domingo, 9 de junio de 2013

Imaginando los Caminos de Pablo: Tesalónica.


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Juan Antonio Mateos Pérez
Seguimos con Pablo en Macedonia imaginando sus caminos, no seguimos el orden de su camino misional, sino de nuestro viaje imaginado por sus caminos, como peregrinos del siglo XXI. Él es el principal objetivo, pero como todo viajero que busca, se abre al arte, a la historia, al pensamiento, a la cultura. Llega a Tesalónica a comienzos del año 50, después de abandonar Filipos, no sin problemas y zozobras, siguiendo la vía Ignatia y pasando por Anfípolis y Apolonia. Recordamos que llega a esta ciudad, en su segundo viaje, acompañado de su equipo misional: Silas, Timoteo y probablemente Lucas (el evangelista).
Tesalónica había sido fundada al comienzo de la época helenista, en el año 316 a.C, era un importante centro comercial, ya que estaba en la confluencia de una red importante de rutas terrestres y marítimas. Originalmente la ciudad se llamaba Terme, fue fundada por uno de los generales de Alejandro Magno, Casandro renombrándola con el nombre de su esposa “Tesalónica”. El nombre de "Victoria sobre los Tesalios" conmemora la conquista y la pacificación de la región de Tesalia, alcanzada definitivamente en 352 a.C.


Sometida a los romanos desde 168 a.C, veintidós años más tarde fue escogida como sede de la administración para toda Macedonia, y después de la batalla de Filipos (42 a.C.) obtuvo de Augusto los derechos de «ciudad libre». Los habitantes eran griegos, pero mezclados con colonos romanos y también contaba con una importante comunidad judía. En tiempos de Pablo, Tesalónica era una ciudad comercial muy poblada, bien ubicada dentro del sistema de las rutas romanas, un puerto de mar y sobre todo era capital de la provincia romana de Macedonia, sede de un procónsul.
La actividad de Pablo en Tesalónica nos la describe Hech 17,1-10. Pablo al principio predicó los sábados en la sinagoga; luego, como consecuencia de la oposición judía, en una casa privada. Debido a su predicación, se convirtieron algunos judíos, pero también, un importante grupo de griegos que se acercaban a la sinagoga “temerosos de Dios”. Esta situación, provoca en la comunidad judía una fuerte oposición a Pablo, con lo que él y su equipo, tienen que abandonar la ciudad, dirigiéndose a Atenas, después de una corta misión en Berea.
Permaneció en la comunidad algunos meses, creando una comunidad estable y de gran fuerza misionera, como nos informa la primera carta a los Tesalonicenses (1 Tes 1,2-9; 2,13). Derrochará un gran esfuerzo, ganándose el pan con sus propias manos para no ser una carga, pero los medios tenía para su supervivencia eran escasísimos, con lo que acudieron en su ayuda la comunidad de Filipos (Flp 4,16). Enviará a Timoteo desde Atenas, al igual que Silas para visitar estas comunidades de Macedonía, y luego se encontrarán con él en Corintio. Traen muy buenas noticias de la comunidad de Tesalónica y también vienen con la ayuda de Filipos. Posiblemente en el verano del año 50, les escribe la primera carta a los Tesalonicenses, para darles ánimos y solucionar algunos problemas en su fe. No es la primera carta que escribió el Apóstol, sino que será el primer escrito cristiano del Nuevo Testamento.
Unos años antes de la llegada de Pablo, Cicerón estuvo exiliado en Tesalónica durante seis meses. Allí escribirá sus cartas de Tesalónica, llenas de desesperación, reflexionando sobre los motivos de su caída, pero captando los cambios de fuerzas que se estaban produciendo en Roma entre Pompeyo y Julio César.
El tetrarca del Imperio, Galerio, trasladará su residencia a Tesalónica en el año 300 d. C., con la que la dotó de un complejo palacio, un arco de triunfo, de un hipódromo y un mausoleo. A finales del siglo IV, fortificó la ciudad y la utilizó de base para las operaciones contra los godos. También, desde esta ciudad Teodosio proclama el edicto por el que se hace oficial el símbolo de Nicea (28 de febrero de 380) y convierte al catolicismo en la religión oficial del Imperio.
Con la caída del imperio romano de Occidente quedará bajo la administración de Bizancio, aunque acosada la ciudad por los eslavos. En ella nacieron Cirilo y Metodio, apóstoles de los eslavos, enviados por el emperador Miguel III. Serán lo co-patronos de Europa junto con san Benito.
Fueron conquistados por los árabes, normandos y los cruzados, siendo vendida a Venecia al recuperarla otra vez los Bizantinos. Pero finalmente caería en manos de los otomanos en el año 1430. Será después de 1492, una ciudad mayoritariamente judía, con la instalación masiva de sefardíes procedentes de la expulsión de los Reyes Católicos.
Tras la Primera Guerra Balcánica de 1912, pasó a formar parte de Grecia. La ciudad casi fue destruida en un incendio en 1917, probablemente de forma fortuita. Tras este incendio la mitad de la población judía abandonó la ciudad (muchos fueron a París y a Israel), aunque los que se quedaron serán deportados por los nazis en la Segunda Guerra Mundial. Tesalónica se convirtio en la ciudad mas importante para la cultura y la economía sefardí, incluso más que Estambul, Esmirna o Belgrado, sobre todo en el siglo XIX y el periodo de entreguerras. El poeta Samuel Usque escribió hermosamente a mediados del XVI: "Tesalónica produce plantas excelentes y árboles frutales como no hay en el mundo entero. Sus frutos son deliciosos, pues los ríos riegan esta tierra. Los judíos de Europa, perseguidos y desterrados, han venido a buscar cobijo aquí, y esta ciudad los ha recibido con amor y cordialidad..."
En febrero de 1943 vivían en Tesalónica cincuenta mil personas de religión judía, prácticamente de origen sefardí. Los nazis enviaron 19 trenes desde Tesalónica a Auschwitz-Birkenau cargados con un total de 48.533 judíos. Un 77% de ellos, 37.386, fueron gaseados nada más llegar a Birkenau, y casi todos los demaás murieron durante los meses siguientes en los campos de trabajo de Auschwitz. Los nazis asesinaron al 98,5% de la población sefardí de la ciudad, en 1945 pudo decirse que 450 años de cultura judeoespañola en Tesalónica habían desaparecido para siempre.
En 1922, la ciudad recibió a numerosos exiliados griegos provenientes de la ciudad de Esmirna, los cuales aportaron a la ciudad sus características culturales. La ciudad fue reconstruida en el período de entreguerras.
La Tesalónica actual, es la segunda ciudad del país, tiene también el segundo puerto en importancia, con un millón de habitantes y una universidad de renombre. Es un importante centro industrial, que posee refinerías de petróleo, industrias petroquímicas, industrias agroalimentarias, destilerías, industrias textiles, manufacturas de tabaco, fabricación de maquinaria y astilleros. Con un clima típicamente mediterráneo, con veranos cálidos e inviernos fríos.
Como lugares de interés destacan: La Torre Blanca, erigida durante el reinado de Solimán el magnífico, se ha convertido en un importante símbolo de la ciudad; El arco de Galenio, fue construido en el año 305 d.C. para conmemorar la definitiva victoria del emperador Galerio sobre los persas, triunfo que ha quedado narrado a través de los relieves que recubren los pilares principales; El Heptapyrgion, fortaleza bizantina y otomana situada en el extremo noreste de la acrópolis de Salónica, declarada patrimonio por la Unesco. En cuanto a iglesias cristianas podemos destacar la de San Jorge, Santa Sofía y San Demetrio. La basílica san Demetio, fue construida inicialmente en el siglo V d.C. y conmemora a San Demetrio como el santo de la ciudad. Siendo la basílica más grande en Grecia, fue destruida por el fuego en 1917 y desde ese entonces se ha reconstruido. La basílica es famosa por sus seis paneles de mosaicos, datados entre la última reconstrucción de la iglesia y el comienzo de las políticas iconoclastas en 730. Los mosaicos nos muestran a San Demetrio con los patrocinadores de la restauración o junto a niños, siendo uno de los pocos ejemplos de este arte supervivientes de la Edad Oscura que siguió a la muerte de Justiniano.

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