiento. Este mismo Espíritu concede a uno el don de la fe, a otro el carisma de curar enfermedades, a otro el poder de realizar milagros, a otro el hablar en nombre de Dios, a otro el distinguir entre espíritus falsos y verdaderos, a otro el hablar un lenguaje misterioso y a otro el don de interpretar ese lenguaje.(1Cor 12).
 Puesto que tenemos dones diferentes, según la gracia que Dios nos ha confiado, el que habla en nombre de Dios, hágalo de acuerdo con la fe; el que sirve, entréguese al servicio; el que enseña, a la enseñanza; el que exhorta, a la exhortación; el que ayuda, hágalo con generosidad; el que atiende, con solicitud; el que practica la misericordia, con alegría. (Rom 12)
 Al igual que aquellos Magos, nosotros tenemos dones para ofrecer a Dios y poner al servicio de los demás. Dones y capacidades que Dios nos ha dado para poner en práctica su misericordia con los que más lo necesitan. Gente cercana o más lejana que necesita de nosotros. “Puesto que tenemos dones diferentes, según la gracia que Dios nos ha confiado” pongámoslos en práctica sin demora. ¿Cuáles son mis dones?, ¿Qué voy a poner a los pies del recién nacido en esta Navidad?, ¿ Qué quiero regalar y poner al servicio del mundo?
Somos las manos, los pies, la boca de Dios para ser constructores de su Reino, mensajeros de su Palabra y testigos de su Misericordia en este mundo. Pero nada podríamos hacer si no nos apoyamos en su espíritu y en su corazón. Somos medio a través del cual Él actúa. Debemos poner la mirada en el que sufre pero también en quien nos da la fuerza para poder ayudar. Contemplar al recién nacido, él es la Navidad, él es el regalo. Contemplar a nuestra esperanza y salvación.

Este experimento social hizo cambiar a 27 jóvenes sus regalos de Navidad. ¿Tú lo cambiarías?

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Navidad 2016
Cofradía del Santísimo de La Alberca (Salamanca)
Boletín nº 18 – 18 de Diciembre de 2016


En este número:
·       Saludo y felicitación, de Pedro Becerro Cereceda
·       La LUZ en Navidad, de Ramón Domínguez Fraile scj.
·       Navidad y la presncia real de Jesús en la Eucaristía, de Cosme Puerto O.P.
·       La encarnación del Hijo de Dios a la luz de la belleza
· De cómo el hombre que se pierde, llega siempre a Belén, recopilación de P. B. Cereceda
·       Los “calbochitos” del niño Jesús, de “Isidrito” Barcala
·       Un cuento de Navidad, de Isaura Díaz Figueiredo

Documento completo, “clik” en: Boletín

Blog: Pedro Becerro Cereceda

HASTA DONDE PUEDE LLEVAR Y LLEGAR EL HEDONISMO

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Isaura Díaz de Figueiredo
El hedonismo es una doctrina  partiendo de la filosofía, que considera al placer como la finalidad o el objetivo de la vida. Los hedonistas, por lo tanto, viven para disfrutar de los placeres, intentando evitar el dolor y el compromiso.
Se trata de un conjunto de teorías morales que destacan, que todo lo que el hombre hace es un medio para conseguir placer, por y para sí mismo.
En concreto esta filosofía establece como objetivo de la vida: el placer de los sentidos, impulsada por el filósofo griego Epicuro de Samos, (que vivió en el periodo comprendido entre los siglos IV y III a.C) establece  que la meta máxima de cualquier ser humano debe ser el conseguir la felicidad.
Al  hedonismo besó a la Iglesia Católica, en un periodo que por suerte solo se estudia en Hª de la Iglesia, luces pocas, y demasiadas sombras.
León X,  es conocido como el Papa hedonista, que pagó con veneno, su lealtad al Imperio español.
 Rodeado siempre de un enjambre de habitantes florentinos, ávidos por conseguir algún cargo y una  sustanciosa renta,
La corte papal de León X vivía entre poetas, bufones, comedias poco aptas para espíritus remilgados, banquetes y juegos. Tal  era el gasto que suponía mantener su casa, sus gustos por el  arte y la Antigüedad y su propensión a repartir limosnas (sobre todo entre sus allegados) que pronto las arcas de la Santa Sede se quedaron vacías. Llegó entonces la hora de tomar medidas desesperadas: se crearon innumerables cargos que eran vendidos a todo aquel que quisiera tener su sitio en la ciudad, nuevos impuestos, la venta de indulgencias, ¡hasta los cardenalatos estaban en venta! Que surgiera un Lutero, era sólo cuestión de tiempo.

León X era un perfecto hedonista, un príncipe secular en toda regla, que, con tal de mantener alejados los conflictos, era muy capaz de pactar a la vez con dos bandos contrarios (como Francisco I de Francia y nuestro Carlos I y Emperador V). Sin embargo, y a pesar de sus esfuerzos por mantener contenta siempre a todas las partes, no se vio libre de un mal que cundía entre los poderosos del siglo XVI; no nos referimos a la gota, ni a la malaria, sino al veneno.
La venta de indulgencias realizada en tiempos de este papa florentino fue el principal detonante para que Martín Lutero iniciara, en 1517, una reforma eclesiástica que habría de escindir la comunidad cristiana.

El siglo XVI cuenta con algunos de los pontífices más excesivos de la historia de la Iglesia. Papas hedonistas, corruptos, y de cuestionable moralidad, los Borgia, los della Rovere, los Médici y otras familias eclesiásticas ambicionaron convertir Roma y sus riquezas en parte de su patrimonio. ¿Es el oro, estúpido?.
Cuando Giovanni de Medici se sentó en la silla de San Pedro con el nombre de León X se hizo acompañar de poetas, artistas, banquetes y juegos. Por supuesto, las arcas de la Santa Sede no aguantaron el dispendio de aquel perfecto hedonista que, en última instancia, encargó pintar las estancias vaticanas a Rafael, trazar la monumental obra de Miguel Ángel en la capilla Sixtina y continuar la construcción de la Basílica de San Pedro.

No cabía esperar menos del hijo de Lorenzo el Magnífico, uno de los mayores mecenas del Renacimiento. El Papa natural de Florencia, nacido en 1475, fue nombrado cardenal siendo un adolescente, pero no recibió las órdenes sagradas hasta cuatro años después. La invasión de Carlos VIII de Francia a Italia tuvo como consecuencia la expulsión de los Médici de Florencia, incluido  el  para entonces cardenal Giovanni. Su rencor hacia los franceses se forjó en esos años de refugiado en Roma, e incluso pasó un tiempo bajo su cautiverio en Rávena.

Una vez fue nombrado Papa, la creciente necesidad de obtener nuevos ingresos para sostener su tren de vida, derivó en la venta de indulgencias: oro por el perdón de los pecados. Algo que, a decir verdad, era un negocio ya aplicado por su predecesor para pagar la nueva Basílica, -Julio II-, pero que León X llevó a nivel muy superior. Esta escandalosa cuestión fue el principal detonante para que Martín Lutero iniciara en 1517 una reforma eclesiástica que habría de escindir la comunidad cristiana.

Los problemas alemanes, franceses y españoles, eran los italianos, y viceversa. Aunque el Papa prefiriera una vida como mecenas de las artes, la guerra no iba a esfumarse de Italia porque él dejara de mirar a otro lado. Del belicoso Julio II heredó sus guerras contra los «bárbaros» que venían a invadir Italia, esto es, los franceses y los españoles. Para Roma era tan amenazante la presencia de España en Nápoles como la de Francia en Milán. Como buen Médici se mostró ambiguo con ambos, e incluso al principio apoyó a Francisco I de Francia en su pretensión de heredar la Corona imperial.

El peligro que suponía Lutero convenció a Carlos V y a León X de que se necesitaban mutuamente
En ese tiempo de buena sintonía con Francia, uno de sus mayores éxitos fue el que la Iglesia de este país terminara con su situación de independencia a raíz de la Pragmática Sanción promulgada por Carlos VII. Sin embargo, se posicionó finalmente con Carlos I y  V de Alemania frente al impetuoso Francisco de Francia, a cuenta de lo que Roma se jugaba con Alemania. El peligro que suponía Lutero convenció a ambos de que se necesitaban mutuamente, incluso cuando las relaciones entre el Pontífice y el Rey francés iban in crescendo.

El monje agustino Lutero escribió las 95 tesis, un texto clavado en las puertas de la Iglesia del Palacio de Wittenberg en 1517, denunciando la doctrina papal sobre la venta de indulgencias para financiar la renovación de la Basílica de San Pedro en Roma. La respuesta de León X tardó en llegar, pese a lo cual no escatimó en dureza. Condenó las tesis luteranas en 1520 mediante la bula Exsurge Domine, que Lutero quemó públicamente. Al no arrepentirse, el Papa pronunció su excomunión y la de sus partidarios en 1521.

Además, León X instó a Carlos V a tomar medidas contra aquel súbdito suyo. En Worms, el popular monje y el imberbe Emperador tuvieron su primera confrontación teológica. Lutero se salvó por poco de ir a prisión, pero Carlos se mantuvo firme en su lugar. No en vano, la incapacidad de apagar una herejía que tenía mucho que ver con un emergente nacionalismo (los cristianos del norte se consideraban ajenos a esa forma de entender la religión representada por el Papa) les ha condenado a ambos a ojos de la Historia como los hombres que no supieron reaccionar con inteligencia ante aquella encrucijada. Los tiempos estaban cambiando... Eso era todo.

Olor a veneno en Roma
La alianza entre el Papa y Carlos V fue en detrimento de los franceses, expulsados por tercera vez de Milán en 1521. León X murió en medio de los festejos por la victoria sobre Francia el 1 de diciembre de ese año a la edad de 47 años. Una fiebre súbita consumió su vida en cuestión de tres días. La sospecha de que fue envenenado corrió por Italia sin que se haya podido nunca confirmar. Y no ayudó a desmentirlo que su cuerpo se hinchara y ennegreciera como era habitual en casos de muerte por veneno.
El principal sospechoso de orquestar el asesinato fue su sumiller, Bernabé Malaspina, al que se le consideraba afín a Francisco I y proclive a que ese pontífice tan incómodo desapareciera de una vez.

Sus planes pasaban porque el médico entrara al servicio de León X y le envenenara aprovechando una operación de fístula
No hubiera sido la primera vez que alguien intentaba envenenar a León X. En 1517, el cardenal Petrucci conspiró para asesinar al Papa y contrató con este fin al médico florentino Bautista de Vercelli. Sus planes pasaban porque el médico entrara al servicio de León X y le envenenara aprovechando una operación de fístula.

Al conocerse la conspiración por una carta interceptada, se implicó a cuatro cardenales más y al secretario de Petrucci. Los principales sospechosos pasaron todos por el potro de tortura, tras lo cual Vercelli y el secretario fueron ahorcados y descuartizados. Petrucci fue despojado de sus beneficios y dignidades y posteriormente ajusticiado. El veneno se quedó en su frasco por esa vez.
 Con León X terminó una época especialmente convulsa de la historia de la Roma de los papas, aunque hay que reconocerles a estos hombres algo: a ellos y a su pasión por el arte y por dejar su legado en la tierra, les debemos algunas de las obras maestras del arte de todos los tiempos. Ahí están las estancias vaticanas pintadas por Rafael, la monumental obra de Miguel Ángel en la capilla Sixtina o la misma basílica de San Pedro entre muchas más.
Mirando con ojos actuales, vemos que no todo lo que parece peor, es realmente malo.

Felices fiestas del nacimiento del señor, que tengamos en nuestro corazón la disponibilidad de hacer un lugar donde nazca el Niño Dios, no hace falta ir muy lejos, la mirada del niño, del pobre, del inmigrante…porque no solo de ropa está necesitado el hombre del siglo XXI,quizá de sonrisas y  palabras.

Isaura Díaz de Figueiredo

Resplandor de la gloria del Padre. ¡Feliz Navidad!

Editado por

Sor Gemma Morató Sor Gemma Morató
Navidad f
Como dice la carta a los Hebreos Dios habló en tiempos anteriores de muchas maneras por medio de los profetas. Ahora nos ha hablado por medio de de su Hijo. “El es resplandor de la gloria del Padre” (Cfr. 1, 1-3). Este resplandor apareció en un humilde portal acogido por María y José, cantado por los ángeles y adorado por los pastores. La Iglesia nos invita a cada uno de nosotros a seguir el gesto de los pastores. Texto: Hna. María Nuria Gaza.
Feliz Navidad para todos los lectores de nuestro blog y que el Año 2017 traiga paz y bien para todos.
Navidad, 2016

Habitar el silencio


“Entra", tienes "al Emperador del cielo y de la tierra en tu casa ... no ha menester alas para ir a buscarle, sino ponerse en soledad y mirarle dentro de ti ...
Teresa de Jesús
El nihilismo es ante todo una experiencia histórica, es la historia de occidente, donde el dominio de lo suprasensible caduca, pierde su valor y su sentido. El término no designa una nada, un simple vacío, es el escenario de los simulacros, el espacio donde todo es posible, nada es verdad ni mentira, sino interpretación. Por lo tanto el nihilismo, quiere ir más  allá del ateísmo, ya éste pierde también su fundamento, ante todo es politeísta, se proyecta en numerosos valores.
La sentencia de la “muerte de Dios”, puede ser leía desde una perspectiva más amplia, la crisis de la razón, la muerte de lo absoluto, así lo entendió Heidegger. El triunfo del nihilismo, supone no sólo la destrucción de los valores supremos (el más significativo es la muerte de Dios), sino el triunfo del ente que es el final de la metafísica.  Con la muerte de Dios, también mueren también todas las secularizaciones o sustitutos de Dios: la humanidad, la razón, el proletariado, el principio esperanza, los fines últimos y absolutos, la utopía, etc. Ahora hay muchos dioses, no hay fundamentos últimos, sujeto pierde su centro y el logos se convierte en lenguaje, en poesía, en arte. La racionalidad cede terreno ante lo discursivo y simbólico. Nos encontramos ante un abismo abierto, sin suelo firme, sin puerto donde anclar al abrigo de la ideología o el pensamiento, no hay fundamento para el fundamento. El mundo verdadero se ha convertido en fábula, se produce una glorificación de los simulacros y los reflejos. No hay principios fijos, es una época de pluralismo teórico y ético, de proliferación de proyectos y modelos. Así el nihilismo es un politeísmo, en él todo cabe, no ha verdad, sólo interpretación.
El nihilismo es un fenómeno que penetra en nuestra vida, en la sociedad, forma parte de nuestra conciencia y de nuestro inconsciente, y condiciona nuestra experiencia religiosa. Es una base para el pragmatismo, de desentenderse de principios y fines últimos, preocupándose por lo inmediato y diario. Se afirma el yo como única tarea, un yo infantilizado, sin proyectos ni metas. Es un asentarse en la vida sin toma de postura, más allá del bien y del mal, se sobrevive, hasta frívolamente. Los únicos valores que quedan son el placer y el arte, aunque tal vez sea un instante de placer; la estética sustituye a la religión. No hay tiempo para compromisos, se banalizan las utopías, los proyectos globales, los valores y la ética. Es también una ruptura y un derrumbamiento de la experiencia. Así con todo, el nihilismo acaba siendo una experiencia religiosa.
Hoy se han cerrado muchas puertas para acceder a Dios, pero los cristianos pensamos y más en estas fechas, que es Jesús el que nos lleva a Él. No podemos afirmar desde el pensamiento que Jesús sea clave infalible para acceder a la existencia de Dios, no así desde la fe, desde la confianza en el amor misericordioso del Padre. Desde el pensamiento estamos con K. Jaspers, que Jesús nos sugiere a Dios, da que pensar el tema de Dios, en su lenguaje sería una cifra.
Todo esto nos indica que se debe pensar a Dios superando la dependencia metafísica, tal vez, desde la vivencia personal y no desligada de la cultura actual. Ni una actitud acomodaticia, ni segura de sí misma, tal vez buscar en la noche oscura del alma, por la ausencia, que es a la vez presencia. Es la época del silencio, de la pobreza, de la fragilidad, incluso del sacrificio intelectual, de la espera. No se puede seguir creyendo por pura rutina, necesitamos una purificación, experimentar el silencio de Dios.
Hay silencios que nos maduran, que nos hacen brotar las palabras más tiernas y más hondas, que nos permiten escuchar los susurros más finos. Necesitamos, antes que nada, encontramos más profundamente con nosotros mismos y buscar el silencio. El hombre de hoy tiene soledad, pero no silencio. Ten el valor de quedarte a solas, acercarte a lo más íntimo de tu ser, en esa realidad profunda se manifiesta Dios. Ahí está sosteniendo nuestra fragilidad y empujándonos a vivir. Desde esa experiencia interior, desde la hondura del corazón podemos entender la navidad. Dios se ha hecho hombre. Nadie está solo, Dios está con nosotros. Dios está cerca de ti, donde tú estás- Él ha venido a habitar entre nosotros. Nuestros mundo no es un mundo sin Dios, donde más presente está es en la hondura de nuestro ser.
¡¡FELIZ NAVIDAD!!


Fray Antonio Praena Segura, OP

de Fray Antonio Praena Segura, OP

Blog El atril

Carta a Gonzalo

  adonais También Gonzalo Gragera ha sido este viernes finalista de la última edición del Adonáis. Uno celebra el triunfo de una amiga como Bibiana Collado, pero también este triunfo.
Porque Adonáis sigue siendo Adonáis. Y no es necesario apelar a las glorias pasadas que fueron maestros con el correr del tiempo. Podemos también acudir a las ediciones más recientes para encontrar allí nombres de algunos de los poetas jóvenes o de generación intermedia cuyo recorrido posterior considero verdaderamente interesante (por poner límites, me ciño a autores a partir del 2000: Pérez Azaustre, M. Ángel Curiel, Gómez Coronado, Javier Cano, González da Costa, J. Carlos Abril, Gómez Toré, Javier Vela, Antonio Aguilar, Martínez Ros, Jesús Beades, Carlos Vaquerizo, Raquel Lanseros, Juan Meseguer, Jorge Galán, Francisco Onieva, Pablo Moreno, Rubén Martín Díaz, Gutierrez Román, Vanesa Pérez-Sauquillo, Martha Asunción Alonso, Rocío Arana, Ángel Talián, Joaquín Moreno, Constantino Molina, Nilton Santiago... Seguro que esta lista es injusta en su memoria).
Y le digo a Gonzalo que lo suyo es un triunfo por varias razones, aunque ninguna tan importante como la tercera.
Primero, porque supone estar entre los mejores entre los jóvenes. Estar entre los mejores no significa ser mejor que nadie, pero sí apostar por alcanzar la excelencia con una ambición que no entiendo en términos mundanos, sino como necesidad de inscribirnos y aportar a una estela que es patrimonio de muchos y riqueza para todos.
Segundo, porque esto significa un camino bien encauzado -dada la trayectoria que ya conozco de Gragera-, y un camino que aún tiene mucho bueno por delante.
Tercero, porque a mí me toca ser lo que soy, por encima de cualquier otra apariencia o cualquier otra estrategia de marqueting o disfraz interesado. Es decir, me toca ser el cura y por eso me corresponde decir en voz alta que el fracaso es una de las experiencias humanas más engañosas.
En el libro de Job -patrimonio también intelectual- asistimos a la gran duda en la fe de un hombre: ¿por qué triunfan los malvados mientras al hombre justo Dios le envía enfermedades y sufrimientos incontables?
Fracasa quien no da lo mejor de sí. Fracasa quien en la lucha por el poder y el prestigio se alía con los falsos ídolos mundanos y quien traiciona sus principios pisando o dejando en el camino a sus hermanos. Fracasa quien pone el éxito por encima de la hermosa experiencia del fracaso luminoso, sapiencial, el que nos madura, el que nos hace realmente humildes y no utilitariamente humildes.
Fracasa -poéticamente- quien piensa que el don o el deseado don lo es sólo para sí: de la nada vino y para el prójimo pasó por mi vida.
Bien. Ya está sermoneando -dirán y han dicho-. Pero no. Hace poco se nos ha ido el amigo y poeta Adolfo Cueto. Pienso en la muerte. Egoístamente, en mi muerte. La edad y las enfermedades hacen que en algún momento ésta sea más que un temor o una certeza incluso. En mi caso, se trata de una presencia cotidiana, llena de esperanza y portadora de sabiduría. Y hasta con vanidad nos preguntamos, cuando se nos va un gran poeta, cómo querríamos ser recordados. En mi caso, prefiero ser recordado como un mediocre o incluso un mal poeta que, sin embargo, acompañó a un puñado de camaradas de oficio en al camino de no convertir en vinagre el vino de la palabra ebria. Que no tuvo ni dos versos decentes pero ayudó a quienes de verdad fueron bendecidos con el don de la palabra.
Por un extraño mecanismo perijorético, en teología se dice que no está plenamente el logos, que se relaciona con la inteligencia, si no está el pneuma (o la "ruah" hebrea), que se relaciona con el corazón. Pues eso.
Y esta carta (o chapa) a propósito de Gonzalo -perdóname- es una forma de hablar a solas. Pero todos lo recordáis: "quien habla solo, espera hablar a Dios un día". Todos sabéis quién lo dijo.
Toca recomendar el hermoso y sabio "La vida y algo más", de Gonzalo Grajera, que es a lo que veníamos:
http://elatril.dominicos.org/articulos/la-vida-y-algo-mas/
Blog

Los gestos

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Fr. Juan José de León Lastra
18 de diciembre de 2016
 

Los gestos El tiempo de Navidad es tiempo de “gestos”. Gestos cargados de protocolo. Que a veces no implican lo que el gesto quiere significar de acogida, cariño, proximidad afectiva, misericordia, deseo sincero de felicidad… El gesto es necesario para la convivencia: las llamadas “formas sociales” pertenecen a la buena convivencia, a saber, al menos, respetarse. La liturgia, como todo acto sagrado exige gestos, son símbolos dinámicos; y sabemos que no hay religión sin símbolos. Lo sagrado, inexpresable de otra manera, lo exige. Como también el amor: la palabra “te amo”, puede quedar corta, inexpresiva, hay que añadir el abrazo, el beso, la ayuda… Pero cuánto símbolo queda lejos de lo que quiere simbolizar: se basta a sí mismo, como forma social visible, sin que necesariamente exprese el mundo interior simbolizado, se ha escindido de lo que significa. Aún así, aunque el gesto, se quede en gesto y no expresión de actitud interior, lo que puede entenderse como acción hipócrita, al estar disociado de lo que quiere expresar, hay que mantenerlo, pues a veces el gesto –externo- puede ser un primer paso modular la realidad- interior-. Los símbolos religiosos no sólo han de expresar nuestros sentimientos religiosos, sino que ayudan a despertarlos. Cuidemos,pues, los gestos. También si no pasan de ser “formalidades: insistamos en ellos, porque pueden que acaben ayudando a cambiar nuestro interior en el sentido que el gesto expresa.

  Blog Nihil Obstat
Martín Gelabert Ballester, OP
de Martín Gelabert Ballester, OP

El único que llegó del cielo

  natividad La pregunta por la existencia de vida inteligente fuera de la tierra es recurrente. Hubo un tiempo en que estuvo de moda el fenómeno OVNI. Últimamente los científicos nos informan de la existencia de planetas parecidos a la tierra, susceptibles de contener vida. Estas interesantes informaciones están bien fundamentadas, pero no son comprobables, tienen mucho de hipotéticas. Hasta hace poco, el mundo más parecido al nuestro descubierto por los astrónomos estaba a 1.400 años luz de distancia. En agosto pasado un equipo de astrónomos, en el que había algún español, descubrieron otro planeta habitable, llamado “Próxima b”, a solo 4,5 años luz. La distancia en términos astronómicos es pequeña pero, de hecho, el planeta no puede ser visto por los telescopios de los que disponemos. Los datos que nos ofrecen del planeta los deducen observando las anomalías que se producen en la órbita de su estrella.
Se comprende así que todo lo  que se afirma sobre vida más allá de la tierra es una pura especulación. Es posible decir que, dada la infinitud del universo, sería extraño que la Tierra fuera el único lugar habitado por seres vivos. También es posible replicar que la vida es un fenómeno muy complejo, que requiere unas condiciones tan inverosímiles, que no sería tampoco extraño que estuviéramos solos en el universo. Así las cosas, la posible llegada a la tierra de vida inteligente procedente de otros lugares del universo, o la posible comunicación con estas formas de vida, se nos antoja por ahora muy difícil. Y, sin embargo, el encuentro con formas de vida inteligente más allá de la tierra siempre ha seducido al ser humano. ¿Quizás porque piensa que estas otras vidas le pueden aportar algo para vivir mejor, para ser más bueno, o más sabio? Hay ahí una vaga intuición de que del más allá puede venir algo mejor.
En cualquier caso, aunque solo la tierra estuviera habitada en este vasto universo, los cristianos sabemos que no estamos solos en el cosmos. El cielo no está vacío. Allí nos aguarda la innumerable asamblea de los santos. Por otra parte, si buscamos compañía aquí en la tierra, la podemos encontrar a nuestro lado, en tantos hermanos desconocidos a los que a veces ni siquiera miramos. Pero sobre todo, los cristianos sabemos que alguien “de fuera” vino a nuestro mundo: ni más ni menos que el Hijo de Dios. El que había nacido antes de todos los siglos, aquel que sostiene el universo, se hizo hombre, naciendo de María. Viajó de más allá de las estrellas, nada menos que de junto a Dios, y puso su morada entre nosotros. Los que creen en él, nunca están solos.


María y la esperanza del Adviento

Ella creyó y esperó, porque es Madre, y fue la que mejor ha celebrado en la historia el Adviento y la Navidad.
Tradición muy antigua es esta de cantar como antífonas del Magnificat de los días 17 de diciembre hasta el 23 de diciembre, en pleno tiempo de Adviento, las llamadas antífonas del “o”, porque así empieza cada una de ella: O Sapientia...
Del siglo VII o VIII viene esta tradición, que hay que unir con otra que se celebraba en España el 18 de diciembre, establecida por el décimo Concilio de Toledo (656) que se llamaba “espera del parto” (Expectatio Partus) o “Santa María de la O” porque después de rezar la oración de la tarde el coro sostenía una larga “O”, símbolo de la expectación del universo por la venida del Mesías.

El Adviento es un tiempo de espera, tiempo en que aguardamos la manifestación de un gran acontecimiento como es el nacimiento del Señor, dando así cumplimiento a las promesas hechas por Dios reveladas en el Antiguo Testamento: “Pues el Señor, por su cuenta, os dará un signo. Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Enmanuel”. (Is 7, 14). En el nacimiento de Jesús, un hijo nacido de la Virgen María por medio de la concepción divina, se ve el cumplimiento de esa profecía. Dios se hace hombre e interviene así en la historia humana a través de la mediación maternal de María. Es a través de Ella que viene el Redentor al mundo. Es Ella quien lo trae y lo presenta al mundo.

Pero sobre todo, es Ella quien espero con un inefable amor a Jesucristo, su Hijo; es Ella quien dijo “sí” a Dios: “hágase en mí según tu palabra” y tuvo a Cristo Jesús, en un adviento prolongado, dentro de sí misma. Y es por eso que se convierte para todos nosotros en modelo de como vivir el Adviento y de como acoger el nacimiento de Dios. Así lo rezamos en el segundo Prefacio de Adviento: “A quien todos los profetas anunciaron, la Virgen esperó con inefable amor de Madre, Juan lo proclamó ya próximo y señaló después entre los hombres. El mismo Señor nos conceda ahora prepararnos con alegría al misterio de su nacimiento, para encontrarnos así, cuando llegue, velando en oración y cantando su alabanza.”
Por eso, en los último días antes de Navidad, la recordamos con gozo. Porque Dios la llenó de gracia, porque Ella creyó y esperó, porque es Madre, y fue la que mejor ha celebrado en la historia el Adviento y la Navidad. Al respecto escribe el papa Pablo VI en Marialis Cultus lo siguiente sobre el Adviento: “Este período, como han observado los especialistas en Liturgia, debe ser considerado como un tiempo particularmente apto para el culto a la Madre del Señor; orientación que confirmamos y deseamos ver acogida y seguida en todas partes.” (MC 4). En María tenemos un hermoso ejemplo, porque María es modelo de fe, modelo de esperanza, modelo en el Adviento y en la vida, modelo para la Iglesia, modelo para cada uno de nosotros; modelo porque nos anuncia el cumplimiento de las promesas de Dios en su Hijo Jesús.

Toda la humanidad, creyentes y no creyentes, vivimos en la esperanza. Todos buscamos sentido a nuestra existencia y queremos para nosotros y las demás personas una vida que sea Vida. En esta búsqueda hay diferentes caminos; algunos han formulado un fin trágico a la existencia, un final vacío, viven la existencia de la angustia: la vida es una tragedia. Pero, nosotros los creyentes, esperamos en Cristo y sabemos que el esfuerzo, la entrega, el amor, la solidaridad, e incluso el dolor, la enfermedad y la muerte tiene un sentido nuevo y pleno. Tenemos puesta nuestra esperanza en un Dios que se hizo uno de los nuestros, es decir, se ha hecho cercano, ha compartido nuestra humanidad, ha sabido de las alegrías y esperanzas de los hombres y ha vivido en el mundo que los hombres día a día van tejiendo. Un Dios que es revelado por Jesús, el Dios hecho carne, como amoroso, compasivo, un padre solícito, un juez misericordioso. Y todo esto hace posible que nosotros mantengamos la esperanza, que todavía tenga sentido esperar. Porque...

Adviento, tiempo de esperanza, en el seno de María crece el fermento de un mundo nuevo, el hijo del Dios vivo que llega a compartir con nosotros. Nace Emanuel, Dios-con-nosotros, hecho niño, pobre, pequeño y necesitado. María nos enseña el camino para hacer nacer a Jesús en nuestro tiempo: confianza, entrega, fidelidad, coraje, y mucha fe en el Dios de la Vida.

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